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Génesis 8

La inundación se retira

1Y se acordó Dios de Noé, y de todos los animales, y de todas las bestias que estaban con él en el arca; e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas.🗨 2Y se cerraron las fuentes del abismo y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida.🗨 3Y las aguas decrecían gradualmente de sobre la tierra; y se retiraron las aguas al cabo de ciento cincuenta días.🗨 4Y reposó el arca en el mes séptimo, a los diecisiete días del mes, sobre los montes de Ararat.🗨 5Y las aguas fueron decreciendo hasta el mes décimo; en el décimo, al primero del mes, se descubrieron las cimas de los montes.🗨 6Sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana del arca que había hecho,🗨 7y envió un cuervo, el cual salió, y estuvo yendo y volviendo hasta que las aguas se secaron sobre la tierra.🗨 8Envió también de sí una paloma, para ver si las aguas se habían retirado de sobre la faz de la tierra.🗨 9Y no halló la paloma donde sentar la planta de su pie, y volvió a él al arca, porque las aguas estaban aún sobre la faz de toda la tierra. Entonces él extendió su mano, y tomándola, la hizo entrar consigo en el arca.🗨 10Esperó aún otros siete días, y volvió a enviar la paloma fuera del arca.🗨 11Y la paloma volvió a él a la hora de la tarde; y he aquí que traía una hoja de olivo en el pico; y entendió Noé que las aguas se habían retirado de sobre la tierra.🗨 12Y esperó aún otros siete días, y envió la paloma, la cual no volvió ya más a él.🗨 13Y sucedió que en el año seiscientos uno de Noé, en el mes primero, el día primero del mes, las aguas se secaron sobre la tierra; y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la faz de la tierra estaba seca.🗨 14Y en el mes segundo, a los veintisiete días del mes, se secó la tierra.🗨 15Entonces habló Dios a Noé, diciendo:🗨 16Sal del arca tú, y tu mujer, y tus hijos, y las mujeres de tus hijos contigo.🗨 17Todos los animales que están contigo de toda carne, de aves y de bestias y de todo reptil que se arrastra sobre la tierra, sacarás contigo; y vayan por la tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra.🗨 18Entonces salió Noé, y sus hijos, su mujer, y las mujeres de sus hijos con él.🗨 19Todos los animales, y todo reptil y toda ave, todo lo que se mueve sobre la tierra según sus especies, salieron del arca.🗨 20Y edificó Noé un altar a Jehová, y tomó de todo animal limpio y de toda ave limpia, y ofreció holocausto en el altar.🗨 21Y percibió Jehová olor grato; y dijo Jehová en su corazón: No volveré más a maldecir la tierra por causa del hombre; porque el intento del corazón del hombre es malo desde su juventud; ni volveré más a destruir todo ser viviente, como he hecho.🗨 22Mientras la tierra permanezca, no cesarán la sementera y la siega, el frío y el calor, el verano y el invierno, y el día y la noche.🗨

Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos

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Génesis 8:1

Comentario general

8:1 Estás en la memoria de Dios, pase lo que pase, no se olvidará de ti. Dios no olvidó a Noé. Por un momento dura su ira, pero su favor dura toda la vida (Sal. 30:5). De momento todo fue muerte, pero su propósito es vida permanente. En ocasiones puede parecernos que Dios nos ha olvidado, la lluvia y las aguas de muerte nos rodean por todos lados, llegamos a pensar que todo ha terminado; pero la memoria de Dios, como su amor, no abandona. Si hay alguien en quien queremos tener un recuerdo permanente, ese alguien es Dios. No necesita fotografías, su amor es suficiente para recordar. Sin embargo, Dios se acordó de los que estaban en el arca, nada se nos dice que recordara a quienes murieron fuera del arca. En Cristo está su recuerdo; pero fuera de Él no hay más memoria. Antes de la vida de resurrección es necesaria la muerte. No existe la vida sobrenatural mientras no se le ha dado fin a la vida natural. Dios se acordó de Noé en medio del diluvio; esto es, Dios se acordó de vivificar a Noé y a los que estaban con él, precisamente en medio de la muerte. Esto se llama resurrección. Dios no deja a su santo en el seol ni que vea corrupción (Sal. 16:10; Hechos 2:27). Dios tampoco olvidó a los animales del arca. Su compasión fue tanto para el cordero como para el cerdo. El amor no discrimina. ¿Qué puedo hacer para que Dios me olvide? Aunque renuncie a ser su hijo, ¿cómo lograr que Él renuncie a ser mi Padre? Animales y bestias están en su mente; ¡cuánto más yo, su imagen y semejanza! Ningún ser sin razonamiento me ganará en confianza, jamás he visto a un pájaro quejarse; mi dependencia ha de ser mayor por cuanto mayor es su estima por mí. ¿He de dudar? ¡Jamás! Quien se acordó de los animales y de las bestias que estaban en el arca, seguro se acuerda de mí que estoy en Cristo. De manera que lo normal para mí es la vida de resurrección. …e hizo pasar Dios un viento sobre la tierra, y disminuyeron las aguas, la memoria de Dios es vida en acción. Dios se acordó de Noé y de los animales que estaban en el arca, por lo que hizo pasar un viento por toda la tierra para hacer disminuir las aguas. La muerte estaba en las aguas y la vida estaba en el viento. El viento es símbolo de su Espíritu, el cual hace descender el nivel de la muerte en la tierra. El mover del Espíritu Santo tiene como propósito restaurar la vida; lo vemos desde el principio moviéndose sobre la faz de las aguas y luego ordenándolo todo. El orden es restauración y vida. No hay forma de hacer descender la muerte que hay en nosotros y ser restaurados a no ser que el Espíritu de Dios sople en nosotros. Sólo por el Espíritu hacemos morir las obras de la carne (Rom. 8:13). ¡Sopla Espíritu Santo! En Ezequiel 37 vemos que la resurrección es obra del Espíritu Santo. El viento soplando en la tierra y haciendo descender las aguas de muerte es un símbolo de la obra de resurrección que opera el Espíritu de Dios.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:2

Comentario general

8.2 Cuando Dios trajo el diluvio, no solo hizo llover, sino que además abrió las fuentes de la tierra; es decir, hizo fluir los torrentes de agua de abajo, similar a los famosos sunamis (vea notas 7:11). Una vez terminado el diluvio, Dios cerró dichas fuentes. Sin embargo, la aplicación no es solo natural, sino también espiritual; el abismo es un símbolo bíblico del mismo infierno y de sus obras (Apoc. 9:2, 11; 20:1-3). Cuando el juicio de Dios viene sobre la tierra, el abismo es abierto (considera las referencias bíblicas del Apocalipsis anteriormente citadas), pero una vez terminado el juicio, el abismo es cerrado. Aún las tinieblas sirven al propósito de Dios. Dios se sirve hasta de los demonios para llevar a cabo sus planes. Dios es Soberano sobre todo. Por otro lado, también puedo ver que aquellos que se revelan contra Dios quedan expuestos a los terrores del abismo; no porque Dios desee su mal, sino porque ellos mismos eligieron andar en él. La manera de cerrar el abismo es la reconciliación con Dios. Tal y como Noé y los que con él estaban sobrevivieron a la furia del abismo por estar en el arca; así los que estamos en Cristo resultamos vencedores sobre las huestes espirituales. La vida de resurrección comienza a partir de salir de la muerte, ¿y qué es la muerte, sino cerrar el abismo? No hay vida de resurrección si primero no se expone a la vida natural al abismo; pero una vez que esto sucede, el Espíritu de Dios levanta a la vida sobre la muerte y cierra el abismo. Esto es resurrección. …y las cataratas de los cielos; y la lluvia de los cielos fue detenida, si el abismo está desatado es porque los cielos están airados. Dios cerró las fuentes del abismo, pero esto vino a la par de cerrar las cataratas de los cielos y detener la lluvia de los cielos. Por una vez que se menciona el abismo, dos se mencionan los cielos; ¿por qué? Porque la vida vence a la muerte. Esta es la obra del reino de los cielos.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:3

