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Proverbios 16
Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Proverbios 16: RV60
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Proverbios 16:1
16.1 A la larga, solo lo que Dios se ha propuesto permanecerá. No te amargues la vida afanándote en hacer lo que quieres, descubre su voluntad, anda en Ella y serás exitoso. Existe un dicho hispano: “el hombre propóne y Dios dispone”. Es cierto, la voluntad de Dios prevalecerá y su plan se cumplirá aunque de momento parezca que hacemos lo que queremos. Aunqeu parezca diferente, toda vida termina de la misma manera, voltea hacia atrás y reconoce que Dios gobierna.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:2
16.2 ¿Por qué haces lo que haces? No disfraces tus intenciones; consagra tus intenciones y no solo tus acciones. Solemos justificar nuestras obras argumentando razones por las que hacemos lo que hacemos y nos convencemos a nosotros mismos de estar haciendo lo correcto o al menos, haciéndolo por las razones correctas. Sin embargo, con frecuencia nos engañamos a nosotros mismos ocultando detrás de dichos argumentos malas intenciones. Dios pesa los espíritus (heb. takán); Él nos pone en balanza midiendo lo que existe en nuestro corazón y que nos mueve a tales obras. Como el rey Beltsasar (Dan. 5), quien fue pesado y medido por el Señor, siendo su reino dividido y su vida cortada como resultado de dicho pesaje. Tengamos cuidado no solo de hacer lo correcto, sino de hacerlo por las razones correctas. Esto sólo es posible si somos sinceros ante la Palabra de Dios escrita.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:3
16.3 Dios no desea tu ruina, sino tu dependencia, lo que deseas puede alcanzarse en Él. Hasta que somos honestos en buscar a Dios entregándole nuestra vida es que comenzamos a crear planes sensatos de acuerdo a la voluntad divina. Esos son los planes que vale la pena pensar y que se cumplirán. Los pensamientos se afirman, se hacen claros y objetivos cuando le dimos a Dios el control de nuestro destino. ¿Por qué está la mente confundida? ¿Por qué no sabe el hombre qué hacer o a dónde ir? Porque vive sin encomendarse a Dios, vive para sí mismo sin rendirse al Señor ni solicitar su dirección.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:4
16.4 Todo existe para Dios, aunque alguno se niegue a obedecerle será usado por Dios de una o de otra forma. Todos sirven a Dios, ya sea que como vasos de honra o como vasos de deshonra; como ejemplo o como proverbio. Dios no hace la maldad del malo, sino que hizo a dicha persona con libre albedrío y con la capacidad de escoger entre el bien y el mal; persona que decidió hacerse mala; entonces Dios aprovecha esa decisión para el cumplimiento de sus propósitos.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:5
16.5 Hebreo toebá, asqueroso, repugnante es para Dios el altivo de corazón, no el que finge o tiene pose de orgulloso; sino aquel que de intención, internamente es altivo. El Señor ama a todos, pero no soporta la presencia de todos. El orgullo y la altivez le significan una especial repulsión. En el texto original dice “mano sobre mano no será tenido por inocente”; es decir, aunque el orgulloso parezca estar plácidamente, como descansando o que todo le sale bien, finalmente recibirá su castigo.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:6
16.6 Amor sin verdad es complicidad y verdad sin amor es crueldad. Necesitas equilibrar ambas virtudes para transformar al pecador en santo. Misericordia y verdad juntas corrigen, regresan del error; y si a esto le añadimos el temor de Dios, entonces la persona en cuestión dejará su mala conducta procurando apartarse de toda especie de mal. La verdad señala de dónde vienes; la misericordia te abre la oportunidad a donde vas; pero el temor de Dios hará posible andar este camino, ya que alguno puede ver bien de dónde viene y a dónde podría ir, pero no hacerlo a menos de que tema a Dios. Conserva el equilibrio entre amor y temor. Debes amar a Dios, pero también temerle, pues el temor de Dios es indispensable para alcanzar santidad y relación verdadera para con Dios. Como líneas en la carretera, no puedes tener sólo una si faltan darás tumbos a muy poca velocidad en la carrera de la vida, pero si están ambas líneas puedes acelerar y llegar a tu destino con bien. La falta de temor de Dios es un borracho manejando en sentido contrario y sin líneas en la carretera.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:7
16.7 Procura la paz con Dios por encima de la paz con los hombres. ¿A quién tratas de agradar? De la paz con Dios procede la paz de Dios. Si tu conducta agrada a Dios obtendrás la paz con Dios (solo en Cristo); entonces será posible la paz con tus semejantes, lo cual no significa que todos te amarán, sino que no estarán en guerra franca contigo. Junto con esto y en grado sumo, estar en paz con Dios permite tener paz a pesar de las circunstancias. Dormirás bien aún en medio de la guerra.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:8
16.8 Tanto el empresario como el obrero cristiano, no trabajan por dinero, sino por justicia; ¿cuánto vale tu integridad? Si te vendes te deformas, esto no tiene precio suficiente que valga la pena. ¿Se pueden tener resultados sin derecho? ¿Puedes tener éxito a la mala? Sí a ambas preguntas; pero la consecuencia que llegará con ello hace olvidar los frutos y el éxito. ¿Qué es mejor: lo que obtienes o lo que eres? ¿Cuánto vale tu alma?
