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Filemón 1

Saludos de Pablo

1Pablo, prisionero de Jesucristo, y el hermano Timoteo, al amado Filemón, colaborador nuestro,🗨 2y a la amada hermana Apia, y a Arquipo nuestro compañero de milicia, y a la iglesia que está en tu casa:🗨 3Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.🗨

Agradecimiento y oración de Pablo

4Doy gracias a mi Dios, haciendo siempre memoria de tí en mis oraciones,🗨 5porque oigo del amor y de la fe que tienes hacia el Señor Jesús, y para con todos los santos;🗨 6para que la participación de tu fe sea eficaz en el conocimiento de todo el bien que está en vosotros por Cristo Jesús.🗨 7Pues tenemos gran gozo y consolación en tu amor, porque por ti, oh hermano, han sido confortados los corazones de los santos.🗨

Súplica de Pablo por Onésimo

8Por lo cual, aunque tengo mucha libertad en Cristo para mandarte lo que conviene,🗨 9más bien te ruego por amor, siendo como soy, Pablo ya anciano, y ahora, además, prisionero de Jesucristo;🗨 10te ruego por mi hijo Onésimo, a quien engendré en mis prisiones,🗨 11el cual en otro tiempo te fue inútil, pero ahora a ti y a mí nos es útil,🗨 12el cual vuelvo a enviarte; tú, pues, recíbele como a mí mismo.🗨 13Yo quisiera retenerle conmigo, para que en lugar tuyo me sirviese en mis prisiones por el evangelio;🗨 14pero nada quise hacer sin tu consentimiento, para que tu favor no fuese como de necesidad, sino voluntario.🗨 15Porque quizás para esto se apartó de ti por algún tiempo, para que le recibieses para siempre;🗨 16no ya como esclavo, sino como más que esclavo, como hermano amado, mayormente para mí, pero cuánto más para ti, tanto en la carne como en el Señor.🗨 17Así que, si me tienes por compañero, recíbele como a mí mismo.🗨 18Y si en algo te dañó, o te debe, ponlo a mi cuenta.🗨 19Yo Pablo lo escribo de mi mano, yo lo pagaré; por no decirte que aun tú mismo te me debes también.🗨 20Sí, hermano, tenga yo algún provecho de ti en el Señor; conforta mi corazón en el Señor.🗨 21Te he escrito confiando en tu obediencia, sabiendo que harás aun más de lo que te digo.🗨 22Prepárame también alojamiento; porque espero que por vuestras oraciones os seré concedido.🗨

Saludos finales de Pablo

23Te saludan Epafras, mi compañero de prisiones por Cristo Jesús,🗨 24Marcos, Aristarco, Demas y Lucas, mis colaboradores.🗨 25La gracia de nuestro Señor Jesucristo sea con vuestro espíritu. Amén.🗨

Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos

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Filemón 1: RV60

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Filemón 1:1

Comentario general

1.1-2 La epístola del apóstol Pablo a Filemón es la más personal, no sólo de este escritor bíblico, sino también de toda la Biblia. Es una carta llena de afabilidad y de amor firme. Es la más breve carta de Pablo y también la única de tono personal que se ha conservado. Considerando el tema tan delicado como es la esclavitud (debido a los fuertes castigos legales romanos de muerte y como mínimo la tortura a los siervos que escapaban). Es la anticipación histórica de la emancipación de la esclavitud. Exalta al cristianismo por encima de los paradigmas terrenales, mostrando un reino espiritual inmensamente trascendental a la política y la sociedad humanas. En un tiempo en el que la esclavitud no sólo era normal, sino sumamente popular (más de la mitad del imperio romano se componía de esclavos); el apóstol Pablo dedica sus letras a un importante y rico hermano de Colosas llamado Filemón. La razón de la carta es la intercesión de un hermano a otro por Onésimo, un esclavo que ha huido de Filemón, además de haberle robado. Dicho esclavo fue alcanzado para el Señor por medio del apóstol; ahora, en medio de las leyes romanas que condenaban a la crucifixión al esclavo que escapaba y que confiaban su vida por completo a su amo, encontramos la mediación afable de un hombre que, despojándose de autoridad eclesiástica y haciendo a un lado sus derechos espirituales, suplica como un hermano por otro ante el ofendido Filemón. El propósito de la epístola, más allá de la reconciliación amo - esclavo, es la reconciliación hermano - hermano. La fe y el amor cristianos triunfarían sobre las leyes y las emociones humanas. Es el amor que liberta. El autor, Pablo, habrá de interceder por la libertad para un esclavo que ha escapado llamado Onésimo; sin embargo, cualquiera podía pensar que era él quien necesitaba libertad, pues estaba prisionero por causa del evangelio en una cárcel romana; con todo, aclara que es “prisionero de Jesucristo” y no del César. ¿Cuáles son tus límites? Pablo estaba limitado por Jesucristo, pero, ¿de qué están hechas las paredes de tu cárcel? El apóstol se dirige a Filemón, a quien por cierto le llama “amado Filemón”; quien a su vez, era un padre de familia y hospedador de la iglesia de Colosas (“la iglesia que está en tu casa”) junto con su esposa Apia y posible hijo Arquipo, otro ministro del evangelio (“compañero de milicia”). Debido a esto era considerado “colaborador nuestro” por Pablo. ¿Está la iglesia en tu casa? ¡Se un colaborador del ministerio mediante tu hospitalidad!

— Roberto Tinoco

Filemón 1:2

Comentario general

1.1-2 La epístola del apóstol Pablo a Filemón es la más personal, no sólo de este escritor bíblico, sino también de toda la Biblia. Es una carta llena de afabilidad y de amor firme. Es la más breve carta de Pablo y también la única de tono personal que se ha conservado. Considerando el tema tan delicado como es la esclavitud (debido a los fuertes castigos legales romanos de muerte y como mínimo la tortura a los siervos que escapaban). Es la anticipación histórica de la emancipación de la esclavitud. Exalta al cristianismo por encima de los paradigmas terrenales, mostrando un reino espiritual inmensamente trascendental a la política y la sociedad humanas. En un tiempo en el que la esclavitud no sólo era normal, sino sumamente popular (más de la mitad del imperio romano se componía de esclavos); el apóstol Pablo dedica sus letras a un importante y rico hermano de Colosas llamado Filemón. La razón de la carta es la intercesión de un hermano a otro por Onésimo, un esclavo que ha huido de Filemón, además de haberle robado. Dicho esclavo fue alcanzado para el Señor por medio del apóstol; ahora, en medio de las leyes romanas que condenaban a la crucifixión al esclavo que escapaba y que confiaban su vida por completo a su amo, encontramos la mediación afable de un hombre que, despojándose de autoridad eclesiástica y haciendo a un lado sus derechos espirituales, suplica como un hermano por otro ante el ofendido Filemón. El propósito de la epístola, más allá de la reconciliación amo - esclavo, es la reconciliación hermano - hermano. La fe y el amor cristianos triunfarían sobre las leyes y las emociones humanas. Es el amor que liberta. El autor, Pablo, habrá de interceder por la libertad para un esclavo que ha escapado llamado Onésimo; sin embargo, cualquiera podía pensar que era él quien necesitaba libertad, pues estaba prisionero por causa del evangelio en una cárcel romana; con todo, aclara que es “prisionero de Jesucristo” y no del César. ¿Cuáles son tus límites? Pablo estaba limitado por Jesucristo, pero, ¿de qué están hechas las paredes de tu cárcel? El apóstol se dirige a Filemón, a quien por cierto le llama “amado Filemón”; quien a su vez, era un padre de familia y hospedador de la iglesia de Colosas (“la iglesia que está en tu casa”) junto con su esposa Apia y posible hijo Arquipo, otro ministro del evangelio (“compañero de milicia”). Debido a esto era considerado “colaborador nuestro” por Pablo. ¿Está la iglesia en tu casa? ¡Se un colaborador del ministerio mediante tu hospitalidad!

