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Génesis 46
Viaje de Jacob a Egipto
1Salió Israel con todo lo que tenía, y vino a Beerseba, y ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac.🗨📝 2Y habló Dios a Israel en visiones de noche, y dijo: Jacob, Jacob. Y él respondió: Heme aquí.🗨📝 3Y dijo: Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas de descender a Egipto, porque allí yo haré de ti una gran nación.🗨📝 4Yo descenderé contigo a Egipto, y yo también te haré volver; y la mano de José cerrará tus ojos.🗨📝 5Y se levantó Jacob de Beerseba; y tomaron los hijos de Israel a su padre Jacob, y a sus niños, y a sus mujeres, en los carros que Faraón había enviado para llevarlo.🗨📝 6Y tomaron sus ganados, y sus bienes que habían adquirido en la tierra de Canaán, y vinieron a Egipto, Jacob y toda su descendencia consigo;🗨📝 7sus hijos, y los hijos de sus hijos consigo; sus hijas, y las hijas de sus hijos, y a toda su descendencia trajo consigo a Egipto.🗨📝 8Y estos son los nombres de los hijos de Israel, que entraron en Egipto, Jacob y sus hijos: Rubén, el primogénito de Jacob.🗨📝 9Y los hijos de Rubén: Hanoc, Falú, Hezrón y Carmi.🗨📝 10Los hijos de Simeón: Jemuel, Jamín, Ohad, Jaquín, Zohar, y Saúl hijo de la cananea.🗨📝 11Los hijos de Leví: Gersón, Coat y Merari.🗨📝 12Los hijos de Judá: Er, Onán, Sela, Fares y Zara; mas Er y Onán murieron en la tierra de Canaán. Y los hijos de Fares fueron Hezrón y Hamul.🗨📝 13Los hijos de Isacar: Tola, Fúa, Job y Simrón.🗨📝 14Los hijos de Zabulón: Sered, Elón y Jahleel.🗨📝 15Estos fueron los hijos de Lea, los que dio a luz a Jacob en Padan-aram, y además su hija Dina; treinta y tres las personas todas de sus hijos e hijas.🗨📝 16Los hijos de Gad: Zifión, Hagui, Ezbón, Suni, Eri, Arodi y Areli.🗨📝 17Y los hijos de Aser: Imna, Isúa, Isúi, Bería, y Sera hermana de ellos. Los hijos de Bería: Heber y Malquiel.🗨📝 18Estos fueron los hijos de Zilpa, la que Labán dio a su hija Lea, y dio a luz éstos a Jacob; por todas dieciséis personas.🗨📝 19Los hijos de Raquel, mujer de Jacob: José y Benjamín.🗨📝 20Y nacieron a José en la tierra de Egipto Manasés y Efraín, los que le dio a luz Asenat, hija de Potifera sacerdote de On.🗨📝 21Los hijos de Benjamín fueron Bela, Bequer, Asbel, Gera, Naamán, Ehi, Ros, Mupim, Hupim y Ard.🗨📝 22Estos fueron los hijos de Raquel, que nacieron a Jacob; por todas catorce personas.🗨📝 23Los hijos de Dan: Husim.🗨📝 24Los hijos de Neftalí: Jahzeel, Guni, Jezer y Silem.🗨📝 25Estos fueron los hijos de Bilha, la que dio Labán a Raquel su hija, y dio a luz éstos a Jacob; por todas siete personas.🗨📝 26Todas las personas que vinieron con Jacob a Egipto, procedentes de sus lomos, sin las mujeres de los hijos de Jacob, todas las personas fueron sesenta y seis.🗨📝 27Y los hijos de José, que le nacieron en Egipto, dos personas. Todas las personas de la casa de Jacob, que entraron en Egipto, fueron setenta.🗨📝La familia de Jacob llega a Gosén
28Y envió Jacob a Judá delante de sí a José, para que le viniese a ver en Gosén; y llegaron a la tierra de Gosén.🗨📝 29Y José unció su carro y vino a recibir a Israel su padre en Gosén; y se manifestó a él, y se echó sobre su cuello, y lloró sobre su cuello largamente.🗨📝 30Entonces Israel dijo a José: Muera yo ahora, ya que he visto tu rostro, y sé que aún vives.🗨📝 31Y José dijo a sus hermanos, y a la casa de su padre: Subiré y lo haré saber a Faraón, y le diré: Mis hermanos y la casa de mi padre, que estaban en la tierra de Canaán, han venido a mí.🗨📝 32Y los hombres son pastores de ovejas, porque son hombres ganaderos; y han traído sus ovejas y sus vacas, y todo lo que tenían.🗨📝 33Y cuando Faraón os llamare y dijere: ¿Cuál es vuestro oficio?🗨📝 34entonces diréis: Hombres de ganadería han sido tus siervos desde nuestra juventud hasta ahora, nosotros y nuestros padres; a fin de que moréis en la tierra de Gosén, porque para los egipcios es abominación todo pastor de ovejas.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Génesis 46: RV60