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:9
16.9 Una característica común de los seres humanos, es que planeamos nustra vida. Consciente o inconscientemente, hacemos planes sobre lo que haremos. Sin embargo, prácticamente nadie alcanza a vivir lo que planeó. Posiblemente alguno obtenga parte de lo que buscaba, pero en realidad, lo reconozca o no, fue llevado por Dios por un camino que no fue exactamente lo que planeó. Dios está a cargo, tanto de justos como de injustos. Creas o no, solo estás respondiendo al camino que Dios pone delante de ti. Puedes arruinarlo o disfrutarlo, pero tus pies están siguiendo el camino que Dios, en su omnisciencia ha trazado. Esto no es predeterminación ajena al libre albedrío; sino soberanía divina que nos permite elegir qué pasará con nosotros en respuesta al trato divino.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:10
16.10 Dios habla a través de sus gobernantes; sin embargo, esto no significa que sean infalibles, sino que hablan aquello que el pueblo habrá de vivir, ya sea para su bien o para su mal en consecuencia de la clase de pueblo que se trate. Es un misterio de la autoridad delegada, que fue investida por Dios independientemente de la clase de hombre o mujer que sea. Aun así será usado por Dios. Por ejemplo, el sumo acerdote profetizó sin saberlo que Jesús moría por todos, aunque él se refería a que muriera en lugar de la nación o que muriera para evitar que provocando una revuelta, los romanos destruyeran la nación (Juan 11:50).
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:11
16.11 A mi parecer, la justicia es la medida del reino de los cielos en todas las cosas. Dicha medida podemos verla en obras, palabras y deseos. En el mercado se usa la balanza para pesar productos; y en la vida la justicia de Dios está pesando corazones. Como el rey Belsasar, quien fue contado, pesado y dividido (Daniel 5); es decir, tu obra tiene que llegar a cierta cuenta para mantenerse o se perderá. Tu persona está siendo pesada y requiere cierta clase de peso o gloria para seguir existiendo. Y dividido, otro tomará tu lugar si tus obras no dan la cuenta ni tu alma el peso que la medida de la justicia de Dios requiere.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:12
16.12 Que un gobernante haga el mal (heb. résha) es una abominación; reprobable y recriminado por todos. Los pueblos terminan por aborrecer a quien ostentando la autoridad se aprovecha de su posición para hacer lo moralmente malo. Su estatus de gobernante o posición de autoridad se pone en riesgo por la injusticia, ya que lo que permite a un gobierno continuar en el poder es precisamente la justicia. El tirano usa la fuerza para continuar reinando, pero precisamente por al abuso es que será derrocado. Quien desee mantenerse en la cima ha de mantenerse en la justicia. Esto es aplicable a un rey y a cualquiera en eminencia.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:13
16.13 Un rey, como toda persona en eminencia, es rodeada de elogios y salamería de aquellos que desean su favor; por lo mismo, resulta muy valiosa la persona que habla la verdad con claridad y rectitud. A esto se debe que los tales sean el contentamiento o la alegría de los reyes. Hallar una persona honesta que no teme esconder al gobernante o principal las cosas como son, le permite al principal tomar decisiones correctas. ¿Cómo no amar a quien te ayuda a ser mejor? Un consejero fiel es más útil que una multitud de consejeros infieles. Procura personas que hablen con la verdad, ¿quieres un aliado o un porrista?
