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Daniel 11
Los reyes del sur y del norte
2Y ahora yo te mostraré la verdad. He aquí que aún habrá tres reyes en Persia, y el cuarto se hará de grandes riquezas más que todos ellos; y al hacerse fuerte con sus riquezas, levantará a todos contra el reino de Grecia.🗨📝 3Se levantará luego un rey valiente, el cual dominará con gran poder y hará su voluntad.🗨📝 4Pero cuando se haya levantado, su reino será quebrantado y repartido hacia los cuatro vientos del cielo; no a sus descendientes, ni según el dominio con que él dominó; porque su reino será arrancado, y será para otros fuera de ellos.🗨📝 5Y se hará fuerte el rey del sur; mas uno de sus príncipes será más fuerte que él, y se hará poderoso; su dominio será grande.🗨📝 6Al cabo de años harán alianza, y la hija del rey del sur vendrá al rey del norte para hacer la paz. Pero ella no podrá retener la fuerza de su brazo, ni permanecerá él, ni su brazo; porque será entregada ella y los que la habían traído, asimismo su hijo, y los que estaban de parte de ella en aquel tiempo.🗨📝 7Pero un renuevo de sus raíces se levantará sobre su trono, y vendrá con ejército contra el rey del norte, y entrará en la fortaleza, y hará en ellos a su arbitrio, y predominará.🗨📝 8Y aun a los dioses de ellos, sus imágenes fundidas y sus objetos preciosos de plata y de oro, llevará cautivos a Egipto; y por años se mantendrá él contra el rey del norte.🗨📝 9Así entrará en el reino el rey del sur, y volverá a su tierra.🗨📝 10Mas los hijos de aquél se airarán, y reunirán multitud de grandes ejércitos; y vendrá apresuradamente e inundará, y pasará adelante; luego volverá y llevará la guerra hasta su fortaleza.🗨📝 11Por lo cual se enfurecerá el rey del sur, y saldrá y peleará contra el rey del norte; y pondrá en campaña multitud grande, y toda aquella multitud será entregada en su mano.🗨📝 12Y al llevarse él la multitud, se elevará su corazón, y derribará a muchos millares; mas no prevalecerá.🗨📝 13Y el rey del norte volverá a poner en campaña una multitud mayor que la primera, y al cabo de algunos años vendrá apresuradamente con gran ejército y con muchas riquezas.🗨📝 14En aquellos tiempos se levantarán muchos contra el rey del sur; y hombres turbulentos de tu pueblo se levantarán para cumplir la visión, pero ellos caerán.🗨📝 15Vendrá, pues, el rey del norte, y levantará baluartes, y tomará la ciudad fuerte; y las fuerzas del sur no podrán sostenerse, ni sus tropas escogidas, porque no habrá fuerzas para resistir.🗨📝 16Y el que vendrá contra él hará su voluntad, y no habrá quien se le pueda enfrentar; y estará en la tierra gloriosa, la cual será consumida en su poder.🗨📝 17Afirmará luego su rostro para venir con el poder de todo su reino; y hará con aquél convenios, y le dará una hija de mujeres para destruirle; pero no permanecerá, ni tendrá éxito.🗨📝 18Volverá después su rostro a las costas, y tomará muchas; mas un príncipe hará cesar su afrenta, y aun hará volver sobre él su oprobio.🗨📝 19Luego volverá su rostro a las fortalezas de su tierra; mas tropezará y caerá, y no será hallado.🗨📝 20Y se levantará en su lugar uno que hará pasar un cobrador de tributos por la gloria del reino; pero en pocos días será quebrantado, aunque no en ira, ni en batalla.🗨📝 21Y le sucederá en su lugar un hombre despreciable, al cual no darán la honra del reino; pero vendrá sin aviso y tomará el reino con halagos.🗨📝 22Las fuerzas enemigas serán barridas delante de él como con inundación de aguas; serán del todo destruidos, junto con el príncipe del pacto.🗨📝 23Y después del pacto con él, engañará y subirá, y saldrá vencedor con poca gente.🗨📝 24Estando la provincia en paz y en abundancia, entrará y hará lo que no hicieron sus padres, ni los padres de sus padres; botín, despojos y riquezas repartirá a sus soldados, y contra las fortalezas formará sus designios; y esto por un tiempo.