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Proverbios 12
Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Proverbios 12: RV60
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Proverbios 12:1
12.1 Estudia, memoriza. Ora por sabiduría. Tanto Salomón que oró por sabiduría, como Jacobo que nos recomienda lo mismo, debemos orar para ser sabios. Si los hombres pueden enseñar trucos a los monos, ¿no podrá enseñar Dios sabiduría al hombre? Permite que te corrija aquella persona que tiene la experiencia en lo que necesitas mejorar; ten cobertura espiritual para que jamás dejes de crecer. La ignorancia puede convertirse en un estado cuando se resiste a cambiar.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:2
12.2 Comparado con Dios ningún hombre es bueno (Mar. 10:18); pero en los parámetros humanos, hay hombres buenos y hombres malos. El hombre bueno alcanzará el favor de Dios. La palabra usada aquí como favor es ratsón, que significa más “deleite” que gracia. Se refiere a recibir deleite de parte de Dios, una buena vida, agradable por agradar a Dios. A diferencia del hombre malo, que precisamente se caracteriza por tener malos pensamientos; el tal, es desaprobado por Dios, esto significa “condenará”; es decir, su vida no será agradable. Es el contraste entre el bueno y el malo como ser feliz o infeliz en consecuencia.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:3
12.3 Intentando la estabilidad, los seres humanos hacen cosas muy distintas; y lo que hacen delata lo que son. El hombre malo hace maldades y el hombre bueno hace bondades. Ambos desean estabilidad, equilibrio. Es una acción externa de supervivencia, pero la cual obedece a lo que se es interiormente. ¿Qué es lo que haces para salvar tus finanzas? ¿Qué realizas por tu familia? ¿Qué estás dispuesto a hacer para conservar la vida? Lo que respondas pondrá de manifiesto qué clase de persona eres. El malo dice: “el fin justifica los medios”; pero el bueno no se perderá a sí mismo en el proceso de salvar algo más. Mentir, robar, engañar, incluso matar, puede parecer justificado para algunos, pero no será justicia para todos. Conserva tu integridad, si eres justo harás justicia, echarás raíces profundas y nada te moverá.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:4
12.4 La mujer tiene la capacidad de hacer de su marido un rey o un fracaso que incluso muera antes de tiempo. Me sorprende que Dios dedicara 4 versículos a uno de los temas más importantes de la Biblia: “el justo por la fe vivirá” (Hab. 2:4; Rom. 1:17; Gal. 3:11; Heb. 10:38); ¡pero cinco versículos para hablar de la mujer rencillosa! (Pr. 7:11; 21:9, 19: 25:24; 27:15). ¿No es esto significativo? Mujeres, sean sabias y dejen de discutir, edifiquen su casa con sabiduría. No te afanes por transformar a tu marido, no eres el Espíritu Santo; mejor conviértete en su inspiración y se esforzará hasta el máximo de su potencial por ti. Hombre: edifica a tu esposa, trátala como reina y te hará rey; sé cabeza y tendrás corona. Con ella eres un rey; sin ella eres solo un hombre.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:5
12.5 Los pensamientos de los justos soportan el veredicto de la justicia, eso es lo que significa el término mishpát (rectitud, veredicto). A diferencia del consejo del impío o malo, que es un fraude. Ten cuidado quién te aconseja, pues la astucia podría confundirse con la sabiduría. Todo consejo debe tener la capacidad de soportar el juicio de un jurado y ser la sentencia de la justicia; si no es así, no lo sigas ni lo escuches. Asimismo, tus consejos deben igualmente ser conforme a la justicia. Recomienda lo qu es justo no fácil ni conveniente. ¿Qué hay en tu mente? ¿Soportarían tus pensamientos el juicio de un tribunal? No solo debes hacer el bien, sino pensarlo; no solo debes tener obras justas, sino intenciones íntegras.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:6
12.6 La boca tiene la capacidad de convertirse en una trampa o en una salida de emergencia. Cuando se es malo, lo que se habla es muerte, tanto para otros como para el que habla; cuando se es recto o justo, las palabras expresadas traen salvación, tanto a los que escuchan, como aquellos de los que se habla y sin duda, más aun para el que dice tales palabras. Considera a donde te han llevado tus comentarios, pueden haber matado tu familia, tu trabajo o alguna otra cosa; así como también podrían haber salvado tu familia, tu trabajo o algo más. Las palabras no son irrelevantes, hablar también es actuar. Hablar mata o salva; destruye o edifica; hace el mal o hace el bien. Limpia tu corazón y limpiarás tu boca; de otro modo te matarás a ti mismo y a los que te oyeren.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:7
