📲

Instala BRPV en tu iPhone

Toca el botón de compartir ⬆️ en Safari, y luego "Agregar a pantalla de inicio".

BRPV
📖 Ir a la Biblia 📅 Planes 🙏 Muro de oración
🔍

Antiguo Testamento

Nuevo Testamento

Tamaño de letra

Fondo de lectura

2 Juan 1

Saludos

1El anciano a la señora elegida y a sus hijos, a quienes yo amo en la verdad; y no sólo yo, sino también todos los que han conocido la verdad,🗨 2a causa de la verdad que permanece en nosotros, y estará para siempre con nosotros:🗨 3Sea con vosotros gracia, misericordia y paz, de Dios Padre y del Señor Jesucristo, Hijo del Padre, en verdad y en amor.🗨

Vivan en la verdad

4Mucho me regocijé porque he hallado a algunos de tus hijos andando en la verdad, conforme al mandamiento que recibimos del Padre.🗨 5Y ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros.🗨 6Y este es el amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio.🗨 7Porque muchos engañadores han salido por el mundo, que no confiesan que Jesucristo ha venido en carne. Quien esto hace es el engañador y el anticristo.🗨 8Mirad por vosotros mismos, para que no perdáis el fruto de vuestro trabajo, sino que recibáis galardón completo.🗨 9Cualquiera que se extravía, y no persevera en la doctrina de Cristo, no tiene a Dios; el que persevera en la doctrina de Cristo, ése sí tiene al Padre y al Hijo.🗨 10Si alguno viene a vosotros, y no trae esta doctrina, no lo recibáis en casa, ni le digáis: ¡Bienvenido!🗨 11Porque el que le dice: ¡Bienvenido! participa en sus malas obras.🗨

Conclusión

12Tengo muchas cosas que escribiros, pero no he querido hacerlo por medio de papel y tinta, pues espero ir a vosotros y hablar cara a cara, para que nuestro gozo sea cumplido.🗨 13Los hijos de tu hermana, la elegida, te saludan. Amén.🗨

Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos

Actualmente seleccionado

2 Juan 1: RV60

🖍 Destacar
¿Quieres guardar tus resaltados y notas en todos tus dispositivos? Regístrate o inicia sesión