🗨📝 25Y despertará sus fuerzas y su ardor contra el rey del sur con gran ejército; y el rey del sur se empeñará en la guerra con grande y muy fuerte ejército; mas no prevalecerá, porque le harán traición.🗨📝 26Aun los que coman de sus manjares le quebrantarán; y su ejército será destruido, y caerán muchos muertos.🗨📝 27El corazón de estos dos reyes será para hacer mal, y en una misma mesa hablarán mentira; mas no servirá de nada, porque el plazo aún no habrá llegado.🗨📝 28Y volverá a su tierra con gran riqueza, y su corazón será contra el pacto santo; hará su voluntad, y volverá a su tierra.🗨📝 29Al tiempo señalado volverá al sur; mas no será la postrera venida como la primera.🗨📝 30Porque vendrán contra él naves de Quitim, y él se contristará, y volverá, y se enojará contra el pacto santo, y hará según su voluntad; volverá, pues, y se entenderá con los que abandonen el santo pacto.🗨📝 31Y se levantarán de su parte tropas que profanarán el santuario y la fortaleza, y quitarán el continuo sacrificio, y pondrán la abominación desoladora.🗨📝 32Con lisonjas seducirá a los violadores del pacto; mas el pueblo que conoce a su Dios se esforzará y actuará.🗨📝 33Y los sabios del pueblo instruirán a muchos; y por algunos días caerán a espada y a fuego, en cautividad y despojo.🗨📝 34Y en su caída serán ayudados de pequeño socorro; y muchos se juntarán a ellos con lisonjas.🗨📝 35También algunos de los sabios caerán para ser depurados y limpiados y emblanquecidos, hasta el tiempo determinado; porque aun para esto hay plazo.🗨📝 36Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá.🗨📝 37Del Dios de sus padres no hará caso, ni del amor de las mujeres; ni respetará a dios alguno, porque sobre todo se engrandecerá.🗨📝 38Mas honrará en su lugar al dios de las fortalezas, dios que sus padres no conocieron; lo honrará con oro y plata, con piedras preciosas y con cosas de gran precio.🗨📝 39Con un dios ajeno se hará de las fortalezas más inexpugnables, y colmará de honores a los que le reconozcan, y por precio repartirá la tierra.🗨📝 40Pero al cabo del tiempo el rey del sur contenderá con él; y el rey del norte se levantará contra él como una tempestad, con carros y gente de a caballo, y muchas naves; y entrará por las tierras, e inundará, y pasará.🗨📝 41Entrará a la tierra gloriosa, y muchas provincias caerán; mas éstas escaparán de su mano: Edom y Moab, y la mayoría de los hijos de Amón.🗨📝 42Extenderá su mano contra las tierras, y no escapará el país de Egipto.🗨📝 43Y se apoderará de los tesoros de oro y plata, y de todas las cosas preciosas de Egipto; y los de Libia y de Etiopía le seguirán.🗨📝 44Pero noticias del oriente y del norte lo atemorizarán, y saldrá con gran ira para destruir y matar a muchos.🗨📝 45Y plantará las tiendas de su palacio entre los mares y el monte glorioso y santo; mas llegará a su fin, y no tendrá quien le ayude.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Daniel 11: RV60
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Daniel 11:1
11.1 El ángel Gabriel ha estado hablando a Daniel desde el capítulo anterior, por lo que debemos deducir que así como fortaleció a Daniel con su toque para recibir la revelación, también fortaleció a Darío para ser rey del imperio Medopersa. El cielo gobierna la tierra.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:2
11.2-3 La verdad con respecto a la sucesión de los reinos gentiles hasta la aparición del Mesías. Los reyes persas trataron de gobernar el mundo (los tres mencionados son Asuero, Artajerjes y Darío. Y el cuarto rey muy rico fue Jerjes), y de momento lo hicieron; mas al intentar invadir Grecia en el año 480 fueron derrotados y prácticamente destruidos como potencia militar. No mucho después apareció Alejandro Magno invadiendo Persia en venganza (334 a.C).
