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Marcos 14
Jesús es ungido en Betania
1Dos días después era la pascua, y la fiesta de los panes sin levadura; y buscaban los principales sacerdotes y los escribas cómo prenderle por engaño y matarle.🗨📝 2Y decían: No durante la fiesta para que no se haga alboroto del pueblo.🗨📝 3Pero estando él en Betania, en casa de Simón el leproso, y sentado a la mesa, vino una mujer con un vaso de alabastro de perfume de nardo puro de mucho precio; y quebrando el vaso de alabastro, se lo derramó sobre su cabeza.🗨📝 4Y hubo algunos que se enojaron dentro de sí, y dijeron: ¿Para qué se ha hecho este desperdicio de perfume?🗨📝 5Porque podía haberse vendido por más de trescientos denarios, y haberse dado a los pobres. Y murmuraban contra ella.🗨📝 6Pero Jesús dijo: Dejadla, ¿por qué la molestáis? Buena obra me ha hecho.🗨📝 7Siempre tendréis a los pobres con vosotros, y cuando queráis les podréis hacer bien; pero a mí no siempre me tendréis.🗨📝 8Esta ha hecho lo que podía; porque se ha anticipado a ungir mi cuerpo para la sepultura.🗨📝 9De cierto os digo que dondequiera que se predique este evangelio, en todo el mundo, también se contará lo que ésta ha hecho, para memoria de ella.🗨📝Judas acuerda traicionar a Jesús
10Entonces Judas Iscariote, uno de los doce, fue a los principales sacerdotes para entregárselo.🗨📝 11Ellos, al oírlo, se alegraron, y prometieron darle dinero. Y Judas buscaba oportunidad para entregarle.🗨📝La última cena
12El primer día de la fiesta de los panes sin levadura, cuando sacrificaban el cordero de la pascua, sus discípulos le dijeron: ¿Dónde quieres que vayamos a preparar para que comas la pascua?🗨📝 13Y envió dos de sus díscipulos, y les dijo: Id a la ciudad, y os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle,🗨📝 14y donde entrare, decid al señor de la casa: El Maestro dice: ¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?🗨📝 15Y él os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad para nosotros allí.🗨📝 16Fueron sus discípulos y entraron en la ciudad, y hallaron como les había dicho; y prepararon la pascua.🗨📝 17Y cuando llegó la noche, vino él con los doce.🗨📝 18Y cuando se sentaron a la mesa, mientras comían, dijo Jesús: De cierto os digo que uno de vosotros, que come conmigo, me va a entregar.🗨📝 19Entonces ellos comenzaron a entristecerse, y a decirle uno por uno: ¿Seré yo? Y el otro: ¿Seré yo?🗨📝 20El, respondiendo, les dijo: Es uno de los doce, el que moja conmigo en el plato.🗨📝 21A la verdad el Hijo del Hombre va, según está escrito de él, mas ¡ay de aquel hombre por quien el Hijo del Hombre es entregado! Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.🗨📝 22Y mientras comían, Jesús tomó pan y bendijo, y lo partió y les dio, diciendo: Tomad, esto es mi cuerpo.🗨📝 23Y tomando la copa, y habiendo dado gracias, les dio; y bebieron de ella todos.🗨📝 24Y les dijo: Esto es mi sangre del nuevo pacto, que por muchos es derramada.🗨📝 25De cierto os digo que no beberé más del fruto de la vid, hasta aquel día en que lo beba nuevo en el reino de Dios.🗨📝 26Cuando hubieron cantado el himno, salieron al monte de los Olivos.🗨📝Jesús predice la negación de Pedro
27Entonces Jesús les dijo: Todos os escandalizaréis de mí esta noche; porque escrito está: Heriré al pastor, y las ovejas serán dispersadas. 🗨📝 28Pero después que haya resucitado, iré delante de vosotros a Galilea.🗨📝 29Entonces Pedro le dijo: Aunque todos se escandalicen, yo no.🗨📝 30Y le dijo Jesús: De cierto te digo que tú, hoy, en esta noche, antes que el gallo haya cantado dos veces, me negarás tres veces.🗨📝 31Mas él con mayor insistencia decía: Si me fuere necesario morir contigo, no te negaré. También todos decían lo mismo.🗨📝Jesús ora en Getsemaní
32Vinieron, pues, a un lugar que se llama Getsemaní, y dijo a sus discípulos: Sentaos aquí, entre tanto que yo oro.🗨📝 33Y tomó consigo a Pedro, a Jacobo y a Juan, y comenzó a entristecerse y a angustiarse.🗨📝 34Y les dijo: Mi alma está muy triste, hasta la muerte; quedaos aquí y velad.🗨📝 35Yéndose un poco adelante, se postró en tierra, y oró que si fuese posible, pasase de él aquella hora.🗨📝 36Y decía: Abba, Padre, todas las cosas son posibles para ti; aparta de mí esta copa; mas no lo que yo quiero, sino lo que tú.🗨📝 37Vino luego y los halló durmiendo; y dijo a Pedro: Simón, ¿duermes? ¿No has podido velar una hora?🗨📝 38Velad y orad, para que no entréis en tentación; el espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil.🗨📝 39Otra vez fue y oró, diciendo las mismas palabras.🗨📝 40Al volver, otra vez los halló durmiendo, porque los ojos de ellos estaban cargados de sueño; y no sabían qué responderle.🗨📝 41Vino la tercera vez, y les dijo: Dormid ya, y descansad. Basta, la hora ha venido; he aquí, el Hijo del Hombre es entregado en manos de los pecadores.🗨📝 42Levantaos, vamos; he aquí, se acerca el que me entrega.🗨📝Traicionan y arrestan a Jesús
