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Mateo 2

Visitantes del oriente

1Cuando Jesús nació en Belén de Judea en días del rey Herodes, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos,🗨 2diciendo: ¿Dónde está el rey de los judíos, que ha nacido? Porque su estrella hemos visto en el oriente, y venimos a adorarle.🗨 3Oyendo esto, el rey Herodes se turbó, y toda Jerusalén con él.🗨 4Y convocados todos los principales sacerdotes, y los escribas del pueblo, les preguntó dónde había de nacer el Cristo.🗨 5Ellos le dijeron: En Belén de Judea; porque así está escrito por el profeta:🗨 6Y tú, Belén, de la tierra de Judá, No eres la más pequeña entre los príncipes de Judá; Porque de ti saldrá un guiador, Que apacentará a mi pueblo Israel.🗨 7Entonces Herodes, llamando en secreto a los magos, indagó de ellos diligentemente el tiempo de la aparición de la estrella;🗨 8y enviándolos a Belén, dijo: Id allá y averiguad con diligencia acerca del niño; y cuando le halléis, hacédmelo saber, para que yo también vaya y le adore.🗨 9Ellos, habiendo oído al rey, se fueron; y he aquí la estrella que habían visto en el oriente iba delante de ellos, hasta que llegando, se detuvo sobre donde estaba el niño.🗨 10Y al ver la estrella, se regocijaron con muy grande gozo.🗨 11Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron presentes: oro, incienso y mirra.🗨 12Pero siendo avisados por revelación en sueños que no volviesen a Herodes, regresaron a su tierra por otro camino.🗨

Huida a Egipto

13Después que partieron ellos, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José y dijo: Levántate y toma al niño y a su madre, y huye a Egipto, y permanece allá hasta que yo te diga; porque acontecerá que Herodes buscará al niño para matarlo.🗨 14Y él, despertando, tomó de noche al niño y a su madre, y se fue a Egipto,🗨 15y estuvo allá hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliese lo que dijo el Señor por medio del profeta, cuando dijo: De Egipto llamé a mi Hijo.🗨 16Herodes entonces, cuando se vio burlado por los magos, se enojó mucho, y mandó matar a todos los niños menores de dos años que había en Belén y en todos sus alrededores, conforme al tiempo que había inquirido de los magos.🗨 17Entonces se cumplió lo que fue dicho por el profeta Jeremías, cuando dijo:🗨 18Voz fue oída en Ramá, Grande lamentación, lloro y gemido; Raquel que llora a sus hijos, Y no quiso ser consolada, porque perecieron.🗨

Regreso a Nazaret

19Pero después de muerto Herodes, he aquí un ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto,🗨 20diciendo: Levántate, toma al niño y a su madre, y vete a tierra de Israel, porque han muerto los que procuraban la muerte del niño.🗨 21Entonces él se levantó, y tomó al niño y a su madre, y vino a tierra de Israel.🗨 22Pero oyendo que Arquelao reinaba en Judea en lugar de Herodes su padre, tuvo temor de ir allá; pero avisado por revelación en sueños, se fue a la región de Galilea,🗨 23y vino y habitó en la ciudad que se llama Nazaret, para que se cumpliese lo que fue dicho por los profetas, que habría de ser llamado nazareno.🗨

Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos

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Mateo 2:1

Comentario general

2.1 Belén significa “Casa de pan”, nombre por demás significativo porque allí nació el pan vivo que descendió del cielo (Juan 6:32-35), en Él hay satisfacción a todas las necesidades humanas. El profeta Miqueas llamó a Belén Efrata (5:2) que significa “fructífero”, así la llamaban tiempo atrás (Gen. 35:19; 48:7), y por lo mismo, parece prefigurar a Jesús, puesto que en Él se puede ser realmente fructífero: Yo soy la vid, vosotros los pámpanos. El que permanece en mí y yo en él, este lleva mucho fruto. Pero separados de mí nada podéis hacer (Jn.15:5). Belén “de Judea”, para distinguirle de la otra Belén de Galilea. Miqueas mencionó que Belén era la más pequeña entre los príncipes de Judá (Miq. 5:2; Mat. 2:6) lo que, combinado con la productividad de ser fructífero, nos da una gran enseñanza: No importa que seamos pequeños o insignificantes a la vista de los hombres, lo verdaderamente importante es que Cristo puede nacer y ser formado en nosotros (Gal. 4:19); incluso, nuestra pequeñez sirve para exaltar su grandeza, ¡porque cuando soy débil, entonces soy fuerte! (2 Cor.12:10). Él da mayor gracia. Por esto dice: Dios resiste a los soberbios y da gracia a los humildes (Stg.4:6). Belén es el lugar de nacimiento, pero respecto al tiempo del mismo, es igualmente interesante: en días del rey Herodes, -dice el sagrado texto. Herodes era conocido como “el Grande”, hijo de Idumeo Antipater, declarado rey de los judíos por el senado romano (40 a.C.). Un hombre cruel y despiadado, malo y sumamente astuto, especialmente como diplomático. Donde reinaba la maldad vino a nacer el Rey de la bondad. Donde abundó el pecado, sobreabundó la gracia (Rom.5:20). Cuando vino el cumplimiento del tiempo, Dios envió a su Hijo, nacido de mujer y nacido bajo la ley (Gal .4:4). De manera que no puedes decir que estás pasando un mal tiempo irremediable, no te victimices. Por ese tiempo también, vinieron del oriente a Jerusalén unos magos. Eran gentiles, representantes de una antigua religión Persa-babilónica fuertemente influenciada por el profeta Daniel y las profecías judío-mesiánicas. Eran maestros de ciencia y de religión, profesantes de astrología y quizá también de adivinación (no porque la adivinación sea verdadera ni permitida, sino porque estaban limitados en su conocimiento de la verdad). Mira la siguiente nota.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:2

Comentario general

2.2 Venían con buenas intenciones, su interés era como su pregunta: ¿dónde está el rey de los judíos que ha nacido? …venimos a adorarle (Mt.2:2). El problema era su falta de luz (revelación espiritual); pues si bien es cierto que venían desde lejos, afrontando peligros y vicisitudes, lo cual es una gran enseñanza para adorar a Dios en espíritu y en verdad (Juan 4:23-24); también es cierto que siguieron una estrella sin consultar las Sagradas Escrituras, llegando equivocadamente a Jerusalén y no a Belén y provocando con ello, el celo de Herodes y la consecuente matanza de infantes (mira la nota al siguiente versículo). Lo que significa que hasta la ignorancia bien intencionada es peligrosa. Por algo dice el apóstol Pedro que debemos añadir a la fe virtud y conocimiento (2 Pedro 1:5). El paso entre el la ignorancia y el fanatismo es muy pequeño. Jesús nos llamó a hacer discípulos enseñándoles la verdad y no seguidores sin conciencia. Mucho daño hacen los que creen mucho, pero saben poco; y con esto por supuesto que no apruebo a quienes saben mucho, pero creen nada (no porque no crean realmente, pues si no creyeran, tampoco lo sabrían verdaderamente; sino que no obedecen lo que saben, por lo que parece que no creen). ¿Viste una estrella? Antes de seguir la señal, consulta las Escrituras y vive por la Palabra de Dios.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:3

Comentario general

2.3 Herodes, mucho más astuto que los magos, y sin profesar fe practicante, aunque entendemos que creía, pues de otro modo no habría seguido la noticia buscando al Mesías, consultó a quienes podían conocer la verdad (vr. 4). Se turbó porque supo que su reinado estaba próximo a su final. Esto implica que creía que tarde o temprano aparecería el verdadero Rey de los judíos, del cual no era linaje legítimo. Solo temes perder cuando sabes que lo que tienes no es tuyo por derecho. Nadie pone más aldabas y sistemas de seguridad que un ladrón y nadie tiene más miedo y turbación a perder lo que tiene, que el ilegítimo. Herodes fue puesto por Roma y no por Dios. No pertenecía a la línea de los reyes de Israel ni de Judá. Lo mejor que puedes hacer para proteger lo que tienes es adquirirlo legítimamente. ¿Significa esto que no puedes perderlo? No necesariamente, sino que no está en tu corazón, de manera que no te quedarás vacío si lo perdieras.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:4