Comentario general

8.3 La resurrección como tal es una obra instantánea; pero su manifestación plena, conocida como vida de resurrección es un proceso gradual. Por ejemplo, nosotros los creyentes antes de que Cristo nos fuera revelado, estábamos muertos en delitos y pecados; más Dios, que es rico en su amor, nos dio vida juntamente con Cristo (Efesios 2:1-5). Este fue un acto instantáneo de resurrección. Pero la manifestación de la vida de resurrección no fue plena instantáneamente, pues aún hemos de despojarnos del viejo hombre y ser purificados de toda su mortalidad. ¿Acaso no vuelve a pecar jamás el que se convierte a Cristo? La Palabra dice que, si decimos que no tenemos pecado, le hacemos a Él mentiroso y la verdad no está en nosotros (1 Juan 1:8). Ya no somos pecado, fuimos resucitados; pero aún tenemos pecado, las aguas de muerte están decreciendo gradualmente en nosotros. Hay una diferencia entre ser pecado y tener pecado. Cuando terminó el diluvio terminó la mortandad; pero las aguas decrecieron gradualmente. Así la muerte es vencida inmediatamente en la cruz del calvario, pero la manifestación completa de los efectos de la vida contra la muerte está llevándose a cabo o manifestándose gradualmente en la humanidad. El número ciento cincuenta representa el proceso que requiere la vida de resurrección para manifestarse plenamente; es decir, la santificación.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:4

Comentario general

8.4 El arca no solo se detuvo en los montes, sino que reposó. Esto es muy significativo. Es el reposo del Señor. Cuando Dios terminó su obra reposó en el séptimo día y cuando Dios terminó su diluvio reposó el arca. En ambos reposos hallamos la conclusión de una obra y la manifestación de cielos nuevos y tierra nueva. El hombre no reposa (y Dios tampoco) a menos de que sea restaurado y se encuentre ante una nueva oportunidad. ¿Por qué está cansado el ser humano? Por cuanto no está sobre el monte; es decir, su vida carece de Cristo y del poder de su resurrección (recuerda que el monte finalmente sobresalió de las aguas). Noé significa “proveedor de descanso o de reposo, consolador”. Esa fue la obra de Noé, trajo descanso, pero no a los hombres, sino a Dios. Fue el arca la que reposó, no la humanidad. Y fue Dios quien reposó ante el exterminio del pecado, la violencia y la carne y la venida de cielos y tierra nuevos. En este sentido, Noé es un tipo del Espíritu Santo, como el Consolador que trae reposo a Dios con su nueva creación en resurrección. Los montes de Ararat, al menos sobre el que se cree reposó el arca tiene más de 5,100 metros de altura. Si la tierra no ha sufrido cambios desde entonces, esa fue la altura a la cual quedó el arca. Ararat significa “tierra santa”. Ese es el terreno del reposo de Dios. Josué debía introducir a Israel al reposo de Dios al introducirlo a la tierra prometida. Era su Ararat. Hebreos 4 trata el tema del reposo de Dios usando como figura a Josué y la entrada a la tierra prometida; pero aclara que solo en Cristo entramos en el reposo de Dios. Esto es más que recibir a Cristo, es ser recibidos por Él. Una cosa es que recibamos a Cristo y otra que entremos a Él, andemos en Él o seamos revestidos por Él. En verdad que Dios andaba con su pueblo por el desierto, se manifestaba en el arca y en la nube, en este sentido, Cristo estaba dentro del pueblo; pero fue hasta que el pueblo entró en Canaán que entró en el reposo de Dios. Ahora ellos estaban en Cristo. El arca reposó en el séptimo mes, a los diez y siete días del mismo; es un tipo de Cristo en su resurrección. En Éxodo 12:2 vemos que el séptimo mes del calendario normal antiguo vino a ser el primero del calendario religioso de Israel. En dicho mes, Israel celebraba la Pascua. A los catorce días sacrificaban al Cordero (Ex. 12:6). Jesús es el Cordero de Dios que murió precisamente en la Pascua (Juan 18:28) y resucitó tres días después. Lo que vendría a ser el día diez y siete, ¡el mismo día que reposó el arca! ¡Cristo es el Arca que se posó sobre el monte Ararat! Él es la resurrección y la vida. ¡Aleluya!