43Luego, hablando él aún, vino Judas, que era uno de los doce, y con él mucha gente con espadas y palos, de parte de los principales sacerdotes y de los escribas y de los ancianos.🗨📝 44Y el que le entregaba les había dado señal, diciendo: Al que yo besare, ése es; prendedle, y llevadle con seguridad.🗨📝 45Y cuando vino, se acercó luego a él, y le dijo: Maestro, Maestro. Y le besó.🗨📝 46Entonces ellos le echaron mano, y le prendieron.🗨📝 47Pero uno de los que estaban allí, sacando la espada, hirió al siervo del sumo sacerdote, cortándole la oreja.🗨📝 48Y respondiendo Jesús, les dijo: ¿Como contra un ladrón habéis salido con espadas y con palos para prenderme?🗨📝 49Cada día estaba con vosotros enseñando en el templo, y no me prendisteis; pero es así, para que se cumplan las Escrituras.🗨📝 50Entonces todos los discípulos, dejándole, huyeron.🗨📝 51Pero cierto joven le seguía, cubierto el cuerpo con una sábana; y le prendieron;🗨📝 52mas él, dejando la sábana, huyó desnudo.🗨📝Jesús ante el Concilio
53Trajeron, pues, a Jesús al sumo sacerdote; y se reunieron todos los principales sacerdotes y los ancianos y los escribas.🗨📝 54Y Pedro le siguió de lejos hasta dentro del patio del sumo sacerdote; y estaba sentado con los alguaciles, calentándose al fuego.🗨📝 55Y los principales sacerdotes y todo el concilio buscaban testimonio contra Jesús, para entregarle a la muerte; pero no lo hallaban.🗨📝 56Porque muchos decían falso testimonio contra él, mas sus testimonios no concordaban.🗨📝 57Entonces levantándose unos, dieron falso testimonio contra él, diciendo:🗨📝 58Nosotros le hemos oído decir: Yo derribaré este templo hecho a mano, y en tres días edificaré otro hecho sin mano.🗨📝 59Pero ni aun así concordaban en el testimonio.🗨📝 60Entonces el sumo sacerdote, levantándose en medio, preguntó a Jesús, diciendo: ¿No respondes nada? ¿Qué testifican éstos contra ti?🗨📝 61Mas él callaba, y nada respondía. El sumo sacerdote le volvió a preguntar, y le dijo: ¿Eres tú el Cristo, el Hijo del Bendito?🗨📝 62Y Jesús le dijo: Yo soy; y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios, y viniendo en las nubes del cielo.🗨📝 63Entonces el sumo sacerdote, rasgando su vestidura, dijo: ¿Qué más necesidad tenemos de testigos?🗨📝 64Habéis oído la blasfemia; ¿qué os parece? Y todos ellos le condenaron, declarándole ser digno de muerte.🗨📝 65Y algunos comenzaron a escupirle, y a cubrirle el rostro y a darle de puñetazos, y a decirle: Profetiza. Y los alguaciles le daban de bofetadas.🗨📝Pedro niega a Jesús
66Estando Pedro abajo, en el patio, vino una de las criadas del sumo sacerdote;🗨📝 67y cuando vio a Pedro que se calentaba, mirándole, dijo: Tú también estabas con Jesús el nazareno.🗨📝 68Mas él negó, diciendo: No le conozco, ni sé lo que dices. Y salió a la entrada; y cantó el gallo.🗨📝 69Y la criada, viéndole otra vez, comenzó a decir a los que estaban allí: Este es de ellos.🗨📝 70Pero él negó otra vez. Y poco después, los que estaban allí dijeron otra vez a Pedro: Verdaderamente tú eres de ellos; porque eres galileo, y tu manera de hablar es semejante a la de ellos.🗨📝 71Entonces él comenzó a maldecir, y a jurar: No conozco a este hombre de quien habláis.🗨📝 72Y el gallo cantó la segunda vez. Entonces Pedro se acordó de las palabras que Jesús le había dicho: Antes que el gallo cante dos veces, me negarás tres veces. Y pensando en esto, lloraba.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Marcos 14: RV60
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Marcos 14:1
14.1 A sólo dos días de ofrecerse el cordero de Pascua, los principales sacerdotes y escribas estaban, sin saberlo, buscando la manera de ofrecer al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Y a punto de la fiesta de los panes sin levadura, los principales sacerdotes y escribas estaban por inaugurar el Nuevo Pacto con un nuevo pueblo mediante un nuevo Pan, el cuerpo de Cristo. Estaban por realizar el plan de Dios, a pesar de buscar hacerlo con engaño y homicidio. Dios hará su voluntad, pero asegúrate que tú actúes bajo su principio y no bajo el principio de Satanás. El fin no justifica los medios.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:2
