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Hechos 28
Pablo en la isla de Malta
1Estando ya a salvo, supimos que la isla se llamaba Malta.🗨📝 2Y los naturales nos trataron con no poca humanidad; porque encendiendo un fuego, nos recibieron a todos, a causa de la lluvia que caía, y del frío.🗨📝 3Entonces, habiendo recogido Pablo algunas ramas secas, las echó al fuego; y una víbora, huyendo del calor, se le prendió en la mano.🗨📝 4Cuando los naturales vieron la víbora colgando de su mano, se decían unos a otros: Ciertamente este hombre es homicida, a quien, escapado del mar, la justicia no deja vivir.🗨📝 5Pero él, sacudiendo la víbora en el fuego, ningún daño padeció.🗨📝 6Ellos estaban esperando que él se hinchase, o cayese muerto de repente; mas habiendo esperado mucho, y viendo que ningún mal le venía, cambiaron de parecer y dijeron que era un dios.🗨📝 7En aquellos lugares había propiedades del hombre principal de la isla, llamado Publio, quien nos recibió y hospedó solícitamente tres días.🗨📝 8Y aconteció que el padre de Publio estaba en cama, enfermo de fiebre y de disentería; y entró Pablo a verle, y después de haber orado, le impuso las manos, y le sanó.🗨📝 9Hecho esto, también los otros que en la isla tenían enfermedades, venían, y eran sanados;🗨📝 10los cuales también nos honraron con muchas atenciones; y cuando zarpamos, nos cargaron de las cosas necesarias.🗨📝Pablo llega a Roma
11Pasados tres meses, nos hicimos a la vela en una nave alejandrina que había invernado en la isla, la cual tenía por enseña a Cástor y Pólux.🗨📝 12Y llegados a Siracusa, estuvimos allí tres días.🗨📝 13De allí, costeando alrededor, llegamos a Regio; y otro día después, soplando el viento sur, llegamos al segundo día a Puteoli,🗨📝 14donde habiendo hallado hermanos, nos rogaron que nos quedásemos con ellos siete días; y luego fuimos a Roma,🗨📝 15de donde, oyendo de nosotros los hermanos, salieron a recibirnos hasta el Foro de Apio y las Tres Tabernas; y al verlos, Pablo dio gracias a Dios y cobró aliento.🗨📝 16Cuando llegamos a Roma, el centurión entregó los presos al prefecto militar, pero a Pablo se le permitió vivir aparte, con un soldado que le custodiase.🗨📝Pablo predica en Roma bajo custodia
17Aconteció que tres días después, Pablo convocó a los principales de los judíos, a los cuales, luego que estuvieron reunidos, les dijo: Yo, varones hermanos, no habiendo hecho nada contra el pueblo, ni contra las costumbres de nuestros padres, he sido entregado preso desde Jerusalén en manos de los romanos;🗨📝 18los cuales, habiéndome examinado, me querían soltar, por no haber en mí ninguna causa de muerte.🗨📝 19Pero oponiéndose los judíos, me vi obligado a apelar a César; no porque tenga de qué acusar a mi nación.🗨📝 20Así que por esta causa os he llamado para veros y hablaros; porque por la esperanza de Israel estoy sujeto con esta cadena.🗨📝 21Entonces ellos le dijeron: Nosotros ni hemos recibido de Judea cartas acerca de ti, ni ha venido alguno de los hermanos que haya denunciado o hablado algún mal de ti.🗨📝 22Pero querríamos oír de ti lo que piensas; porque de esta secta nos es notorio que en todas partes se habla contra ella.🗨📝 23Y habiéndole señalado un día, vinieron a él muchos a la posada, a los cuales les declaraba y les testificaba el reino de Dios desde la mañana hasta la tarde, persuadiéndoles acerca de Jesús, tanto por la ley de Moisés como por los profetas.🗨📝 24Y algunos asentían a lo que se decía, pero otros no creían.🗨📝 25Y como no estuviesen de acuerdo entre sí, al retirarse, les dijo Pablo esta palabra: Bien habló el Espíritu Santo por medio del profeta Isaías a nuestros padres, diciendo:🗨📝 26Ve a este pueblo, y diles: De oído oiréis, y no entenderéis; Y viendo veréis, y no percibiréis;🗨📝 27Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, Y con los oídos oyeron pesadamente, Y sus ojos han cerrado, Para que no vean con los ojos, Y oigan con los oídos, Y entiendan de corazón, Y se conviertan, Y yo los sane.🗨📝 28Sabed, pues, que a los gentiles es enviada esta salvación de Dios; y ellos oirán.🗨📝 29Y cuando hubo dicho esto, los judíos se fueron, teniendo gran discusión entre sí.🗨📝 30Y Pablo permaneció dos años enteros en una casa alquilada, y recibía a todos los que a él venían,🗨📝 31predicando el reino de Dios y enseñando acerca del Señor Jesucristo, abiertamente y sin impedimento.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Hechos 28: RV60
