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Proverbios 29
Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Proverbios 29: RV60
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Proverbios 29:1
29.1 La mención de la cerviz es la metáfora de rendirse en servicio como las bestias de carga recibían un yugo en su cuello obligándolos a servir y obedecer. Endurecer la cerviz era resistir el yugo, en este caso, ponerse reelde ante la reprensión; como resultado, viene el quebranto, el ser obligado mediante el dolor. El quebranto sigue a la reprensión desoída. Tienes dos formas de aprender: por la enseñanza de la Palabra o por la enseñanza del aguijón. No endurezcas tu cerviz.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:2
29.2 El gobernante suele medirse por la boca de su pueblo. Si te fue dada autoridad, no ignores qué dicen los que están bajo tu poder. Si prevalecen las quejas relacionadas al dolor, la injusticia, el hambre y la necesidad, el gobernante es deficiente y hasta podría ser malo o injusto. En forma equivalente, si el gobierno es dirigido por justos, el pueblo tendrá alegría. La política honorable ha de ver por el bienestar y felicidad del pueblo; pero no solo gobiernan justos, también existen injustos en el poder; en tal caso habrá sufrimiento. Lo mismo puede decirse tanto del gobierno de una nación, como de una iglesia, familia, empresa, etc. El ejercicio del poder debe efectuarse en los límites de la justicia.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:3
29.3 El contraste del versículo se encuentra entre la honra y la disolución, hablar del padre por un lado y de las prostitutas por otro es enfatizar dicho contraste. Debes escoger la clase de persona que habrás de ser: uno que sigue el camino de la honra, para lo cual se requiere el respeto a la autoridad, el dominio propio y el conservar los límites de la decencia; o por el otro lado, dejarte llevar por tus instintos, siguiendo lo que sientes por encima de las reglas de orden y autoridad. La honra es el camino de la sabiduría y lleva a la buena y larga vida. La disolución es el camino de la necedad y de la vergüenza y lleva a la pobreza.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:4
29.4 En tiempos del proverbista se tenía por autoridad máxima al rey; actualmente esto puede aplicarse al presidente de una nación democrática; pero el principio es el mismo: gobernar con equilibrio, es decir, procurando el bien de los gobernados dándoles lo que merecen y no exigiendo aquello que dañe su bienestar. Existen otra clase de gobernantes, aquellos cuya mentalidad es centralizada en el Estado, que suponen el control del país, tanto social como económico, por lo que oprimen con impuestos, incluso hacen expropiaciones y llevan al Estado a apoderarse de toda la economía de la nación para ejercer poder absoluto.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:5
29.5 Desconfía de los que te alaban. El elogio constante, la salamería, es una red, una trampa que está a la caza de tu alma. Quien escucha a la adulación va perdiendo las funciones de su alma poco a poco, de manera que su agudeza y discernimiento se incapacitan (esa es la trampa). Es un engaño y tiene como objetivo el hacerte daño
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:6
29.6 Semejante a la ley de la siembra y la cosecha, el malo cae en su propia trampa. Esto también aplica para el hombre justo, pero en sentido inverso. No siempre vemos los resultados y las consecuencias inmediatamente, pero eso no significa que no ocurrirán; pues la justicia finalmente prevalece. Otra característica del justo es su alegría, gusta de cantar. La supuesta justicia de un hombre huraño es sospechosa, la injusticia existe detrás del rostro adusto.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:7
29.7 La causa del pobre a la que se refiere el versículo es un pleito o juicio ante el tribunal (hebreo dun) y no solo necesidad propia de la pobreza; de manera que la justicia referida en el versículo es la defensa del pobre y no solo misericordia momentánea. Se trata de la acción constante defendiendo los derechos de los menos afortunados. El justo es aquel que tiene la vida en equilibrio, lo cual requiere no solo su propia bendición, sino la de los pobres también. Quien es en verdad justo no pasa por alto la ayuda social; quien ignora la pobreza es injusto; el tal es impío, motalmente malo. ¿Sabes cuál es el índice de pobreza de tu comunidad? ¿Estás haciendo algo por remediar dicha situación? Esto podría definirte a ti entre ser justo o impío y la evidencia de que entiendes o no la sabiduría.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:8