Comentario general

2.4 Mira la nota anterior. Los magos no consultaron la Biblia y provocaron una matanza siguiendo señales. Herodes no obedecía la Biblia, pero fue más astuto al recurrir a ella para hallar la verdad. Los creyentes que ignoran la Biblia pueden ser muy peligrosos, tanto, como los tiranos que sí la conocen. Herodes preguntó a los principales sacerdotes y a los escribas; es decir, a los expertos en Biblia de su tiempo. Si se trata de salud, consulta al médico; o de leyes al abogado; pero sí necesitas conocer qué dice Dios, consulta la Biblia preguntando a quienes se dedican a la Biblia. Herodes hizo una sola pregunta acerca de Cristo: dónde habría de nacer. No le interesaba conocer más, sino anticiparse y matarlo antes de que creciera y reclamara, como el suponía, el trono de Israel. Eso sucede a quienes se acercan a la Biblia de una manera preconcebida, no buscan qué creer, sino respaldar lo que ya creen. En consecuencia producen muerte en lugar de vida. No leas la Biblia para encontrar apoyo a lo que piensas, sino para renovar tu mente y por ende tu vida, con los pensamientos de Dios. Antes de preguntar dónde, pregunta quién.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:5

Comentario general

2.5-6 Los sacerdotes consultaron las Escrituras por petición de Herodes. Lo que resulta paradójico: si sabían el lugar, ¿por qué no supieron el tiempo? Y si podían sacar los secretos de las Sagradas Escrituras, ¿por qué no reconocieron al Mesías? Para ellos la Biblia era sólo “la letra muerta”. Los tales parecen creyentes, pero no tienen el Espíritu de Dios para discernir la Escritura: Es judío el que lo es en lo interior, …en espíritu, no en letra; la alabanza de los cuales no viene de los hombres sino de Dios (Rom.2:29). Los magos por su parte, seguían una revelación un poco más viva, pero igualmente equivocada. El problema de los magos, y muy grave por cierto, fue el de no acompañar la experiencia con la Escritura, ¿qué andaban haciendo en Jerusalén cuando deberían ir a Belén? ¿Estaban extraviados? ¿buscaban reconocimientos? ¿se creían importantes y acudían al rey humano? Cuando el hombre actúa según la carne, sea que consulte la Biblia o estrellas, produce muerte. Si vivís conforme a la carne moriréis (Rom.8:13). Cuando Dios te hable, aunque sea una visión (una estrella), ¡consulta la Biblia! ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido (Is.8:20. O lo que es lo mismo, a Moisés y a los profetas, si no hablan de acuerdo a la Biblia, no han nacido de nuevo, no tienen revelación. Lee además Lucas 16:29). Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí (Jn.5:39). Estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así (Hch.17:11). Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra (1 Tim.3:16-17). Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones ( 2P.1:19). Los magos erraron porque no conocían las Escrituras, los sacerdotes y escribas también se equivocaron porque no discernían la Palabra según el poder de Dios: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios (Mt.22:29). Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros (1 Cor.4:6). Las profecías citadas por los sacerdotes y escribas se encuentran en Miq. 5:2 y 2 Sam. 5:2. La primera se refiere a que el gobernante de Israel saldría de Belén, Jesús es el Rey de los judíos. La segunda, se refiere a su forma de gobierno: tú pastorearás a mi pueblo Israel. Jesús es el buen pastor; el buen pastor pone su vida por sus ovejas (Jn.10.11). ¡Él es el Príncipe de los pastores! (1 P.5:4) ¡Jesús es el Rey - Pastor!

— Roberto Tinoco

Mateo 2:6

Comentario general

2.5-6 Los sacerdotes consultaron las Escrituras por petición de Herodes. Lo que resulta paradójico: si sabían el lugar, ¿por qué no supieron el tiempo? Y si podían sacar los secretos de las Sagradas Escrituras, ¿por qué no reconocieron al Mesías? Para ellos la Biblia era sólo “la letra muerta”. Los tales parecen creyentes, pero no tienen el Espíritu de Dios para discernir la Escritura: Es judío el que lo es en lo interior, …en espíritu, no en letra; la alabanza de los cuales no viene de los hombres sino de Dios (Rom.2:29). Los magos por su parte, seguían una revelación un poco más viva, pero igualmente equivocada. El problema de los magos, y muy grave por cierto, fue el de no acompañar la experiencia con la Escritura, ¿qué andaban haciendo en Jerusalén cuando deberían ir a Belén? ¿Estaban extraviados? ¿buscaban reconocimientos? ¿se creían importantes y acudían al rey humano? Cuando el hombre actúa según la carne, sea que consulte la Biblia o estrellas, produce muerte. Si vivís conforme a la carne moriréis (Rom.8:13). Cuando Dios te hable, aunque sea una visión (una estrella), ¡consulta la Biblia! ¡A la ley y al testimonio! Si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido (Is.8:20. O lo que es lo mismo, a Moisés y a los profetas, si no hablan de acuerdo a la Biblia, no han nacido de nuevo, no tienen revelación. Lee además Lucas 16:29). Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí (Jn.5:39). Estos eran más nobles que los que estaban en Tesalónica, pues recibieron la palabra con toda solicitud, escudriñando cada día las Escrituras para ver si estas cosas eran así (Hch.17:11). Toda la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia, a fin de que el hombre de Dios sea perfecto, enteramente preparado para toda buena obra (1 Tim.3:16-17). Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en vuestros corazones ( 2P.1:19). Los magos erraron porque no conocían las Escrituras, los sacerdotes y escribas también se equivocaron porque no discernían la Palabra según el poder de Dios: Erráis, ignorando las Escrituras y el poder de Dios (Mt.22:29). Pero esto, hermanos, lo he presentado como ejemplo en mí y en Apolos por amor de vosotros, para que en nosotros aprendáis a no pensar más de lo que está escrito, no sea que por causa de uno, os envanezcáis unos contra otros (1 Cor.4:6). Las profecías citadas por los sacerdotes y escribas se encuentran en Miq. 5:2 y 2 Sam. 5:2. La primera se refiere a que el gobernante de Israel saldría de Belén, Jesús es el Rey de los judíos. La segunda, se refiere a su forma de gobierno: tú pastorearás a mi pueblo Israel. Jesús es el buen pastor; el buen pastor pone su vida por sus ovejas (Jn.10.11). ¡Él es el Príncipe de los pastores! (1 P.5:4) ¡Jesús es el Rey - Pastor!

— Roberto Tinoco

Mateo 2:7

Comentario general

2.7-8 Qué extraño, un malvado hombre, reencauzando a los confundidos seguidores de Jesús, ¡no es de extrañarse si Dios usó incluso una asna para corregir a un profeta! (Num. 22:23-33). El verdadero propósito de Herodes, como la historia dejó en claro, era matar al Señor, lo sabemos, por su actitud; cuando los magos no le notificaron dónde estaba el Rey, Herodes se enojó mucho y mandó matar a todos los niños menores de 2 años que había en Belén y en todos sus alrededores (Mat. 2:16-18). Hay mucho más detrás de las actitudes humanas, existe una guerra espiritual de siglos, la serpiente antigua, el diablo (Ap.12:13) siempre ha intentado matar a la Simiente de la mujer, es decir, a Jesucristo y a cuantos le han recibido por la fe (Gen. 3:15). Mira la Biblia: La forma en que Caín se ensañó con Abel matándole. La mezcla de simientes Set – Caín que produjo el diluvio. La esterilidad de Sara, esposa de Abraham. La esterilidad de Rebeca, esposa de Isaac. La matanza de niños en tiempo de Moisés por parte de faraón. Las amenazas de muerte en tiempo de Ester. La destrucción de Israel a manos de Asiria y el cautiverio babilónico; así como la saña de las naciones vecinas. La matanza intertestamentaria por Antíoco Epífanes en días de los Macabeos. Y en el texto que nos ocupa, en días de Herodes, la matanza de niños. La lista de mártires es grande; pero un día se escuchará lo que vio juan en visión: No llores, ¡he aquí el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido (Ap.5:5). No importa cuanto seas atacado por el diablo, el triunfo final es del Señor, en Él somos más que vencedores (Rom. 8:37). ¡Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece! (Fil. 4:13).