14.2 Los religiosos guardan más las formas que la esencia. Evitan el escándalo de los hombres aunque provoquen el escándalo de Dios. Protegen sus fiestas aunque tengan que matar a Dios en ellas; es decir, sacarlo de sus vidas.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:3
14.3 Mientras los religiosos planean cómo matarlo, Jesús se encuentra en la casa de uno que fue sanado de lepra. La religiosidad pierde el tiempo en la muerte, cuando el ministerio verdadero es la vida. Un leproso había sido limpiado, pero los religiosos conservaban la lepra del alma. Mientras estaba a la mesa, es decir, recostado como para comer, pero conversando (las mesas eran de 10 centímetros de altura); vino una mujer y derramó un perfume de alabastro de alto costo, el precio de un salario anual. La satisfacción de Jesús se encuentra en los hermanos que, como esta mujer, rompen el vaso de sus vidas derramándose en adoración a Él. Somos vasijas que contenemos el tesoro de la gloria de Dios; tesoro que debe ser ofrecido a Cristo. Romper el vaso es el quebrantamiento del hombre exterior, la capa de carnalidad, por decirlo así, junto con los pensamientos y sentimientos del alma. Todo rendido a la Cabeza de Cristo, figura de su autoridad. Adora a Cristo reconociéndolo Señor.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:4
14.4 Los codiciosos llaman desperdicio a lo que es ofrecido a Jesús. Pueden gastar en sus deleites, pero supondrán un despilfarro lo que se invierte en Dios. No conocen la honra ni la adoración. Sólo si te cuesta lo que das es honra.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:5
14.5 La razón argumentada por los codiciosos es la de beneficiar a los pobres. Es común que quienes no ofrendan aboguen por los pobres cuando el dinero o bien se trata de ofrenda a Dios, pero no usarán sus propios bienes para los pobres que dicen defender. Es fácil tener ideas de misericordia con el dinero ajeno, y más, tratándose del dinero de Dios. Murmuraban contra la mujer cuando fue la única que estaba adorando a Dios; jamás están adorando los que están murmurando.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:6
14.6 Molestar a quien hace una buena obra es un contrasentido; quien molesta, debe ser uno que no reconoce dicha buena obra. Tales son los religiosos y los Judas de la historia, quienes molestan a los que se dan del todo a Cristo. Quien no hace el bien suele incomodarse con el que sí lo hace; se hallado entre los perseguidos, más no entre los perseguidores.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:7
14.7 Valora la Presencia de Dios y su servicio por encima de la presencia de los hombres y su necesidad. Que la visión de tu vida no sea gobernada por la necesidad humana, sino por la Presencia divina.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:8
14.8 Hacer lo que se puede es lo requerido; jamás se te exigirá ir más allá, pero tampoco se te aceptará menos que eso. Se ungían los cuerpos muertos con perfume en su sepultura; pero la mujer se anticipó a la muerte del Señor. Procura realizar obras a la iglesia que la preparen como cuerpo de Cristo para sus peores momentos; hay unción de preparación, unción de anticipación, unción para sobrevivir las experiencias de muerte y la iglesia debe procurar ser también en esto ungida. Sé tu como la mujer que prepara a la iglesia para su resurrección y no como enemigo para su crucifixión.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:9
14.9 La memoria y el renombre están en servir el cuerpo de Cristo preparándolo para sobrevivir las experiencias de muerte. Si quieres un nombre eterno, busca proteger y honrar a la iglesia como a Cristo. Tu nombre podría quedar ligado al evangelio sin límite regional. Se recuerda la muerte de Cristo y a quienes protegen su Cuerpo.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:10
14.10 Judas se sintió ofendido por el Maestro al ser reprendido por su interés en el dinero del perfume derramado sobre Jesús. Ofendido no sólo por codicia, sino también porque consideraba a Jesús demasiado pasivo. Creía en Él como Mesías, pero de forma nacionalista y quería que sacara a los judíos de la opresión romana. No le sonó muy bien la expresión: a los pobres siempre los tendréis; suponía que entregando a Cristo le obligaría a manifestarse y liberaría a los judíos, teniendo por fin los doce, el trono que les fue prometido. Por tanto, fue a los principales sacerdotes, los religiosos que deseaban su muerte, para ofrecerles un acuerdo de entregarles a Jesús cuando estuviera sólo, sin temor a las multitudes.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:11