29.8 Los escarnecedores (heb. latsón) son esa clase de personas que se burlan de los demás, ofensivos y provocadores que causan conflictos. Esta clase de individuos ocasiona problemas que alteran el orden social de una ciudad. Provocan ira, exactamente lo contrario a la sabiduría, la cual tranquiliza a las partes en conflicto y proporciona un ambiente de paz.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:9
29.9 Escoge tus peleas, no pierdas tu paz por pelear con necios. Sea que te enojes o que te diviertas con dicho conflicto, terminarás perdiendo la paz y el reposo de tu alma. Te ocasionará ansiedad y desazón. No arreglarás nada y tu vida se encontrará en apremios innecesarios. Un necio es aquel obstinado en su propia opinión que no entiende razones ni se abre ante la sabiduría. Suele ser tan obstinado que alargará el pleito.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:10
29.10 La Biblia llama perfecto (heb. tam, significa completo) al hombre completo, a quien se encuentra en el estado de madurez que debe tener de acuerdo a su edad; por ejemplo, un bebé es perfecto si está saludable y responde a los estímulos de su poca edad; un niño es perfecto igualmente si es lo maduro que debe ser a los cinco años cuando tiene cinco años; y así suscesivamente, la perfección es un estado de madurez correspondiente al grado de desarrollo que se debe tener en ese momento. Un hombre adulto íntegro, sabio, que se conduce con justicia, es tenido como perfecto por Dios (ejemplo Job 1:1). Una persona sanguinaria es todo lo contrario a un hombre perfecto; se trata de uno que se complace en la crueldad. Para el sanguinario, el perfecto es un recordatorio constante de su propia impiedad, por ello, lo aborrece y procura su mal. Como si desaparecerlo acabara también con su cargo de conciencia. Por otro lado, los rectos son aquellos que se conducen con justicia, semejantes al perfecto o camino a serlo; ellos procuran la alegría y satisfacción de los perfectos. El versículo dice literalmente que los rectos buscan el nephesh de los perfectos; es decir, “el alma que respira”, la satisfacción de su vida misma.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:11
29.11 La medida de tu sabiduría es equivalente a tu dominio propio. Los necios no se controlan; mientras que los sabios conservan el control de su ser, a fin de usar sus capacidades únicamente cuando sea necesario. Ser una persona de impulsos es ser una persona necia. La sabiduría es mucho más que conocimiento, es dominio de lo que se sabe.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:12
29.12 Cuando un líder pasa por alto una mentira, pierde a sus colaboradores. También sucede que, si alguno pone oídos a los chismes e intrigas de sus subordinados, se desata un ambiente impío entre sus trabajadores. El caldo de cultivo del mal es la mentira, escucharla promueve la corrupción y produce maldad en la gente. Lo mejor es la transparecia, no permitir jamás que se hable de quien no está presente ni se crea algo sin evidencias y oportunidad de réplica. Los secretos suelen esconder faltas y estrategias del mal.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:13
29.13 Ni oprimas ni te dejes oprimir, tienes visión para cambiar en cualquier aspecto, Dios te ha dado la capacidad para salir de tu mala situación; así como para no dañar a los demás aprovechándote de ellos. No hay excusas, quien quiere una vida mejor y está dispuesto a procurarla de manera correcta, Dios le concederá la visión que requiere para conseguirlo. Si su condición no cambia no es culpa de Dios; sino tuya. Puede culpar a otros y sin duda tendrán culpa; pero no será del todo inocente al haber permitido la opresión.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:14
29.14 Juzgar con verdad a los pobres no es favorecerlos por ser pobres, sino sacarlos de la pobreza; entonces el trono del rey será firme. Principio igualmente aplicable a presidentes y demás gobernantes. Juzgar, hebreo shafát, es dar sentencia. Con verdad, hebreo emet, estabilidad. Lo que significa gobernar haciendo declaraciones o edictos que lleven al pueblo a la estabilidad y, por ende, al progreso. La memoria de un buen gobernante se perpetúa.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:15