— Roberto Tinoco
Daniel 11:3
11.2-3 La verdad con respecto a la sucesión de los reinos gentiles hasta la aparición del Mesías. Los reyes persas trataron de gobernar el mundo (los tres mencionados son Asuero, Artajerjes y Darío. Y el cuarto rey muy rico fue Jerjes), y de momento lo hicieron; mas al intentar invadir Grecia en el año 480 fueron derrotados y prácticamente destruidos como potencia militar. No mucho después apareció Alejandro Magno invadiendo Persia en venganza (334 a.C).
— Roberto Tinoco
Daniel 11:4
11.4 En el clímax de Alejandro Magno murió durante la batalla de Ipso (323 a.C); y el imperio griego fue dividido entre sus cuatro generales principales y no entre sus hijos. Casandro retuvo Macedonia y Grecia; Tolomeo tomó Egipto e Israel; Lisímaco recibió Tracia y Asia Menor; y Seleuco se quedó con Siria.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:5
11.5 El rey del sur fue Tolomeo (323-285 a.C), pero el príncipe que creció más que él fue Seleuco I (311-280 a.C), por lo que el dominio de los seléucidas fue mayor que el de los tolomeos.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:6
11.6 La hija de Tolomeo II Filadelfo, llamada Berenice, contrajo matrimonio con Antíoco II de Siria. De esta manera el reino del norte y el reino del sur de la antigua Grecia se aliaron. Sin embargo, Antíoco se divorció de Berenice y volvió a su primera esposa Laodicea, por lo que no pudo “retener la fuerza de su brazo”. Finalmente, Laodicea ordenó la muerte de Berenice y de su hijo, así como la del mismo Antíoco, su marido.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:7
11.7-8 Otro hijo de Tolomeo y hermano de Berenice, llamado Tolomeo III Evergetes (246-221 a.C) tomaría venganza de Laodicea mandando matarla e invadiendo todo el reino Seléucida (Siria) llevando sus tesoros a Egipto.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:8
11.7-8 Otro hijo de Tolomeo y hermano de Berenice, llamado Tolomeo III Evergetes (246-221 a.C) tomaría venganza de Laodicea mandando matarla e invadiendo todo el reino Seléucida (Siria) llevando sus tesoros a Egipto.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:9
11.9 En represalia, Seleuco incursionó contra Egipto tratando de invadirlo, pero fracasó., por lo que regresó a Siria en ruina y vergüenza.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:10
11.10-11 Seleuco II, Seleuco III y Antíoco III, hijos de Seleuco I trataron nuevamente de invadir Egipto con un ejército enorme, teniendo muchas victorias al comienzo. Esto provocó que Tolomeo IV Filópator, rey de Egipto, reuniera un poderoso y gigantesco ejército derrotando a Antíoco III, quien también era seguido por una enorme compañía, en la batalla de Rafia (217 a.C).
— Roberto Tinoco
Daniel 11:11
11.10-11 Seleuco II, Seleuco III y Antíoco III, hijos de Seleuco I trataron nuevamente de invadir Egipto con un ejército enorme, teniendo muchas victorias al comienzo. Esto provocó que Tolomeo IV Filópator, rey de Egipto, reuniera un poderoso y gigantesco ejército derrotando a Antíoco III, quien también era seguido por una enorme compañía, en la batalla de Rafia (217 a.C).