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Génesis 46:1
46.1 No salió Jacob, sino Israel, el hombre patriarca y el pueblo del pacto. Tu puedes salir a enfrentar tu destino como Jacob o como Israel, pero será muy diferente el resultado. Vive como Israel, el príncipe de Dios y no Jacob el usurpador. Salió con todo lo que tenía, no dejó nada atrás. Así de muda uno de una vida a otra, con todo. No hay cambio verdadero cuando el cambio es a medias ni transformación genuina cuándo es transformación temporal. No dejes nada para regresar, sigue adelante a tu nueva vida. Jacob tomó todo lo que tenía, no sólo una parte. Cuando vas a invertir tu vida en la visión de Dios no dejas nada fuera de la visión. Es jugarse toda la vida, por decirlo así. Algunas personas dicen haber recibido una visión o una palabra de Dios, pero no invierten nada en ello; permanecen impávidas, pasivas esperando que Dios cumpla su promesa sin actuar en fe. Ponte en acción con todas tus fuerzas. Visión sin acción es ilusión. Jacob ofreció sacrificios, tenía que estar seguro, así que derramó sangre. La visión de Dios es un asunto de vida o muerte. Decide con todo el corazón y no a medias. Debes estar convencido en tu propia mente; todo lo que no proviene de fe, es pecado (Rom. 14:23). ¿Cuáles son los sacrificios que ofreces antes de tomar la decisión? Llegar lejos requiere mayor impulso. Comprométete. Israel fue a Beerseba, el sitio donde estaba el pozo del juramento, lugar muy emblemático para Abraham; de hecho, Abraham le cambió el nombre al lugar por Beerseba a causa de su juramento con Abimelec; además de que allí plantó el árbol tamarisco, símbolo de ser un árbol de vida siempre fructífero por causa del Señor. Ah, y dicho sea de paso, allí conoció a Dios como El Olam o Dios Eterno, lo que significa que Abraham alcanzó su clímax de madurez. Así también Israel, al llegar a Beerseba rumbo a Egipto a encontrarse con José, había alcanzado su clímax como hombre de Dios. Estaba en el top de su desarrollo. Por eso ofreció allí sacrificios al Dios de su padre Isaac, porque había alcanzado el relevo patriarcal definitivo. Dios sería conocido como el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob. Por un lado, ir a Egipto parece un retroceso, pero por otro, era el paso necesario para alcanzar el clímax de su vida. En la vida tendrás que dar pasos que parezcan retrocesos e incluso contradictorios. Todo buen bailarín sabe que el ritmo también requiere pasos hacia atrás. Un buen estratega militar sabe retroceder una batalla alguna vez para ganar la guerra. Necesitas aprender a tomar decisiones, no sólo aquellas que parecen favorables, sino también las que son contradictorias. Oró al Dios de su padre, no porque no fuera su Dios, sino porque necesitaba asegurarse que no se salía de la visión que Dios había dado a sus padres. Una de las cosas que desvía a los creyentes es tomar rumbos sin asegurarse que es la visión de su padre espiritual. Pablo escribió a Timoteo: “lo que has oído de mí… has saber también a otros”. Por ser originales, muchos terminan siendo malas copias. Cada vez que tomes una decisión relevante, pregúntate: ¿qué relación guarda esta decisión con la generación anterior? ¿Estoy siendo una sucesión o lo que hago carece de raíces?
