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Colosenses 4
Aliento para orar
2Perseverad en la oración, velando en ella con acción de gracias;🗨📝 3orando también al mismo tiempo por nosotros, para que el Señor nos abra puerta para la palabra, a fin de dar a conocer el misterio de Cristo, por el cual también estoy preso,🗨📝 4para que lo manifieste como debo hablar.🗨📝 5Andad sabiamente para con los de afuera, redimiendo el tiempo.🗨📝 6Sea vuestra palabra siempre con gracia, sazonada con sal, para que sepáis cómo debéis responder a cada uno.🗨📝Instrucciones finales y saludos de Pablo
7Todo lo que a mí se refiere, os lo hará saber Tíquico, amado hermano y fiel ministro y consiervo en el Señor,🗨📝 8el cual he enviado a vosotros para esto mismo, para que conozca lo que a vosotros se refiere, y conforte vuestros corazones,🗨📝 9con Onésimo, amado y fiel hermano, que es uno de vosotros. Todo lo que acá pasa, os lo harán saber.🗨📝 10Aristarco, mi compañero de prisiones, os saluda, y Marcos el sobrino de Bernabé, acerca del cual habéis recibido mandamientos; si fuere a vosotros, recibidle;🗨📝 11y Jesús, llamado Justo; que son los únicos de la circuncisión que me ayudan en el reino de Dios, y han sido para mí un consuelo.🗨📝 12Os saluda Epafras, el cual es uno de vosotros, siervo de Cristo, siempre rogando encarecidamente por vosotros en sus oraciones, para que estéis firmes, perfectos y completos en todo lo que Dios quiere.🗨📝 13Porque de él doy testimonio de que tiene gran solicitud por vosotros, y por los que están en Laodicea, y los que están en Hierápolis.🗨📝 14Os saluda Lucas el médico amado, y Demas.🗨📝 15Saludad a los hermanos que están en Laodicea, y a Ninfas y a la iglesia que está en su casa.🗨📝 16Cuando esta carta haya sido leída entre vosotros, haced que también se lea en la iglesia de los laodicenses, y que la de Laodicea la leáis también vosotros.🗨📝 17Decid a Arquipo: Mira que cumplas el ministerio que recibiste en el Señor.🗨📝 18La salutación de mi propia mano, de Pablo. Acordaos de mis prisiones. La gracia sea con vosotros. Amén.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Colosenses 4: RV60
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Colosenses 4:1
4.1 Habiendo tratado primeramente a quienes están bajo autoridad, la Palabra se dirige a los que ejercen la autoridad; primero esposas, luego esposos; primero hijos, luego padres; primero siervos, luego amos; sin duda es más difícil al ser humano sujetarse a la autoridad de que estar en autoridad, más dados a mandar que a obedecer. Respecto a los amos, han de hacer lo justo y recto con sus siervos. ¿Cómo podían ser justos teniendo esclavos? Considerando la época, debían tener equidad en el trato a los menos favorecidos a partir de saber que ellos también eran siervos de un Amo, a saber, de Dios; por lo que según los trata su Amo, en equidad tratarían a sus siervos.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:2
4.2 Dios responde a la oración y suele no tardar en hacerlo; nuestra perseverancia en la oración obedece más a cambiarnos a nosotros que a Dios. No se trata de convencer a Dios, sino de desarrollar fe. Esperamos, es lo que significa velar, y mientras esperamos somos transformados. Sin embargo, para que dicha espera sea benéfica, es imperativo la acción de gracias; sin agradecimiento desmayamos. Dar gracias mientras oramos es ejercitar la fe, pues consideramos hecho lo que pedimos.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:3
4.3 Pablo dice orar por él y los que le acompañaban, pero al hacerlo, oraba para que se les abriera puerta para la Palabra de Dios, de modo que ni cuando ora por él está verdaderamente orando por sus asuntos. Había llegado al punto de que él y sus asuntos personales en realidad eran Dios y sus propósitos. Estaba unido al Señor. Puerta abierta a la palabra es más que libertad de la cárcel, es la oportunidad de predicar la Palabra. No siempre es fácil ni posible predicar verbalmente, pero debemos procurarlo constantemente. Dios es quien desea se predique y a la vez quien abre la puerta para hacerlo, ¿por qué no mantiene todas las puertas abiertas para ello? Es un misterio de su soberanía, tanta confianza tiene en la victoria que nos obstaculiza la batalla invitándonos a la vez a ser perseverantes y agresivos en el ministerio. El mensaje que el apóstol tiene como prioridad en el ministerio de la Palabra es el misterio de Cristo, el cual consiste en que Dios se ha manifestado en carne por medio de la iglesia sin distingo de judíos y gentiles, uniendo a todos en un solo cuerpo mediante la fe en Cristo Jesús. Había sido apresado por causa de la predicación de este misterio, tal mensaje es peligroso al mundo y a las tinieblas; quiere la libertad y ora por ella, más no por causa de si mismo, sino para seguir anunciando dicha palabra.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:4
4.4 La predicación no es sólo hablar, sino manifestar. Muchos pueden hablar, pero el siervo de Dios manifiesta a Dios por medio del logos. El misterio de Dios referido en el versículo anterior es Dios expresado a través de la iglesia, tal mensaje sólo puede darse expresando a Dios con palabras. ¿A quién o qué manifiestan tus palabras?