— Roberto Tinoco

Génesis 8:5

Comentario general

8:5 Dos meses y medio después de que el arca reposara sobre el monte se descubrieron las cimas de los montes. En el mes décimo, leemos en el libro de Ester que esta doncella fue traída al rey Asuero a su casa real precisamente en el mes décimo (Ester 2:16); lo que significa que una vez que son vencidas las aguas de la muerte con la muerte de Cristo, la iglesia puede disfrutar de la comunión con Dios libremente. ¿Estás en el mes décimo de tu relación con Dios? ¿Ya se descubrieron en tu vida las cimas de los montes (vida de altura)?

— Roberto Tinoco

Génesis 8:6

Comentario general

8.6 Noé abrió la ventana después de cuarenta días de haber encallado en los montes de Ararat. El cuarenta es número de prueba. La ventana al cielo suele abrirse hasta que pasamos la prueba; Jesús regresó en el poder del Espíritu después de vencer la tentación y la prueba de los cuarenta días en el desierto (Luc. 4:13-14); y Moisés volvió con el modelo del tabernáculo después de cuarenta días con Dios en el monte. Solo después de aprobar se abren las ventanas del cielo. De hecho, la ventana al cielo suele ser resultado de algo que hicimos; Noé abrió la ventana del arca “que había hecho”. Dios suele decir: “si tu haces esto o aquello… entonces yo abriré las ventanas de los cielos” (ejemplo Mal. 3:10).

— Roberto Tinoco

Génesis 8:7

Comentario general

8.7 Esta es la primera vez que se menciona al cuervo, y se menciona respecto de encontrar señal de salvación. Noé dejaba salir al cuervo esperando que, al ser un animal que se caracteriza por su capacidad de sobrevivir, en cuanto encontrara tierra no volvería más al arca, como de hecho así fue. La segunda vez que se menciona a los cuervos es cuando milagrosamente son usados por Dios para alimentar a Elías en el desierto (1 Reyes 17). En Lucas 12:24 se menciona a los cuervos sustentados por Dios y como ejemplo de dependencia de Dios. No importa lo negra que pueda parecer nuestra difícil situación, Dios está detrás de la misma con esperanza para sustentarnos y traernos salvación. De la figura del cuervo podemos hallar otra enseñanza, a diferencia de la paloma, el cuervo es un animal no limpio. Dios estableció desde el tiempo de Noé la clasificación de animales limpios y animales no limpios, más tarde lo confirmó en la ley. Respecto del cuervo, es un animal no limpio a causa de lo que come. Se alimenta de animales muertos; es decir, come muerte. Tu, como creyente, ¿qué eres, limpio o no limpio? ¿Carne o espíritu? Depende de aquello de lo que te alimentas, ¿estás comiendo vida o muerte diariamente? Quienes se alimentan de muerte terminan retirándose de la iglesia como el cuervo se fue del arca. Con todo, la esperanza de salvación y la confianza en Dios no deben ceder jamás. Las aguas se secarán, hay resurrección después de la muerte.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:8

Comentario general

8.8 Aquí tenemos un tipo del Espíritu de Dios y el poder de la resurrección. La paloma representa al Espíritu de Dios (Juan 1:32). Así como Noé estuvo enviando la paloma una y otra vez esperando que las aguas descendieran de sobre la faz de las aguas; así también Dios estuvo durante toda la era patriarcal y del Antiguo Testamento, enviando una y otra vez el Espíritu de Dios al mundo, buscando tierra seca, es decir, una persona que hubiera prevalecido por sobre el pecado y la muerte. …y no la encontró, pues no hay hombre que haga el bien y nunca peque.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:9