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Hechos 28:1
28.1 Actualmente la pequeña isla de Malta es una república totalmente independiente, incluso adherida a la Unión Europea desde 2004. Cuando Pablo y los que le acompañaban naufragaron, quedaron momentáneamente varados ahí. Está en el centro del Mediterráneo, al sur de Italia. Tiene apenas 316 kms. cuadrados de superficie.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:2
28.2 Los habitantes de la isla se caracterizaban por su hospitalidad, al menos respecto a Pablo, el centurión, soldados y demás. Los recibieron a todos, lo cual no era sencillo, pues se trataba de un contingente de más de 270 personas. Tampoco desconfiaron de ellos por verlos armados. Era una época fría, pero gente calurosa. El ambiente no lo gobierna la atmósfera, sino la actitud de los presentes. La palabra usada por Lucas para describir a los naturales es el griego “bárbaros”, lenguaje acuñado a partir del idioma extranjero incomprensible de los habitantes del norte de Europa, pero que los griegos y romanos apodaron bárbaros (su dialecto les sonaba como “barabara”). De allí, se comenzó a llamar a todos los extranjeros, así como a las tribus no civilizadas así. En este caso, se trataba de una tribu que no gozaba de la cultura griega ni romana. Es loable encontrar buenas personas en cada rincón del mundo; como si la bondad estuviera implícita en la conciencia de todos los seres humanos a pesar de haberse apartado de Dios. Evita discriminar, podrías mirar como menos a quien es mayor que tú.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:3
28.3 Mira a Pablo como un rey, se puso a recoger ramas secas para el fuego. Lo llevaban como reo y él se pone a servir a los presentes avivando el fuego para contrarrestar el frío. Un rey en el reino de los cielos es un servidor de los demás. No es perezoso ni exige ser servido. Reinar en vida no es un trono y un cetro, sino una toalla y un lebrillo. Fue entonces cuando una serpiente se prendió de su mano, es decir, lo mordió. El diablo o sus demonios tratarán de inyectarte su veneno. Si sirves tratará de morderte y lo más probable es que lo logre alguna vez. No negamos las heridas, sólo las superamos. La historia nos presenta a un Pablo sereno reinando en vida; más, ¿qué habría sucedido si hubiera reaccionado con miedo, corriendo asustando suplicando ayuda médica? Ni siquiera vemos a Lucas, siendo médico, acercarse a Pablo a prestarle primeros auxilios. Simplemente estaban llenos de vida. El veneno de la serpiente es el temor, el miedo; y la maldad, la ira, la codicia y la envidia; el veneno de la serpiente es la amargura y el rencor; es toda clase de tinieblas. ¿Qué harás ante su mordedura? No te asustas por el ataque, sino por falta de vida verdadera.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:4
28.4 Ante el ataque de la serpiente, la opinión de la gente comenzó a cambiar. De momento no los vemos llenos de cortesía como al principio, sino pensando que Pablo era un homicida a quien la justicia no dejaba vivir. En cierto modo, ese es el propósito de la serpiente, desacreditar al siervo de Dios para que su vivir no magnifique a Cristo. Busca ser glorioso, no para tu comodidad ni fama, sino por causa de la gloria de Dios.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:5
28.5 Ante el riesgo de muerte, ¿qué hizo el apóstol Pablo? Lo mismo que debemos hacer todos los creyentes ante el ataque de la serpiente: sacudirnos a la víbora en el fuego. No se trata de enfrascarse en un pleito con el diablo, sino quitársela con el fuego. Ante las tinieblas y los ataques, enciéndete en Dios. Reinar en vida implica no presentar atención a las tinieblas, sino deshacerte de ellas con la luz. No odiar a quien te odia, sino amarle; no tener rencor, sino perdón; y bendecir a quien te maldice. Solo así se dirá de ti que ningún daño padeció.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:6
28.6 El mundo espera que reaccionemos ante el veneno de la serpiente, y nos observarán con cuidado mucho tiempo; pero si mantenemos la vida de Cristo conservando la integridad, finalmente se asombrarán y cambiarán de parecer. En el caso de Pablo llegaron a pensar que era un dios. Estaban equivocados, pero es comprensible, pues se confundían con la vida de Dios en él. ¡El apóstol estaba lleno de vida!