14.11 Los religiosos tenían homicidio en su corazón, así que experimentaron alegría ante la posibilidad de matar a Jesús. ¿Qué es lo que te produce alegría? Tus emociones revelan tu identidad. Judas buscaba la oportunidad de hallar sólo a Jesús para entregarlo, en lugar de provocar la oportunidad de entregarse él a Jesús verdaderamente. Quienes tienen sucio el corazón usan el dinero para la corrupción.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:12
14.12 Iniciaba la fiesta de los panes sin levadura, figura de que estaba por iniciar la era de la iglesia. Era el día en el que sacrificaban al cordero de la Pascua; símbolo de la crucifixión de Cristo, el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Los discípulos preguntaron dónde preparar la Pascua, era la pregunta profética para definir, no sólo la última cena, sino también, la salvación de toda la humanidad e inauguración del Nuevo Pacto.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:13
14.13 ¿Dónde debes congregarte? Todo discípulo de Cristo debe procurar seguir a quien lleve el cántaro; un líder espiritual que tenga agua de vida en su depósito.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:14
14.14 La pregunta obligada a todo siervo de Dios es donde tiene el aposento donde se haga fiesta en honor del Señor Jesucristo. Eso es la iglesia y esa es la tarea del ministro de Dios.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:15
14.15 La iglesia debe ser como este aposento: un sitio de altura espiritual dedicada a hacer fiesta al Señor señalado por un hombre de Dios que tiene agua de vida en su depósito, es decir, revelación espiritual. La iglesia debe estar dispuesta para Dios y preparada por y para su pueblo.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:16
14.16 Si los discípulos obedecen a Cristo, hallarán conforme a las promesas de Cristo. La obediencia trae bendición.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:17
14.17 Ante las tinieblas, tenemos la Presencia de Dios en la comunión de los hijos de Dios.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:18
14.18 La comunión sirve a la revelación; les anunció que había un traidor entre ellos mientras cenaban. Sería un íntimo y no un extraño. Los virus son más peligros cuando están dentro del cuerpo. Cuida tus relaciones.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:19
14.19 Los discípulos amaban a Jesús; se entristecieron al saber que uno de ellos sería un traidor. Uno a uno preguntaron si se trataba de sí mismo. El sólo hecho de pensar que puedes ser traidor a Cristo debe hacerte estremecer y llenar de tristeza. No te consideres infalible, si los doce se pusieron en los zapatos del traidor, también tú estás en riesgo. Harás bien en preguntarle al Señor: ¿seré yo?
— Roberto Tinoco
Marcos 14:20
14.20 La costumbre era que el íntimo participaba de la misma salsa o condimento donde mojaban el pan; de manera que Judas no era ajeno, sino amigo del Maestro. Fue tratado familiarmente hasta el final; y sin duda, Judas sabía esto. ¿Pensaría que el Maestro estaba de acuerdo con su plan y que así se manifestaría finalmente el Mesías como él lo esperaba? Un viejo adagio dice: “para que la cuña apriete ha de ser del mismo palo”, nada duele tanto como la traidor del mas íntimo.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:21
14.21 Jesús dejó en claro a Judas y a los demás, que no estaba de acuerdo con el traidor, ni era tampoco el plan de Dios; sino que sería terriblemente juzgado y castigado por ello. Perderse la oportunidad de la existencia por convertirse en tinieblas es lo peor que pudo pasarle a Judas; resultado de desechar la luz. Estaba escrito que habría un traidor y que sería terrible su final; pero Judas escogió ser dicho traidor, por lo que era culpable. No fue predestinado el hombres, sino el espacio que llenaría un hombre.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:22
14.22 En medio del ambiente de un traidor, Jesús eligió el camino de la bendición. Siempre es posible ser feliz y bendecir en toda circunstancia, aun a horas de su propia muerte. Se discute si el pan se transforma por la bendición en carne literal del Señor, pero sigue teniendo la consistencia del pan, su aroma y su sabor; en realidad, más que mirar el pan como el cuerpo literal de Cristo, ¡alegrémonos porque nos ha hecho a nosotros los creyentes, su Cuerpo! El símbolo de la cena del Señor ilustra cómo fue procesado mediante la muerte para que los creyentes llegáramos a ser su Cuerpo.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:23