12.7 Una vida contra la de una generación, esa es la promesa. Dios trastorna al impío desapareciendo su ser y con ello su historia; en contraste, Dios protege a la casa o familia del justo haciendo tanto sus vida como su memoria permanente. Cuando se compara vida con vida, el impío y el justo, no siempre parece permanecer el justo, a veces es cortado por el malo; pero al considerar la casa de ambos, solo la familia del justo prevaleciente. El impío vive para si mismo y desaparece; el justo vive para la bendición de los demás y se vuelve inmortal. ¿Quién deseas ser? Tu sentido de trascendencia necesita tu sentido de justicia. La impiedad es anónima; pero la justicia memorable.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:8
12.8 Nada es mas elogiable que la sabiduría. Una persona inteligente, sobresaliente como sabio atrae a los demás y es admirado; de hecho, es admirado en la medida de su sabiduría. Lo mismo sucede en grado inverso, la tontería o estupidez también es despreciable según su grado de necedad. Esto va más allá de su coeficiente intelectual, se refiere al resultado de una actitud, haber decidido ser sabio o ser necio. Por eso le llama “perverso de corazón”, una persona de malas intenciones. Si lo común de los demás es que te aman, eres sabio; pero si la tendencia es despreciarte o careces de admiración, amistad y amor, no te victimices, es tu culpa haber optado por la necedad. Quizá lo reconozcas y cambies; pero si no, eres malo, malo de corazón.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:9
12.9 Como poniendo equilibrio con el versículo anterior, el cual trata acerca de quien es menospreciado a causa de su mal corazón; este versículo habla del hombre menospreciado, pero con influencia; evidentemente, no todos los despreciados son malos, alguno puede ser desairado sin ser de mal corazón; pero para que esto sea verdad, dicha persona tiene servidores; es decir, influencia social. Es una persona sobresaliente en resultados, es de beneficio a la comunidad, ya sea produciendo empleos o dirigiendo multitudes. En tal caso, el valor del hombre consiste en la medida de su influencia. Se contrasta con el que carece de pan, pero a sus ojos se considera grande. Ambos conceptos presentan una gran enseñanza: el hombre puede ser grande en influencia debido al pan de la Palabra de Dios y no a su propia virtud.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:10
12.10 Desconfía de quienes tratan mal a los animales; su corazón no te tratará bien. Su valor es poco y ante su propia insignificancia menosprecia la vida. Tratar mal a los animales manifiesta un corazón que va en contra de la creación, es injusto. No aporta a la vida, no la respeta. El que tiene Vida verdadera, estima la vida inferior en cualquiera de sus formas y en la medida del equilibrio de la creación. Conoce a la gente por el amor o desprecio a los animales.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:11
12.11 No estés esperando “el golpe de suerte” para tener éxito o alcanzar bienes. La prosperidad verdadera es resultado del trabajo sistemático, esforzado e inteligente. Desconfía de las supuestas grandes oportunidades y no te asocies con personas que cambian de plan frecuentemente o que carecen de resultados después de haberlo intentado una y otra vez (pero sé justo considerando si sus fracasos se deben a decisiones de maldad). Labra tu tierra, la prosperidad no se alcanza labrando tierras ajenas por siembre. Labra diligentemente la tierra ajena únicamente para conseguir la propia y entonces trabaja lo tuyo con la misma dedicación.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:12
12.12 Una red en contraste con una raíz. El malo usa redes, trampas, engaños. Desea aquellas cosas que le permitan dominar o sacar provecho a los demás; mientras que el justo tiene raíz, lo orgánico o viviente, tiene aquello que da fruto, bendice y hace bien a los demás satisfaciendo necesidades. ¿Qué tienes tú? ¿Una red o una raíz? ¿Deseas aquellas cosas que te ayudan a aprovecharte de los demás o usarlos para ti? ¿O lo tuyo es ser productivo y benéfico al prójimo? Tu respuesta dice si eres impío o justo. Los impíos viven de los demás; mientras que los justos viven para los demás. Un árbol no vive para sí mismo; de hecho, nada viviente vive para sí mismo, sino que su existencia depende del beneficio simbiótico al resto de los seres vivos. Sé un árbol, un árbol de vida.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:13