— Roberto Tinoco

Mateo 2:8

Comentario general

2.7-8 Qué extraño, un malvado hombre, reencauzando a los confundidos seguidores de Jesús, ¡no es de extrañarse si Dios usó incluso una asna para corregir a un profeta! (Num. 22:23-33). El verdadero propósito de Herodes, como la historia dejó en claro, era matar al Señor, lo sabemos, por su actitud; cuando los magos no le notificaron dónde estaba el Rey, Herodes se enojó mucho y mandó matar a todos los niños menores de 2 años que había en Belén y en todos sus alrededores (Mat. 2:16-18). Hay mucho más detrás de las actitudes humanas, existe una guerra espiritual de siglos, la serpiente antigua, el diablo (Ap.12:13) siempre ha intentado matar a la Simiente de la mujer, es decir, a Jesucristo y a cuantos le han recibido por la fe (Gen. 3:15). Mira la Biblia: La forma en que Caín se ensañó con Abel matándole. La mezcla de simientes Set – Caín que produjo el diluvio. La esterilidad de Sara, esposa de Abraham. La esterilidad de Rebeca, esposa de Isaac. La matanza de niños en tiempo de Moisés por parte de faraón. Las amenazas de muerte en tiempo de Ester. La destrucción de Israel a manos de Asiria y el cautiverio babilónico; así como la saña de las naciones vecinas. La matanza intertestamentaria por Antíoco Epífanes en días de los Macabeos. Y en el texto que nos ocupa, en días de Herodes, la matanza de niños. La lista de mártires es grande; pero un día se escuchará lo que vio juan en visión: No llores, ¡he aquí el León de la tribu de Judá, la Raíz de David, ha vencido (Ap.5:5). No importa cuanto seas atacado por el diablo, el triunfo final es del Señor, en Él somos más que vencedores (Rom. 8:37). ¡Todo lo podemos en Cristo que nos fortalece! (Fil. 4:13).

— Roberto Tinoco

Mateo 2:9

Comentario general

2.9 Los magos se equivocaron de inicio, pero luego recuperaron la visión (hablando espiritualmente) después de que fueron reencauzados por las Sagradas Escrituras. Por un momento parece que perdieron la señal de la estrella, como si la misma no se moviera; pero después de consultar la Biblia la vieron de nuevo en movimiento hasta detenerse sobre el Mesías. Si de pronto parece que estás confundido y no sabes qué decisión tomar o para dónde caminar, vuelve a la Biblia. Si consultas la Palabra escrita de Dios, las demás voces, por decirlo así, las señales, se harán claras y fáciles de distinguir. El mapa es la Biblia, hasta que miras el mapa tienen significado las señales que te presenta el camino. Si buscas a Cristo, solo lo hallarás en relación con las Escrituras. Él es el Verbo viviente y la Biblia es Cristo como el Verbo escrito. Y lo uno te guía al otro.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:10

Comentario general

2.10 La visión de Dios produce gozo. La amargura, el pesimismo, las caras largas, no son características del verdadero cristianismo, sino evidencia de estar vacío del mismo. Hay quienes tienen religión cristiana sin Cristo, por lo que carecen de alegría. No puede ser de otro modo cuando la luz resplandece sobre ellos. Jesucristo vino al mundo como la estrella resplandeciente de la mañana (Ap. 22:16) para alumbrar a los que habitan en tinieblas y en sombra de muerte; para encaminar nuestros pies por camino de paz (Luc. 1:79).