— Roberto Tinoco
Génesis 46:2
46.2 Habló Dios a Israel, pero le llamó Jacob. Dios le habla tu verdadero ser, aunque de momento deba dirigirse a la condición en la que te encuentres. Dios habló a Jacob, incluso pronunció su nombre dos veces, así que el mensaje era importante. ¿Y por qué lo hizo? ¿por qué le habló a Jacob? Porque Jacob invirtió toda su vida como vimos en el inciso anterior. Él ofreció sacrificios, la visión es un asunto de vida o muerte, y Dios le respondió. ¿Por qué responde Dios a unos y a otros parece no hablarles? Quizá se deba a que algunos no consideran tan importante su respuesta, no se aseguran que estén siguiendo la visión de sus padres, no involucran sus bienes y no hacen sacrificios. Sospecho que Dios no te llama a tu casa, sino cuando estás en la suya. Te explico. Hay quien desea trabajo, pero no sale de su casa a conseguirlo. Hay quienes desean una palabra que respalde su visión, a fin de tomar la decisión correcta; pero no procuran a Dios ni el sitio de su manifestación, ¿cómo habría Dios de enviar al perezoso y egoísta?
— Roberto Tinoco
Génesis 46:3
46.3 La decisión no debe tomarse con temor. No es Egipto, sino el temor lo que puede dañarte. Egipto era la antítesis del reino de los cielos, algo así como el mundo en su maldad personificado; pero también es el mejor lugar en el que puedes vivir si Dios va contigo. El Señor envió a Jacob a Egipto, pero lo envió sin temor; pues bien sabía que no era Egipto, sino el miedo lo que podría destruirle. No te daña la geografía externa, sino la geografía del alma. ¿Y cómo lo libró de su temor? ¿Cómo arrebatar del inconsciente los temores de las sombras y los prejuicios de la ignorancia? O acabas con el miedo o el miedo acabará contigo. Nunca podrás terminar con el temor, a menos que comiences a darle a tu vida una visión. ¿Y cuál es esta? Hacer de ti una gran nación. Si sigues viviendo para ti, seguirás asustado; pero no tiene tiempo de preocuparse por sí mismo quién vive para una multitud. El amor echa fuera el temor, cuando te dedicas a otros no hay espacio para sufrir por ti. ¿Has visto a las madres? Algunas hay tan abnegadas que nunca se enferman. Cuando les preguntan a qué se debe su excelente salud, te dicen: «no tengo tiempo de enfermarme, estoy cuidando niños». Maravilloso. La decisión debe perseguir la transformación: porque allí Yo haré de ti. Jacob necesitaba saber que Dios seguiría trabajando en él y por medio de él, aunque se fuera a Egipto, de otro modo no iría. Entonces Dios promete a Jacob que seguiría obrando en él aun en Egipto. El límite geográfico no es un límite para Dios; pero si el hombre se sale del lugar o condición donde Dios tiene planes para él, perderá mucho de lo que pudo haber sido. Judas era apóstol, luego fue ladrón, después traidor, y hoy es un alma atormentada. Cuando tomes decisiones, considera con mucho cuidado que dicha decisión siga siendo provechosa a la transformación que el Señor desea darte. Nunca decidas en contra de sus manos; no te salgas del buril del alfarero. Antes de decidir cuál escuela, qué trabajo, dónde vivir, evalúa cuidadosamente si dicha decisión no estorba tu formación cristiana y si Dios desea seguirte formando allí. Hasta un curso de computación podría llevarte al otro lado de tu destino. No necesitas muchos grados de error para acabar en un lugar diferente. La decisión debe perseguir la bendición. Tu prosperidad no depende de los límites territoriales, sino de las libertades del espíritu. Dios le promete hacer de él una gran nación, no solo una nación, sino una gran nación. Decide si la bendición de Dios y su favor te acompañan, de otro modo no vayas. Jacob sabía que el favor de Dios estaba con él y no estaba dispuesto a ir a Egipto para perderlo; pero una vez que sabe que