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:14
16.14 En tiempos antiguos, cuando los reyes gobernaban las naciones a manera de reinos, el rey contaba con la autoridad total sobre su reino. Incluso podía disponer de la vida de sus subditos, por ello, hacerlo enojar era sumamente peligroso, un mensajero de muerte, un presagio de ser ahorcado o perder la cabeza. Ninguna persona inteligente provocaría la ira del rey; todo el que tenía un poco de sabiduría procuraba evitar que el rey se molestara con él. Este versículo y su significado, junto con el versículo anterior, hacían muy difícil hallar hombres que hablaran al rey con la verdad y por eso los tales eran tan necesarios y valiosos. El punto de equilibrio es amar la verdad por encima de la propia vida y esto, escogiendo sabiamente cómo y cuándo hablar dicha verdad.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:15
16.15 Mira los dos versículos anteriores y sus notas respectivas. El rey gozaba de la autoridad completa de su reino y de la vida de sus subditos; por lo mismo, provocarle alegría podía ser la diferencia entre la vida y la muerte, la prosperidad y la indigencia, la exaltación o la deshonra. Sin enbargo, guardando dimensiones, sucede lo mismo con todo el que se encuentra en una posición de eminencia, sea politica, religión, comercio, lo que sea, la autoridad que ostenta le permite favorecer o demeritar a quien le moleste o le provoque alegría. En la mayoría de las ocasiones no es justo, sino abuso de autoridad, pero el mundo así funciona y es de necios provocar la ira de la persona que está encima de ti. La lluvia tardía es esa clase de bendición que salva la cosecha permitiendo el crecimiento y maduración final del fruto. Así es el favor o benevolencia de una persona en autoridad, puede salvarte la vida, transformarla en abundancia y prosperidad; por ello, procura ser honesto y verdadero para ser grato ante dicha persona en eminencia. Sé respetuoso y sirve, honra y aporta a quienes tienen autoridad. Cuida tus relaciones sociales, preferentemente con aquellos que tienen influencia social, religiosa, política o económica, incluso familiar.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:16
16.16 El que trabaja por dinero siempre va a ser pobre; correr tras los bienes produce males. Esfuérzate por bien ser y no por bienestar. Antes de que falte dinero, al pobre le falta sabiduría. Lo que es, en este sentido de la sabiduría, se refleja en lo que tiene. La ignorancia suele recompensarse con pobreza, tanto o más que el pecado.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:17
16.17 La inteligencia de los animales se mide por la forma cómo se apartan del mal; Job dice que “el temor del Señor es la sabiduría y el apartarse del mal, la inteligencia” (Job 28:28). Si aplicamos la misma medida a los hombres, ¿qué diremos de los que se meten en los mismos líos una y otra vez? ¡No son muy inteligentes! Así podemos decir cristianamente: “sé santo”; o mundanamente: “no seas animal”. Sin embargo, la santidad es más que apartarse del mal, implica la búsqueda del bien, pues si sólo nos enfocamos en lo negativo y los sentidos se dirigen hacia lo malo, el pecado se vuelve sobremanera pecaminoso. Dile al niño: “no comas ese pastel” y seguramente no habrá nada más apetitoso en ese momento para él, que ese pastel. Que mejor ejemplo que el mismo Salomón, quien escribió tanto sobre la fidelidad a la mujer de la juventud y tuvo 700 esposas y 300 concubinas; las cuales, dicho sea de paso, desviaron su corazón hacia los ídolos. Considera cómo al mirar buscando un color en específico entre una multitud, hace resaltar dicho color. Dedícate a perseguir el pecado y lo verás en todos lados. Otro problema de vivir procurando la santidad únicamente como apartarse del mal, es que el corazón se endurece; es el camino de los fariseos (fariseo significa “apartado”, santo); ellos se apartaban de lo malo, pero carecían de lo bueno. El religioso no hace cosas malas, pero suele volverse condenador y crítico de los demás. Termina por ser obtuso e insoportable. Como dice el viejo adagio: “alberga aves paseriformes, y arriesga pérdida de los órganos oftálmicos”, es decir, “cría cuervos y te sacarán los ojos”. Recuerda: santidad es más apartarse para Dios que apartarse solo del mal.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:18
16.18 Antes del quebrantamiento (heb. shéber, fractura, ruina), es la soberbia (heb. gaón, refiere al crecido, altivo, arrogante). Este mundo no está hecho para sostener la arrogancia, termina abriéndose para hundir al orgulloso. Muchos son los ejemplos de la jactancia del arrogante que termina por convertirse en un lamento al caer en la desgracia. Es cuestión de tiempo para que el orgullo corroa la prosperidad como hace el óxido con fundamentos de hierro. Parece fuerte al principio, pero tarde o temprano se desmorona del todo.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:19
16.19 En equilibrio a lo dicho en el versículo 16, la Palabra presenta el otro extremo: mejor quedarse pobre que corromperse por adquirir riquezas. Y también, ligado al versículo 18, es mejor ser pobre entre amigos pobres que participar del botín de los soberbios; ¿por qué? Porque los soberbios vendrán a ruina, caerán teniendo mal fin. Cuando no puedas conservar ningún bien, conserva al menos la mayor de tus riquezas: tu alma. Jesús dijo: ¿qué dará el hombre por su alma? (Mat. 16:26).