— Roberto Tinoco

Mateo 2:11

Comentario general

2.11 Ya no estaban en el pesebre, por lo que, por lo menos, debieron pasar algunos meses. Y siendo que Herodes mandó matar a los niños de hasta 2 años después de haber investigado al respecto, entonces Jesús tendría más de un año. El que José ya tuviera una casa nos habla de la responsabilidad de José como cabeza y proveedor del hogar y de cómo estaba haciendo bien su papel de protector de Jesús. Los magos se postraron y lo adoraron, aun cuando Jesús estaba con su madre María, está en singular y en masculino, no se hincaron a María, lo cual es idolatría, sino únicamente a Jesús (Ap. 9:10; Ap. 4:10; Ap. 15:4; Ex. 34:14; Mat. 4:10; Hch. 10:25-26). No tendrás dioses ajenos delante de mí. No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas, debajo de la tierra. No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque Yo Soy Yahwéh tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen (Ex.20:3-5). Aunque los evangelios no dicen que fueran reyes, los profetas habían hablado algo al respecto (Sal. 68:29; 72:10). La idea es que los reyes adoran al Rey de reyes rindiéndose a Él y sometiéndose a su autoridad. El reino de los cielos es un pueblo en el que todos son un real sacerdocio dedicados a cumplir la voluntad del Rey de todos. El regalo de los reyes ilustra muy bien nuestra entrega al Rey que ha nacido. Ofrecieron oro, incienso y mirra; lo declararon Rey, Dios y Salvador respectivamente. Con el oro le reconocieron Rey. Ofrecer oro es darnos del todo a Él. Los magos abrieron sus tesoros para dar ofrenda al Señor. No sacaron algo del bolsillo, sino que abrieron sus tesoros, lo que traían sobre sus camellos desde oriente para rendir al Rey la apropiada pleitesía. Este es un acto de adoración. Jesús dijo que donde esté tu tesoro, allí estará tu corazón (Mat. 6:21). Dar el tesoro a Cristo es darle el corazón; jamás quien niega el tesoro está dando el corazón; no ama quien no paga. Dar el oro es el reconocimiento de amor y dedicación a Él. Por ejemplo, un hombre invierte dinero en la mujer que ama y si no es generoso, ¿por qué creerle su amor? Sigue el dinero y hallarás a la persona. Mira sus gastos y conocerás sus prioridades. Así como los detectives examinan la basura para descubrir los gustos y hábitos del sospechoso; en forma semejante, mira la manera cómo alguno gasta su dinero para saber quién es. Y si quieres conocer su dogma, mira su ofrenda. Ofrecer oro es apreciarlo sobre todo. En tiempos bíblicos, lo mismo que ahora, la riqueza de un reino se medía por sus reservas de oro. Otras cosas eran valiosas, pero el oro ha sido por excelencia el símbolo del valor y la manera de dar precio a las cosas. Dar el oro a Cristo es declararlo lo más precioso, apreciarlo, valorarlo. Es el anuncio de prioridad. Los magos también ofrecieron incienso; lo que significa que lo adoraron como Dios. Se usaba incienso tanto en el tabernáculo de Moisés como en el templo de Salomón, lo mismo que los demás templos restaurados como instrumento de adoración al Señor. Si este elemento, el sumo sacerdote no podía presentarse delante de Dios. De hecho, caía muerto si lo intentaba. Casos como la muerte de Nadab y Abiú, hijos de Aarón; así como del rey Uzías que quedó leproso dan cuenta de su solemnidad y temor. Para algunos, la adoración es sólo musical, tienen una idea romántica, pero no completa de lo que es adoración. La adoración tiene su base en la entrega de la vida; de hecho, comenzó como ofrenda de animales derramando su sangre, es decir, su vida, en lugar del oferente. Ofrecer incienso es ofrecer la vida. No existe adoración sin dar la vida. Puede ser que alguno cante en los servicios de la iglesia, pero si Dios no es su Dios en el resto de la vida, no hay incienso en su adoración, no tiene vida derramada. La adoración no comienza en la música del servicio, sino en el vivir del adorador. Para ofrecer incienso, había que usar carbones del altar del holocausto que se tomaban con tenazas y se ponían precisamente en un incensario. Esos carbones encendidos quemaban el incienso llenando la habitación, ya sea del Lugar Santo o del Santísimo, de una nube de gloria o de aroma. El verdadero adorador es un incensario con fuego en su interior, producto de haber sido redimido por Dios. Ese fuego le hace vivir para Dios desprendiendo una nube de gloria en su derredor. Cantar, por ejemplo, sin ese vivir no es adoración. Es incensario sin fuego. Ofrecer incienso es orar para el desarrollo de la voluntad de Dios. Junto con adoración, el incienso también es oración (Ap. 5:8). Dicha oración colabora con el desarrollo del plan de Dios. Dice la Palabra: Cuando abrió el séptimo sello, se hizo silencio en el cielo como por media hora. Y vi a los siete ángeles que estaban en pie ante Dios; y se les dieron siete trompetas. Otro ángel vino entonces y se paró ante el altar, con un incensario de oro; y se le dio mucho incienso para añadirlo a las oraciones de todos los santos, sobre el altar de oro que estaba delante del trono. Y de la mano del ángel subió a la presencia de Dios el humo del incienso con las oraciones de los santos. Y el ángel tomó el incensario, y lo llenó del fuego del altar, y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, y voces, y relámpagos, y un terremoto. Y los siete ángeles que tenían las siete trompetas se dispusieron a tocarlas (Ap. 8:1-6). Según lo leído, hay silencio y también inactividad en el cielo y en la tierra hasta que se ofrece suficiente incienso u oración que ponga en acción el plan divino. Dios hace lo que desea y no necesita de estimulo alguno de nuestra parte para ello; pero en su voluntad, escogió que en algunas de las cosas que tienen que ver con la expresión del reino de Dios en la tierra, sean con la participación de los creyentes orando. Ofrecer incienso es participar orando de los planes de Dios. La sentencia es por decreto de los vigilantes, y por dicho de los santos la resolución, para que conozcan los vivientes que el Altísimo gobierna el reino de los hombres, y que a quien él quiere lo da, y constituye sobre él al más bajo de los hombres (Dan. 4:17). Algunos no ofrecen incienso, ya que sólo oran por sus propios planes, pero no por los de Dios. La oración no hace a Dios trabajar para nosotros, sino a nosotros para Él. Como ilustración, cuando se resuelve un juicio judicial, lo mismo que una reforma constitucional en México, se pone en acción hasta que hay una proclamación, es decir, hasta que se publica dicha resolución o reforma. El reino de los cielos es semejante, Dios ha emitido resoluciones y espera la publicación por parte de sus embajadores orando para ejecutarlas. Los magos también ofrecieron mirra, con esto, lo reconocieron Salvador. Ofrecer mirra es creer en su sacrificio para salvación. Se usaba para ungir y embalsamar cadáveres; y representa el sacrificio de Cristo para nuestra salvación. Cristo fue ungido con mirra al morir y en forma semejante, ungido con el perfume de María antes de morir para la sepultura, dijo el Salvador. De modo que la mirra es la declaración que el Mesías es nuestro salvador. Ofrecer mirra es creer en su sacrificio para la total salvación. Puede ser que no tengas problema alguno para reconocerlo Salvador; pero conviene que hoy lo consideres Salvador tuyo también de no haberte sometido a Él como tu Rey ni adorarle apropiadamente como tu Dios. ¿Qué áreas de tu vida continúan sin salvación plena? Ofrécele mirra creyendo que también de eso es tu Salvador y cambia. Ofrecer mirra es volverte útil al Salvador. La mirra también era uno de los componentes de la santa unción sacerdotal. La entrega total produce vida sacerdotal. Se ungía a los sacerdotes, lo mismo que a todos los altares, vasos y utensilios del santuario. ¿Quieres la unción? No se trata de recibir algo porque quieras hacer esto o aquello con poder, sino que Dios unge a quien habrá de usar. Te conviertes en su instrumento, entonces Él te unge para que seas útil. Ofrecer mirra al Salvador es dedicarte a ser útil a su salvación. Ungido para colaborar en el alcance de la salvación de otros. Ofrezcamos a Cristo oro, es nuestro Rey. Incienso como nuestro Dios. Y mirra por ser nuestro Salvador. Lo que somos y nuestros tesoros son de Él.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:12

Comentario general

2.12 Los poderes del mundo y del infierno se confabulaban contra un niño aparentemente indefenso, su única protección, parecía ser, un simple carpintero llamado José; pero si miramos más atentamente veremos la Providencia salvando a Jesús. Dios avisó a los magos mediante revelación; es decir, conocimiento sobrenatural directo de Dios que no pudo venir por medios humanos. Entonces se regresaron por un camino diferente. Nunca el que se ha encontrado con Cristo vuelve por el mismo camino, su vida no será la misma. Ese es el poder de la revelación de Dios. De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas (2 Cor. 5:17). Si después del rito religioso, las cosas siguen igual, no te encontraste con Dios.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:13

Comentario general

2.13 Si el infierno se movía en la tierra intentando detener al Hijo de Dios, el cielo igualmente estaba en movimiento protegiéndole. No solo avisó Dios a los magos por revelación; sino que también dio aviso a José en sueños por medio de un ángel. Y lo primero fue: ¡levántate! ¡Levántate, tú que estás en peligro de caer en el lazo del diablo! ¡Huye!, que huir a veces no habla de cobardía, sino de prudencia. ¡Escapa del maligno!, como José escapó cuando fue tentado por la mujer de Potifar (Gen. 39:7-12). ¡Huye a Egipto y permanece allá hasta que yo te diga! - Dijo Dios. Si Dios te ha mandado estar en algún lugar, no te muevas de allí, obedécele, será para tu bien y para tener vida. Como en el caso de José, quien parecía que, por la injusticia de sus hermanos, terminó en Egipto, mas: Dios me envió delante de vosotros, para preservaros posteridad sobre la tierra, y para daros vida por medio de gran liberación. Así, pues, no me enviasteis acá vosotros, sino Dios, que me ha puesto por padre de Faraón y por Señor de toda su casa, y por gobernador en toda la tierra de Egipto (Gen. 45:7-8). José obedeció, se llevó su familia a Egipto y ello fue suficiente para cumplir la Palabra de Dios (Mt.2:14-15). Vivió allí algunos años de la infancia de Jesús patrocinado por el oro de los magos.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:14

Comentario general

2.14-15 José despertó y de noche se levantó para el viaje. No hay nada mejor, en medio de las pruebas y situaciones difíciles que “despertar” y levantarse espiritualmente para obedecer a Dios, esto hará que el Rey viva en nosotros. Hay que estar atentos, bajo la protección del Señor hasta que llegue el día en que Herodes, sea cual fuere ese Herodes o problema que enfrentemos, sea destruido (Mat. 2:15; Ap. 20:10). Mateo vinculó la profecía de Oseas (Os. 11:1) con el viaje de Jesús a Egipto. Qué ironía: ¡un carpintero protegiendo al Rey y Señor del Universo! Que Dios llame a su Hijo de Egipto se repite una y otra vez. En Jesús lo escondió allí para protegerlo en lo que crecía y en el pueblo de Israel para que creciera hasta llegar a ser una nación. Lo mismo sucede con todo creyente, cada uno tuvo su propio Egipto que Dios usó para ayudarlo a crecer. Este mundo es una especie de Egipto y por un lado nos protege, pero por otro, nos obliga a madurar. No debemos despreciar a Egipto, mientras Dios nos tenga allí, crezcamos. Llegará el día de tu manifestación y de que la gloria de Dios sea vista sobre ti; mientras tanto, sé paciente y madura.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:15