— Roberto Tinoco

Filemón 1:3

Comentario general

1.3 Es el saludo común de Pablo, pero en este caso tiene una importancia especial. La gracia se relaciona al Hijo y la paz al Padre, lo que implica que el apóstol saluda preparando el camino como un padre intercediendo por su hijo para alcanzar gracia en Filemón y paz entre Filemón y Onésimo. ¿En qué forma saludas? ¡Imagínate un pueblo cristiano cuyas buenas costumbres son ejemplares!

— Roberto Tinoco

Filemón 1:4

Comentario general

1.4-5 Sabiamente, el apóstol usa de tacto al elogiar a Filemón antes de interceder por Onésimo. ¡Una obra maestra de cortesía y diplomacia! Además, lo carga moralmente al hacerle ver que está orando siempre por él y comprometiéndolo al elogiarle su fe y amor “por todos los santos”. ¿Por qué elogia está clase de amor? ¡Porque está por pedirle la libertad para el santo hermano Onésimo! Si le dice que ama a Cristo y a “todos los santos”, ¿cómo habría de negarse ante la apelación posterior por Onésimo? ¿Cómo puedes amar a Jesucristo y aborrecer al hermano? El amor de Jesucristo es un compromiso de reconciliación con todos los santos.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:5

Comentario general

1.4-5 Sabiamente, el apóstol usa de tacto al elogiar a Filemón antes de interceder por Onésimo. ¡Una obra maestra de cortesía y diplomacia! Además, lo carga moralmente al hacerle ver que está orando siempre por él y comprometiéndolo al elogiarle su fe y amor “por todos los santos”. ¿Por qué elogia está clase de amor? ¡Porque está por pedirle la libertad para el santo hermano Onésimo! Si le dice que ama a Cristo y a “todos los santos”, ¿cómo habría de negarse ante la apelación posterior por Onésimo? ¿Cómo puedes amar a Jesucristo y aborrecer al hermano? El amor de Jesucristo es un compromiso de reconciliación con todos los santos.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:6

Comentario general

1.6 Ata a Filemón a su petición al hacerle ver su necesidad de continuar creciendo en la fe. En algunos, la participación de su fe no es eficaz por mantener a otros prisioneros en su falta de perdón. Participan de servicios, de alabanza, de predicaciones, participan de congresos y eventos especiales, así como de toda clase de actividades espirituales de la iglesia, sin embargo, no crecen. No serás eficaz en conocer a Cristo a menos de que seas eficaz en perdonar.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:7

Comentario general

1.7 Si ha consolado Filemón el corazón de otros hermanos, ¿cómo se negaría a consolar el de Pablo atendiendo su solicitud y el de Onésimo perdonándole? No puedes continuar siendo el gozo de unos y la amargura de otros teniendo dos caras. Candil de la calle y oscuridad en la casa. El que resuelve todo conflicto en el trabajo, pero que no mueve un dedo por sus hijos; quien es elogiado por los ajenos, pero no soportado por los cercanos.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:8

Comentario general

1.8-9 El poder puede resistirse, pero el amor no. A Pablo no le tiembla la mano a la hora de usar autoridad. El apóstol parecer ser el padre espiritual de Filemón y por lo mismo tiene autoridad para ordenarle un buen trato para Onésimo; sin embargo, prefiere el camino del amor al rogar en vez de mandar. El poder puede ser resistido, pero el amor todo lo puede. Lo que no has logrado con autoridad, pruébalo con amor. Se consigue más con miel que con vinagre. Intenta una mejor relación con tus hijos amándolos en lugar de sermonearlos. Considera influir en tus compañeros de escuela más con tu amor que con “bibliazos”. Un anciano preso es irresistible. ¿Quién puede negarle algo a un anciano encadenado en la cárcel lleno de amor, solicitud, ternura y servicio? La debilidad es una gran fortaleza. No damos lástima como herramienta para conseguir algo, pero tampoco desaprovechamos la oportunidad de glorificar a Dios en nuestra debilidad.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:9