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:20
16.20 Este es el principio de prosperidad según el reino de Dios: obedecer la Palabra de Dios. Prosperidad que incluye todo bien, no solo bienes materiales, sino justicia e integridad personal; bien ser y bienestar; prosperado en todas las cosas como prospere el alma. Pero todo, condicionado a entender y poner en práctica la Palabra de Dios. Lo que seas y lo que vivas depende de lo que seas y hagas ante la Biblia. Junto con esto, el hombre es bienaventurado, feliz (heb. ésher). Si quieres ser feliz, vive la Biblia en el entendimiento que da el Espíritu Santo. La infelicidad va ligada a la insatisfacción; ambas cosas pueden ser sanadas practicando la Palabra de Dios.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:21
16.21 Hay buena memoria y mentes doctas en distintas disciplinas y conocimientos, pero eso no es ser sabio de corazón. Una persona sabia de corazón ha llevado el temor de Dios y la práctica de su Palabra a las intenciones más profundas de su persona. Convirtió en suya la Palabra, la encarnó. Por eso puedes encontrar a uno que sabe mucho y aun así es un necio. Su mente es grande, pero su corazón pequeño. El entendido de corazón separa de forma natural el bien y el mal, tiene discernimiento entre aquello que agrada a Dios y lo que no. Está en luz, no se confunde como los que andan en tinieblas. Esa clase de personas tienen dulzura en sus palabras, pues tienen Palabra en sus corazones. Sabe qué decir y cómo decirlo, sus labios son medicina y refrigerio a quienes escuchan. Por eso es un promotor de la enseñanza o doctrina del Señor. Aumenta el saber de quien los oyentes. Pregúntate: ¿qué produzco en quienes me oyen? Así sabrás si tienen o no sabiduría en tu corazón. Como agua derramada en el camino que produce flores; así el hombre sabio de corazón va dejando mejores personas en el camino de su vida.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:22
16.22 Para algunos, el fruto de ser cristiano es ser un conducto de bendición para otras personas; y aunque esto es bueno, es limitado. En realidad, el creyente debe ser un manantial, una fuente productora de vida para los demás. El primer hombre fue alma viviente, pero el postrer Adán, a saber, Cristo (como le llama el apóstol Pablo en 1 Cor. 15:45), es espíritu vivificante o que da vida. Tu no eres más un descendiente de Adán, sino de Cristo. El Señor está en ti si le recibiste por tu Señor; de manera que te conviertes por causa de Cristo dentro de ti, en un manatial de vida. Fuiste llamado a vivificar a los demás y no solo a esperar recibir vida de lo que suceda en tu exterior. Tu vida está dentro, la verdadera Vida. Por otro lado, este mundo tiene una imitación de la vida, es inferior y falsa. Se llena de erudición y se convierte en un necio que niega la Vida para sí y que en su necedad la estorba para los demás.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:23
16.23 En el texto hebreo, es muy parecido al versículo 21, casi idéntico (aunque nuestra traducción parezca diferente) y aplica lo mismo dicho en ese versículo (lee la nota respectiva); con la variante de que el sabio de corazón hace prudente (heb. sakál) su boca. Se refiere a pensar antes de hablar, así como a saber cuándo callar y cuándo hablar, además de saber qué decir y cómo decirlo. Incluso a quién decirlo. La perfección humana puede medirse por el habla de la persona (Stg. 3:2). Si eres de los que hablan malas palabras, maldiciente, y tratas de justificarte con excusas tales como “se me salió”; es todo lo contrario, la maldición no ha salido, está en el corazón y por eso hablas así. Si fueras sabio harías prudente tu hablar. Si cambia tu corazón, cambiarán tus palabras también.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:24
16.24 Ser áspero suele ser el resultado de poca Palabra de Dios (no es lo mismo que religiosidad bíblica). Cuando tu boca es controlada por el Espíritu, hablas con suavidad, alimentando dulcemente como la miel. Prácticamente acaricias el alma de tus oyentes mientras hablas. Incluso puedes sanar huesos por medio de tus palabras; esto, si hablas la Palabra de Dios. Siendo los huesos la parte más interna del cuerpo, implica la posibilidad de sanar el resto del cuerpo hablando las palabras que Dios habla. Es muy probable que tu problema de salud esté en tu boca. Hablas mal y atraes el mal. Invierte el orden y produce medicina a tus huesos y a los demás.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:25