Comentario general

2.14-15 José despertó y de noche se levantó para el viaje. No hay nada mejor, en medio de las pruebas y situaciones difíciles que “despertar” y levantarse espiritualmente para obedecer a Dios, esto hará que el Rey viva en nosotros. Hay que estar atentos, bajo la protección del Señor hasta que llegue el día en que Herodes, sea cual fuere ese Herodes o problema que enfrentemos, sea destruido (Mat. 2:15; Ap. 20:10). Mateo vinculó la profecía de Oseas (Os. 11:1) con el viaje de Jesús a Egipto. Qué ironía: ¡un carpintero protegiendo al Rey y Señor del Universo! Que Dios llame a su Hijo de Egipto se repite una y otra vez. En Jesús lo escondió allí para protegerlo en lo que crecía y en el pueblo de Israel para que creciera hasta llegar a ser una nación. Lo mismo sucede con todo creyente, cada uno tuvo su propio Egipto que Dios usó para ayudarlo a crecer. Este mundo es una especie de Egipto y por un lado nos protege, pero por otro, nos obliga a madurar. No debemos despreciar a Egipto, mientras Dios nos tenga allí, crezcamos. Llegará el día de tu manifestación y de que la gloria de Dios sea vista sobre ti; mientras tanto, sé paciente y madura.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:16

Comentario general

2.16 La revelación de Dios alegra a unos, pero molesta a otros. Quien recibe entendimiento de Dios recibe felicidad; pero aquel que no lo recibe, se torna en mayor amargura. El hecho de que no reciba revelación no lo hace inocente, sino culpable; pues no recibe a causa de sus intenciones homicidas. Dios nunca cuenta sus planes a quienes se oponen a Él. Al verse burlado por los magos, Herodes mandó matar a los niños. Eso provocan quienes siguen señales sin las Escrituras. Herodes mandó matar a los niños menores de dos años, lo que implica que Jesús ya tenía más de un año para ese momento. Por otro lado, vemos que las tinieblas han intentado una y otra vez destruir a los varones. Faraón lo intentó, también Herodes y en los últimos tiempos, el feminismo.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:17

Comentario general

2.17-18 Jeremías profetizó el lloro del pueblo de Dios, representado en Raquel, la esposa favorita de Jacob y madre de José y Benjamín, ante el sitio y cautiverio babilónico que destruyó Jerusalén. Sin embargo, Mateo hace alusión a esta profecía por inspiración del Espíritu santo para darle un doble cumplimiento: la matanza de los niños en días de Jesús. No hay consuelo cuando asesinan a los niños; tal debe ser el dolor de los creyentes ante la injusticia y bestialidad del aborto. …no tendrán misericordia del fruto del vientre, ni su ojo perdonará a los hijos –dijo el profeta Isaías (Is. 13:18). “Si una madre puede matar a su propio hijo, ¿qué impide que nos matemos unos a otros?” – Teresa de Calcuta. El tema del aborto merece gran consideración; pensar que en el mundo se realicen cerca de 60 millones de abortos anualmente nos debe mover a tomar dicho tópico muy en serio. ¡Mas que el holocausto nazi cada año! También debemos considerar el difícil problema que enfrentan muchas mujeres, principalmente jovencitas, que sufren con dolor e incertidumbre un embarazo no deseado; ya sea por no estar casadas ante la vergüenza y ataques que recibirán; otras porque fueron violadas y pensar en cuidar al hijo del monstruo que abusó de ellas les resulta un doloroso recuerdo, heridas y traumas latentes de por vida. Y existen muchas otras razones que entre lágrimas llevan a mujeres decidir equivocadamente por el aborto. Existe un mejor camino. Hay esperanza para el sufrimiento y opción para la vida… Permíteme considerar algunos de los argumentos en pro del aborto y la respuesta bíblica, así como filosófica al respecto. Primero, ¿abortar por derecho materno? Hay personas que consideran que no es “el momento apropiado” para tener un hijo. Tienen sus sueños y metas; planes y compromisos personales. Y de pronto un embarazo no planeado desmorona su castillo. Dios ama tus sueños y desea bendecirte. Y precisamente por protegerte, es decir, por defender tu derecho a vivir es que te ofrece la vida en lugar del aborto. En tal caso todo se reduce a “matar a otro por amor a uno mismo”. Es una muestra de alejamiento de Dios; quien nos amó al punto de dejar su cómoda deidad y cielo para morir por nosotros. Renunciar a lo que eres para que otra vida sea. Hay grupos que defienden lo que ellos llaman “el derecho de la mujer sobre su cuerpo” y “la libertad reproductiva”. ¿Han considerado el derecho sobre su cuerpo de millones de mujeres abortadas sin oportunidad de opinar ni defenderse? La mujer puede aceptar o no la fecundación, pero una vez que la vida ha sido concebida, le pertenece a Dios. La Biblia dice: todas las vidas son mías (Ez. 18:4). No tienes autoridad para quitar la vida; de hecho, ni siquiera tu propia vida es realmente tuya; pues no puedes retener tu vida a voluntad. Dios te hace vivir y un día tu cuerpo morirá sin que puedas evitarlo. Decir que tienes derecho sobre tu cuerpo hasta para matar al ser que está en tu vientre es semejante a dejar que la gente haga lo que quiera sin importar el prójimo, por ejemplo manejar en estado de ebriedad o drogado. Tu libertad termina cuando comienza el derecho de otro. Producir vida te asemeja a Dios y quitarla te separa de él como una especie de diablo. No hay mejor meta o realización en la vida, carrera o éxito que producir vida. Tener un hijo es infinitamente mejor que colgar un diploma en la pared, escalar el everest o incrementar tu cuenta bancaria. Porque, ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo y perdiere su alma? (Mat.16:26). Quien defiende el aborto se enfoca principalmente en negar que la criatura concebida en el vientre materno sea un ser humano. Pero si no es un ser humano, entonces, ¿qué es? ¿Acaso se consulta a un veterinario por si se trata de un gorila o a un botánico, en caso de que se trate de una flor? La pregunta de todos es: “¿es un niño o una niña?” ¿No siente la mujer embarazada latir su corazón emocionada ante la realidad de que un hijo esté en su interior? ¡Es un bebé! Menos desarrollado que un niño, así como un niño está menos desarrollado que un adulto, pero un ser humano al fin y al cabo. Desde el primer instante de la concepción cuenta con todos sus cromosomas completos, su ADN declara científicamente que es un ser humano, una persona en desarrollo y no un simple tejido fetal. La Biblia indica claramente que la vida humana comienza con la concepción, no solo con el latir del corazón ni el pulsar del cerebro: Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones (Jer. 1:5). Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas (Sal. 139:13-16). El ser que espera la mujer embarazada no es un apéndice ni órgano más de su cuerpo. Aún la ley humana, lo mismo que la sana conciencia y el sentido común reconocen como heredero al hijo de una mujer que enviudó estando embarazada. Decir no al aborto es decir no al infanticidio y proteger los derechos de la mujer. ¿Te has preguntado cuántos millones de mujeres han sido asesinadas antes de nacer? Impedir el aborto es proteger los derechos de la mujer. Nunca será una alternativa destruir a quienes pensamos que no convienen a nuestros intereses. Todo homicida necesita para calmar su conciencia, deshumanizar a su víctima. Segundo, ¿abortar por ser el resultado de una violación? Indudablemente que la violación es un crimen que produce gran dolor. La mujer que experimenta semejante atrocidad difícilmente volverá a su misma clase de vida. Se siente llena de ira, manchada, impotente y desea que el violador pague su maldad. Se pregunta: “¿por qué a mí? El trauma no será fácil de superar y si a esto le añadimos el embarazo, entonces las cosas toman un tinte mayor. Dios tiene consuelo para la mujer en tal caso. Dios no es un padre ausente ni indiferente; sino un Padre amoroso y dispuesto a demostrarlo. El salmista dijo: este pobre clamó y Dios le escuchó y le libró de todas sus angustias (Sal. 34:6). Permíteme una palabra directa a ti mujer, que has sufrido esta ignominia: triunfa sobre la violación llevando a cabo con feliz término tu embarazo. Sé mejor que el hombre que te forzó. No te conviertas en él descargando tu ira y frustración sobre un ser inocente e indefenso. ¿No es una ironía que al violador se le castigue de 2 a 12 años de prisión, mientras que al hijo de la víctima se le aplique la pena de muerte? Que no te engañe tu corazón en el deseo de venganza, pensando que tu bebé, ese precioso ser a quien Dios le llama “tesoro” y “herencia”, te recordará siempre la amargura de la violación. ¿Y si esa es la forma mediante la cual Dios te sanará y transformará la peor experiencia de tu vida en la mejor oportunidad de ser feliz? La expectativa de risas y alegría que vienen con dicho bebé superará con creces tu dolor; y en última instancia, también puedes optar por darlo en adopción como hiciera la madre de Moisés ante el decreto de muerte de faraón. No pudiste evitar la violación, pero si puedes evitar el homicidio. Tanto la violación como el homicidio exponen la barbarie del pecado. Tercero, ¿aborto por honor? Una de las razones más patéticas y absurdas del aborto es cuando se práctica a una jovencita con el pretexto de evitarle la vergüenza de un embarazo sin casarse y el deshonor ante la familia y sociedad. Si traducimos los consejos de quienes incitan al aborto sonarían algo así como: “tienes que matar ese bebé, tu eres una muchacha decente”. ¡Cual decencia hay en el infanticidio! Hay médicos que también recomiendan el aborto, ¡y como no lo van a recomendar si el aborto es un “negocio” de más de 600 mil millones de dólares al año! La Biblia dice: maldito el que acepte soborno para matar al inocente (Dt. 27:25). El mismo “doctor” que hoy acepta matar a tu hijo por dinero, aceptará matarte en tu vejez cuando tus hijos le paguen. Cuarto, ¿aborto por deformaciones? Una de las peores noticias que puede recibir un matrimonio es que su hijo “viene mal”. Hay lágrimas y un deseo profundo de encontrar el último avance de la ciencia médica para ayudar a su bebé. Es entonces cuando algunos comienzan a pensar en el aborto. Entiendo el dolor, pero no el razonamiento. ¿Estamos hablando de cría de ganado de primera clase o de seres humanos? ¿Podemos decidir quién vive y quien no? Si enfermaras, ¿estarías de acuerdo en que comenzaran a succionarte poco a poco, miembro por miembro, órgano por órgano, hasta que te moliesen totalmente como en los abortos? ¿O aceptarías una solución salina en todo tu cuerpo que te produjera terribles dolores ocasionados por quemaduras y derrames cerebrales? Seleccionar quien debe y quien no debe vivir es darle la razón a Hitler con su genocidio nazi. Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza por lo que su ser está muy por encima de su apariencia física o psíquica. En un debate ante la televisión francesa, Lejeune preguntó a Monod: “de un padre sifilítico y una madre tuberculosa que tuvieron cuatro hijos; el primero nació ciego, el segundo murió al nacer, el tercero nació sordomudo y el cuarto tuberculoso; la madre queda embarazada de un quinto hijo. Usted, ¿qué haría? –Yo interrumpiría el embarazo –respondió Monod con toda seguridad. A lo que su contrincante contestó: “tengamos un minuto de silencio, acaba usted de matar a Beethoven”.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:18