Comentario general

1.8-9 El poder puede resistirse, pero el amor no. A Pablo no le tiembla la mano a la hora de usar autoridad. El apóstol parecer ser el padre espiritual de Filemón y por lo mismo tiene autoridad para ordenarle un buen trato para Onésimo; sin embargo, prefiere el camino del amor al rogar en vez de mandar. El poder puede ser resistido, pero el amor todo lo puede. Lo que no has logrado con autoridad, pruébalo con amor. Se consigue más con miel que con vinagre. Intenta una mejor relación con tus hijos amándolos en lugar de sermonearlos. Considera influir en tus compañeros de escuela más con tu amor que con “bibliazos”. Un anciano preso es irresistible. ¿Quién puede negarle algo a un anciano encadenado en la cárcel lleno de amor, solicitud, ternura y servicio? La debilidad es una gran fortaleza. No damos lástima como herramienta para conseguir algo, pero tampoco desaprovechamos la oportunidad de glorificar a Dios en nuestra debilidad.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:10

Comentario general

1.10-12 Un hijo en la fe. Al llamar hijo a Onésimo lo está colocando en la misma posición que Filemón, ya no es amo-esclavo, sino hermano-hermano. Aunque Pablo no ataca abiertamente la esclavitud, éstas son las bases de su futura abolición: la hermandad. ¿Por qué tenemos que llevarnos bien? Porque Uno es nuestro Padre. Pablo engendró en las prisiones. Existen personas engendradas y aún nacidas en las prisiones, no es nada sencillo el inicio de su vida; Pablo no perdía el tiempo en la cárcel y continuaba ganando almas. No me digas que tienes obstáculos para predicar a Cristo. Onésimo significa “provechoso, útil”. Nota la sabiduría del anciano: “en otro tiempo el “Útil” fue un inútil para ti como esclavo cuando escapó, pero ahora nos es útil a ambos como hijo y hermano”. Lo que en otro tiempo fue el hermano nada importa, lo que hoy es en Cristo es lo que realmente importa. Sólo en Cristo llegamos a ser verdaderamente “Onésimos”, útiles, provechosos al reino. Antes de ser alcanzados, éramos esclavos huyendo de la ley de Dios. La ley romana autorizaba al amo a torturar al esclavo que escapaba y aún hasta a matarlo sin castigo alguno para el amo (más de la mitad del imperio eran esclavos y así mantenían el orden); pero Pablo se asegura que Onésimo sea bien recibido conforme a la ley de Cristo y no a la ley romana: “recíbele como a mí mismo”. ¿No es esto maravilloso? ¿Cuál ley gobierna tus relaciones? ¿Las costumbres del mundo o la ley de Cristo?

— Roberto Tinoco

Filemón 1:11

Comentario general

1.10-12 Un hijo en la fe. Al llamar hijo a Onésimo lo está colocando en la misma posición que Filemón, ya no es amo-esclavo, sino hermano-hermano. Aunque Pablo no ataca abiertamente la esclavitud, éstas son las bases de su futura abolición: la hermandad. ¿Por qué tenemos que llevarnos bien? Porque Uno es nuestro Padre. Pablo engendró en las prisiones. Existen personas engendradas y aún nacidas en las prisiones, no es nada sencillo el inicio de su vida; Pablo no perdía el tiempo en la cárcel y continuaba ganando almas. No me digas que tienes obstáculos para predicar a Cristo. Onésimo significa “provechoso, útil”. Nota la sabiduría del anciano: “en otro tiempo el “Útil” fue un inútil para ti como esclavo cuando escapó, pero ahora nos es útil a ambos como hijo y hermano”. Lo que en otro tiempo fue el hermano nada importa, lo que hoy es en Cristo es lo que realmente importa. Sólo en Cristo llegamos a ser verdaderamente “Onésimos”, útiles, provechosos al reino. Antes de ser alcanzados, éramos esclavos huyendo de la ley de Dios. La ley romana autorizaba al amo a torturar al esclavo que escapaba y aún hasta a matarlo sin castigo alguno para el amo (más de la mitad del imperio eran esclavos y así mantenían el orden); pero Pablo se asegura que Onésimo sea bien recibido conforme a la ley de Cristo y no a la ley romana: “recíbele como a mí mismo”. ¿No es esto maravilloso? ¿Cuál ley gobierna tus relaciones? ¿Las costumbres del mundo o la ley de Cristo?