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:5
4.5 Los de afuera son el mundo, los de fuera del misterio de Dios, a saber, la iglesia. La vida en el mundo no es fácil y tampoco debe vivirse ingenuamente; los hijos de este mundo son sagaces, por tanto, los hijos de Dios deben andar con sabiduría para con ellos. Tal sabiduría especialmente es la recuperación del tiempo, redimir es rescatar y no sólo aprovechar. La sabiduría puede recuperar años de vida, la vida verdadera; no sólo en el aumento cronológico, sino también cuantitativo. Vivir de verdad y no dejarse arrastrar por la vorágine de este mundo y sus afanes. Paga el precio de vivir bien para vivir más.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:6
4.6 El hablar con gracia es el hablar cristiano. La gracia fue derramada en los labios de Cristo (Sal. 54:2), de modo que los que son de Cristo tienen su unción. Sazonada con sal alude a los sacrificios del Antiguo Pacto, en donde todas las ofrendas debían ser precisamente sazonadas con sal (Lev. 2:13), figura de santidad. Tus palabras deben producir salud, bienestar, paz y santidad, tienen sal. Quien tiene gracia en su boca y ha pactado con Dios en hablar con santidad, tendrá la palabra justa para cada persona y para cada ocasión.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:7
4.7 Tíquico llevó la carta del apóstol Pablo a los colosenses y con ella, también sus demás indicaciones personales no escritas en la misma. Es interesante que, salvo excepciones, Pablo no gustaba de dejar por escrito sus asuntos personales en cartas generales; vivía para la iglesia sin usarla para sí. Tíquico gozaba de una gran relación con el apóstol y de un gran prestigio entre los siervos de Dios de la época, pues Pablo mismo lo llama amado hermano y fiel ministro, deferencia de gran estima.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:8
4.8 El apóstol no desea esperar hasta que llegue una carta de respuesta de parte de los colosenses de forma regular, por ello envía a Tíquico, a fin de que sea él personalmente quien le haga saber lo relativo a ellos. No cualquiera puede darte las noticias de la iglesia, sino sólo aquellos que la aman y sirven dando su vida por ella. Tíquico tenía también la encomienda de confortar los corazones de los hermanos, posiblemente sería en relación al encarcelamiento, ministerio y salud de Pablo. Los siervos de Dios no cargan a la iglesia con sus problemas, sino la descansan con su servicio.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:9
4.9 Onésimo es un hijo espiritual de Pablo, a quien engendró en sus prisiones y de quien hace referencia a Filemón en la carta del mismo nombre. Era un esclavo que huyó de Filemón, pero que el apóstol alcanzó con el evangelio y preparó para ayudarle en le ministerio. La referencia a Onésimo no lo ubica como esclavo, sino como uno de los colosenses, esta es una base en contra de la esclavitud, no es su propiedad, sino uno de vosotros. Onésimo también iba encomendado con noticias de Pablo, aunque según la carta a Filemón, también debía dar cuenta a su amo e ir por su perdón por petición de Pablo y de Epafras, uno de los ancianos o pastores de Colosas que en ese momento estaba acompañando al apóstol en la cárcel.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:10
4.10 Aristarco estaba preso junto con Pablo en Roma, había mostrado su lealtad al Señor desde su maltrato en Éfeso y mandaba sus saludos muy al estilo de la cultura del momento, como enviando abrazos. Marcos, quien fuera causa de conflictos entre Pablo y Bernabé en el pasado, es ahora objeto de recomendaciones de Pablo para ser recibido en la iglesia de Colosas. No quería mantenerlo en descrédito, seguramente Marcos había demostrado su valía y madurez posterior al conflicto y errores pasados. ¿A qué mandamientos se refiere Pablo? Es posible que en otro tiempo había ordenado no recibirle y tenerle por gentil.