también allá lo bendecirá el Señor, se animó a ir. No decidas por emoción, sino por bendición. Antes de que David enfrentara a Goliat preguntó qué se le daría al hombre que lo hiciese. ¿por qué decidirás algo riesgoso sin nada a cambio? El Hijo de Dios es un extraordinario sembrador y cosechador de bendición; dice la Escritura que por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz (Heb.12:2); y que vería el fruto de la aflicción de su alma y quedaría satisfecho (Isaías 53:11); para llevar muchos hijos a la gloria fue perfeccionado por aflicciones (Heb. 2:10). ¿Cuál es la bendición que hay detrás de tus decisiones? La decisión debe mantener la revelación: haré de ti una gran nación. Jacob se aseguró por la Palabra de Dios, que ir a Egipto no estaría en contra de la revelación que Dios había dado a su padre Isaac. Tiene que mantenerse el propósito de vida. No decidas por emoción, sino por revelación. Es Dios y no los problemas tu inspiración. No decidas por presión, sino por revelación. Es Dios y no los opositores tu Señor. La gente que decide por la presión es una pelotita en la vida rebotando de un lío a otro; finalmente termina en el lugar que los demás le determinaron. Son personas que sobreviven por lo urgente, pero no viven por lo importante. Así que acaban en lo frustrante.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:4
46:4 Si emprendes algo para Dios, lo normal es su manifestación. Las cosas de Dios producen cosas de Dios; de modo que, si el reino de los cielos no se hace presente, hay motivos suficientes para dudar que tal obra sea del Señor. Quiero ver a Dios en todas las áreas de mi vida, aun en aquellas decisiones complicadas que parecen contradictorias. Y que no sólo vaya, sino que también regrese contigo: Yo también te haré volver (hablaba del pueblo Israel y no del hombre Jacob). Esto significa que tu decisión es un paso en el camino, pero no es el final. Egipto no es el último destino. La prueba no es tu final; puedes cruzar el valle de la muerte cuando sabes que no habitarás en él. Egipto como este mundo, no es tu último hogar, de hecho, nunca lo fue. Esta promesa parece no cumplida, pues Jacob murió en Egipto y lo llevaron de regreso, pero ya muerto. ¿Qué significa esto? Que la muerte no pone fin a la promesa de Dios, así como Egipto no es nuestra casa. La decisión debe tener continuación. Que tu decisión por la visión te sobreviva: y la mano de José cerrará tus ojos. Otra generación que siguiera la visión. Esto implica además que Dios le concedió a Jacob el deseo de su corazón. ¡Volver a ver a su hijo José! Lo creyó muerto y volvería a verlo. Era como una resurrección. También Abraham, con quien comenzó la visión, recibió a su hijo Isaac como por resurrección; todo hombre de Dios tiene una resurrección en su vida; alguna vez ve morir su sueño y luego lo ve resucitar para un nivel mayor de gloria.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:5
46.5 Jacob se levantó del sitio donde Abraham había pactado con Dios y fue llevado por sus hijos a Egipto. Era voluntad de Dios ir a Egipto, pero lo ideal hubiera sido que Jacob los llevara como patriarca de su casa y no a la inversa. Es como si no ejerciera más su autoridad. Llamado por su José, llevado por sus hijos y en los carros que envió faraón; Jacob parece sin voluntad. Cuando su abuelo Abraham llegaba a una ciudad impactaba al rey y hasta su mujer era la atracción de príncipes; pero a Jacob lo vemos envejecido, cansado. Cuando se pierde el propósito de la vida se comienza a morir. La vejez, antes de ser la condición del cuerpo con la edad, es la condición del alma con el desánimo. ¿Quieres ser fuerte hasta las canas? Conserva tu fe y el gozo de la salvación. ¿Qué no sabes que el gozo del Señor es nuestra fortaleza?