— Roberto Tinoco
Daniel 11:12
11.12 Tolomeo mató a millares del ejército sirio y tomó numerosos prisioneros en la batalla de Rafia. Fue valeroso en batalla, pero orgulloso en la victoria.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:13
11.13 Trece años después de la batalla de Rafia, aprovechando la entronización de un nuevo rey sucesor de Tolomeo, Antíoco III reunió un nuevo y más grande ejército, mejor equipado y organizado, con el propósito de volver a intentar la conquista de Egipto.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:14
11.14 El rey del Sur era entonces Tolomeo V Epífanes, quien reinó Egipto entre los años 203 al 181 a.C. Contra él se levantaron en rebelión muchos judíos con gran violencia sintiéndose fuertes por aliarse al rey de Siria. La rebelión terminó rápidamente en el año 200 a.C.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:15
11.15 Finalmente, Antíoco III venció a Tolomeo V poniendo sitio a la ciudad de Sidón. Siria se impuso en este tiempo a Egipto.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:16
11.16 Habiendo vencido Egipto, nada impidió que Antíoco III invadiera también la tierra gloriosa, es decir, Judea, en especial, Jerusalén, provocando gran destrucción.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:17
11.17 En el año 194 a.C. el rey Tolomeo dio a su hija Cleopatra I por mujer a Antíoco buscando un tratado engañoso de paz con él. La idea detrás de la alianza era destruirlo, pero no funcionó porque Cleopatra prefirió apoyar al que ahora era su marido por encima de su padre.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:18
11.18-19 Después de vencer Egipto y Judea, Antíoco III comenzó a conquistar las costas e islas del mar Mediterráneo. Fue entonces que surge el poderío romano cuando Lucio Cornelio Escipión venció a Antíoco en magnesias (190 a.C). Intentando dirigirse al Asia menor buscando fortalecerse nuevamente, Antíoco muere (187 a.C).
— Roberto Tinoco
Daniel 11:19
11.18-19 Después de vencer Egipto y Judea, Antíoco III comenzó a conquistar las costas e islas del mar Mediterráneo. Fue entonces que surge el poderío romano cuando Lucio Cornelio Escipión venció a Antíoco en magnesias (190 a.C). Intentando dirigirse al Asia menor buscando fortalecerse nuevamente, Antíoco muere (187 a.C).
— Roberto Tinoco
Daniel 11:20
11.20 El hijo de Antíoco III, llamado Seleuco IV Filópator, comisionó a Heliodoro como cobrador de impuestos en Judea saqueando el templo. Este mismo Heliodoro habría de envenenar no mucho después a Seleuco.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:21
11.21 En lugar de que tomara el reino Demetrio Soter, hijo de Seleuco, como le correspondía por derecho, se hizo del mismo un malvado hombre llamado Antíoco IV Epífanes, hermano de Seleuco IV, tío de Demetrio. Logró tal cosa mediante ardides políticas y promesas a los grandes del reino. Antíoco IV se hizo llamar «el ilustre», pero en juego de palabras lo nombraban «el maniático» por sus excesos, locuras y maldades.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:22
11.22 Antíoco IV venció a Egipto con un enorme ejército (169 a.C), aunque originalmente lo atacó con poca gente en una posterior invasión (vr. 23) irrespetando a Ptolomeo Filópater, hijo de Cleopatra su hermana, con quien tenía un pacto. El Pacto consistía en la recuperación de la tierra de Israel reclamada por los tutores de Ptolomeo cuando éste aun era menor de edad. Se supone que era la dote de Cleopatra; y al no dar dicha tierra prometida hacía años, se produjo la guerra.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:23
11.23-24 Fingiendo amistad con Ptolomeo, Antíoco IV traicionó dirigiendo incursiones estratégicas con pocas personas inicialmente; luego con mucho ejército (vr. 22), conquistando todo Egipto, a excepción de Alejandría, y tomando sus riquezas en abundancia (vr. 24) para repartirlas entre sus soldados (169 a.C). Antíoco logró lo que no pudieron alcanzar los reyes sirios que lo antecedieron. Todo esto sucedió “por un tiempo” muriendo prematuramente en el año 164 a.C. La expresión “contra las fortalezas formará designios” implica que las conquistas de las grandes ciudades requirieron más estrategia y sitios por más tiempo.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:24