Comentario general

2.17-18 Jeremías profetizó el lloro del pueblo de Dios, representado en Raquel, la esposa favorita de Jacob y madre de José y Benjamín, ante el sitio y cautiverio babilónico que destruyó Jerusalén. Sin embargo, Mateo hace alusión a esta profecía por inspiración del Espíritu santo para darle un doble cumplimiento: la matanza de los niños en días de Jesús. No hay consuelo cuando asesinan a los niños; tal debe ser el dolor de los creyentes ante la injusticia y bestialidad del aborto. …no tendrán misericordia del fruto del vientre, ni su ojo perdonará a los hijos –dijo el profeta Isaías (Is. 13:18). “Si una madre puede matar a su propio hijo, ¿qué impide que nos matemos unos a otros?” – Teresa de Calcuta. El tema del aborto merece gran consideración; pensar que en el mundo se realicen cerca de 60 millones de abortos anualmente nos debe mover a tomar dicho tópico muy en serio. ¡Mas que el holocausto nazi cada año! También debemos considerar el difícil problema que enfrentan muchas mujeres, principalmente jovencitas, que sufren con dolor e incertidumbre un embarazo no deseado; ya sea por no estar casadas ante la vergüenza y ataques que recibirán; otras porque fueron violadas y pensar en cuidar al hijo del monstruo que abusó de ellas les resulta un doloroso recuerdo, heridas y traumas latentes de por vida. Y existen muchas otras razones que entre lágrimas llevan a mujeres decidir equivocadamente por el aborto. Existe un mejor camino. Hay esperanza para el sufrimiento y opción para la vida… Permíteme considerar algunos de los argumentos en pro del aborto y la respuesta bíblica, así como filosófica al respecto. Primero, ¿abortar por derecho materno? Hay personas que consideran que no es “el momento apropiado” para tener un hijo. Tienen sus sueños y metas; planes y compromisos personales. Y de pronto un embarazo no planeado desmorona su castillo. Dios ama tus sueños y desea bendecirte. Y precisamente por protegerte, es decir, por defender tu derecho a vivir es que te ofrece la vida en lugar del aborto. En tal caso todo se reduce a “matar a otro por amor a uno mismo”. Es una muestra de alejamiento de Dios; quien nos amó al punto de dejar su cómoda deidad y cielo para morir por nosotros. Renunciar a lo que eres para que otra vida sea. Hay grupos que defienden lo que ellos llaman “el derecho de la mujer sobre su cuerpo” y “la libertad reproductiva”. ¿Han considerado el derecho sobre su cuerpo de millones de mujeres abortadas sin oportunidad de opinar ni defenderse? La mujer puede aceptar o no la fecundación, pero una vez que la vida ha sido concebida, le pertenece a Dios. La Biblia dice: todas las vidas son mías (Ez. 18:4). No tienes autoridad para quitar la vida; de hecho, ni siquiera tu propia vida es realmente tuya; pues no puedes retener tu vida a voluntad. Dios te hace vivir y un día tu cuerpo morirá sin que puedas evitarlo. Decir que tienes derecho sobre tu cuerpo hasta para matar al ser que está en tu vientre es semejante a dejar que la gente haga lo que quiera sin importar el prójimo, por ejemplo manejar en estado de ebriedad o drogado. Tu libertad termina cuando comienza el derecho de otro. Producir vida te asemeja a Dios y quitarla te separa de él como una especie de diablo. No hay mejor meta o realización en la vida, carrera o éxito que producir vida. Tener un hijo es infinitamente mejor que colgar un diploma en la pared, escalar el everest o incrementar tu cuenta bancaria. Porque, ¿qué aprovechará al hombre si ganare todo el mundo y perdiere su alma? (Mat.16:26). Quien defiende el aborto se enfoca principalmente en negar que la criatura concebida en el vientre materno sea un ser humano. Pero si no es un ser humano, entonces, ¿qué es? ¿Acaso se consulta a un veterinario por si se trata de un gorila o a un botánico, en caso de que se trate de una flor? La pregunta de todos es: “¿es un niño o una niña?” ¿No siente la mujer embarazada latir su corazón emocionada ante la realidad de que un hijo esté en su interior? ¡Es un bebé! Menos desarrollado que un niño, así como un niño está menos desarrollado que un adulto, pero un ser humano al fin y al cabo. Desde el primer instante de la concepción cuenta con todos sus cromosomas completos, su ADN declara científicamente que es un ser humano, una persona en desarrollo y no un simple tejido fetal. La Biblia indica claramente que la vida humana comienza con la concepción, no solo con el latir del corazón ni el pulsar del cerebro: Antes que te formase en el vientre te conocí, y antes que nacieses te santifiqué, te di por profeta a las naciones (Jer. 1:5). Porque tú formaste mis entrañas; Tú me hiciste en el vientre de mi madre. Te alabaré; porque formidables, maravillosas son tus obras; estoy maravillado, y mi alma lo sabe muy bien. No fue encubierto de ti mi cuerpo, bien que en oculto fui formado, y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos, y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que fueron luego formadas, sin faltar una de ellas (Sal. 139:13-16). El ser que espera la mujer embarazada no es un apéndice ni órgano más de su cuerpo. Aún la ley humana, lo mismo que la sana conciencia y el sentido común reconocen como heredero al hijo de una mujer que enviudó estando embarazada. Decir no al aborto es decir no al infanticidio y proteger los derechos de la mujer. ¿Te has preguntado cuántos millones de mujeres han sido asesinadas antes de nacer? Impedir el aborto es proteger los derechos de la mujer. Nunca será una alternativa destruir a quienes pensamos que no convienen a nuestros intereses. Todo homicida necesita para calmar su conciencia, deshumanizar a su víctima. Segundo, ¿abortar por ser el resultado de una violación? Indudablemente que la violación es un crimen que produce gran dolor. La mujer que experimenta semejante atrocidad difícilmente volverá a su misma clase de vida. Se siente llena de ira, manchada, impotente y desea que el violador pague su maldad. Se pregunta: “¿por qué a mí? El trauma no será fácil de superar y si a esto le añadimos el embarazo, entonces las cosas toman un tinte mayor. Dios tiene consuelo para la mujer en tal caso. Dios no es un padre ausente ni indiferente; sino un Padre amoroso y dispuesto a demostrarlo. El salmista dijo: este pobre clamó y Dios le escuchó y le libró de todas sus angustias (Sal. 34:6). Permíteme una palabra directa a ti mujer, que has sufrido esta ignominia: triunfa sobre la violación llevando a cabo con feliz término tu embarazo. Sé mejor que el hombre que te forzó. No te conviertas en él descargando tu ira y frustración sobre un ser inocente e indefenso. ¿No es una ironía que al violador se le castigue de 2 a 12 años de prisión, mientras que al hijo de la víctima se le aplique la pena de muerte? Que no te engañe tu corazón en el deseo de venganza, pensando que tu bebé, ese precioso ser a quien Dios le llama “tesoro” y “herencia”, te recordará siempre la amargura de la violación. ¿Y si esa es la forma mediante la cual Dios te sanará y transformará la peor experiencia de tu vida en la mejor oportunidad de ser feliz? La expectativa de risas y alegría que vienen con dicho bebé superará con creces tu dolor; y en última instancia, también puedes optar por darlo en adopción como hiciera la madre de Moisés ante el decreto de muerte de faraón. No pudiste evitar la violación, pero si puedes evitar el homicidio. Tanto la violación como el homicidio exponen la barbarie del pecado. Tercero, ¿aborto por honor? Una de las razones más patéticas y absurdas del aborto es cuando se práctica a una jovencita con el pretexto de evitarle la vergüenza de un embarazo sin casarse y el deshonor ante la familia y sociedad. Si traducimos los consejos de quienes incitan al aborto sonarían algo así como: “tienes que matar ese bebé, tu eres una muchacha decente”. ¡Cual decencia hay en el infanticidio! Hay médicos que también recomiendan el aborto, ¡y como no lo van a recomendar si el aborto es un “negocio” de más de 600 mil millones de dólares al año! La Biblia dice: maldito el que acepte soborno para matar al inocente (Dt. 27:25). El mismo “doctor” que hoy acepta matar a tu hijo por dinero, aceptará matarte en tu vejez cuando tus hijos le paguen. Cuarto, ¿aborto por deformaciones? Una de las peores noticias que puede recibir un matrimonio es que su hijo “viene mal”. Hay lágrimas y un deseo profundo de encontrar el último avance de la ciencia médica para ayudar a su bebé. Es entonces cuando algunos comienzan a pensar en el aborto. Entiendo el dolor, pero no el razonamiento. ¿Estamos hablando de cría de ganado de primera clase o de seres humanos? ¿Podemos decidir quién vive y quien no? Si enfermaras, ¿estarías de acuerdo en que comenzaran a succionarte poco a poco, miembro por miembro, órgano por órgano, hasta que te moliesen totalmente como en los abortos? ¿O aceptarías una solución salina en todo tu cuerpo que te produjera terribles dolores ocasionados por quemaduras y derrames cerebrales? Seleccionar quien debe y quien no debe vivir es darle la razón a Hitler con su genocidio nazi. Dios creó al ser humano a su imagen y semejanza por lo que su ser está muy por encima de su apariencia física o psíquica. En un debate ante la televisión francesa, Lejeune preguntó a Monod: “de un padre sifilítico y una madre tuberculosa que tuvieron cuatro hijos; el primero nació ciego, el segundo murió al nacer, el tercero nació sordomudo y el cuarto tuberculoso; la madre queda embarazada de un quinto hijo. Usted, ¿qué haría? –Yo interrumpiría el embarazo –respondió Monod con toda seguridad. A lo que su contrincante contestó: “tengamos un minuto de silencio, acaba usted de matar a Beethoven”.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:19