— Roberto Tinoco
Génesis 46:6
46.6-7 Trasladarte de una tierra a otra puede ser la decisión de Dios, pero que lleves bienes y no miseria contigo suele ser tu responsabilidad. Hacer bien las cosas tiene resultados. No trabajes por riquezas, pero las riquezas miden la calidad de tu trabajo y la excelencia produce dinero. Si tienes que moverte en la pobreza de un lugar a otro, algo estás haciendo mal; lo normal es que los bienes se vayan acumulando conforme vas pisando la tierra. En el reino de Dios, ser productivo es ser normal. Como también es lo normal guiar a la descendencia, hijos y nietos en una visión patriarcal. Jacob se mudó a Egipto junto con sus hijos, nueras, y nietos. Setenta personas en total. O eres parte de un linaje o inicias un linaje, pero vive en familia, pues la bendición de Dios es para todas las familias de la tierra. No dejes tu descendencia porque estarás dejando la obra de Dios multigeneracional.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:7
46.6-7 Trasladarte de una tierra a otra puede ser la decisión de Dios, pero que lleves bienes y no miseria contigo suele ser tu responsabilidad. Hacer bien las cosas tiene resultados. No trabajes por riquezas, pero las riquezas miden la calidad de tu trabajo y la excelencia produce dinero. Si tienes que moverte en la pobreza de un lugar a otro, algo estás haciendo mal; lo normal es que los bienes se vayan acumulando conforme vas pisando la tierra. En el reino de Dios, ser productivo es ser normal. Como también es lo normal guiar a la descendencia, hijos y nietos en una visión patriarcal. Jacob se mudó a Egipto junto con sus hijos, nueras, y nietos. Setenta personas en total. O eres parte de un linaje o inicias un linaje, pero vive en familia, pues la bendición de Dios es para todas las familias de la tierra. No dejes tu descendencia porque estarás dejando la obra de Dios multigeneracional.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:8
46.8 Aunque Rubén finalmente no heredó la primogenitura, en la lista seguía ostentando el título. Ser el primero es un privilegio, pero debe mantenerse dicho privilegio con frutos y responsabilidad. Los hermanos primogénitos en la Biblia generalmente no fueron buenos hermanos mayores y con frecuencia fueron remplazados por otros hermanos menores, los cuales fueron diligentes en su fe y obediencia. En el reino de Dios todos podemos ser tratados como primogénitos, de hecho, la iglesia es la Asamblea o Iglesia de los primogénitos, cuyos nombres no están en las listas de los hombres como primeros, sino inscritas en los cielos (Heb. 12:23).
— Roberto Tinoco
Génesis 46:9
46.9 Los hijos de Rubén se llamaron Iniciado, Distinguido, Alegrado y Hortelano respectivamente.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:10
46.10 Los hijos de Simeón fueron Día de Dios, Diestra (lado derecho como hablando de poder y fuerza), Unidad, Él Establecerá y Blancura. Haciendo distinción a un hijo tenido con una mujer cananea, llamada así en sentido negativo, racista. El hijo se llamaba Saúl, Pedido. Es interesante que se haya pedido un hijo legítimo con la mujer ilegítima. Los hombres son muy extraños, hacen el mal y luego piden la bendición de Dios acerca del mal realizado o de las consecuencias del mismo. Sorprendentemente Dios ocasionalmente bendice aun en estas circunstancias.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:11
46.11 Los hijos de Leví: Refugio, Aliado y Amargo respectivamente. Frecuentemente el nombre Merari se toma como Agua Dulce por eso llegó a significar, pero no porque original o realmente significara eso; también es común confundir este nombre con femenino, pero originalmente era masculino. ¿Qué hubo en Leví para que produjera amargura? De él vendrían los adoradores de Israel y, sin embargo, no todo fue dulzura en él. Las experiencias pueden dejar feas cicatrices, pero también bellas canciones.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:12