11.23-24 Fingiendo amistad con Ptolomeo, Antíoco IV traicionó dirigiendo incursiones estratégicas con pocas personas inicialmente; luego con mucho ejército (vr. 22), conquistando todo Egipto, a excepción de Alejandría, y tomando sus riquezas en abundancia (vr. 24) para repartirlas entre sus soldados (169 a.C). Antíoco logró lo que no pudieron alcanzar los reyes sirios que lo antecedieron. Todo esto sucedió “por un tiempo” muriendo prematuramente en el año 164 a.C. La expresión “contra las fortalezas formará designios” implica que las conquistas de las grandes ciudades requirieron más estrategia y sitios por más tiempo.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:25
11.25-26 El rey del sur fue Ptolomeo o Euérgetes II, sucesor de Ptolomeo Filópater, a quien Antíoco tomó prisionero en una incursión anterior. El ejército egipcio fue enorme, pero no pudo vencer a causa de que el rey fue traicionado por sus nobles consejeros, principalmente sus administradores Euleo y Leneo. Es una metáfora de todo hombre, cuya derrota comúnmente no viene de fuera de sí mismo.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:26
11.25-26 El rey del sur fue Ptolomeo o Euérgetes II, sucesor de Ptolomeo Filópater, a quien Antíoco tomó prisionero en una incursión anterior. El ejército egipcio fue enorme, pero no pudo vencer a causa de que el rey fue traicionado por sus nobles consejeros, principalmente sus administradores Euleo y Leneo. Es una metáfora de todo hombre, cuya derrota comúnmente no viene de fuera de sí mismo.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:27
11.27 ¿Por qué no pudieron ponerse de acuerdo los reyes de Siria y de Egipto? Las negociaciones de paz entre Antíoco y Ptolomeo Filópater no prosperaron debido a las malas intenciones de ambos; la guerra se tornó inevitable y finalmente llegó. Sólo se tiene paz con el prójimo si hay paz con uno mismo primero.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:28
11.28 Antíoco atacó Jerusalén cuando regresaba a Siria. En la invasión destruyó profanando los lugares santos, sacrificó un cerdo en el altar del templo obligando al sumo sacerdote Menelao a presenciar dicha blasfemia; mató ochenta mil personas y tomó otro tanto, a unos vendiendo como esclavos a otros tomándolos como cautivos. De esto dan testimonio los libros de Macabeos (1 Macabeos 1:19-20 y 2 Macabeos 5:5-21).
— Roberto Tinoco
Daniel 11:29
11.29-31 Una vez más, Antíoco intentó invadir Egipto, pero esta vez no le fue exitoso como la primera ocasión debido a la intervención de Pompilio Leonas, embajador romano quien, por decreto del senado del imperio exigió a Antíoco su retirada. Las naves referidas eran precisamente la flota romana en naves de Chipre. A manera de desahogo emocional ante la humillación y tristeza de retirarse, así como frustración e ira, Antíoco descargó su enojo con Jerusalén camino a Siria. Cambió el culto a Dios por el culto a los dioses griegos y consagró el templo de Jerusalén a Júpiter; incluso los apóstatas como el sacerdote Menelao ayudaron a Antíoco y su general Apolonio en todo esto. La abominación desoladora fue el ídolo a Júpiter que más tarde fue adorado en el lugar santo del templo en lugar del altar al Dios verdadero (145 a.C). Jesús hizo referencia a este episodio histórico para señalar hacia su futuro inmediato, la destrucción del Templo de Jerusalén y la ciudad misma en el año 70 d.C cuando el General romano Tito la invadió haciendo cosas semejantes (Mat. 24:15); y posiblemente tipo de la persecución del anticristo hacia la iglesia de Dios.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:30
11.29-31 Una vez más, Antíoco intentó invadir Egipto, pero esta vez no le fue exitoso como la primera ocasión debido a la intervención de Pompilio Leonas, embajador romano quien, por decreto del senado del imperio exigió a Antíoco su retirada. Las naves referidas eran precisamente la flota romana en naves de Chipre. A manera de desahogo emocional ante la humillación y tristeza de retirarse, así como frustración e ira, Antíoco descargó su enojo con Jerusalén camino a Siria. Cambió el culto a Dios por el culto a los dioses griegos y consagró el templo de Jerusalén a Júpiter; incluso los apóstatas como el sacerdote Menelao ayudaron a Antíoco y su general Apolonio en todo esto. La abominación desoladora fue el ídolo a Júpiter que más tarde fue adorado en el lugar santo del templo en lugar del altar al Dios verdadero (145 a.C). Jesús hizo referencia a este episodio histórico para señalar hacia su futuro inmediato, la destrucción del Templo de Jerusalén y la ciudad misma en el año 70 d.C cuando el General romano Tito la invadió haciendo cosas semejantes (Mat. 24:15); y posiblemente tipo de la persecución del anticristo hacia la iglesia de Dios.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:31