14.23 ¿Puedes dar gracias por el derramamiento de tu propia sangre? Jesús es inigualable. Nos compartió su sangre y con ella su perdón, su vida y la reconciliación con Dios; además de rescatarnos de nuestra antigua manera de vivir. Su sangre es su vida, su ADN; todo el que participa de Cristo por la fe tiene vida eterna. Por los otros evangelios sabemos que todos bebieron esta copa, menos Judas, fue parte del cuerpo temporalmente, pero perdió la vida.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:24
14.24 Tampoco el vino se transforma por la bendición literalmente en sangre, sino que continúa con su constistencia, sabor, olor y estructura molecular del vino; pero al creer en Cristo y que murió por nosotros recibimos los beneficios de su sangre derramada y tomamos parte del Nuevo Pacto. El Antiguo Pacto se estableció a partir de la muerte de un cordero en Pascua; el Nuevo Pacto sobre mejores promesas, fue establecido por el derramamiento de la sangre de Cristo, el Cordero de Dios. Jesús no murió por Él, sino por nosotros, derramada a nuestro favor.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:25
14.25 En principio se refiere a beber literalmente vino; pero en forma espiritual, Jesús no volvería a recibir la satisfacción de su pueblo antiguo, sino el vino nuevo de su pueblo nuevo. Esto comenzaría después de su resurrección cuando volvería a comer con sus discípulos en el Nuevo Pacto. Igualmente, tu debes estar en el Nuevo Pacto y no en el Antiguo.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:26
14.26 El himno que cantaron fue el salmo 118, que habla de su muerte. Jesús pudo cantar antes de morir, así se enfrentan los problemas, alabando a Dios y presentándose en sacrificio. Luego salieron al monte de los Olivos, Él era el Olivo lleno de vida que debía ser prensado en Getsemaní para hacer fluir la unción que vivifica a cuantos creen en Él.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:27
14.27 En Jesús era inevitable, debía ser herido y morir por nosotros; pero nosotros no debemos herirnos, especialmente los pastores, pues el rebaño es dispersado cuando así sucede. Serás atacado, pero ser herido depende de ti. Sé inofendible. Jesús les advirtió que se escandalizarían de Él; literalmente, que tropezarían respecto a Él no comprendiendo por qué se dejaba matar. Hay quienes tropiezan al ver lo que consideran una debilidad de sus líderes; en tal caso, no es culpa de los líderes, pues su aparente falla es permitida para manifestar el corazón de los rebeldes. Si eres de los que tropiezan, no pasarás de ser oveja.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:28
14.28 Jesús no los dejó atrás por su tropiezo; a pesar de ello, los esperaría en Galilea. La actitud del líder espiritual ha de ser la de no dejar a nadie atrás; sin embargo, esto sólo puede realizarlo si tiene vida de resurrección en Él.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:29
14.29 Pedro se sentía muy seguro de sí mismo porque conocía que lo amaba, pero no sabía aun cuán débil era. Escandalizarse es tropezar; todos somos susceptibles a ello, pero debemos reponernos y continuar.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:30
14.30 Jesús advierte a Pedro que no es tan fuerte como supone y que sí tropezará; sin embargo, lo compara con un gallo, animal que en las Escrituras representa el andar de los reyes. Pedro negaría tres veces y el gallo cantaría dos, implica que Pedro no estaba listo aun, pero llegaría a tener dignidad real. No pensemos que haríamos mejor las cosas que Pedro, se trataba de la noche de las tinieblas.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:31
14.31 Pedro insistía en su fidelidad; incluso hasta la muerte. Su disposición era mayor que su fortaleza. El resto de los discípulos suponían lo mismo, lo que significa que nuestra opinión de nosotros mismos suele ser mayor a la realidad. Solemos insistir más en lo que tenemos mayor debilidad, ya sea por convencer a los demás o a nosotros mismos.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:32
14.32 Los llevó a la prensa de aceite, como significa Getsemaní; pero sólo Él debía ser molido. Dejó a sus discípulos sentados y Él se retiró a orar aparte. Todo líder espiritual debe aprender a llevar las cargas más allá de su pueblo para no cansarlo ni asustarlo (a excepción de los principales, aquellos que han de ser columnas).