— Roberto Tinoco
Hechos 28:7
28.7 Había un hombre principal en la isla de Malta llamado Publio, el cual gozaba de prestigio e influencia y suficientes recursos como para hospedar a Pablo y sus compañeros por tres días (recordemos que se trataba de más de 270 personas). Su generosidad fue asombrosa, sin duda que Dios estaba detrás de esto. Cuando Dios dirige tu viaje, te sobrarán muestra de favor aun en los peores momentos.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:8
28.8 Al ser recibidos por el principal de la isla, llamado Publio, Pablo usó el don de sanidad para sanar al padre de Publio. Con esto, Pablo actuó como el principal del grupo, nuevamente habrían de girar las cosas en torno a él. Estaba lleno de vida y reinaba, por lo que se hacía fácilmente del centro de la reunión sin buscarlo. Si Dios se manifiesta en tu vida, has hallado el centro de tu universo. Notemos la costumbre de la imposición de manos muy común en el primer siglo, una doctrina básica de la fe cristiana y un uso hasta hoy por parte de las iglesias que creemos en los dones espirituales. Hubiera sido más razonable humanamente hablando que Lucas, siendo médico de profesión, atendiera al padre de Publio, pero los apóstoles prefieren actuar como siervos de Dios. Mostrar bendición sobrenatural ante la generosidad natural es propio de personas agradecidas que viven por el Espíritu de Dios.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:9
28.9 La noticia del hombre que sanaba enfermos en casa de Publio se corrió rápidamente en la isla de Malta; así que era inevitable que en un lugar tan pequeño la gente no llegara con sus enfermos buscando remedio. …y lo encontraron. Dios usó poderosamente a Pablo ministrando sanidad a cuantos venían, hecho que seguramente favoreció el evangelio. Un hombre encendido provoca que los demás vengan a ver las llamas. Quien tiene como centro a Cristo es rápidamente hecho el centro de la sociedad. Los ungidos nunca son anónimos.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:10
28.10 El ministerio de sanidad ejercido por el apóstol Pablo en la isla fue generosamente recompensado, de modo que recibieron los suministros necesarios para que doscientas setenta y seis personas pudieran continuar su viaje; y esto es solo tres meses; la unción es extraordinariamente productiva. No necesitas dinero, sino gracia.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:11
28.11 Mira la nota alusiva al versículo anterior. La nave alejandrina pasó el invierno en la isla de Malta, sabiamente evitaba enfrentar el mal tiempo que destrozó la embarcación donde viajaba Pablo y compañía. Dicha nave tenía el emblema de Cástor y Pólux, quienes, según la mitología griega eran hermanos gemelos e hijos de Zeus y símbolo del amor fraternal. Sé prudente en conocer los tiempos, y sabio para viajar con los hermanos.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:12
28.12 En la costa oeste de la isla de Cicilia se encuentra hasta hoy Siracusa; era un conocido centro cultural de la antigua Grecia. Recorrieron un poco más de cien kilómetros por mar para llegar ahí, pero debieron quedarse por tres días en el lugar antes de seguir adelante. Los viajes en la antigüedad eran muy lentos; conviene valorar la rapidez con la que hoy damos la vuelta al mundo, tanto física como virtualmente, y ser más productivos, mucho más fecundos para el reino conquistando al mundo.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:13
28.13 Entre Sicilia e Italia se encuentra el estrecho de Mesina; allí, del lado italiano está el puerto Regio, hoy es la ciudad Regio de Calabria. Aprovechando el viento del sur avanzaron más de cien kilómetros en poco tiempo. Tu también debes poner atención a la dirección en la que está soplando el Espíritu para adelantar el propósito del viaje de tu vida. Luego, al siguiente día, llegaron a Puteoli; en italiano en Pozzuoli, ubicada en lo que actualmente es la ciudad de Nápoles. Esta vez avanzaron casi tres cientos kilómetros, sumamente veloz para su tiempo. Hay tiempo para todo, menos para perderlo.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:14
28.14 La iglesia se había extendido tanto que Italia contaba con creyentes por toda la región. Puteoli, hoy Nápoles, ya tenía establecida una congregación cristiana. Pablo junto con sus acompañantes, pasaron una semana con creyentes de dicho lugar. Seguramente fueron una gran bendición a la iglesia. Cabe resaltar la libertad que el centurión daba a Pablo para pasar tiempo con la iglesia, prácticamente era el apóstol quien dirigía el viaje. No importa cuál sea la agenda de tu vida, congrégate y convive con los hermanos; si un preso encuentra la manera de congregarse, tu también puedes y debes hacerlo. De allí partieron hacia Roma un poco más al norte.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:15
