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Daniel 6
Daniel en el foso de los leones
1Pareció bien a Darío constituir sobre el reino ciento veinte sátrapas, que gobernasen en todo el reino.🗨📝 2Y sobre ellos tres gobernadores, de los cuales Daniel era uno, a quienes estos sátrapas diesen cuenta, para que el rey no fuese perjudicado.🗨📝 3Pero Daniel mismo era superior a estos sátrapas y gobernadores, porque había en él un espíritu superior; y el rey pensó en ponerlo sobre todo el reino.🗨📝 4Entonces los gobernadores y sátrapas buscaban ocasión para acusar a Daniel en lo relacionado al reino; mas no podían hallar ocasión alguna o falta, porque él era fiel, y ningún vicio ni falta fue hallado en él.🗨📝 5Entonces dijeron aquellos hombres: No hallaremos contra este Daniel ocasión alguna para acusarle, si no la hallamos contra él en relación con la ley de su Dios.🗨📝 6Entonces estos gobernadores y sátrapas se juntaron delante del rey, y le dijeron así: ¡Rey Darío, para siempre vive!🗨📝 7Todos los gobernadores del reino, magistrados, sátrapas, príncipes y capitanes han acordado por consejo que promulgues un edicto real y lo confirmes, que cualquiera que en el espacio de treinta días demande petición de cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones.🗨📝 8Ahora, oh rey, confirma el edicto y fírmalo, para que no pueda ser revocado, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada.🗨📝 9Firmó, pues, el rey Darío el edicto y la prohibición.🗨📝 10Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa, y abiertas las ventanas de su cámara que daban hacia Jerusalén, se arrodillaba tres veces al día, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo solía hacer antes.🗨📝 11Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel orando y rogando en presencia de su Dios.🗨📝 12Fueron luego ante el rey y le hablaron del edicto real: ¿No has confirmado edicto que cualquiera que en el espacio de treinta días pida a cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones? Respondió el rey diciendo: Verdad es, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada.🗨📝 13Entonces respondieron y dijeron delante del rey: Daniel, que es de los hijos de los cautivos de Judá, no te respeta a ti, oh rey, ni acata el edicto que confirmaste, sino que tres veces al día hace su petición.🗨📝 14Cuando el rey oyó el asunto, le pesó en gran manera, y resolvió librar a Daniel; y hasta la puesta del sol trabajó para librarle.🗨📝 15Pero aquellos hombres rodearon al rey y le dijeron: Sepas, oh rey, que es ley de Media y de Persia que ningún edicto u ordenanza que el rey confirme puede ser abrogado.🗨📝 16Entonces el rey mandó, y trajeron a Daniel, y le echaron en el foso de los leones. Y el rey dijo a Daniel: El Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, él te libre.🗨📝 17Y fue traída una piedra y puesta sobre la puerta del foso, la cual selló el rey con su anillo y con el anillo de sus príncipes, para que el acuerdo acerca de Daniel no se alterase.🗨📝 18Luego el rey se fue a su palacio, y se acostó ayuno; ni instrumentos de música fueron traídos delante de él, y se le fue el sueño.🗨📝 19El rey, pues, se levantó muy de mañana, y fue apresuradamente al foso de los leones.🗨📝 20Y acercándose al foso llamó a voces a Daniel con voz triste, y le dijo: Daniel, siervo del Dios viviente, el Dios tuyo, a quien tú continuamente sirves, ¿te ha podido librar de los leones?🗨📝 21Entonces Daniel respondió al rey: Oh rey, vive para siempre.🗨📝 22Mi Dios envió su ángel, el cual cerró la boca de los leones, para que no me hiciesen daño, porque ante él fui hallado inocente; y aun delante de ti, oh rey, yo no he hecho nada malo.🗨📝 23Entonces se alegró el rey en gran manera a causa de él, y mandó sacar a Daniel del foso; y fue Daniel sacado del foso, y ninguna lesión se halló en él, porque había confiado en su Dios.🗨📝 24Y dio orden el rey, y fueron traídos aquellos hombres que habían acusado a Daniel, y fueron echados en el foso de los leones ellos, sus hijos y sus mujeres; y aún no habían llegado al fondo del foso, cuando los leones se apoderaron de ellos y quebraron todos sus huesos.🗨📝 25Entonces el rey Darío escribió a todos los pueblos, naciones y lenguas que habitan en toda la tierra: Paz os sea multiplicada.🗨📝 26De parte mía es puesta esta ordenanza: Que en todo el dominio de mi reino todos teman y tiemblen ante la presencia del Dios de Daniel; porque él es el Dios viviente y permanece por todos los siglos, y su reino no será jamás destruido, y su dominio perdurará hasta el fin.🗨📝 27El salva y libra, y hace señales y maravillas en el cielo y en la tierra; él ha librado a Daniel del poder de los leones.🗨📝 28Y este Daniel prosperó durante el reinado de Darío y durante el reinado de Ciro el persa.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Daniel 6: RV60