— Roberto Tinoco
Marcos 14:33
14.33 Tomó a quienes habrían de ser columnas de la iglesia y repartió en cierta medida la carga con ellos. Sabía que no podrían sobrellevarla, pero estaba preparándolos. Jesús controlaba sus emociones, por ello comenzó a entristecerse y a angustiarse, había llegado el momento de expresar la debilidad de su humanidad.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:34
14.34 Hay tristezas en esta vida, pero Cristo llevó la tristeza hasta la muerte. Este tipo de tristeza es la que rebasa las fuerzas de esta vida. Si se está sólo, entonces sólo puede enfrentarse velando en oración acompañado de otros creyentes fuertes.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:35
14.35 La carga era demasiado pesada, Jesús comenzaba a llevar sobre Él el pecado de todos nosotros; por ello se postró en tierra. El Hombre volviendo al polvo. Oró al Padre pidiendo ser librado de semejante experiencia, pero no le fue concedido. Podemos orar para ser librados de aquellas experiencias como de muerte, pero no siempre será concedido.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:36
14.36 Llamó Abba, la palabra más tierna para referirse al Padre en medio de su agonía. ¿Cómo llamas a Dios en medio de los problemas? Pidió que le apartasen la copa, se refería a la ira de Dios derramada sobre Él; pero estaba dispuesto a llevar la ira de Dios antes que elegir por algo diferente a la voluntad de Dios. Primero Dios airado antes que desobedecido, paradoja de la cruz.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:37
14.37 Quien había prometido ser fiel hasta la muerte no pudo ser fiel una hora de oración. Así es la debilidad humana. Le llamó Simón y no Pedro, pues el discípulo estaba en su momento de “caña frágil” y no de “piedra”. Sin embargo, una hora de debilidad no tiene porque definir una vida de servicio.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:38
14.38 Lo que no se logra con disposición de la carne, se consigue con el poder del espíritu. Estar atento en oración vence la tentación. No confíes en tu carne, por mucho que te esfuerces, no conseguirás gran cosa; son las virtudes de tu espíritu las que hacen posible la victoria cristiana. Dichas virtudes se activan con la gracia de Dios.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:39
14.39 La persistencia en la oración era propia en Jesús y también en los que son como Él. Si ya no sabes qué orar, no necesitas más palabras, sólo más perseverancia.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:40
14.40 Por segunda vez los halló durmiendo; el cansancio tuvo más fuerza que el amor por su Maestro; así de frágil es la carne. No te culpes en demasía, eres débil; pero tampoco te justifiques con ligereza, eres cristiano. Ante la culpa no hay respuesta, sólo arrepentimiento y perdón.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:41
14.41 Una tercera oportunidad no hacía falta y tampoco el tiempo lo permitía; la sombra de la cruz ya estaba allí, así que sólo quedaba la compasión de dejarlos dormir. Hay momentos en los que Dios permitirá tu fatiga, pero esa es la excepción. ¿Y cuándo son esos momentos? Cuando sea hora de tinieblas. Mantente en luz.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:42
14.42 la ironía de levantarse de prisa porque había llegado el traidor. Ante la traición, mantente en pie, no te postres; y ante las tinieblas, los ojos bien abiertos.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:43
14.43 Los traidores siempre llegan con espadas y palos; palabras como golpes de espada y chismes humanos y terrenales. Los traidores buscan el respaldo de los demás porque carecen el valor de ser guerreros. Los principales sacerdotes, los escribas y los ancianos, por su parte, en lugar de ser mediadores del pueblo, fueron sus instigadores; en lugar de transmitir la palabra de Dios, provocaron la muerte; y en lugar de príncipes fueron verdugos. ¿Qué eres tú? ¿Qué produces?
— Roberto Tinoco
Marcos 14:44
14.44 El beso era el saludo del amigo, pero se transformó en la señal del traidor. No sólo las obras sino las intenciones definen lo que haces. Lo que eres pone nombre a lo que haces. No te pide prender con seguridad a quien dices besar con familiaridad; eso es propio de Judas. ¿Cómo tratas a Cristo? Dirás bien; pero mi pregunta es: ¿cómo tratas a la iglesia, el Cuerpo de Cristo? No sea que beses al Cristo adorando y luego ates a su iglesia aborreciendo.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:45
14.45 Ven a Jesús, acércate a Jesús, exalta a Jesús y adora a Jesús; pero no lo entregues luego por tus ambiciones personales. No todos los que vienen a Cristo se quedan en Cristo.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:46
14.46 Los demás hacen de la fe de Cristo según lo que sus discípulos promueven; con Judas le matan; pero con los fieles le exaltan. También, algunos echan mano de la iglesia, el Cuerpo de Cristo y tratan de prenderle impidiéndole seguir adelante.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:47
14.47 Ese uno era Pedro y ese siervo del sacerdote se llamaba Malco. La gente suele estar a los dos extremos de la historia o cortando con espada creyendo servir a Cristo o sirviendo a los fines equivocados sin sacar la espada; pero tu debes estar en el centro, en Cristo. Pedro cortó la oreja del siervo del sumo sacerdote, quizá trató de matarlo o simplemente lo mutiló para incapacitarle su servicio en el templo (porque la ley de Moisés prohibe esto a los mutilados); el hecho es que trató de hacer la obra de Dios bajo el principio de Satanás, estaba equivocado. El fin no siempre justifica los medios. Para no sacar la espada en el arrebato no la lleves contigo en lo cotidiano; no te alimentes de violencia.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:48
14.48 Los ladrones tratan a los demás como ladrones; ¿acaso no culpan a la iglesia de robar quienes no diezman? ¿Y por qué trajeron espadas y palos contra Jesús, sino porque ellos mismos estaban robándole su Casa y sus sacrificios? Solemos tratar a otros como somos nosotros.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:49
14.49 No se atrevieron a arrestar a Cristo, sino hasta que Dios mismo lo permitió. Mientras enseñes la Palabra serás imparable; y a menos que Dios tenga otros planes, eres invencible. La Palabra de Dios permaneció y no los planes de los hombres contra Jesús.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:50
14.50 Cuando los hombres no entienden el plan de Dios, le dejan y huyen. No te hace temer la circunstancia, sino la ignorancia; y no huyes por lo que te sucede, sino porque dejaste la Palabra de Dios.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:51
14.51 Dicho joven según se cree, era Marcos, el escritor de este evangelio. Aun era inmaduro, pero seguía Jesús donde otros más preparados huyeron, esto mostraba su potencial. No te avergüences de los errores pasados, mañana lo harás mejor.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:52
14.52 El temor te hace perder la cobertura; por miedo estás tan desprotegido como Adán después de pecar. Para hacerte huir, el diablo procura quitarte tu cobertura, ¿no se asió la mujer de Potifar de las ropas de José y éste huyó? Sólo así pudieron meterlo a la cárcel. ¿Y no sujetaron la sábana los soldados del templo para arrestar al joven teniendo éste que dejarla y huir desnudo? Cuida tu cobertura, quién es tu autoridad y la relación que tienes con dicha autoridad. ¿Por qué habrías de quedar desnudo?