11.29-31 Una vez más, Antíoco intentó invadir Egipto, pero esta vez no le fue exitoso como la primera ocasión debido a la intervención de Pompilio Leonas, embajador romano quien, por decreto del senado del imperio exigió a Antíoco su retirada. Las naves referidas eran precisamente la flota romana en naves de Chipre. A manera de desahogo emocional ante la humillación y tristeza de retirarse, así como frustración e ira, Antíoco descargó su enojo con Jerusalén camino a Siria. Cambió el culto a Dios por el culto a los dioses griegos y consagró el templo de Jerusalén a Júpiter; incluso los apóstatas como el sacerdote Menelao ayudaron a Antíoco y su general Apolonio en todo esto. La abominación desoladora fue el ídolo a Júpiter que más tarde fue adorado en el lugar santo del templo en lugar del altar al Dios verdadero (145 a.C). Jesús hizo referencia a este episodio histórico para señalar hacia su futuro inmediato, la destrucción del Templo de Jerusalén y la ciudad misma en el año 70 d.C cuando el General romano Tito la invadió haciendo cosas semejantes (Mat. 24:15); y posiblemente tipo de la persecución del anticristo hacia la iglesia de Dios.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:32
11.32 A través de promesas Antíoco logró el apoyo de muchos apóstatas en Israel; sin embargo, muchos judíos se opusieron a él. Esto sucedió más tarde en la rebelión de los Macabeos (1 Macabeos 1:52, 62-63).
— Roberto Tinoco
Daniel 11:33
11.33 Los judíos religiosos que se mantuvieron fieles siguieron a escondidas enseñando a los demás judíos que no apostataron la Toráh. Según el historiador Flavio Josefo, dicha persecución duró tres años. Ellos daban sabiduría, como podría traducirse el pasaje. Sólo quien está dispuesto a dar su vida por Dios puede dar vida a su hermano.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:34
11.34 Por un poco de tiempo, algunos judíos dirigidos por Judas Macabeo libraron Jerusalén de la ocupación romana (165 a.C). Incluso de entre los apóstatas se juntaron algunos en la rebelión con promesas de libertad. Si Dios no libra, en vano es la libertad de la espada. Si el corazón tiene cadenas, las manos jamás serán libres.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:35
11.35 De momento el mal parece triunfar; esa fue la experiencia de los piadosos judíos que intentaron educar al resto de los judíos en la Palabra de Dios. Sin embargo, la muerte de muchos depuró a los religiosos y limpió a los sobrevivientes. Esto estaba previsto por el Señor y tenía fecha de cumplimiento, como de hecho sucedió. Ten confianza, el mal no triunfará, tiene caducidad.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:36
11.36 En principio, es una referencia histórica de la arrogancia y maldad de Antíoco IV; pero sirve muy bien de ilustración del anticristo final y las características de su personalidad (2 Tes. 2:4). Rebelde contra toda religión, además, Antíoco prohibió el culto a Dios blasfemando. De momento no tuvo límites en sus maldades, pero colmó finalmente la ira de Dios sobre sí.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:37
11.37-38 Antíoco IV o no era judío, sino sirio; ¿acaso hubo sangre judía en sus ascendientes? ¿O creyeron en Dios algunos de ellos? Probablemente, pues se refiere al Dios de sus padres. A no ser que signifique la completa no religiosidad de este personaje. Como tipo, significaría que el anticristo será mitad sirio, mitad judío; o bien, totalmente antirreligioso. Acerca del amor a las mujeres del cual no hará caso, históricamente Antíoco atacó el templo de Venus ignorando los ruegos de las prostitutas sacerdotales que había allí. Como símbolo del anticristo implica que será una persona asexual o que menosprecia la sexualidad. Su deseo no será religión ni sexo o carne, sino poder. Desear el poder es no poder desear nada más. Dedicará sus recursos y talentos a adquirirlo mediante el poder militar. Ten cuidado en lo que deseas, no sea que lo consigas para tu mal.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:38