— Roberto Tinoco

Filemón 1:12

Comentario general

1.10-12 Un hijo en la fe. Al llamar hijo a Onésimo lo está colocando en la misma posición que Filemón, ya no es amo-esclavo, sino hermano-hermano. Aunque Pablo no ataca abiertamente la esclavitud, éstas son las bases de su futura abolición: la hermandad. ¿Por qué tenemos que llevarnos bien? Porque Uno es nuestro Padre. Pablo engendró en las prisiones. Existen personas engendradas y aún nacidas en las prisiones, no es nada sencillo el inicio de su vida; Pablo no perdía el tiempo en la cárcel y continuaba ganando almas. No me digas que tienes obstáculos para predicar a Cristo. Onésimo significa “provechoso, útil”. Nota la sabiduría del anciano: “en otro tiempo el “Útil” fue un inútil para ti como esclavo cuando escapó, pero ahora nos es útil a ambos como hijo y hermano”. Lo que en otro tiempo fue el hermano nada importa, lo que hoy es en Cristo es lo que realmente importa. Sólo en Cristo llegamos a ser verdaderamente “Onésimos”, útiles, provechosos al reino. Antes de ser alcanzados, éramos esclavos huyendo de la ley de Dios. La ley romana autorizaba al amo a torturar al esclavo que escapaba y aún hasta a matarlo sin castigo alguno para el amo (más de la mitad del imperio eran esclavos y así mantenían el orden); pero Pablo se asegura que Onésimo sea bien recibido conforme a la ley de Cristo y no a la ley romana: “recíbele como a mí mismo”. ¿No es esto maravilloso? ¿Cuál ley gobierna tus relaciones? ¿Las costumbres del mundo o la ley de Cristo?

— Roberto Tinoco

Filemón 1:13

Comentario general

1.13-14 Provechoso en el Señor. El anciano ministro es cauteloso en el orden, anteponiendo el amor a la jerarquía; lo cual es un admirable ejemplo de la solicitud que debe existir entre los hermanos en las relaciones eclesiásticas. Nota cómo recrimina dulcemente que le gustaría que el rico y ocupado Filemón le ayudara en el ministerio durante sus duros momentos de prisión, pero ya que no puede, pues le gustaría al menos que Onésimo si le ayudara en su lugar. Luego le hace ver que lo respeta al no aprovecharse de la situación de Onésimo no quedándoselo, por decirlo así, como colaborador, sin su permiso, a fin de que sea un favor voluntario y no una obligación. En otras palabras, sutilmente le hace ver que en cuanto a su situación de cárcel, Filemón era el inútil.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:14

Comentario general

1.13-14 Provechoso en el Señor. El anciano ministro es cauteloso en el orden, anteponiendo el amor a la jerarquía; lo cual es un admirable ejemplo de la solicitud que debe existir entre los hermanos en las relaciones eclesiásticas. Nota cómo recrimina dulcemente que le gustaría que el rico y ocupado Filemón le ayudara en el ministerio durante sus duros momentos de prisión, pero ya que no puede, pues le gustaría al menos que Onésimo si le ayudara en su lugar. Luego le hace ver que lo respeta al no aprovecharse de la situación de Onésimo no quedándoselo, por decirlo así, como colaborador, sin su permiso, a fin de que sea un favor voluntario y no una obligación. En otras palabras, sutilmente le hace ver que en cuanto a su situación de cárcel, Filemón era el inútil.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:15

Comentario general

1.15-16 Hermano amado. Después de lo anteriormente expuesto, el apóstol hace a Dios deudor o responsable de todo lo sucedido: ¿y qué si era el plan de Dios que Onésimo escapara para que alcanzara la salvación? ¿Y qué si Dios deseaba que, en lugar de un esclavo, Filemón tuviera un hermano amado? Si era un hermano para Pablo quien lo engendró en la fe, era aún más hermano para Filemón, quien también era hijo espiritual de Pablo. Medita en tus problemas, ¿y si es Dios quién está detrás de ellos? De seguro que está. Todas las cosas ayudan a bien a los que aman a Dios.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:16