— Roberto Tinoco
Marcos 14:53
14.53 El Cordero estaba en donde debía ser declarado limpio para ser sacrificado. Y así fue. Las autoridades religiosas y civiles de Israel se reunieron para juzgar al Hijo del Hombre y concluyeron que para matarlo, debían inventarle cargos. El Cordero fue declarado así limpio e inocente. Ser juzgado por la autoridad es la oportunidad de aprobar para ser procesado y exaltado.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:54
14.54 Pedro seguía de lejos a quien prometió seguir de cerca; pero al menos lo seguía. El problema de los que siguen de lejos a Jesús, es que terminan calentándose al fuego de los impíos. ¿A dónde vas cuando pierdes la fe? ¿Con quién te juntas cuando te apartas?
— Roberto Tinoco
Marcos 14:55
14.55 No se busca testimonio contra los hombres comunes porque abundan, pero tratar de hallar algo contra el Hijo el Hombre es imposible. La paga del pecado es la muerte, pero Jesús no pecó; de manera que su muerte fue por nosotros, no por Él. Si te preguntan a ti, ¿qué testimonio darás de Jesús? A pesar de que querían matarlo, no podían simplemente asesinarlo; y no tanto por el temor a Roma, sino porque estaban convencidos de que debían servir a Dios con ello. Es propio de corazones torcidos buscar la forma de torcer la ley de Dios para realizar sus malos deseos.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:56
14.56 Los mentirosos no tienen socios; jamás se puede concordar la mentira del todo, pues el mentiroso no está de acuerdo ni consigo mismo, menos con los demás. Sólo existe sociedad en la verdad.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:57
14.57 Hay hombres para todo, hasta para las tinieblas. Se levantaron quienes carecían de luz en su lengua. ¿De cuáles eres tu? ¿Qué es lo que hablas? ¿Eres de los que elogian el Cuerpo de Cristo, la iglesia, o de quienes lo difaman?
— Roberto Tinoco
Marcos 14:58
14.58 Usar la verdad para mentir es propio del diablo desde el principio. Jesús efectivamente había dicho algo semejante, pero se refería a su cuerpo físico que habría de morir entregado por ellos, y al tercer día resucitar con un cuerpo glorioso. Sin embargo, con su mente terrenal e incapacitada para entender la alegoría espiritual, lo aplicaron al templo de Jerusalén, conocido como el templo de Herodes. Para ellos fue como si un terrorista les amenazara y siendo que ya había echado fuera una y quizá dos veces a los vendedores del templo, concluyeron que efectivamente Jesús era una amenaza a su medio de vida y a la ley de Dios que conocían. Se sentían justificados para su muerte; ¡si tan sólo hubieran sabido que podían ser justificados con su muerte!