28.15 Tiempo atrás, el apóstol Pablo había enviado una carta a la iglesia de Roma, la célebre epístola a los Romanos, un excelente tratado teológico estructurado y lleno de riquezas, inspirado por el Espíritu Santo. Dicho tratado había provocado un impacto extraordinario en Roma y se había extendido aun más la fama del autor por todo el mundo latino. Por eso, cuando escucharon la noticia de que el célebre apóstol de los gentiles se aproximaba a la capital del mundo, los cristianos de Roma salieron a recibirlo hasta el Foro de Apio, un mercado ubicado a unos sesenta y cinco kilómetros al suroeste de Roma; mientras otros creyentes lo esperaron en las Tres Tabernas, una posada que se encontraba en la famosa Vía Apia. Cuando Pablo los vió dio gracias a Dios y cobró aliento, fue motivado y lleno de ánimo. Nada como la iglesia para fortalecerse. Todo viaje vale la pena cuando la iglesia es edificada. La iglesia es el centro de los afectos divinos, para el Padre es el Hijo corporativo, el Nuevo Hombre cuya cabeza es Cristo; para el Hijo, la iglesia es tanto su Cuerpo como su Esposa; y para el Espíritu Santo, la iglesia es su Casa y su Templo. Por tanto, para los cristianos, la iglesia debe ser nuestra vida dedicada a Dios.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:16
28.16 Pablo no era un preso más, era el famoso apóstol de los gentiles, el conmovedor de ciudades, el hombre a quienes amaban y odiaban judíos, griegos, romanos; y que contaba con el apoyo de miles de personas por todo el mundo conocido de toda cultura, lengua y nación. Además del impresionante éxito de su carta dirigida precisamente a los cristianos romanos, que le daba renombre en la ciudad. Por ello, Pablo no fue entregado al prefecto militar como el resto de los presos, sino que se le permitió vivir aparte. Eso es un hombre de Dios, uno que vive aparte, es clase aparte por decirlo así. Uno que no puede ser encasillado en el promedio de la sociedad ni pertenece a la estadística del mundo. Es un hombre celestial entre los humanos. Si se le puso un soldado que le custodiase era más para protegerlo de no ser agredido que para cuidarlo de que se fugara, pues si hubiese querido hacerlo, con todo el apoyo que gozaba, lo habría hecho cuando quisiera. Pablo es lo que el creyente debe ser: uno hallado mejor que sobresale en cualquier circunstancia y lugar.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:17
28.17 La influencia del apóstol Pablo aun entre sus adversarios era muy poderosa, pues supuestamente siendo preso, vivía aparte y podía convocar a los principales de los judíos para exponer su causa ante ellos. Su explicación comenzó poniendo en claro que nada había hecho contra el pueblo de Israel, esto primero, ya que los principales de los judíos que vivían en Roma no estaban tan interesados en el templo de Jerusalén como los acusadores de la capital judía, pero sí muy interesados en el bienestar del pueblo judío en la capital del imperio. En segundo lugar, les hizo ver que nada había hecho contra las costumbres de los padres, de las cuales no eran tan celosos, pero sí lo suficientemente judíos para procurar honrarlas. Luego explicó haber sido entregado preso a los romanos en Jerusalén, es decir, nada tenían contra él los judíos de Roma. En otras palabras, les invitaba a llevar la fiesta en paz.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:18
28.18 Los romanos tampoco tenían causa contra Pablo; incluso lo hubiesen soltado si Pablo no hubiese apelado al César (en realidad la razón era la voluntad divina de llevarlo a Roma). Aunque no estemos en juicio alguno, si estamos bajo el examen del mundo; el cual espera no hallar causa contra nosotros, pues teniendo la opinión correcta de lo que es ser cristiano, su expectativa es que realmente lo seamos. No te incomodes si eres examinado por el mundo, el mundo es mundo; pero sí molestate contigo si fueres hallado culpable de algún mal, pues eres cristiano. Que no solo seas libre de causa de muerte, sino de toda especie de muerte. Que solo sea encontrada vida en ti.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:19