Comentario general

2.19 ¡Cómo hace falta que muera nuestro Herodes para tener visión de Dios! Para José, Herodes era literal, pero quizá para ti, Herodes sea un hábito, un temor o un problema. ¿Quieres volver a la dirección del Señor? Herodes debe morir. Debes quitar de tu mente y de tu corazón eso que estorba para que la voz del Señor vuelva a ser clara en tu vida. Enfócate en la fe de Cristo. A pesar de todo, vuelve a la fe y tanto la visión como la voz de Dios regresarán. El ángel del Señor apareció en sueños a José en Egipto; todavía estaba en Egipto, pero eso no impidió que el cielo se manifestara en su vida. No necesita desparecer el problema de la vida, pero sí del corazón, para que el reino de los cielos se manifieste. Podrías estar en Egipto, pero que Egipto no esté en ti. Entonces el cielo se mostrará.

— Roberto Tinoco

Mateo 2:20

Comentario general

2.20-23 El mandato divino era volver a Israel, pero José tuvo temor de ir a Judea. Al principio obedeció, pero al saber que Arquelao, el peor hijo del rey Herodes reinaba en su lugar, se detuvo hasta que Dios confirmara o le diera nuevas indicaciones. No es un acto desobediente, sino prudente. Estaba a cargo de la seguridad de Jesús. Es muy importante ser dirigidos por Dios y no debiéramos tener temor siguiendo sus instrucciones; sin embargo, si hay inseguridad en nuestro andar, confiemos en la bondad divina, podemos volver a preguntar cuál es el camino más seguro. No siempre es fácil obedecer a Dios, pero siempre trae bendición. Dios pareció cambiarle las indicaciones, pero con el tiempo, esto sirvió para cumplir la profecía bíblica de que el Señor moraría en Galilea. De manera que no temas preguntar a Dios si vas por donde debes andar, aun cuando haya sido Él quien te envió por ese camino, pues en el plan divino hay lugar para re direccionar. No eres una máquina, así que ten una relación orgánica e íntima con Dios. Más que programado, eres amado. Los que procuraban la muerte de Jesús murieron, era razón suficiente para regresar. Tus problemas terminarán, por graves que parezcan, tienen fecha de caducidad. Confía, saldrás de esta. Para que un hombre pueda dirigir a su familia con efectividad, debe ser el primeramente dirigido por Dios con responsabilidad. José primero se levantó para luego tomar al niño y a su madre con él. Postrado no conseguiría nada. Todo líder de familia debe estar de pie, obedeciendo a Dios y con carácter moral para ser ejemplo. Guiar requiere dar el primer paso, te seguirán por el camino si tu primero lo caminas. José era avisado en sueños de forma semejante al primer José, el hijo de Jacob. Pero había revelación en sus sueños. Todos soñamos, pero solo quienes servimos a Dios soñamos con revelación; no todos los sueños, sino los necesarios. Por otro lado, Dios ya tiene todo previsto: para que se cumpliese lo dicho (vr.23). Por el censo en Belén se cumplió la Escritura. Por la persecución de Herodes fueron a Egipto y se cumplió la Palabra. Y por el temor a Arquelao fueron a la menospreciada Nazaret de Galilea y cumplieron la Escritura de que sería llamado nazareno. Hasta los problemas y cosas que parecen negativas de esta vida están dentro del programa divino; todo en tu vida está previsto por Dios: Según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado (Ef. 1:4-6).