29.15 En un tiempo en el que la corrección física es vista como maltrato, un versículo como este es tenido como inaplicable o barbarie; pero la sabiduría detrás del mismo es demostrada con el uso. No se trata de maltrato, sino de disciplina, jamás para lastimar, sino para corregir. La vara no solo es literal, en ocasiones es aun más efectivo la pérdida de beneficios al muchacho que está siendo corregido. La naturaleza humana a demostrado que el castigo disciplinario ejecutado con propósito y no como una descarga emocional, produce muy buenos resultados; lo que se resume como dar sabiduría. Por otra parte, un muchacho a quien jamás se le disciplina está más que probado que se descarría siendo finalmente la vergüenza familiar. Si amas a tu hijo, disciplínalo.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:16
29.16 Como los virus que al multiplicarse por contagio producen epidemias; así los malos al ser muchos son la pandemia social. Sin embargo, como los virus, también los malos tienen fecha de caducidad, su mal no dura para siempre. Y cuando todo haya terminado, los justos seguirán ahí, de pie, permanecerán. Esto sucede en la sociedad y también en la iglesia generación a generación.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:17
29.17 Los padres que sufren por la mala conducta de sus hijos escogieron no sufrir antes al dejar de corregirlos. Prefieren su comodidad a la buena vida de sus hijos; esta clase de negligencia no solo produce dolor, sino destruye vidas. Por otro lado, hay descanso en haber hecho lo correcto en la paternidad al educar a los hijos con amonestación; y aun más allá del descanso, trae orgullo, satisfacción y honra. Lo que experimentes por causa de tus hijos, podría ser realmente por tu causa.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:18
29.18 Dios dirige a su pueblo mediante la visión profética; es decir, revelación de su Voluntad. Cuando dicha revelación te es dada, debe ser obedecida y así Dios continuará dándotela. Sin embargo, el versículo deja en claro que dicha visión no es una especie de éxtasis de sueños y visiones personales, sino basada en la Ley de Dios, figura de las Sagradas Escrituras, la Biblia. Cuando no se tiene la revelación de la Palabra de Dios y el pueblo no práctica las enseñanzas bíblicas hay desenfreno; por otro lado, cuando se vive de acuerdo al Libro, hay bienaventuranza o felicidad.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:19
29.19 No se puede educar el corazón de esclavo. La primera generación de israelitas que salió de Egipto estaba tan acostumbrada a la esclavitud, que no fue posible introducirle a la tierra prometida. Salió de Egipto, pero Egipto no salió de ella. Jamás entendió con palabras porque no las obedecía. No se corrige con sermones a quien no tiene libertad interior. Aunque entienda el mensaje, no hace caso, pues está condicionado a la desobediencia, mientras no sea castigado.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:20
29.20 En la Nueva Versión Internacional dice: “¿te has fijado en los que hablan sin pensar? ¡Más se puede esperar de un necio que de gente así!” Desconectar el cerebro y el sentido común de la boca es muy mala idea, produce vergüenzas y problemas. No hay mucha esperanza en los que hablan por hablar; no esperes mucho de alguien así, no escuchan; no hagas alianza ni negocios, menos una relación sentimental. Si no cuida lo que dice, se meterá en líos y te arrastrará consigo. Si no sabe hablar, tampoco sabe vivir.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:21
29.21 Los lazos afectivos que se desarrollan desde temprana edad pueden ser tan fuertes que traspasen los límites sociales y económicos. Actualmente eso no tiene nada de malo ni de especial; pero en tiempos antiguos en los que la esclavitud era permitida y el siervo pertenecía al amo, esto era escandaloso. El siervo transformado en heredero; figura de nuestra propia salvación, de esclavos a hijos de Dios y coherederos con Cristo por causa del amor divino.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:22
29.22 Iracundo y furioso, dos palabras muy gráficas para describir a quien carece de control. Iracundo traduce el hebreo af, nariz o ternilla de la nariz; como la persona que abre los orificios de su nariz en su enojo y falta de control; y la segunda, furioso, en realidad es baal, que significa dueño, amo. Se refiere a quien teniendo el poder no se refrena y fácilmente peca o hace lo malo. Carecer de dominio propio y tener toda la autoridad o el poder es muy peligroso, un detonante de problemas constantes. Antes de controlar algo, contrólate a ti. Si no tienes poder sobre tus emociones no debieras tener poder sobre nada ni nadie más.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:23