28.19 Debido a su apelación, los judíos de Roma podían pensar que el apóstol tenía algo contra los judíos. Es sabio en aclararles que no es así; pues con frecuencia los acusadores del cristianismo nos acusan de ser nosotros los acusadores. Teniendo intolerancia a nuestra fe nos culpan de ser intolerantes a sus prácticas; y somos llevados a juicio diciendo que nosotros los juzgamos.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:20
28.20 Pablo no estaba sujeto a una cadena en su arresto domiciliario por culpa de otra cosa, que por la esperanza de Israel, la cual es el evangelio de Jesucristo. Les mandó llamar por la misma razón, no para justificarse ante ellos, aunque lo hizo; sino para presentarles a Jesucristo, la esperanza prometida por Dios. Lo único que nos ata es hacer la voluntad de Dios predicando a Jesucristo, de ahí en más, no tenemos cadena alguna.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:21
28.21 Habían pasado meses y ninguna acusación había sido presentada contra Pablo de parte de los judíos de Jerusalén; tampoco los judíos de Asia que tanto lo persiguieron presentaron algo contra el apóstol. No sabemos la razón de esto; si se hubiese perdido toda carta o si pensaran que todo estaba hecho desde el momento que los romanos se lo llevaron preso; el hecho es que Pablo parecía tener un nuevo comienzo respecto a su ministerio; solo que esta vez, como Dios deseaba que pasara cierto tiempo en Roma y siendo que el apóstol no mostraba disposición para ello, lo obligaba mediante su arresto domiciliario. Dios quiso llevarlo a Roma, cumplido esto, detuvo las amenazas contra él.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:22
28.22 La fama del cristianismo en el primer siglo fue creciente, pero también controversial. No es de extrañarse, pues Cristo mismo fue una señal contradicha y una piedra de escándalo, como Él mismo lo dijo, en la cual tropezaron los religiosos judíos. Decir que el cristianismo era una secta era propio de quienes suponían que se trataba de una división del judaísmo. No te asombres de que se hable de ti, si estás sirviendo a Dios esto sucederá; pero si nadie habla contra ti ni provocas controversia alguna, debes preocuparte. La luz siempre encandila.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:23
28.23 Con tal aceptación que no solo no tenía que ir a la sinagoga a hablarle a los judíos, sino que ellos vendrían a Pablo a la posada donde posiblemente se hospedaba en su arraigo domiciliario. Y no solo les hablaría a una hora específica conforme a un servicio religioso y según la costumbre en el día de reposo; sino que les testificaría todos los días y a todas horas. Dios estaba usando a su instrumento Pablo al máximo aunque tuvo que arrestarlo para ello. ¿Y qué era lo que compartía este fiel siervo de Dios? Declaraba y testificaba acerca del reino de Dios. Por un lado aclaraba, es decir, hacía entendible y claro qué es y en qué consiste el reino de Dios (más allá de su concepto de Israel como lo entendían ellos); y por otro lado les testificaba acerca de este reino, lo que significa que les protestaba fervientemente la manifestación de dicho reino. Pablo enseñaba y predicaba el reino de Dios. Y esto, desde la mañana hasta la tarde. También, les persuadía acerca de Jesús; lo que significa que les convencía de que Jesús es el Mesías e Hijo de Dios; así como el Hijo del Hombre y Salvador entre muchos otros temas relativos a la cristología o doctrina de Cristo. El apóstol realizaba esta ardua tarea no solo con la pasión propia de su alma, sino que usaba las Escrituras, a saber, la Ley de Moisés y los profetas como demostración de la fe cristiana. Especialmente porque sus oyentes eran mayormente judíos y familiarizados con la Biblia.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:24
28.24 El resultado del instituto Pablo, como podríamos llamarle a esta enseñanza y predicación diaria, a tiempo completo, era que unos asentían y otros no creían. Los oyentes se dividieron entre discípulos e incrédulos, como sucede en todos lados. Debemos hablarle a todos, aunque no todos creerán.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:25