Elige un fondo

Compartir versículo

Comparar versiones

2 Juan 1:1

Comentario general

1.1 El anciano es el apóstol Juan. Se llama así mismo de dicha manera por la investidura ministerial de Pastor que tiene. Era viejo cronológicamente, pero no es por ello por lo que se autodenomina anciano. Podía presentarse como apóstol de Jesucristo y más, siendo el último de los doce y de los grandes apóstoles con vida, pero decide usar autoridad con humildad. Una muestra tierna de cómo relacionarnos con aquellos que han sido puestos a nuestro cuidado. Además, es el anciano Juan, la última autoridad viva que los vincula con el Señor Jesucristo. La carta está ligada a su primera epístola en vocabulario, tema y propósito. Escrita aproximadamente en el año 90-91 d.C. (poco después de la primera). El anciano apóstol escribe en un tiempo en el que cierto grupo de predicadores y maestros itinerantes estaba confundiendo a la comunidad de creyentes; así que les escribe instruyéndoles acerca de a quiénes debían recibir y a quiénes rechazar: Los cristianos verdaderos y genuinos maestros podían ser reconocidos porque perseveraban “en la doctrina de Cristo” (vr.9-10); pero los maestros de herejías debían ser rechazados reconociéndolos en que negaban la encarnación de Cristo (7). La señora elegida es la iglesia. Quienes han intentado ver a una persona determinada no toman en cuenta que en el transcurso de la carta usa el término vosotros para dirigirse a la “señora elegida”. Es claro que Juan escribe, presumiblemente desde Éfeso, a una iglesia local que está enfrentando el problema de falsos maestros. La iglesia es la “eklekte kuría”; la señora (siendo Cristo el Señor y la iglesia su esposa); y elegida (esto es, por Dios al estar en Cristo). Los hijos de “la señora elegida” son una forma metafórica de referirse a los miembros de dicha iglesia local. Así deben considerarse los miembros de una congregación, como hijos de la iglesia. Si hacen esto, su consideración, servicio y compromiso con la iglesia a la que pertenecen, serán mucho más firmes y efectivos. Quizá a eso se deba que algunos se retiran de la congregación, son miembros, como lo son de un grupo social u organización en la que te afilias y retiras cuando gustas. Pero, ¿quién se retiraría de su madre? ¿Quién abandonaría a su madre? Juan ama a los hijos de la iglesia a la que está escribiéndole. Debemos amar a todos, pero es fácil amar a quien reconoce a su iglesia con semejante filiación. Los fieles se llevan el corazón. En el amor de Juan podemos ver el amor de Dios hacia los cristianos que consideran a la iglesia como su propia madre. Evidentemente Dios ama a todos; pero ama de manera personal y especial a quienes aman a su iglesia por quien Cristo murió. ¿Qué es la iglesia para ti y qué sientes por ella? En buena medida ese será el trato que recibirás de Dios; ¿acaso no dijo que hagas a otros lo que quieras que te hagan a ti y que serás perdonado en la medida de tu perdón? ¿No dice su palabra que lo que hagas a uno de sus hermanos más pequeños, al Señor lo hiciste? Juan ama a los cristianos en verdad. Esto es mucho más que amar de verdad; es amar de acuerdo a lo genuino, a lo real. La mejor traducción para verdad es realidad, lo que corresponde con lo que debe ser, lo genuino. El apóstol usa el término verdad en sus cartas para referirse a lo que corresponde al reino de los cielos. No se trata pues, de un sentimiento, sino de la expresión del reino de los cielos en amor. Todo lo que pertenece a esta vida dejará de ser, pero lo que corresponde a la vida eterna, permanecerá para siempre, eso es lo real. Jamás se considera realidad en la Biblia a lo que cambia o deja de ser, así que amar de verdad o según la verdad, es para Juan, amar de manera inalterable y según la vida eterna. Por supuesto que este amor lo está dando Juan a los que andan en la verdad, pues no podrías amar de manera inalterable y eterna a quienes dejarán de ser. Por todo lo anteriormente expuesto, es que Juan agrega que no solo él los ama así, sino todos los que han conocido la verdad, los creyentes que entienden la realidad del reino de los cielos.

— Roberto Tinoco

2 Juan 1:2

Comentario general

1.2 La verdad que permanece en nosotros es la realidad, la vida eterna. No es un concepto ni un ideal religioso, sino la vida eterna que nos fue dada en Cristo Jesús. Es la calidad de la Vida y no solo la duración de esta vida. La verdad que permanece en nosotros es Cristo viviendo en nosotros como la Vida que Dios nos ha dado. Por eso es que estará para siempre con nosotros, ¿acaso no prometió que estaría con nosotros todos los días hasta el fin del mundo? La Vida en Juan ama la Vida en la iglesia. En cierto modo, es el amor de Dios amando a Dios por medio de nosotros. Somos el lugar, por decirlo así, en donde el Padre y el Hijo se encuentran para amarse; siendo el Espíritu el vínculo de dicho amor. ¡Gloria a Dios! Somos el lugar de su amor.

— Roberto Tinoco

2 Juan 1:3

Comentario general

1.3 Juan no desea gracia, misericordia y paz para la iglesia como suelen desearlo los otros apóstoles en sus cartas, me refiero a Pablo, Pedro y Judas; sino que declara como un hecho que tales virtudes y dádivas de Dios están con la iglesia a la que le escribe. ¿Cómo habría de ser de otro modo cuando se aman en la verdad? Si viven en amor, sin duda también tendrás la gracia de Dios. Si andas en amor, será real en tu vida la misericordia de Dios. Si practicas el amor, la paz de Dios te acompañará donde vayas. El amor de Dios o el amor en la verdad es el ancla que asegura estas virtudes manifestadas en tu vida. La gracia es el favor de Dios. La misericordia es de Dios a quien se encuentra en mala condición. Y la paz de Dios es la relación con Él que te permite la bendición en todo lo demás. ¿Qué más se puede pedir? Todo, por el amor. Las tres virtudes mencionadas son semejantes a lo escrito por el apóstol Pablo a los Corintios: “La gracia del Señor Jesucristo, el amor de Dios, y la comunión del Espíritu Santo sean con todos vosotros. Amén” (2 Cor. 13:14). De manera que Juan podría estar diciendo que todo Dios, está con los que aman a la iglesia: el padre, el Hijo y el Espíritu Santo están contigo por amar a su iglesia como si fuese tu madre. Considera que la iglesia es el centro de los afectos divinos. El Padre desea un Hijo corporativo, el cual es la iglesia y cuya Cabeza es Cristo. El Hijo anhela una Esposa, la cual también será sacada de la iglesia como su propio Cuerpo. Y El Espíritu Santo tiene su satisfacción en la iglesia como su casa o Templo. ¡Ama a la iglesia!