29.23 Ley del reino: humillarse para ser exaltado o exaltarse para ser humillado. Jesús es el mejor ejemplo de cómo humillarse lleva a la exaltación en grado equivalente (Fil. 2:4-9). De forma inobjetable, esta ley se cumplirá. Irónicamente se llega a ser lo que realmente la persona se siente; por ejemplo, aquel que acomplejado intenta engrandecerse, termina humillado; mientras que el que se sabe grande puede servir a los demás sin sentirse menos, lo que finalmente le lleva a la grandeza. El soberbio se porta como tal porque se siente inferior y trata de ocultarlo, pero termina en el lugar en el que realmente se ve a si mismo. El humilde se sabe grande y ahí llegará. Con todo, no confundas humilde con servil.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:24
29.24 Era costumbre antigua proferir maldición hacia quien había cometido algún robo, especialmente al no saber quién había sido; que alguno escuchara esta maldición y aún así no hablara, le hacía cómplice, no solo del delito, sino de la sentencia decretada. Esto era aborrecer su propia alma, pues si fuese prudente, se libraría de la maldición denunciando al delincuente. Callar el mal te coloca entre los malos, tanto moralmente como en las consecuencias.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:25
29.25 Si temes a alguien que no sea Dios vas a tomar decisiones que te perjudicarán. Intimidar es hacer que otro viva para ti por medio del temor; es esclavitud. Cuando temes a los hombres te transformas en su esclavo, pues comienzas a tomar decisiones en base a ese temor, dónde vivir, qué hacer y qué no hacer; por ejemplo, a un hombre que tiene su propio negocio amenazan con matarlo a menos de qué les de dinero, entonces tal hombre lleno de temor cierra el negocio y cambia su lugar de residencia, en otras palabras, esclavizó su vida y su futuro a los sobornadores. El temor del hombre le puso lazo. Por otro lado, aquellos que confían en Dios terminan el lugares preeminentes, exaltados, bendecidos. ¿Por qué? Porque así como el temor de los hombres resulta en lo que los hombres deseaban hacer a quien les teme, así el temor de Dios redunda en que sea hecho con nosotros lo que Él desea, ¡y Él tiene pensamientos de bien! Suele rebajarse el término como respeto y no temor, pero el temor es temor, miedo. Sin embargo, no se trata del miedo producto de la caída, como en el caso de Adán que se escondió de Dios después de pecar, sino del miedo a perder la relación con él, lo cual nos lleva a escondernos en Él. Cuando tienes temor de Dios te escondes en Dios, cuando tienes temor producto del pecado te escondes de Dios. Pedro dijo al Señor: “apártate de mí, pues soy hombre pecador” (Luc. 5:8); tenía temor conforme al mal y no de acuerdo a la santidad verdadera. Si temes a Dios apártate del mal, en lugar de apartarte de Dios para seguir haciendo el mal. Algunos dicen no asistir a la iglesia para no ser hipócritas, dicen que primero deben dejar esto o aquello; en otras palabras, son cínicos que se esconden de Dios. Su teología es “mejor cínico condenado que pecador perdonado”. Si de verdad temieran a Dios se acercarían a Él para ser limpiados. Otros dicen: “a Dios hay que amarle y no temerle”, pero ambas cosas son necesarias en la relación con Dios, sólo a Él amarás, temerás y servirás. No podemos amar a quien no respetamos, si no te importa lastimar ni ofender a una persona, ¿cómo podrías amarle?
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:26
29.26 Las relaciones públicas son necesarias; pero sin las relaciones divinas no sirven de nada significativo. Aunque se busque el favor del príncipe, del poderoso o de la autoridad en este mundo; de Dios proviene la sentencia que nos llevará al éxito o al fracaso; por tanto, conviene que busques primeramente el favor de Dios. Con Él, sea que tengas o no el favor del príncipe, te irá bien. La Autoridad detrás de toda autoridad es Dios; y la bendición detrás de todo favor es Dios.
— Roberto Tinoco
Proverbios 29:27
29.27 El Antiguo Pacto tenía un serio problema: todos aborrecían. El malo al bueno y el bueno al malo; pero todos aborrecían. ¿Dónde quedaba la bondad cuando todos sentían el mal? Tuvo que llegar el Nuevo Pacto en la gracia de Cristo Jesús, para que un nuevo mandamiento nos fuese dado: amarnos unos a otros, incluso, amar a los enemigos. Nada sencillo sin la obra de Dios en nuestros corazones.
— Roberto Tinoco