46.12 Los hijos de Judá: Vigilante, Fuerte y Petición, Ruptura y Amanecer (levantarse). De nueva cuenta, ¿qué experiencia tiene un hombre para llamar a su hijo Ruptura? Solo algo que marcó su vida cambiando el rumbo de la misma. Se menciona la muerte de los dos primeros hijos, el primero por ser extremadamente malo (38:7) y el segundo por negarse a levantar descendiencia a su hermano (ver la nota 38:10). Los hijos de Fares (Ruptura) fueron Alegrado y Compadecido respectivamente. A pesar de experiencias de quiebre, aun se puede producir positivamente alegría y compasión. Cambia tu destino, no te conformes al pasado. Tu caída me dice qué hiciste, pero lo que harás de ahí en adelante me dice quién eres. Tu dolor me dice lo que sientes, pero lo que haces con tu dolor declara tu valía.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:13
46.13 Los hijos de Isacar: Gusano, Ráfaga o Explosión, Él Regresará y Guardia. ¿Qué estaba pensando Isacar para llamar a su primogénito Gusano? Aun cuando pueda tratarse de un gusano del que se extraía el color rojo y quizá describiendo a Tola como rojizo, sigue siendo despectivo. Esta clase de actitudes de algunos padres, de maldecir a sus hijos, independientemente de sus intenciones, corrompe la generación entrante y ocasiona que se pierda mucho potencial.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:14
46.14 Los hijos de Zabulón: Temblar, Arboleda de Robles y Expectante de Dios. Parecen mostrar el impacto de su fe.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:15
46.15 Los hijos mencionados en los versículos anteriores los tuvo Jacob con Lea, además de su hija Dina, fueron la mitad de toda la familia que acompañó a Jacob a Egipto. Fueron más los hijos de la mujer aborrecida que de la amada. Dios suele hacer obras más relevantes con personas menospreciadas; la acepción de personas por parte de los hombres suele convertirse en la oportunidad de personas para Dios. ¿has sido discriminado? Entonces podrías ser escogido.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:16
46.16 Los hijos de Gad: Vigilante, Festivo, Juicio u Opinión, Descansar, Protector, Refugio y Heroico respectivamente.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:17
46.17 Los hijos de Aser: Prosperidad, Semejante o Igualdad, Nivel, Angustia y Superfluo. Y los hijos de Bería (Angustia): Comunidad y Rey de Dios o puesto por Dios. En el caso de los hijos de Aser, el cuarto hijo, a pesar de su nombre, alcanzó mayor preeminencia que sus hermanos, por ello se mencionan sus descendientes.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:18
46.18 Los hijos de la primera concubina de Jacob, Zilpa, fueron diez y seis personas de las que llegaron a Egipto. Entre ella y su señora Lea tuvieron la mayoría de todo el grupo cuarenta y nueve de setenta. Sin importar tu origen, si eres principal o no, amado o no, favorito o rechazado, sé productivo, pues el fruto atrae honra, cambia la identidad y crea un glorioso destino.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:19
46.19 Se hace distinción de Raquel como mujer de Jacob, diferente a las otras mujeres que solo se dice le dieron hijos a Jacob. De manera que aun cuando en tiempos pasados se permitió la bigamia, las Sagradas Escrituras dan testimonio de que se trataba de un asunto irregular que debía ser quitado. Por eso, cuando Jesús fue cuestionado acerca del divorcio y recasamiento, dijo tácitamente que en el principio o diseño original no fue así (Mat. 19:8). Raquel es la esposa legítima y es también la que él más amaba; así como la que tenía su preferencia. Sus hijos José y Benjamín, los más pequeños y también sus favoritos.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:20
46.20 Mira las notas 41:45, 41:51 y 41:52. Bendito en la tierra de Egipto; cuando estás con Dios y Dios también está contigo prosperas en cualquier lugar y tu familia está bajo su bendición. De los demás hijos y nietos de Jacob que tuvo con sus otras mujeres se dice rápidamente solo sus nombres y pequeños esbozos sin mucha descripción; pero de los hijos de Jacob con Raquel, así como sus nietos, la Palabra se toma el tiempo de más detalles. Esto se debe a que la línea de la obra de Dios iba en ese momento primordialmente por medio de la esposa legítima y más allá de esto, la revelación de Dios iba a través de José, él era la consumación de todo lo realizado en Abraham, Isaac y Jacob. Puedes hacer muchas cosas y tener relativo fruto de ellas, pero, ¿sabes por dónde fluye el mover de Dios en tu vida?