Comentario general

8.9 El Espíritu no encontró ni una sola persona en la cual Él pudiera reposar. Vino sobre hombre eminentes como Sansón y David, pero no podía permanecer en ellos a causa de las aguas de muerte, así que volvía de nuevo al Padre Celestial. Desde Adán hasta Moisés reinó la muerte (Rom 5:14); y de Moisés hasta antes de Cristo reinó la ley que condenaba al hombre. Todo el mundo estuvo “bajo el agua” hasta que apareció uno que podía caminar sobre el agua: Cristo.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:10

Comentario general

8.10 Siete días simboliza el tiempo perfecto. Venido el cumplimiento o plenitud del tiempo Dios envió a su Hijo (Gal. 4:4). Llegó el día cuando el Espíritu Santo volvió a descender sobre el mundo, Juan el Bautista lo vio venir y permanecer sobre Jesús (Luc. 3:22).

— Roberto Tinoco

Génesis 8:11

Comentario general

8.11 Todo el tiempo patriarcal y del Antiguo Pacto, el Espíritu Santo no encontró a nadie en el cual pudiera permanecer. Todos los hombres estaban destituidos de la gloria de Dios, fue hasta que vino sobre Jesús, a la hora de la tarde, es decir, cuando el plan de Dios se consumaba y el Sol de Justicia se manifestaba, que encontró a un hombre lleno de vida. Juan el Bautista dio testimonio de Él diciendo que el que lo envió a bautizar le dio por señal que vería al Espíritu de Dios permanecer (y no sólo venir) sobre el Cristo (Juan 1:33). Jesús es la hoja de olivo, la vida indestructible que sobresale de las aguas de la muerte. Entonces supo Dios que el pecado, la muerte y toda consecuencia de la caída se había retirado de sobre la tierra. Todo estaba consumado. Ver la Paloma con la hoja de olivo es ver al Espíritu Santo resucitando a Jesús de entre los muertos y presentándolo al Padre Celestial como primicias de la resurrección (Rom. 8:11; 1 Cor. 15:20, 23).

— Roberto Tinoco

Génesis 8:12

Comentario general

8:12 Después de que Dios envió a su Espíritu sobre Jesús y de que lo resucitó de entre los muertos, esperó un poco de tiempo y luego envió de nuevo su Espíritu, esta vez sobre la iglesia en el glorioso Pentecostés. A partir de allí, el Espíritu de Dios no ha estado yendo y viniendo al mundo, sino que permanece en la iglesia (Juan 14:17; 1 Juan 2:27); quien, dicho sea de paso, es vista ante Dios como libre de las aguas de muerte.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:13

Comentario general

8:13 Es un tipo de Cristo en su resurrección. En Éxodo 12:2 vemos que el séptimo mes del calendario normal antiguo vino a ser el primero del calendario religioso de Israel. En dicho mes, Israel celebraba la Pascua. A los catorce días sacrificaban al Cordero (Ex. 12:6). Jesús es el Cordero de Dios que murió precisamente en la Pascua (Juan 18:28) y resucitó tres días después. Lo que vendría a ser el día diez y siete, ¡el mismo día que reposó el arca! El reposo es la resurrección. Todo lo que estaba en el arca reposó cuando el arca reposó. Y todo lo que está en Cristo tiene el reposo de Cristo en lugares celestiales. …y quitó Noé la cubierta del arca, y miró, y he aquí que la faz de la tierra estaba seca, ¿cómo sabemos que el juicio ha pasado? Porque la tierra está seca. No hay más muerte sobre ella. Se habla de la faz de la tierra, es decir, del rostro de la tierra. Cuando la tierra estaba llena de violencia, Dios miró a la tierra y vio en ella un rostro de violencia; pero ahora, con la tierra seca, Dios había lavado el rostro de la tierra, por lo que la miró de nuevo y vio su rostro en paz, sin violencia y sin muerte. Esta es la evidencia de salvación y de resurrección: paz y vida. Las obras de la carne manifiestan que tal persona no esta en paz con Dios, tiene pleitos, iras, contiendas, etc. No hay paz en él. Sólo un rostro en paz expresa la salvación de Dios.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:14