— Roberto Tinoco

Mateo 2:21

Comentario general

2.20-23 El mandato divino era volver a Israel, pero José tuvo temor de ir a Judea. Al principio obedeció, pero al saber que Arquelao, el peor hijo del rey Herodes reinaba en su lugar, se detuvo hasta que Dios confirmara o le diera nuevas indicaciones. No es un acto desobediente, sino prudente. Estaba a cargo de la seguridad de Jesús. Es muy importante ser dirigidos por Dios y no debiéramos tener temor siguiendo sus instrucciones; sin embargo, si hay inseguridad en nuestro andar, confiemos en la bondad divina, podemos volver a preguntar cuál es el camino más seguro. No siempre es fácil obedecer a Dios, pero siempre trae bendición. Dios pareció cambiarle las indicaciones, pero con el tiempo, esto sirvió para cumplir la profecía bíblica de que el Señor moraría en Galilea. De manera que no temas preguntar a Dios si vas por donde debes andar, aun cuando haya sido Él quien te envió por ese camino, pues en el plan divino hay lugar para re direccionar. No eres una máquina, así que ten una relación orgánica e íntima con Dios. Más que programado, eres amado. Los que procuraban la muerte de Jesús murieron, era razón suficiente para regresar. Tus problemas terminarán, por graves que parezcan, tienen fecha de caducidad. Confía, saldrás de esta. Para que un hombre pueda dirigir a su familia con efectividad, debe ser el primeramente dirigido por Dios con responsabilidad. José primero se levantó para luego tomar al niño y a su madre con él. Postrado no conseguiría nada. Todo líder de familia debe estar de pie, obedeciendo a Dios y con carácter moral para ser ejemplo. Guiar requiere dar el primer paso, te seguirán por el camino si tu primero lo caminas. José era avisado en sueños de forma semejante al primer José, el hijo de Jacob. Pero había revelación en sus sueños. Todos soñamos, pero solo quienes servimos a Dios soñamos con revelación; no todos los sueños, sino los necesarios. Por otro lado, Dios ya tiene todo previsto: para que se cumpliese lo dicho (vr.23). Por el censo en Belén se cumplió la Escritura. Por la persecución de Herodes fueron a Egipto y se cumplió la Palabra. Y por el temor a Arquelao fueron a la menospreciada Nazaret de Galilea y cumplieron la Escritura de que sería llamado nazareno. Hasta los problemas y cosas que parecen negativas de esta vida están dentro del programa divino; todo en tu vida está previsto por Dios: Según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado (Ef. 1:4-6).

— Roberto Tinoco

Mateo 2:22

Comentario general

2.20-23 El mandato divino era volver a Israel, pero José tuvo temor de ir a Judea. Al principio obedeció, pero al saber que Arquelao, el peor hijo del rey Herodes reinaba en su lugar, se detuvo hasta que Dios confirmara o le diera nuevas indicaciones. No es un acto desobediente, sino prudente. Estaba a cargo de la seguridad de Jesús. Es muy importante ser dirigidos por Dios y no debiéramos tener temor siguiendo sus instrucciones; sin embargo, si hay inseguridad en nuestro andar, confiemos en la bondad divina, podemos volver a preguntar cuál es el camino más seguro. No siempre es fácil obedecer a Dios, pero siempre trae bendición. Dios pareció cambiarle las indicaciones, pero con el tiempo, esto sirvió para cumplir la profecía bíblica de que el Señor moraría en Galilea. De manera que no temas preguntar a Dios si vas por donde debes andar, aun cuando haya sido Él quien te envió por ese camino, pues en el plan divino hay lugar para re direccionar. No eres una máquina, así que ten una relación orgánica e íntima con Dios. Más que programado, eres amado. Los que procuraban la muerte de Jesús murieron, era razón suficiente para regresar. Tus problemas terminarán, por graves que parezcan, tienen fecha de caducidad. Confía, saldrás de esta. Para que un hombre pueda dirigir a su familia con efectividad, debe ser el primeramente dirigido por Dios con responsabilidad. José primero se levantó para luego tomar al niño y a su madre con él. Postrado no conseguiría nada. Todo líder de familia debe estar de pie, obedeciendo a Dios y con carácter moral para ser ejemplo. Guiar requiere dar el primer paso, te seguirán por el camino si tu primero lo caminas. José era avisado en sueños de forma semejante al primer José, el hijo de Jacob. Pero había revelación en sus sueños. Todos soñamos, pero solo quienes servimos a Dios soñamos con revelación; no todos los sueños, sino los necesarios. Por otro lado, Dios ya tiene todo previsto: para que se cumpliese lo dicho (vr.23). Por el censo en Belén se cumplió la Escritura. Por la persecución de Herodes fueron a Egipto y se cumplió la Palabra. Y por el temor a Arquelao fueron a la menospreciada Nazaret de Galilea y cumplieron la Escritura de que sería llamado nazareno. Hasta los problemas y cosas que parecen negativas de esta vida están dentro del programa divino; todo en tu vida está previsto por Dios: Según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado (Ef. 1:4-6).

— Roberto Tinoco

Mateo 2:23

Comentario general

2.20-23 El mandato divino era volver a Israel, pero José tuvo temor de ir a Judea. Al principio obedeció, pero al saber que Arquelao, el peor hijo del rey Herodes reinaba en su lugar, se detuvo hasta que Dios confirmara o le diera nuevas indicaciones. No es un acto desobediente, sino prudente. Estaba a cargo de la seguridad de Jesús. Es muy importante ser dirigidos por Dios y no debiéramos tener temor siguiendo sus instrucciones; sin embargo, si hay inseguridad en nuestro andar, confiemos en la bondad divina, podemos volver a preguntar cuál es el camino más seguro. No siempre es fácil obedecer a Dios, pero siempre trae bendición. Dios pareció cambiarle las indicaciones, pero con el tiempo, esto sirvió para cumplir la profecía bíblica de que el Señor moraría en Galilea. De manera que no temas preguntar a Dios si vas por donde debes andar, aun cuando haya sido Él quien te envió por ese camino, pues en el plan divino hay lugar para re direccionar. No eres una máquina, así que ten una relación orgánica e íntima con Dios. Más que programado, eres amado. Los que procuraban la muerte de Jesús murieron, era razón suficiente para regresar. Tus problemas terminarán, por graves que parezcan, tienen fecha de caducidad. Confía, saldrás de esta. Para que un hombre pueda dirigir a su familia con efectividad, debe ser el primeramente dirigido por Dios con responsabilidad. José primero se levantó para luego tomar al niño y a su madre con él. Postrado no conseguiría nada. Todo líder de familia debe estar de pie, obedeciendo a Dios y con carácter moral para ser ejemplo. Guiar requiere dar el primer paso, te seguirán por el camino si tu primero lo caminas. José era avisado en sueños de forma semejante al primer José, el hijo de Jacob. Pero había revelación en sus sueños. Todos soñamos, pero solo quienes servimos a Dios soñamos con revelación; no todos los sueños, sino los necesarios. Por otro lado, Dios ya tiene todo previsto: para que se cumpliese lo dicho (vr.23). Por el censo en Belén se cumplió la Escritura. Por la persecución de Herodes fueron a Egipto y se cumplió la Palabra. Y por el temor a Arquelao fueron a la menospreciada Nazaret de Galilea y cumplieron la Escritura de que sería llamado nazareno. Hasta los problemas y cosas que parecen negativas de esta vida están dentro del programa divino; todo en tu vida está previsto por Dios: Según nos escogió en Él antes de la fundación del mundo, para que fuésemos santos y sin mancha delante de Él, en amor habiéndonos predestinado para ser adoptados hijos suyos por medio de Jesucristo, según el puro afecto de su voluntad, para alabanza de la gloria de su gracia, con la cual nos hizo aceptos en el Amado (Ef. 1:4-6).

— Roberto Tinoco

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