— Roberto Tinoco
Génesis 46:21
46.21 Los hijos de Benjamín: Trago (en el sentido de destrucción), Juventud (se les llamaba así a los camellos jóvenes), Fluir, Cobertura (como la cola de un vestido), Grano, Agradable, Fraterno, Cabeza (mover la cabeza), Menear y Fugitivo. Los nombres de los hijos de Benjamín son muy extraños y casi negativos. Siendo que él iba a llamarse Benoni (dolor), pero su padre no lo permitió, sino que lo llamó Benjamín (hijo de mi diestra o poder), parece que se tomó muy drástico el nombrar a sus hijos, de modo que sus significados parecen escondidos o producto de alguna reflexión exclusiva de Benjamín. Sería muy prudente preguntar a Dios antes que a nuestras experiencias como nombrar y cómo tratar a nuestros hijos.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:22
46.22 La mujer favorita de Jacob y también la legítima esposa, no fue la más productiva en cuanto a hijos, pero el valor de los mismos hasta ese momento, respecto del bien realizado al resto de la familia, fue mayor. Lo que significa que la vida no se mide por su duración, sino por su donación; y que la grandeza radica mas en hacer bien que en hacer números.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:23
46.23 De Dan, hijo de Jacob, solo se menciona un vástago: Husim, cuyo nombre significa Apresuradores.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:24
46.24 Los hijos de Neftalí: Otorgado de Dios, Protegido, Forma (con propósito) y Retribución respectivamente. Los cuatro con un sentido de Dios detrás de sus vidas: el primero es dado por Dios; el segundo protegido, comprendemos, también por Dios; el tercero viviendo con propósito, suponemos de Dios; y el último siendo una especie de retribución, a saber, de Dios por alguna pérdida.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:25
46.25 Los descendientes de Bilha, sierva de Raquel, que entraron a Egipto con Jacob fueron siete y de parte de Raquel directamente fueron catorce (45.22). Hallamos múltiplos de siete de parte de la esposa legítima de Jacob, tres veces siete, como hablando de perfección o fruto bendito por Dios.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:26
46.26 Como el número de libros de la Biblia, fue el número de personas que entraron con Jacob a Egipto, sesenta y seis. Es número de hombre o totalidad de humanidad, en este caso, del pueblo de Dios. En Egipto le esperaban cuatro personas más: José, su mujer y sus hijos, con lo que cerrarían el número o llegarían a plenitud. Todas estas personas, se dice vienen de los lomos de Jacob, comprendemos que las esposas de sus hijos no, pero comprendemos el sentido patriarcal de la frase, todo estaba bajo su cobertura y suministro de vida. Tu también necesitas venir espiritualmente de los lomos de alguien, ¿quién es tu padre espiritual? ¿De quién depende tu vida espiritual, tu suministro? Y también, tú necesitas tener vida en tus lomos, capacidad de engendrar hijos, es decir, de hacer discípulos. La esterilidad siempre es vista en la Biblia como una maldición y aunque en lo natural no es esto literal, espiritualmente sí lo es. Debes reproducirte, ganar almas y formarlos en la Palabra del Señor. Nota que en este versículo se habla del número de personas igual al número de libros de la Biblia y de los hijos procedentes de los lomos del patriarca, es evidente que Dios está invitándote a engendrar hijos con la semilla incorruptible de su Palabra.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:27
46:27 Diez veces siete, plenitud. La familia de Jacob solo entró a Egipto hasta que estuvo completa. Entonces comenzó la multiplicación acelerada en la tierra de Gosén o de abundancia. Tienes que llevar a tu familia a la plenitud en el Señor para iniciar su bendición acelerada; algunos nunca llegan a setenta (no hablo de número de hijos, sino de crecimiento espiritual), por lo que tampoco logran muchos frutos. Son inmaduros, esto es, más sobrevivientes de hambrunas y desiertos año con año que príncipes en la abundancia realizando la obra de Dios. ¿Y en qué consiste la obra de Dios? Consiste en salvar al mundo alimentándolo con la Palabra de Dios, así como José salvó al mundo con el trigo almacenado por él.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:28