— Roberto Tinoco

2 Juan 1:4

Comentario general

1.4 Juan se siente orgulloso, en el buen sentido, del vivir de algunos creyentes que conoció de la iglesia a la que escribe. Son hijos que andan en la verdad y, aunque no dice que sean sus hijos, sino hijos de la iglesia destinataria, se hincha como padre. No dice que sólo algunos de los miembros de la iglesia en cuestión andaban en la verdad, sino que vio sólo a algunos. Comprendemos que estaban de visita en la ciudad de Éfeso, desde donde Juan escribe y le agradó mucho ver su buena conducta. Mucho se regocijó, no solo se alegró, sino mucho regocijo. Euforia. Tal debe ser la causa principal de la alegría de un líder, sea espiritual, familiar o de cualquier índole, ver que los que están a su cuidado andan en la verdad (la realidad del reino de los cielos, Cristo). ¿Qué es lo que más te gustaría de tus subordinados? Al hacer referencia al mandamiento del Padre, está refiriéndose a andar en amor. Así que para Juan, andar en la realidad o la verdad, es andar en amor inalterable.

— Roberto Tinoco

2 Juan 1:5

Comentario general

1.5 Siguiendo el hilo de pensamiento del versiculo anterior, el apóstol Juan ruega a la iglesia que se mantenga en el mandamiento que ha recibido desde el principio (entendiéndose por principio tanto el origen de los tiempos bíblicos como el origen de la iglesia). Tal mandamiento es el amor. Toda la ley y los profetas, todo mandamiento dado por Dios se resume en dos: amar a Dios y al prójimo. Esto lo enseñó Jesús. Esta es la razón por la que les escribe, precisamente para encomendarles contrarrestar a los falsos maestros mediante el amor entre ellos. La única forma de reconocer lo falso es conociendo lo verdadero. Se protegerían del mal amándose entre ellos. Los engañadores son expuestos porque fingen, pero no aman en verdad. Es interesante que se ruegue lo que se manda; siendo lo primero cortesía y lo segundo autoridad. Ambas cosas no se contraponen entre sí. Que hayas sido puesto en autoridad no te autoriza a ser grosero o prepotente. Si necesitas imponerte es que ya perdiste la autoridad.

— Roberto Tinoco

2 Juan 1:6

Comentario general

1.6 El círculo virtuoso de la relación con Dios es amor y obediencia. Obedece el mandamiento de amar a Dios; amor que consiste en obedecerle. Dios busca servicio por amor y no “amantes” que no sirven ni “siervos” que no aman. Este ha sido su plan desde el principio, resumido en forma de lo más sencilla. Si te preguntas qué quiere Dios de ti, la respuesta es que le ames, mostrándole tu amor obedeciéndole. Esto lo ha manifestado desde el principio, no se trata de un plan emergente ni de una improvisación de último momento; tampoco es único del Nuevo pacto; no, esto es el plan original en forma resumida: obediencia por amor.