Comentario general

8.14 Las ocho personas que sobrevivieron el diluvio duraron en el arca trescientos setenta y ocho días. Un poco más de un año. El número ocho habla de nueva creación y hablar de más de un año es referirse a más allá de este tiempo. Son la figura de la nueva creación en Cristo Jesús más allá de esta vida.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:15

Comentario general

8.15-17 Dios mandó a Noé que hiciera un arca y entrara en ella juntamente con su familia; asimismo, Noé no salió del arca hasta que Dios le dijo que saliera. Noé sabía que las aguas habían descendido sobre la tierra (8:11), pero decidió esperar a la Palabra de Dios. Podemos pensar que tanto Noé como su familia estaban desesperados por salir del arca, sin embargo, volvió a someter sus deseos y necesidades a la Palabra de Dios. La Biblia testifica de Noé que “hizo todo lo que Dios le mandó”. Su vida se caracteriza por obediencia. Noé era un hombre maduro que podía tomar la iniciativa de salir del arca, para esto no necesitaba la Palabra de Dios (y no hubiera pecado en ello), pero su grandeza estriba en que, siendo capaz de actuar, decidió subordinar su voluntad a la voluntad de Dios. Todas las personas que entraron al arca salieron también de ella. Esa es la confianza de estar en Cristo: todo el que está en Él recibe salvación. Quien confía en el Señor no será avergonzado. El arca resistió el diluvio y todos los que estaban en ella fueron salvos. Cuando el arca reposó, todos los que estaban en ella reposaron. Así también, cuando Jesús murió, todos los que creemos en Él morimos en Él; fue sepultado y nosotros en Él; y cuando Jesús resucitó, también resucitamos juntamente con Él; así pues, al ascender a los lugares celestiales, ascendimos en Él (Rom. 6:4-6; Efesios 1:3; 2:5-6). …y vayan por la tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra, el propósito de la salvación es la fructificación. Dios salvó a Noé y a su familia para preservar la raza humana y luego mandó que dieran fruto y se multiplicaran. Dios salva para conservar su imagen y luego multiplicarla para que toda la tierra esté llena de la imagen y semejanza de Dios. La tierra, a causa de la violencia de los hombres había llegado a tener la apariencia de un criadero de escorpiones, por ello, Dios eliminó a los escorpiones y preservó a quien conservaba su imagen y semejanza. Una vez terminado el diluvio, Dios se propone extender su imagen y semejanza por todo el mundo, a fin de que la apariencia de toda la tierra sea Dios. Este es el propósito de la vida de resurrección: expresar y extender la imagen de Dios. Lo mismo debe aplicarse a cada familia, empresa, iglesia o nación.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:16