— Roberto Tinoco
Marcos 14:59
14.59 Las tinieblas no tienen comunión ni cuando intentan usar la luz. Si tienes problemas en tus relaciones interpersonales, es porque tienes problemas en tus testimonios personales.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:60
14.60 La máxima autoridad en ese momento, aparte del Señor Jesús, era el sumo sacerdote; el cual se creyó en derecho de exigir a Jesús una respuesta. En cierto sentido, por cuanto representaba la ley de Dios, era como si Jesús fuera cuestionado por la ley.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:61
14.61 El verbo de vida guardó silencio, pues sólo así podría morir el Hombre.Por lo que el sumo sacerdote preguntó directamente lo único que importaba: ¿es Jesús el Cristo, el Hijo de Dios? Irónicamente llamó Bendito a Dios mientras buscaba la muerte de su Hijo. Aprende la lección, no vayas a bendecir a Dios al tiempo que procuras el mal para sus hijos.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:62
14.62 Ante la autoridad del sacerdocio y de la ley de Dios, Jesús respondió. Y lo hizo con su Nombre divino: Yo Soy. Luego liberó la revelación: el Hijo del Hombre sería exaltado sobre todo antes de regresar como Señor de todo para tomarlo todo. Les dio una vívida imagen de la gloria del Hijo como igual al Padre. Es muy interesante que hasta los impíos verán al Hijo del Hombre en su retorno.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:63
14.63 Los judíos rasgaban sus ropas para manifestar un profundo dolor ante una desgracia; pero la ropa del sumo sacerdote no debería rasgarse jamás; al hacerlo, rasgó también su sacerdocio. En otras palabras, daba paso al sacerdocio según el orden de Melquisedec dando por terminado el sacerdocio aarónico, el cual era temporal. Ya no hacían falta testigos, pero no porque hubiera pruebas para matar a Jesús, sino porque no quedaba nada más del Antiguo Pacto por conservar.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:64
14.64 Lo que a los oídos corruptos es blasfemia, a los oídos justos es revelación. Si la verdad de Dios te es revelada, los hombres ciegos tratarán de anularte. Condenaron al Salvador, es la paradoja de la necedad. Declararon digno de muerte al Verbo de vida, es la ceguera de las tinieblas.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:65
14.65 Se burlaron del Hijo del Hombre, del Profeta y del Señor. Los escupitajos ofendían con la vida terrenal a la vida celestial; cubrir el rostro y golpearle pidiendo que profetizara quién fue, atentaba contra el Profeta. Y darle bofetadas por parte de los alguaciles era el insulto a su autoridad. Haz tu lo contrario: recibe su vida, escucha su Palabra y hónrale como tu Rey.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:66
14.66 Pedro estaba abajo, definitivamente estaba abajo. No era su mejor momento. Y precisamente cuando se está abajo espiritual o emocionalmente, es que viene la criada de la religión a restregar en la cara la falta de consagración del apóstol. Pero, ¿le temerás a una criada? Te sorprenderá lo que puedes temer si estás abajo, aparte de alturas espirituales y mirando al Señor de lejos.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:67
14.67 ¿En dónde te calientas? ¿A qué fuego te acercas cuando estás confundido o temeroso? El fuego de los escarnecedores no esconde a nadie, al contrario, exhibe a los que no pertenecen a ese lugar. Pedro había sido toca do por Jesús y ninguno que haya tenido el toque podrá esconderse jamás.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:68
14.68 Si estás al fuego de escarnecedores, pronto estarás entre los que niegan su Nombre. Pedro negó al Maestro y al decir que no lo conocía se negaba a sí mismo, pues había sido llamado por Él. Era negar la unción y tres años de amor. Era negar que hubiera dejado todo por Él; aunque de hecho, sólo faltaba que se dejara a sí mismo. Después de negar salió a la entrada. Es la puerta de la indecisión. Conoce demasiado para ser del mundo, pero ha negado la fe como para sentirse del reino. Entonces cantó el gallo. Dios procuraba despertarle de su locura y en lugar de utilizar el rebuznar de un asno, prefiere la diligencia y el liderazgo de un gallo. Animal que en la Biblia camina con dignidad. El Señor está tratando a su discípulo con honor… a pesar de todo.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:69
14.69 Esconder a un hijo de Dios entre los escarnecedores es como tratar de esconder la luz en las tinieblas. Quien le ha conocido no pasa inadvertido, es de los discípulos. ¿Eres de ellos?
— Roberto Tinoco
Marcos 14:70
14.70 Quien niega al Señor una vez, seguramente lo hará dos veces. Es fácil andar sobre los pasos que nunca debieron darse; más fácil son los malos que los buenos hábitos. Pedro no podía esconderse, hablaba como Jesús y sus discípulos. El hablar cristiano es característico, hablamos bendición y quienes nos escuchan descubren el acento del cielo.
— Roberto Tinoco
Marcos 14:71
14.71 Cuando los santos hablan el mal (maldecir), es cuando más se parecen a quienes no conocen a Cristo. Y quien tiene que jurar, también tiene algo que esconder o que negar. Pedro dijo en su aflicción que no conocía al Maestro, ¿confiesas tu confianza en Él en los días difíciles?
— Roberto Tinoco
Marcos 14:72
14.72 Dios insiste a su hijo con una canción. Lo llama por segunda vez a despertar. ¿No es tierno nuestro Dios? No utilizó el rugir de un león como si estuviera enojado, sino el canto de un gallo como la serenata de un enamorado. Recordar las palabras del Señor cuando se ha pecado es un doloroso aguijón, pero también la muestra de una conciencia viva. Allí empieza a limpiarse el alma ayudada por las lágrimas. Y aunque las lágrimas no son una garantía, la realidad es que no hay arrepentimiento genuino sin dolor.
— Roberto Tinoco