— Roberto Tinoco

2 Juan 1:7

Comentario general

1.7 Después de dejar las cosas en claro acerca de andar en la verdad, es decir, en amor; el anciano Juan se dirige a la razón de la carta: advertirles acerca de los engañadores que negaban la encarnación de Cristo. Se refería a los griegos de doctrina gnóstica, que, considerando a Dios impersonal y la fuente de todo lo bueno no podía hacerse carne, pues consideraban a la materia como la expresión de lo malo. De manera que enseñeban que Cristo tomó apariencia de carne, pero no verdadera carne. Con esto, blasfemaban de la verdad negando el misterio de la piedad: que por amor Dios se manifesta en carne (1 Tim. 3:16), primero en Cristo Jesús, luego en su Cuerpo que es la iglesia. Notemos que el verbo usado aquí está en presente: Jesús viene en carne. No solo refiriéndose a Jesús, sino a la iglesia. Negar a Dios encarnado en Cristo es ser un engañador y un anticristo; pues intenta enseñar un antilogos. No se necesita esperar al anticristo final, hay muchos que han salido por el mundo hablando contra la doctrina de Cristo. Los tales son muy perjudiciales y la Palabra nos amonesta a frechazarlos y apartarnos de ellos. Si no hubiese existido la encarnación, el Señor Jesús no sería la cabeza de una nueva humanidad, no podríamos llamarle el postrer Adán, como lo hace el apóstol Pablo; tampoco tendríamos salvación, pues no tendría relación con nosotros, los que encerrados en carne sufrimos la pena del pecado. ¡Más gracias sean dadas a Dios por Jesucristo! Su encarnación fue la trampa que destruyó el poder del pecado en la carne, matándolo en la cruz y despojándole de su poder. Hoy podemos aspirar a la libertad de la carne y ser eternamente glorificados. Se llama a estos engañadores literalmente “vagabundos”. Personas sin reino, sin patria, sin cielo ni propósito de existencia.

— Roberto Tinoco

2 Juan 1:8

Comentario general

1.8 El peligro de juntarse con los que no confiesan a Cristo como Dios en carne, es que pueden hacer perder al creyente su recompensa. El anciano Juan advierte sobre esto a hermanos a quienes había elogiado por andar en la verdad, ¡cuán peligrosos son esos vagabundos espirituales que pueden hacer perder el galardón a los verdaderos creyentes! Mira por ti mismo y no seas incauto dando oportunidad a los que niegan a Cristo de convivir contigo. Considera a los tales como enfermos contagiosos y como enemigos de quien dio todo por ti. ¿Cómo puedes ser amigo de los enemigos de Cristo? Ámalos de lejos. Galardón completo es la herencia sobreabundante, incluyendo el premio al supremo llamamiento que Dios ha preparado a los que le aman.

— Roberto Tinoco

2 Juan 1:9

Comentario general

1.9 Cualquiera que se extravía debe traducirse como “cualquiera que va más allá” o que “cree haber avanzado mucho”. Los falsos maestros simpre tienen un discurso de supuesto progresismo, avance, desarrollo. Olviden que el termino heregía significa precisamente “sobrepasarse”. El éxito cristiano no está en cambiar el cristianismo, sino en poder vivirlo. No existe algo después de la fe ni una revelación nueva por descubrir. Notemos que el versículo no dice que el que se extravía nunca estuvo en la fe, sino que no tiene a Dios, en presente, no tiene y no está teniendo. Dejó la fe, dejó a Dios. ¿Cabe la posibilidad de que sí haya sido cristiano? No podemos decir que no. Lo que podemos decir a ciencia cierta es que al dejar la doctrina de Cristo es evidente que no está en Cristo. Lo que fue y lo que será, sólo Dios sabe; pero lo que es, un no cristiano. La perseverancia es la prueba del cristianismo y de estar en la verdad. Un tropiezo no define al creyente, tampoco un éxito; sino la perseverancia. El mantenerse en la verdad, que haya altibajos es de suponerse, pero la tendencia es la perseverancia. Los santos de las Escrituras mostraron fallas, pero siguieron adelante perseverando. Se recuperaron y llegaron al final de su vida expresando al Señor y en su mayoría, habiendo madurado. Perseverar en la doctrina de Cristo es visto como sinónimo de perseverar en Cristo. ¿Cómo puede alguno tener a Cristo y pensar distinto a Cristo? ¿Podrá el Espíritu de Cristo contradecirse? Pudiera existir alguna deficiencia doctrinal en las cosas periféricas, pero jamás una deficiencia que niegue a Cristo. Los falsos maestros que el anciano Juan está combatiendo negaban la encarnación de Cristo entre otras cosas; eso es inadmisible. Ninguna parte de la fe tiene variación, menos cuando se trata de lo cardinal. La clase de doctrina sí dice qué clase de cristianos somos y cuál es nuestra relación con el Padre y con su Hijo Jesucristo. La fe doctrinal nunca será irrelevante, pues podría definir la clase de vida que tenemos.