Comentario general

1.15-16 Hermano amado. Después de lo anteriormente expuesto, el apóstol hace a Dios deudor o responsable de todo lo sucedido: ¿y qué si era el plan de Dios que Onésimo escapara para que alcanzara la salvación? ¿Y qué si Dios deseaba que, en lugar de un esclavo, Filemón tuviera un hermano amado? Si era un hermano para Pablo quien lo engendró en la fe, era aún más hermano para Filemón, quien también era hijo espiritual de Pablo. Medita en tus problemas, ¿y si es Dios quién está detrás de ellos? De seguro que está. Todas las cosas ayudan a bien a los que aman a Dios.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:17

Comentario general

1.17 Este es el corazón de la carta. Filemón está en un aprieto, si mantiene sus derechos conforme al mundo maltratando a Onésimo, pierde la amistad de Pablo. “Si me tienes por compañero” es una súplica amorosa y a la vez una advertencia solemne. En eso se basa el perdón, en mantener nuestra relación con el Padre, “pues si no perdonáis a los hombres sus ofensas, tampoco os perdonará a vosotros vuestro Padre que está en los cielos” (Mar. 11:26). Recibimos a los hermanos a causa de su Padre y como recibiendo al Padre.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:18

Comentario general

1.18-19 Pablo asume la cuenta de lo que Onésimo hubiese podido robar o defraudar a Filemón cuando escapó. Como Moisés por el pueblo ante Dios prefiriendo ser raído del libro que perder a Israel. Como Jesús en el Calvario tomando nuestros pecados. ¡Qué ejemplo para nosotros respecto del ministerio de la reconciliación!, tanto el hombre con Dios como entre hermanos. ¿Te ofendieron? Haz deudor a Dios. José dijo: “no me enviasteis vosotros acá, sino Dios para daros vida y posteridad” (Gen. 45:5,8). Cuando haces deudor a Dios terminas por reconocer que tú mismo te debes al Señor. Pablo dijo a Filemón: “por no decir que aún tu mismo te me debes también” (por no decir, pero lo dice). ¿Y no estamos en igual condición? ¿Cómo mantener nuestra dignidad cuando nos debemos a quien nos salvó? ¿Seremos más justos y dignos que Dios?

— Roberto Tinoco

Filemón 1:19

Comentario general

1.18-19 Pablo asume la cuenta de lo que Onésimo hubiese podido robar o defraudar a Filemón cuando escapó. Como Moisés por el pueblo ante Dios prefiriendo ser raído del libro que perder a Israel. Como Jesús en el Calvario tomando nuestros pecados. ¡Qué ejemplo para nosotros respecto del ministerio de la reconciliación!, tanto el hombre con Dios como entre hermanos. ¿Te ofendieron? Haz deudor a Dios. José dijo: “no me enviasteis vosotros acá, sino Dios para daros vida y posteridad” (Gen. 45:5,8). Cuando haces deudor a Dios terminas por reconocer que tú mismo te debes al Señor. Pablo dijo a Filemón: “por no decir que aún tu mismo te me debes también” (por no decir, pero lo dice). ¿Y no estamos en igual condición? ¿Cómo mantener nuestra dignidad cuando nos debemos a quien nos salvó? ¿Seremos más justos y dignos que Dios?

— Roberto Tinoco

Filemón 1:20

Comentario general

1.20 Sé tú mi Onésimo. Y por si Filemón está pensando en enojarse, el anciano lo frena anticipándose con un “sí hermano, sé tú mi Onésimo en el Señor. Me debes, confórtame”. Nada conforta más a la iglesia que la unidad.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:21

Comentario general

1.21 Ya casi para concluir la carta, el apóstol amarra a su hijo espiritual con uno de esos elogios clásicos de un padre: “confío en tu obediencia, no me defraudes. Estoy seguro que harás más de lo que te digo”. ¿Te imaginas? ¡Filemón estaba pensando: lo que me faltaba, no solo no puedo castigarlo, ¡ahora tengo que sentarlo a mi mesa y preguntarle que desea comer! Es similar a Cristo, quien pagó mucho más de lo que se necesitaba por nuestro rescate y libertad.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:22