Comentario general

8.15-17 Dios mandó a Noé que hiciera un arca y entrara en ella juntamente con su familia; asimismo, Noé no salió del arca hasta que Dios le dijo que saliera. Noé sabía que las aguas habían descendido sobre la tierra (8:11), pero decidió esperar a la Palabra de Dios. Podemos pensar que tanto Noé como su familia estaban desesperados por salir del arca, sin embargo, volvió a someter sus deseos y necesidades a la Palabra de Dios. La Biblia testifica de Noé que “hizo todo lo que Dios le mandó”. Su vida se caracteriza por obediencia. Noé era un hombre maduro que podía tomar la iniciativa de salir del arca, para esto no necesitaba la Palabra de Dios (y no hubiera pecado en ello), pero su grandeza estriba en que, siendo capaz de actuar, decidió subordinar su voluntad a la voluntad de Dios. Todas las personas que entraron al arca salieron también de ella. Esa es la confianza de estar en Cristo: todo el que está en Él recibe salvación. Quien confía en el Señor no será avergonzado. El arca resistió el diluvio y todos los que estaban en ella fueron salvos. Cuando el arca reposó, todos los que estaban en ella reposaron. Así también, cuando Jesús murió, todos los que creemos en Él morimos en Él; fue sepultado y nosotros en Él; y cuando Jesús resucitó, también resucitamos juntamente con Él; así pues, al ascender a los lugares celestiales, ascendimos en Él (Rom. 6:4-6; Efesios 1:3; 2:5-6). …y vayan por la tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra, el propósito de la salvación es la fructificación. Dios salvó a Noé y a su familia para preservar la raza humana y luego mandó que dieran fruto y se multiplicaran. Dios salva para conservar su imagen y luego multiplicarla para que toda la tierra esté llena de la imagen y semejanza de Dios. La tierra, a causa de la violencia de los hombres había llegado a tener la apariencia de un criadero de escorpiones, por ello, Dios eliminó a los escorpiones y preservó a quien conservaba su imagen y semejanza. Una vez terminado el diluvio, Dios se propone extender su imagen y semejanza por todo el mundo, a fin de que la apariencia de toda la tierra sea Dios. Este es el propósito de la vida de resurrección: expresar y extender la imagen de Dios. Lo mismo debe aplicarse a cada familia, empresa, iglesia o nación.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:17

Comentario general

8.15-17 Dios mandó a Noé que hiciera un arca y entrara en ella juntamente con su familia; asimismo, Noé no salió del arca hasta que Dios le dijo que saliera. Noé sabía que las aguas habían descendido sobre la tierra (8:11), pero decidió esperar a la Palabra de Dios. Podemos pensar que tanto Noé como su familia estaban desesperados por salir del arca, sin embargo, volvió a someter sus deseos y necesidades a la Palabra de Dios. La Biblia testifica de Noé que “hizo todo lo que Dios le mandó”. Su vida se caracteriza por obediencia. Noé era un hombre maduro que podía tomar la iniciativa de salir del arca, para esto no necesitaba la Palabra de Dios (y no hubiera pecado en ello), pero su grandeza estriba en que, siendo capaz de actuar, decidió subordinar su voluntad a la voluntad de Dios. Todas las personas que entraron al arca salieron también de ella. Esa es la confianza de estar en Cristo: todo el que está en Él recibe salvación. Quien confía en el Señor no será avergonzado. El arca resistió el diluvio y todos los que estaban en ella fueron salvos. Cuando el arca reposó, todos los que estaban en ella reposaron. Así también, cuando Jesús murió, todos los que creemos en Él morimos en Él; fue sepultado y nosotros en Él; y cuando Jesús resucitó, también resucitamos juntamente con Él; así pues, al ascender a los lugares celestiales, ascendimos en Él (Rom. 6:4-6; Efesios 1:3; 2:5-6). …y vayan por la tierra, y fructifiquen y multiplíquense sobre la tierra, el propósito de la salvación es la fructificación. Dios salvó a Noé y a su familia para preservar la raza humana y luego mandó que dieran fruto y se multiplicaran. Dios salva para conservar su imagen y luego multiplicarla para que toda la tierra esté llena de la imagen y semejanza de Dios. La tierra, a causa de la violencia de los hombres había llegado a tener la apariencia de un criadero de escorpiones, por ello, Dios eliminó a los escorpiones y preservó a quien conservaba su imagen y semejanza. Una vez terminado el diluvio, Dios se propone extender su imagen y semejanza por todo el mundo, a fin de que la apariencia de toda la tierra sea Dios. Este es el propósito de la vida de resurrección: expresar y extender la imagen de Dios. Lo mismo debe aplicarse a cada familia, empresa, iglesia o nación.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:18