— Roberto Tinoco

2 Juan 1:10

Comentario general

1.10 Los falsos maestros eran itinerantes, buscadores de prosélitos de iglesia en iglesia. Es característico de los falsos maestros que no procuran a los inconversos, sino a los conversos. Juan les escribe para que no los reciban en casa, lo que podría entenderse también como no recibirlos en la iglesia, ya que se reunían en casas. Dichos falsos maerstros son peligrosos, pueden parecer amigables y ahí está su engaño y peligro. Seducen, envuelven y producen divisiones y muerte. En tiempo de Juan no deberían recibir a quienes negaban la encarnación de Cristo; pero aplica a cualquier clase de falsa doctrina. El pastor está autorizado por el que lo llamó a prohibir a los miembros de la iglesia que no reciban en sus hogares a quienes tienen falsas doctrinas. Al hacer esto, estará protegiendo y salvando del error a sus miembros. El dialogo con quienes tienen falsas doctrinas nunca acaba en algo bueno y debemos ser radicales en esto.

— Roberto Tinoco

2 Juan 1:11

Comentario general

1.11 Lee la nota anterior. Dios prohibe, por medio de las palabras del apóstol Juan, que los miembros de la iglesia tengan amistad con falsos maestros o personas de distinta doctrina. No que evitemos relación con el mundo, pues necesitamos interactuar con ellos; sino que evitemos la amistad con quienes enseñan falsa doctrina. No se le recibe en casa, no se intima, no se pasa tiempo con el tal. Esto no es insignificante, ya que aquel que establece amistad con quien enseña falsas doctrinas está participando de sus malas obras; es decir, está facilitando la propagación de tales falsas doctrinas. Se ha convertido en un agente de contagio y en un aval del mal. Pudiera pasar la mala doctrina a otros, además de que lo usarán como reconocimiento para extender su maldad.

— Roberto Tinoco

2 Juan 1:12

Comentario general

1.12 La carta es muy breve y la razón histórica de ello es que el anciano Juan prefirió ir a la iglesia destinataria y corregir en persona las deficiencias, así como alegrar el corazón de los fieles con su Presencia. Era el último de los grandes, de los íntimos de Jesús, de los que podían contar de primera mano cómo es Jesús, lo que hizo y lo que habló. De manera que era una fiesta recibirlo (a pesar de los que se oponían). Era la llegada de una celebridad. Hubiéramos querido que dejara escrito lo que quería decirles, pero si el Espíritu Santo no le inspiró a ello, es que no era necesario para nosotros conocer al respecto. Seguramente dicha enseñanza está contenida en otras porciones de las sagradas Escrituras. Parafraseando al mismo apóstol: “Hizo además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales no están escritas en este libro. Pero éstas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su nombre” (Juan 20:30-31). Tenemos la Palabra de Dios en papel y tinta; pero también la tenemos cara a cara en la Presencia del Espíritu Santo en nosotros como iglesia del Señor. Debemos atender ambas, vivificando el Espíritu desde dentro lo que leemos desde fuera. Quien entiende esto, tiene el gozo cumplido en él.

— Roberto Tinoco

2 Juan 1:13

Comentario general

1.13 Se refiere a los miembros de la iglesia, posiblemente la iglesia de Éfeso desdde donde escribe. También llama a esta iglesia la elegida, pues toda congregación, por estar en Cristo, se encuentra en la elección. Lee la nota 1.1. Las iglesias locales no deben ser rivales ni competir entre sí; sino amarse y considerarse hermanos amados y colaboradores de la misma tarea. Miembros del mismo cuerpo. Quien acepta a Dios por Padre debe aceptar también a sus hijos por hermanos. Saluda siempre a los hermanos, independientemente de la congregación a la cual pertenecen. Tenemos identidad congregacional, pero amor corporativo.

— Roberto Tinoco

🔴
🔴