— Roberto Tinoco
4.10 Aristarco estaba preso junto con Pablo en Roma, había mostrado su lealtad al Señor desde su maltrato en Éfeso y mandaba sus saludos muy al estilo de la cultura del momento, como enviando abrazos. Marcos, quien fuera causa de conflictos entre Pablo y Bernabé en el pasado, es ahora objeto de recomendaciones de Pablo para ser recibido en la iglesia de Colosas. No quería mantenerlo en descrédito, seguramente Marcos había demostrado su valía y madurez posterior al conflicto y errores pasados. ¿A qué mandamientos se refiere Pablo? Es posible que en otro tiempo había ordenado no recibirle y tenerle por gentil.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:11
4.11 Un hermano cuyo nombre era el mismo del Señor (Jesús), de calidad honorable, ya que tenía por sobrenombre justo, era de los pocos judíos (de la circuncisión) que ayudaban a Pablo en el establecimiento del reino. Normalmente los judíos consideraban a Pablo un traidor de las costumbres del judaísmo, una especie de apóstata. Siendo que el apóstol amaba profundamente su nación, tener a unos cuantos judíos ayudándole era un verdadero consuelo. No importa cuántos te rechazan, la riqueza está en los que te aman.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:12
4.12 Epafras era uno de los pastores de Colosas, muy posiblemente su pastor principal. Durante su estadía en la cárcel romana junto a Pablo, se había caracterizado por su clamor en oración por su iglesia. El apóstol hace saber lo que su Pastor pide de ellos: firmeza, perfección y madurez en todo lo que tiene que ver con Dios. ¡Cuán preocupado está por su iglesia desde la cárcel! ¡Y él era el preso! Cada siervo de Dios vele por la firmeza o perseverancia en la fe de los creyentes; por que sean perfectos, a saber, que tengan la estatura que se espera de cada uno según su tiempo de desarrollo, que no les falte nada, maduros; y que estén completos, palabra que traduce el ser llenos, en este caso, de Dios y de todo lo que Él desea para ellos.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:13
4.13 El trabajo de Epafras, por el testimonio de Pablo, se extendía más allá de la ciudad de Colosas hacia otra gran ciudad importante llamada Laodicea, así como la región de Hierápolis. Era un Pastor comprometido con la visión de alcanzar al mundo con el reino de Dios. Sin duda quien ha salido de su tierra con un sueño salió primero de la pesadilla de si mismo.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:14
4.14 No podía faltar en los saludos de Pablo, el médico amado, como él le llama. Lucas, el hombre más emblemático del servicio y quien había dejado su propia vida por lograr que Pablo venciera en la suya. Lo acompañaba de ciudad en ciudad, de iglesia en iglesia y de cárcel en cárcel sacrificándolo todo por haber visto la valía del apóstol y su importancia en el reino de Dios. Posiblemente el mejor segundo de todos los tiempos y seguramente será recompensado como uno de los mejores primeros. Quien estuvo en la ruina fiel al siervo de Dios estará también en gloria a su lado recibiendo la recompensa en aquel día. Se menciona también a Demas, pero en forma sumamente breve, sólo su nombre. Es evidente que el apóstol ya veía señales de que Demas abandonaría el ministerio y se vendería al mundo finalmente (2 Tim. 4:10), así que evita promocionarle, por decirlo así.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:15
4.15 La iglesia en Laodicea era hermana de la iglesia de Colosas, posiblemente su hija y resultado del ministerio de su Pastor Epafras; por ello es propio del apóstol enviarles también saludos a los hermanos allí residentes. También saluda a Ninfas, que no puedo definir como hombre o como mujer debido al uso indistinto del nombre, pero que, a la usanza de la iglesia del primer siglo de reunirse en casas, parte de ella tenía sus reuniones bajo su techo; a tales hermanos también bendice.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:16
4.16 Las cartas de Pablo eran riquezas del reino de Dios que han dirigido a la iglesia en todas las edades, a esto se debe que el apóstol solicitara que sean leídas en una y otra congregación. Respecto a la carta a los laodicenses, no se conserva entre nosotros ni fue incluida en el canon, lo que implica que era de gran utilidad, pero no inspirada por Dios. Que Dios dirigiera todas tus obras no significa que cada una de ellas fuesen sagradas.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:17
4.17 Posiblemente Arquipo sea hijo de Filemón y de Apia, hermanos ricos y eminentes de Colosas y también otro de los hospitalarios de la iglesia en dicha ciudad. Arquipo es un ministro del evangelio, Pablo le llama compañero de milicia en la carta dirigida a Filemón, pero en la carta a los Colosenses le amonesta por no cumplir su ministerio. El hecho de ponerlo por escrito y de que tal carta sea leída delante de toda la iglesia, además de la iglesia de Laodicea, implica una vergüenza pública al ministro en incumplimiento de su labor.
— Roberto Tinoco
Colosenses 4:18
4.18 La carta fue escrita con las palabras de Pablo, bajo la inspiración del Espíritu Santo, pero en mano de un amanuense. Y para evitar que alguno supusiera espuria dicha epístola, el apóstol la firma con propia mano. Luego, antes de darles su acostumbrada bendición final, les pide acordarse de sus prisiones, ¿es su deseo la compasión? De ninguna manera. Les pide tal memoria como un aliento a su propia fe, si él sirve desde la prisión, cuánto más ellos desde la libertad. Asimismo, acordarse de sus prisiones implica orar para que la Palabra de Dios continúe adelante sin estorbo, como ya anteriormente ha solicitado. Por último, los bendice solicitando la gracia de Dios para ellos; quien vive en gracia habla de gracia. Amén significa así sea.
— Roberto Tinoco