12.13 Todos enfrentamos problemas, buenos y malos sufren circunstancias difíciles y dolorosas; sin embargo, hay diferencia entre los problemas de los justos y los problemas de los impíos. Dicha diferencia comienza en la la causa de los problemas y termina en la duración e intensidad de los mismos; aunque todos enfrentamos situaciones ajenas a nuestra voluntad, los problemas de los impíos se agravan a causa de sus palabras. Su mal hablar ocasiona su mal vivir. Por su parte, el justo enfrenta los malos tiempos con buenos diálogos haciendo de sus palabras su medicina y su salida. ¿Cómo hablas? Así vivirás.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:14
12.14 Combinar las manos y la boca enriquece; habla solo el bien y respaldalo trabajando con excelencia para que seas bendecido. El don más grande se manifiesta en el miembro más pequeño. La lengua puede ser un miembro pequeño pero se jacta de grandes cosas e influye en todas las cosas (Stg. 3:5-6). De nuevo, combinar la boca y las manos te enriquecerá. Si sólo hablas, pero no trabajas estarás limitado en tus resultados; pero si trabajas y hablas negativamente, destruirás el fruto de la obra de tus manos. Una frase, un comentario, una queja pueden robarte tu destino. Diez espías dijeron que era imposible poseer la tierra prometida y toda una generación murió en el desierto. No arruines tu trabajo quejándote. Por ejemplo, ¿perdiste tu empleo? Considera cómo hablabas de él. Lo mismo aplica a la familia, el ministerio, la salud y demás aspectos de tu vida.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:15
12.15 Una característica de la necedad es que cauteriza su propia conciencia dejando de escucharla; por ello, considera su conducta como recta, buena o que es justificada su vida para vivirla como la vive. Muy diferente al sabio, quien tiene despierta su conciencia y no se encuentra nunca totalmente satisfecho consigo mismo. Por el contrario, siente la carga de que debe mejorar; ante esta culpa o cargo de conciencia, procura consejo y lo obedece para ser cada vez una mejor persona. Mírate a ti mismo, si sientes dolor interior recriminándote alguna área de tu ser o de tus obras, ese dolor es saludable, cambia. Si no tienes dolor alguno, dicha insensibilidad es negativa, te evita mejorar. Mientras vivas en este mundo y estés envuelto en carne tendrás algo que debe ser santificado. Como el dolor del cuerpo, que te fue dado para protegerte del mal; así el dolor del alma te fue concedido para protegerte de la perversión. La traducción Lenguaje Actual dice: “El tonto está seguro de que hace lo correcto; el sabio hace caso del consejo”. Una forma de necedad es la religiosidad, en la cual, quien la padece, está satisfecho consigo mismo considerándose santo. Esto es muy peligroso, recuerda que los santos y religiosos del tiempo de Jesús lo llevaron a una cruz.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:16
12.16 Conoce la sabiduría por la medida de dominio propio de la personas. Los inconstantes emocionales carecen de sabiduría. El insensato se envuelve en la contienda, por lo mismo, no controla su emoción y da a conocer su ira. Los necios son iracundos, se les demuda el rostro, se enrojecen, les brilla fuego en los ojos y endurecen sus quijadas; puedes ver sus músculos crisparse y en ocasiones liberan su ira a gritos, hablan rápido e insultan; levantan la voz, gritan y manotean. Cuando alguno tiene que gritar es porque tiene muy poca influencia en su voz o carece de razón. Los gritones iracundos son semejantes a los perros pequeños, sustituyen su falta de poder con escándalo. El prudente es totalmente diferente; es una persona que no hace caso a la injuria. No es lo que te dicen o hacen lo que te lastima, sino el valor que le das. El Señor Jesús no se dejó lastimar dándole un menor precio a la cruz: puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la fe, el cual por el gozo puesto delante de él sufrió la cruz, menospreciando el oprobio, y se sentó a la diestra del trono de Dios. Considerad a aquel que sufrió tal contradicción de pecadores contra sí mismo, para que vuestro ánimo no se canse hasta desmayar (Heb. 12:2-3). No te lastima lo que te dicen, sino el valor que le das a sus palabras. No le des tu corazón a nadie más; ¿por qué habrías de vivir emocionalmente para otro ser humano?