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Daniel 6:1
6.1 Un principio y figura o símbolo del reino de Dios es el número doce y su múltiplo.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:2
6.2 Jesús también tuvo discípulos en número doce y tres principales entre ellos. De nuevo es figura del reino. Daniel era como una especie de Pedro entre los doce y los ciento veinte. ¿Cuál es el trabajo principal del grupo selecto de tres? Proteger al rey. Así los tres discípulos principales acompañaban a Jesús tanto al monte de la transfiguración y el Getsemaní, como a los milagros y eventos sobresalientes.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:3
6.3 La medida de la grandeza humana respecto del reino es la calidad de su espíritu. El interior define el exterior; he allí la importancia de no vivir para lo externo encima de lo interno y de por qué el Señor ordenaba limpiar el interior del vaso para que su exterior también fuera limpio.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:4
6.4 El mal no podrá tocarte, a menos de que tú mismo abras puertas de legalidad al hacer el mal. En el reino de Dios, la mejor protección es la santidad; pudiera pasarte algo malo alrededor tuyo, pero salvo el martirio por la voluntad de Dios, si eres fiel, estás cubierto. El intachable es intocable.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:5
6.5 El cristiano fiel es atacado sólo respecto de su fidelidad; lo cual no debe ser una preocupación, sino una aprobación. Mantén la legalidad cristiana, no abras puertas.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:6
6.6 La adulación antecede a la persuasión. Esto es manipulación. A veces tendrás que cuidarte más de los elogios que de las críticas; suelen ser venenos más sutiles.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:7
6.7 Era mentira, ya que Daniel y sus amigos no fueron informados de ésta propuesta de ley. Es fácil distinguir quién está del lado del mal en que miente. ¿Con qué propósito pidieron la confirmación de esta ley? Probablemente la presentaron como una manera de fortalecer la autoridad del rey. El «león rugiente» amenaza devorar a los que oran a Dios.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:8
6.8 El legalismo ata a las autoridades que así gobiernan. Todo creyente ha de cuidarse de no quedar atrapado en el legalismo; y, ¿qué es el legalismo, sino anteponer la ley a la vida? Así es Media y Persia, a saber, el mundo; pero no el reino de Dios.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:9
6.9 El legalista se ata a sus propias leyes cediendo así su autoridad y poniendo en riesgo la vida.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:10
6.10 La actitud cristiana ante la oposición a la fe es avanzar. No sólo no retrocedemos, sino que ampliamos nuestra devoción. La única manera de enfrentar el legalismo es con una fe desafiante de rodillas. Daniel se arrodillaba hacia Jerusalén, porque ese era el Pacto con Dios para cuando estuviesen en cautividad (2 Cr. 6:38-39); el pasaje dice: “como solía hacer antes”, esto es, antes de que se firmara el edicto. Orar tres veces al día era su costumbre judía; era también la costumbre devota de los primeros cristianos (Hechos 3:1); y debe ser también nuestra costumbre.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:11
6.11 Si llegasen a juntarse contra ti, que te encuentren orando. ¿Por qué te enfrentarás en tu fuerza, pudiendo hacerlo en el poder de Dios? No permitas que el conflicto con los hombres te robe la comunión con Dios.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:12
6.12 El legalista se ata a su legalismo. El león rugiente come carne ve su oportunidad en los legalistas. Mantén la obediencia a Dios, pero no hagas de la comunión leyes de carne.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:13
6.13 Daniel era de los hijos de los cautivos, pero él mismo nunca vivió como cautivo. Su obediencia a Dios le provocó enemigos, pero al mismo tiempo, su libertad. Los enemigos de Daniel trataron de poner discordia entre Daniel y el rey; el chismoso provoca contiendas porque es motivado por la maldad. Le espera un horno de fuego, pero intenta echar a otros en él.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:14
6.14-15 El rey amaba a Daniel porque conocía su valía para el reino. El vivir cristiano en este mundo debe hacerle indispensable para su prójimo, valioso, útil. La vida excelente nunca es desechable. El rey trató de salvar a Daniel durante todo el día; ¡qué patético ver un rey rogando sin autoridad! Así es el creyente legalista, aunque es invitado a reinar, carece de autoridad por las leyes de carne que él mismo decretó y a las cuales se ató. La noche llega para los que no viven por la gracia.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:15