Comentario general

8.18-19 Lo que se salva en el arca se mueve. Todo lo que está en Cristo está lleno de vida. ¿Estás en movimiento y multiplicación? Esa es la señal de una vida normal cristiana. Como Noé y su familia sobrevivieron en el arca para luego multiplicarse y llenar la nueva tierra; así la iglesia en Cristo habrá de manifestarle no solo a esta creación, sino a la porvenir, cielos nuevos y tierra nueva.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:19

Comentario general

8.18-19 Lo que se salva en el arca se mueve. Todo lo que está en Cristo está lleno de vida. ¿Estás en movimiento y multiplicación? Esa es la señal de una vida normal cristiana. Como Noé y su familia sobrevivieron en el arca para luego multiplicarse y llenar la nueva tierra; así la iglesia en Cristo habrá de manifestarle no solo a esta creación, sino a la porvenir, cielos nuevos y tierra nueva.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:20

Comentario general

8:20 Irónicamente, la nueva vida comienza en el altar, el lugar de muerte. ¿Qué fue lo primero que hizo Noé al salir del arca? No buscó botín ni se tiró al suelo para besarlo. Lo primero que hizo Noé fue edificar un altar a Dios. La primera vez que se edificó un altar descrito como tal fue esta, y tiene su base en la vida de resurrección. Ningún altar es altar sin víctimas ofrecidas, pero no como exaltación de la muerte, sino el ofrecimiento de una vida inferior por la superior. El principio del altar es la entrega o consagración de la vida por la Vida. Nuestro altar es descrito en Romanos 12:1. Noé ofreció animales limpios, ¿qué es lo que nosotros ofrecemos a Dios? Recuerda que estás ofreciéndote al Señor.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:21

Comentario general

8:21 El perfume que más agrada a Dios es el de la consagración. La experiencia de muerte que vivió Noé y su familia en el diluvio le llevó a una vida como en resurrección; la cual, tiene como prioridad hacer altar a Dios para ofrecer sacrificios. Esto agrada a Dios. ¿Y cual es el resultado de ofrecerle a Dios su perfume favorito? Que Él retirará toda maldición de nuestra tierra. Dios percibió olor grato, así que fue movido a benignidad al considerar la debilidad humana y ser paciente para no volver a destruirle. Esta es una figura del propiciatorio. La sangre ofrecida provocó que Dios fuera propicio con la raza humana. La próxima vez que Dios pensara en descargar su ira sobre la humanidad, habría de ser sobre el Hijo del Hombre, el representante perfecto de toda la humanidad. Él es el Cordero de Dios; de manera que el altar de Noé es figura del sacrificio y consagración de Cristo. El altar retira la maldición. ¿Mala suerte? ¿Terribles experiencias? ¿De mal en peor? La solución es ofrecer altar a Dios. Él percibirá olor grato y retirará toda maldición. La consagración no falla jamás. Es un olor que Dios no puede resistir. El hombre es malo desde su juventud; pero Dios es bueno desde la eternidad. El altar une a ambos.

— Roberto Tinoco

Génesis 8:22

Comentario general

8.22 El altar trae estabilidad. El diluvio pareció un descontrol de la naturaleza; pero una vez que Noé edifica altar a Dios, Dios establece los tiempos y las sazones. No hay camino más inestable que la voluntad personal; y no hay nada más estable que rendirse a Dios. El principio de la ley de la siembra y la cosecha se encuentra en el altar. Sin altar de consagración y acción de gracias, no funciona la economía. Por ejemplo, Malaquías habla del diezmo como una protección de lo sembrado (Mal. 3:10-11); a fin de no perder la cosecha hay que protegerla diezmando, en tal caso, el diezmo es altar y permite establecer pacto de prosperidad con Dios. Por su parte, las aparentes alti-bajas de la vida estarán controladas por Dios cuando tenemos altar para Dios. El frío, el invierno y la noche serán tan reales como el calor, el verano y el día; pero tanto los unos como los otros serán para bien de los que aman a Dios; es decir, de los que viven con altar entregados en sacrificio a Dios. La consagración trae equilibrio y estabilidad.

— Roberto Tinoco

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