Comentario general

1.22 Esta no es una promesa, sino una advertencia: “confío en que saldré libre y voy a cerciorarme de cómo tratas a mi nuevo hijo espiritual”. En cierto modo es idéntico a nuestro caso, la visitación de Dios se asegura de la comunión cristiana. La congregación ora y clama por la Presencia de Dios; no te conviene su Presencia si no deseas también la presencia de los hermanos.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:23

Comentario general

1.23 Para dar la puntilla como torero fino, Pablo le manda saludos a Filemón de parte de Epafras, compañero de prisiones del apóstol y quien además ¡era uno de los pastores de Filemón! Esto lo vemos al leer Colosenses 1:7-8 y 4:12-13 Su propio pastor está enterado de la petición apostólica, así que está aún más obligado a obedecer.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:24

Comentario general

1.24 Y como el argumento anterior, le añade los saludos de otros ministros conocidos mutuos a manera de testigos de la carta. ¿Se atrevería Filemón a quedar mal delante de tantos siervos de Dios por causa de Onésimo? No lo creo.

— Roberto Tinoco

Filemón 1:25

Comentario general

1.25 Se asegura del éxito de la intercesión bendiciendo: La gracia del Señor de todos. Parece sólo un saludo, pero es también una declaración por la libertad de Onésimo: “Filemón, no se te olvide que existes por el favor del Amo de todos, Jesucristo”. ¿Sabes que le perteneces? Si lo sabes, tus acciones van a ser más cuidadosas. No sólo Onésimo, sino Filemón fueron libertados. Uno de la esclavitud, pero el otro de ser opresor. La segunda libertad es más importante, pues libra no tanto el cuerpo físico y temporal, sino el alma eterna. Filemón es una carta personal. La única muestra de la correspondencia privada del apóstol que se ha preservado hasta hoy. Se le conoce como “la epístola cortés” debido a la prudencia, afabilidad y destreza de Pablo; quien es capaz de identificarse con Onésimo en su amor fraternal. El tono es cálido, de amistad personal, más que de autoridad apostólica. ¡Qué tacto, sencillez, amor y generosidad de Pablo! Es una carta sencilla. La más breve de Pablo y la única conocida sin enseñanzas doctrinales directas. Es una carta valiosa; debido a que pone los fundamentos para la abolición de la esclavitud. Pero también es una carta alegórica; ya que en ella hallamos la perfecta alegoría de la reconciliación del pecador para con Dios: Pablo es cual Cristo, que en su humillación, ya que estaba en la cárcel (vr.1), alcanzó a Onésimo con el evangelio (10). Además de que Pablo, cual Cristo, se despojó de sus derechos (8-10) con tal de hallar perdón para su defendido. Onésimo por su parte, es el pecador enemistado con Dios, quien es simbolizado por Filemón. Es el hombre que defraudó a Dios (18), como Adán en el huerto; y que además se apartó de Dios (15); le fue inútil en otro tiempo como la humanidad entera, hijos de desobediencia (11). Y sobre quien pesaba la condena justa y legal, según la época, de la muerte. La paga del pecado. La intercesión de Pablo por Onésimo es extraordinariamente similar a la de Cristo por nosotros: Ambos inician su apelación exaltando al Amo (4-7). Ambos ruegan por amor (9). Ambos se identifican con el ofensor (10). Ambos requieren el servicio del pecador (11,13). Ambos desean que el Amo reciba para siempre (15), ya no como esclavo sino como familiar (16). Ambos buscan su apelación en sus propios méritos y no en los del necesitado de perdón (17-19). Y ambos están seguros de que el Amo hará más de lo que se le ha pedido (21). ¿No es esto maravilloso? La epístola de Pablo a Filemón es la propia carta que Cristo ha girado al Padre en tu favor; ¿pudieras extenderle este mismo favor también a otros?

— Roberto Tinoco

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