6.14-15 El rey amaba a Daniel porque conocía su valía para el reino. El vivir cristiano en este mundo debe hacerle indispensable para su prójimo, valioso, útil. La vida excelente nunca es desechable. El rey trató de salvar a Daniel durante todo el día; ¡qué patético ver un rey rogando sin autoridad! Así es el creyente legalista, aunque es invitado a reinar, carece de autoridad por las leyes de carne que él mismo decretó y a las cuales se ató. La noche llega para los que no viven por la gracia.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:16
6.16 El legalista sólo manda cuando manda de acuerdo a sus leyes. Tiene autoridad humana, pero no divina. Los mejores cristianos suelen perderse de momento por los sistemas legalistas sin vida; con todo, el clamor del legalista también es que el Dios verdadero les haga libres.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:17
6.17 Todo sistema legalista cierra puertas con piedras y sella con anillos; usa a los creyentes (piedras vivas) contra otros creyentes mediante pactos y enmiendas a sus leyes. Llega a respetar mas su ley que la Palabra de Dios y la vida de su prójimo.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:18
6.18 El legalismo arriesga la vida de los siervos de Dios y roba todo gozo. Carece de sueños y tiene sus pensamientos en sus miembros atados.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:19
6.19 ¡Cuán diferente es la libertad cristiana al legalismo! Daniel va de madrugada a Dios en oración, mientras que el legalista al foso esperando ver un siervo devorado por el león.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:20
6.20 Esta es una pregunta válida que trae libertad: el Dios a quien continuamente servimos, ¿puede librarnos? La respuesta es afirmativa: ¡no más tristeza: ¡Dios puede! El secreto de la libertad es servir a Dios hasta la muerte.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:21
6.21 No hay rencor en quien no ha sido tocado por el león rugiente: Daniel bendice al rey cuyo edicto lo arrojó a la muerte.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:22
6.22 Daniel sí fue a parar al foso y los leones efectivamente estuvieron allí; pero Dios envió su ángel impidiendo daño a Daniel. Pudiera ser que no seas librado de pasar por el problema, pero Dios es fiel para librarte, a fin de que el problema no pueda tocarte. Mantén tu fidelidad a pesar de todo y el mal no producirá daño en ti; esto es, aunque estés en mal, el mal no estará en ti. Si Dios te halla inocente, tarde o temprano los hombres confirmarán el veredicto.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:23
6.23 El mundo se alegra y el legalismo se rompe cuando los creyentes están llenos de vida y no se han dejado tocar por el mal por confiar en Dios. ¿Qué produce tu vivir a quienes te rodean?
— Roberto Tinoco
Daniel 6:24
6.24 El mal contra los fieles de Dios será dado a quienes lo planearon. El león rugiente devora carne, mantente en el espíritu. Atentar contra la iglesia de Dios acarrea maldición generacional y quebranto. Lo que hagas con su casa hará con la tuya.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:25
6.25 El testimonio de los grandes es anunciado por los grandes. Lo que Dios hizo con Daniel es anunciado por el rey a toda la tierra. La paz llega cuando llega la fe; pero se multiplica cuando se demuestra dicha fe.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:26
6.26 El legalista sólo conoce el legalismo. Por un edicto se ató a tener que arrojar a su mejor hombre a un foso con leones y ahora hace una nueva ley amenazando a todos de muerte si no temen a Dios. Es verdad que no temer a Dios es la muerte eterna, pero no se cree en Él por decreto, sino por voluntad. ¿Hay decreto para ello? Sí, pero si el corazón no se entrega voluntariamente, tampoco lo hará legalmente. Con todo, la salvación de Daniel trajo gloria a Dios y lo dio a conocer al mundo entero, esto era el propósito. Daniel confirmó el reino de Dios en cada reino de hombres que le tocó servir. No te quejes ante la mala experiencia, Dios la usará para glorificarse.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:27
6.27 Salvación, libertad, señales y maravillas en el cielo y en la tierra fueron el fruto de un mal tiempo para Daniel. Ya no vives para ti, sabe que todo en tu vida es parte de un plan mayor.
— Roberto Tinoco
Daniel 6:28
6.28 La prosperidad viene de Dios; Daniel era un cautivo que reinó al lado de cuatro reyes distintos; ¡fue más exitoso que los mismos reyes citados! No es tu exterior, sino tu interior lo que define tu éxito: que esté Dios en ti.
— Roberto Tinoco