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:17
12.17 No se necesita ir ante un tribunal y hacer juramento para decir la verdad, el que habla verdad (literalmente fidelidad, hebreo emuná), declara justicia cada vez que habla. Por su parte, el que es mentiroso constantemente es un fraude en su hablar. En otras palabras, si sabes que alguno miente regularmente, jamás le creas lo que cuente o testifique; no es digno de crédito.Y si le crees, no podrás decir que te engañó, pues sabiendo que se trata de un mentiroso le creíste, por tanto, te engañaste a ti mismo. No esperes manzanas de un peral ni la verdad de un mentiroso. La reputación acompaña el testimonio, por lo que antes de escuchar el testimonio, conoce la reputación.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:18
12.18 ¿Qué producen tus palabras? Toda persona con la que hablas debe sentir cierto grado de alivio. Nunca critiques ni murmures o maldigas; solo habla el bien y de modo amable. Las palabras cortan, que sean el bisturí del médico y no el cuchillo del asesino. Las palabras pesan, que sean la columna que sostiene y no la carga que aplasta. Las palabras huelen, que sean olor grato y no pestilencia que enferma. Las palabras dirigen, que guíen al cielo y no al infierno. Tienes vida o muerte en tu lengua; una espada o medicina; un antídoto o un veneno. Analiza cuidadosamente que sucede con aquellos que te escuchan después de escucharte, pues lo mismo sucederá contigo, pero multiplicado.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:19
12.19 Un chisme puede hacer el mismo daño que una verdad, pero no lo hará permanentemente, tarde o temprano el bien como la luz, será visto. Con frecuencia es creído más rápidamente el chisme; asi como extendido a más oyentes. Un fuego que enciende y crece vorazmente. La verdad por su parte, es más lenta y al momento parece ser desatendida; pero tiene la virtud de la permanencia. Prevalecerá. Por tanto, no te dediques a desmentir los chismes que levanten contra ti, sino dedícate a vivir de tal manera que sigan siendo mentiras tales chismes. La verdad prevalecerá; así que vive en la verdad.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:20
12.20 Para mantenerse alegre hay que pensar cosas buenas. ¿Estás triste o afligido? Cambia el enfoque de tus pensamientos. El malo piensa mal porque su propio corazón lo engaña; mientras el bueno piensa bien, lo cual le permite vivir con alegría. ¿Eres una persona alegre o eres pesimista? Es resultado de la clase de persona que eres interiormente, de corazón, bueno o malo.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:21
12.21 Esta palabra asegura que al justo no le sobreviene ningún mal; sin embargo, la experiencia en la historia de muchos justos aparentemente no ha sido así; por ejemplo los mártires, quienes dieron sus cuerpos a muerte a causa de su fe. Tenemos también casos de justos que han tenido accidentes, enfermedades, robos o demás desgracias. ¿A qué se refiere entonces el versículo en cuestión? Es evidente que va más allá de las cosas temporales, pues aun eminentes cristianos como Job sufrieron lo indecible o como el apóstol Pablo que además de sus persecusiones, cárceles y aún tortura, enfermaba como cualquier ser humano. Para entender esta palabra debemos saber que no somos lo terrenal, no somos el cuerpo ni somos los bienes ni la familia. Nosotros habitamos dentro de un cuerpo orgánico, pero somos un alma viviente. Por esto dijo el Señor Jesús: “no teman a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar, temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno” (Mat. 10:28). La promesa bíblica es que a ti, tu verdadero ser, si eres justo, no podrán tocarte, ningún mal viene sobre el justo, él es intocable, no se herirá a pesar de lo que suceda en este mundo. Para herirse requiere la injusticia. Ser justo te protege contra cualquier cosa que pueda suceder fuera de ti. A diferencia del justo, el impío es colmado de males, fácilmente herible, puede ser dañado. Su maldad le hace recibir el mal y ser lastimado. Así también sabemos cuán justos somos: si somos afectados por las circunstancias para mal, somos injustos o hay injusticia en nosotros.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:22