46.28 Como un patriarca que recupera su dignidad, Jacob no llega al palacio de faraón buscando a José, sino que envía a su hijo Judá como embajador para encontrarse con José en la tierra de Gosén. No lo vemos desesperado, ni siquiera por ver a su hijo que creía muerto, pues prefiere ir algunos kilómetros más lejos, pero encontrarse en la tierra de bendición. Una decisión de altura, otro podría correr hacia faraón y sentirse muy honrado por ello. Y era una honra. Pero Jacob vuelve a ser el Príncipe de Dios que conoce su identidad y llamado en este mundo. Una herida sanada permite retomar el rumbo señalado. Nota que en el siguiente versículo no dice que José recibe a Jacob, sino a Israel.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:29
46:29 Más de veinte años habían pasado entre el hijo “muerto” y el padre que le lloraba, por lo que fue una reunión sumamente emotiva. Lágrimas por largo rato. Verlos en Gosén reunidos es una figura de la ascensión del Hijo de Dios que murió por nosotros y la reunión con el Padre Celestial después de su resurrección y exaltación. No se dice cómo fue la reacción de sus demás hermanos al verlos reunidos, ya que ellos tuvieron que ver todo en dicha separación; pero que la actitud de los creyentes sea la de gran alegría ante el Hijo de Dios a la diestra del Padre, especialmente por cuanto fue por nuestra culpa su encarnación y sacrificio.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:30
46.30 La vida de un padre, en especial uno que comprende su llamado patriarcal, ve concluida su vida y lograda su meta, cuando los sueños de su hijo son cumplidos. La vida ha llegado a su plenitud cuando el puente para el éxito de la siguiente generación ha sido concluido. Mientras los hijos no tengan definido el propósito de Dios para ellos, los padres no han terminado aun su tarea. Trazar el camino de Dios a hijos y nietos es el llamado real de la paternidad. La herencia es un regalo adicional, pero la obra de Dios en ellos es la obligación.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:31
46.31 José tenía una responsabilidad de agradecimiento con faraón, ya que él le había facilitado todo, incluyendo darles generosamente la mejor tierra. Jacob no se dirigió al Palacio de faraón, sino a Gosén, bien por él; pero José, conocedor del protocolo egipcio y no queriendo faltar al respeto del rey, sabe que tiene que ir ante él y dar aviso de que su familia está en la tierra que les dio. Incluso les instruye en los siguientes versículos sobre cómo responder al faraón cuando deban presentarse ante él. Notemos que es cuidadoso en decir “han venido a mí” y no a Egipto ni a faraón. La idea es anteponer su cargo y lo que ha hecho por Egipto para dignificar a su familia. En cierto modo, este versículo es tipo de Cristo como Hijo de Dios intercediendo ante el Padre Celestial por todos aquellos que hemos venido a Él reconociéndolo Señor y Salvador. Es nuestro Hermano, pero también el Señor.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:32
46.32 Tus riquezas legítimas permanecerán. Israel y su familia no entraron con las manos vacían a Egipto ni dejaron sus ganados en Canaán. Y aun cuando este oficio de cuidar ganados era abominación para los egipcios, tenido como algo denigrante y sucio, aún así presentarían su oficio dignamente. Un día saldrían de Egipto y lo harían también con todas sus riquezas. Los patriarcas fueron todos pastores de ovejas y tales son los hijos de Dios. Nos dedicamos al cuidado del rebaño del Señor mostrándole amor en el cuidado de sus ovejas.
— Roberto Tinoco
Génesis 46:33
46.33 Egipto preguntará tu oficio, no te avergüences de decirlo: me dedico al cuidado de ovejas, soy guarda de mis hermanos. Para el mundo resulta ridículo y hasta aborrecible (mira la nota siguiente) que como cristianos tengamos tal oficio. Parece fanático dedicarnos a ganar almas, pero nuestro Dios igualmente las ama al punto de vivir y morir por ellas, ¿por qué habríamos nosotros de despreciar tan honroso oficio?
— Roberto Tinoco
Génesis 46:34
46:34 El espíritu egipcio, que es el espíritu del mundo, no soporta el sacrificio a Dios, ni la vida congregacional. Le parece reprochable, abominable que procuremos la edificación de los hijos de Dios, el cuidado de las almas y el alimento de las ovejas con la Palabra de Dios. La línea de hombres y mujeres de Dios siempre han tenido este oficio siendo pastores de ovejas porque nuestro Dios es el Buen Pastor que su vida dio por las ovejas. Y a causa de esto, el mundo pudiera aborrecernos, pero también a causa de esto, nos es dado Gosén, lo mejor de la tierra, la herencia y la bendición.
— Roberto Tinoco