28.25 Fiel a su formación farisea, el apóstol Pablo no dejaba ir a los incrédulos que se resistían a creer pacíficamente; sino que los ataba a cierta palabra profética citando las Escrituras sobre ellos en forma condenatoria. No que los maldijera, pero sí clavaba un aguijón en su conciencia haciéndoles ver que por no cumplir las Sagradas Escrituras siendo la iglesia, las cumplirían siendo endurecidos. Literalmente les dijo que el Espíritu Santo habló acerca de ellos. ¿Sabías que Dios tiene una Palabra para ti, sea de vida o sea de muerte? Dios habla de ti para vida si estás en Cristo y para muerte si estás sin Cristo; pero la Palabra de Dios sobre ti habrá de cumplirse. En el caso de ellos, les citó al profeta favorito de ellos mismos, a Isaías. Solian citarlo para decir que eran el pueblo de Dios que esperaba al Mesías, pus ahora se cumpliría en ellos como los endurecidos que rechazaron al Mesías, dejando así de ser su pueblo.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:26
28.26 No todos los que oyen entienden y no todos los que ven perciben. Como pueblo de Dios se esperaría que estuvieran facultados para oír y ver las cosas de Dios, pero su actitud voluntaria a no creer les anuló sus sentidos espirituales. No todos los que están en la congregación oyendo son la iglesia ni están todos escuchando; algunos solo son testigos de lo que Dios hace con otros, pero no con ellos mismos. Asegúrate vivir la fe.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:27
28.27 La causa por la que alguno no comprende las cosas de Dios no es falta de intelecto, sino de actitud o voluntad. Todo problema de incredulidad es un problema de corazón; quien cierra la intención a creer no importa cuánto oiga no escuchará; y quien decidió cerrar su corazón ha cerrado sus ojos juntamente. La condenación es voluntaria y si no se acepta creer se acepta perder. Entonces puede entenderse intelectualmente, pero no de corazón (intención profunda, auténtica); en consecuencia no hay conversión ni salvación. Todo ser humano está enfermo de muerte y muerte eterna; su sanidad depende de su voluntad a creer en Jesucristo.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:28
28.28 Cuando los judíos se cerraron al evangelio, la oportunidad se hizo más amplia a los gentiles. No que antes no tuvieran oportunidad, sino que ahora podrían ser tenidos como pueblo de Dios. Los no judíos tuvieron mucha mayor disposición a creer el evangelio que los judíos. Ya Jesús había hablado de esto mismo cuando fue rechazado diciendo: Por tanto os digo, que el reino de Dios será quitado de vosotros, y será dado a gente que produzca los frutos de él (Mat. 21:43). Y también, cuando Jesús encontró más fe en un centurión romano que en todo Israel, dijo: Y os digo que vendrán muchos del oriente y del occidente, y se sentarán con Abraham e Isaac y Jacob en el reino de los cielos; mas los hijos del reino serán echados a las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes (Mat. 8:8-12). Hoy la iglesia es el pueblo de Dios sindistingo judío – gentil.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:29
28.29 La palabra acerca de la salvación de los gentiles, en una audiencia polarizada entre creyentes e incrédulos, les causó una enorme discusión; de por sí los judíos religiosos tienen por costumbre la discusión y el debate, ¡cuánto más ante las palabras del apóstol! Pero es mejor vivir la fe que pelear por la fe.
— Roberto Tinoco
Hechos 28:30
28.30 Como un instrumento de alta calidad y perfectamente afinado, Dios retuvo a Pablo en una casa alquilada por dos años hasta asegurarse que todos en Roma pudieran tener contacto con el evangelio. El apóstol no había querido ir a Roma y estuvo a punto de convertirse en anatema yendo a los judíos desobedeciendo al Señor; pero Dios no solo no se lo permitió, sino que lo forzó a ser extremadamente eficaz en la capital del imperio reteniendo a Pablo en donde todos los días y durante todo el día enseñaba y predicaba el evangelio poderosamente, recibiendo a todos los que venían a él. De allí, de Roma, saldría por todo el mundo el cristianismo extendiéndose y en buena medida, serían los oyentes de Pablo los que habrían de realizar este trabajo. ¡Vaya forma divina de usar a Pablo!
— Roberto Tinoco
Hechos 28:31
28.31 No más obstáculos, abiertamente y sin impedimento, esto es, con muchas palabras y sin estorbos, Pablo era útil al máximo; forzado por Dios mediante el arraigo domiciliario a través de la autoridad romana, Pablo predicaba el reino de Dios y enseñaba acerca del Señor Jesucristo. Ardientemente daba conferencias sobre el cielo en la tierra, así como en el cielo; y se tomaba su tiempo para hacer discípulos de Cristo revelándoles con las Escrituras quién era el Señor. El Libro de los Hechos no termina ni tiene final; solo se concreta a presentar una nota de éxito forzoso. Esto es así porque el Espíritu Santo invita a todo creyente a seguir la historia, tu eres Hechos 29.
— Roberto Tinoco