11.37-38 Antíoco IV o no era judío, sino sirio; ¿acaso hubo sangre judía en sus ascendientes? ¿O creyeron en Dios algunos de ellos? Probablemente, pues se refiere al Dios de sus padres. A no ser que signifique la completa no religiosidad de este personaje. Como tipo, significaría que el anticristo será mitad sirio, mitad judío; o bien, totalmente antirreligioso. Acerca del amor a las mujeres del cual no hará caso, históricamente Antíoco atacó el templo de Venus ignorando los ruegos de las prostitutas sacerdotales que había allí. Como símbolo del anticristo implica que será una persona asexual o que menosprecia la sexualidad. Su deseo no será religión ni sexo o carne, sino poder. Desear el poder es no poder desear nada más. Dedicará sus recursos y talentos a adquirirlo mediante el poder militar. Ten cuidado en lo que deseas, no sea que lo consigas para tu mal.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:39
11.39 Antíoco tuvo éxito en la conquista de Palestina adorando un nuevo dios para él como fue Júpiter romano; conquistó mediante el poder militar rentado con riquezas, lo mismo que el apoyo de traidores por promesas. Al tomar la tierra prometida tuvo que repartirla entre aquellos a quienes prometió honores. Figura del anticristo, quien tendrá por dios el poder que el dinero puede comprar.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:40
11.40-43 Antíoco volvió a invadir Egipto (166-165 a.C) y en el paso de su marcha militar, invadió de nuevo Jerusalén y muchas provincias de Judea, Galilea y en derredor; valiéndose de los acérrimos enemigos de Israel como aliados para ello. Es el ejemplo de la insatisfacción; quien tiene guerra en el alma contra sí mismos habrá de encender la guerra en el mundo contra los hombres. Si tienes problemas con otros soluciona de una vez tus problemas internos.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:41
11.40-43 Antíoco volvió a invadir Egipto (166-165 a.C) y en el paso de su marcha militar, invadió de nuevo Jerusalén y muchas provincias de Judea, Galilea y en derredor; valiéndose de los acérrimos enemigos de Israel como aliados para ello. Es el ejemplo de la insatisfacción; quien tiene guerra en el alma contra sí mismos habrá de encender la guerra en el mundo contra los hombres. Si tienes problemas con otros soluciona de una vez tus problemas internos.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:42
11.40-43 Antíoco volvió a invadir Egipto (166-165 a.C) y en el paso de su marcha militar, invadió de nuevo Jerusalén y muchas provincias de Judea, Galilea y en derredor; valiéndose de los acérrimos enemigos de Israel como aliados para ello. Es el ejemplo de la insatisfacción; quien tiene guerra en el alma contra sí mismos habrá de encender la guerra en el mundo contra los hombres. Si tienes problemas con otros soluciona de una vez tus problemas internos.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:43
11.40-43 Antíoco volvió a invadir Egipto (166-165 a.C) y en el paso de su marcha militar, invadió de nuevo Jerusalén y muchas provincias de Judea, Galilea y en derredor; valiéndose de los acérrimos enemigos de Israel como aliados para ello. Es el ejemplo de la insatisfacción; quien tiene guerra en el alma contra sí mismos habrá de encender la guerra en el mundo contra los hombres. Si tienes problemas con otros soluciona de una vez tus problemas internos.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:44
11.44-45 En el año 147 a.C. Antíoco salió a sofocar una rebelión de sus súbditos, los reyes Artaxias y Arsases, de Armenia al norte y de los partos al oriente respectivamente. A su regreso murió; no sin antes mostrar gran ira hacia Israel por las victorias de los Macabeos desplegando su numero ejército entre el mar y Jerusalén. Todo el que intenta conquistar el mundo termina perdiéndose a sí mismo.; quien no es dueño de sí, no es digno de ser dueño de nada más.
— Roberto Tinoco
Daniel 11:45
11.44-45 En el año 147 a.C. Antíoco salió a sofocar una rebelión de sus súbditos, los reyes Artaxias y Arsases, de Armenia al norte y de los partos al oriente respectivamente. A su regreso murió; no sin antes mostrar gran ira hacia Israel por las victorias de los Macabeos desplegando su numero ejército entre el mar y Jerusalén. Todo el que intenta conquistar el mundo termina perdiéndose a sí mismo.; quien no es dueño de sí, no es digno de ser dueño de nada más.
— Roberto Tinoco