12.22 Agradar a Dios, ese es el deseo de los cristianos genuinos. Y este versículo nos dice cómo hacerlo. Tan sencillo y profundo como nuestro hablar. Los mentirosos son abominación a Dios, usando para abominación una palabra hebrea (toebá) que puede traducirse mejor como “asqueroso”; como el mal olor de un cuerpo muerto. Dios no gusta acompañar al mentiroso, se aparta de su ser por estar lleno de muerte. A diferencia de los que hablan verdad o son genuinos en sus palabras, ellos son su deleite (heb. ratsón); le atraen, le gusta estar en su compañía.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:23
12.23 La palabra hebrea debe traducirse más como astuto que como cuerdo; generalmente es una palabra negativa (arúm), refiriéndose a una persona artera, que usa de sagacidad. Aquel que tiene una estrategia y entiende que debe esconder lo que sabe para llevarla a cabo. A diferencia de los necios que son indiscretos y sueltan los planes. Presumir lo que se sabe suelta secretos perjudiciales; son los tontos los jactanciosos, mostando así su simpleza.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:24
12.24 La humanidad está dividida entre dominantes y dominados; lo que hace a unos ya otros es la diligencia a los primeros y la pereza a los segundos. Unos gobiernan y otros son gobernados; unos trabajan para otros. La historia muestra muchos señores que impusieron tributo a las masas y generalmente lo hicieron por ser más dedicados a sus metas, buenos o malos, pero no perezosos ni negligentes. ¿Careces de influencia o de autoridad? Piénsalo, en realidad, si de algo careces es de trabajo disciplinado y diligente.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:25
12.25 Cuando la tristeza llega al corazón abate al hombre, tristeza y angustia pueden derrumbar la moral de una persona hasta provocarle depresión. No debiera ser así, pues tenemos la Palabra de Dios para evitarlo, pero sucede; ¡y no a pocos! Es ahí donde la ministración de la buena Palabra por parte de los creyentes puede ayudarle y sacarlo adelante, de la tristeza a la alegría. ¿Tienes tristeza? Te falta la Palabra de Dios. ¿Tienes la buena Palabra? Ministrala a quien se encuentre en angustia.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:26
12.26 Si eres justo, muestras tu justicia principalmente amando a los demás; ¿y qué mejor muestra de amor que salvar el alma de tu prójimo? Cuando el Señor Jesucristo respondió acerca de cómo reconocer a los profetas, dijo que sería mediante sus frutos. Veamos con justicia quién es cristiano y quién no lo es: ¿ganas almas? ¿tienes Discípulos? ¿Enseñas a otros? La luz no hace examen para llegar a ser luz, sólo alumbra y todos saben que es luz. El justo no lo es para sí mismo, sino para los demás; es guía, ejemplo e inspiración. A diferencia de los impíos que hacen errar a los demás; son desvío, tropiezo, escándalo y mal ejemplo.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:27
12.27 De difícil traducción, parece decir que el cazador indolente ni siquiera pondrá al fuego su caza y también podría significar que no alcanza a su presa. En ambos sentidos, la enseñanza es a manera de analogía, ya que todo ser humano es como un cazador; unos no alcanzan sus objetivos y metas viviendo de manera muy diferente a lo que desean o planeaban; otros las alcanzan, pero las despilfarran sin provecho arruinando sus oportunidades por negligencia, como parece decir el versículo; y están también aquellos que tienen en su diligencia su mayor riqueza, no solo tener riquezas por ser diligente, sino ser ricos en su carácter diligente. Son y tienen porque son.
— Roberto Tinoco
Proverbios 12:28
12.28 Hay una vida superior a la existencia. Es la vida divina, la cual se manifiesta a través de acciones justas. Este es el camino de la justicia. Todo camino tiene un destino y se transita poco a poco. El camino de la justicia tiene como propósito establecer la vida verdadera, a saber, el estilo del reino de los cielos. No es un paso hoy hacia la meta y dos pasos mañana en sentido contrario, es un camino disciplinado y sistemático en la verdad; añadiendo cada día un poco más de justicia en todo el vivir. En otras palabras, ser “bueno” a veces y malo en otras ocasiones, no tiene nada que ver con el camino de justicia. Es vida, siempre es vida, por lo que todo lo que hace es para vivir, nada de muerte. La mala conducta o camino es muy distinto, es muerte. Consiste en decisiones que hacen la vida inferior y que terminan acortándola.
— Roberto Tinoco