16.25 No sabemos por donde caminar, todo ser humano está incapacitado para ver el futuro y por lo mismo, no puede trazar con eficacia su destino. Necesitamos que sea Dios quien nos dirija, solo Él conoce lo que habrá de ser. Podemos hacer ciertos planes, pero tratándose de la vida y de la muerte, y más respecto de la eternidad, estamos completamente ciegos e indigentes. Nuestro plan eterno sin Dios, sin excepción, conduce a la muerte. Podemos argumentar nuestro parecer como bueno y como benéfico para la vida, pero no es así. La necedad de miles de millones de seres humanos muestra que no existe otra posibilidad para vivir eternamente que rendirnos a Dios. Él nos guiará en esta y en la vida porvenir. Para eso nos dio su Palabra, la Biblia. Solo la Palabra de Dios define cómo vivir; no importa lo que tú pienses al respecto.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:26
16.26 El trabajador es trabajador a causa de motivarse a sí mismo. Todo el que necesita ser alentado, jamás será un buen emprendedor. Si tu motivación es externa, tu resultado será mínimo. Aprende a hablarte bien a ti mismo, lo que piensen y digan los demás de ti es irrelevante; lo que verdaderamente importa para el éxito es lo que tu pienses y hables de ti. Por supuesto que esto no excluye el versículo anterior, debes rendirte a Dios no confiando en ti mismo sin Él; pero debes ya dejar de maldecirte y comenzar a bendecirte. Háblate con verdad, pero motívate con fe. Si trabajas por la familia te cansarás; si trabajas por pagar cuentas, tendrás estrés; si trabajas por riquezas, jamás estarás satisfecho; si trabajas por alguna otra cosa que trabajar para ti, será vano. Fuiste creado a imagen y semejanza de Dios y desde el principio puesto a labrar el huerto. Trabaja porque eres un alma trabajadora. Ama el trabajo, disfruta el trabajo, apasiónate del trabajo. Frases tales como “no hay trabajo”, “es muy estresante”, etc., producen cargas y te hacen vivir como si trabajaras quince horas diarias.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:27
16.27 Como un hombre haciendo su propia tumba palada a palada; así el hombre perverso cava su mal con sus acciones y palabras. Habla y quema su destino (incluso afecta destinos ajenos). Si cambia lo que es, cambiará lo que habla y por ende, lo que vive también. El hombre perverso, en hebreo beliyaal, sin ganancia, improductivo. ¿Sabías que la inutilidad es una perversión? Una persona improductiva va creando su propia ruina, sepultará su vida y la de los suyos. Para colmo, el improductivo suele ser una persona de boca encendida; es teórico y gusta de inflamar con sus comentarios la obra de los demás. Hace nada y critica todo, pésima combinación. Si conoces a alguien así, conoces a un muerto.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:28
6.28 El hombre perverso, en hebreo tajpuká, el hombre fraude, falso. El tal provoca contiendas (heb. shalákj), literalmente, separaciones. Si separas amigos eres un fraude, un falso amigo y por cierto, un falso cristiano. Eso no hacen los hijos de Dios, los cuales son pacificadores, amistad a los demás (Mat. 5:9). Discresión. Un problema en las relaciones humanas son aquellos que no son parte de la amistad, pero están entre ambos como si fueran amigos para contar cosas malas de cada uno produciendo discordia, descontento y desconfianza; logrando poco a poco separarlos. ¡Incluso a los mejores amigos! Son diablos (calumniadores). Así que, para mantener buenas relaciones, asegúrate en confirmar lo que te dijeron de tu amigo con tu amigo. Pon cara a cara con tu amigo al chismoso. ¿Qué dice de ti que te sientas cómo cuando te hablan mal de tu amigo? ¿Cómo puedes prestar oídos a eso? ¿Acaso eres tu también diablo?
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:29
16.29 No confíes en aquellas personas que adulan, son malos. Usan sus palabras para engañan lisonjeando, a fin de sacar algún provecho. Así como te elogian delante de ti, también te critican detrás de ti. La adulación suele usarse por el malo para extraviarte del buen camino; reafirma mediante elogios tus errores impidiéndote corregirte, por lo que poco a poco te desvía de la verdad. Cuídate de los tales y cuídate también, de ser uno de los tales. El que mucho elogia públicamente, no sirve de consejero privadamente.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:30
16.30 Una característica de los mentirosos es que suelen manifestar su mentira mediante el lenguaje corporal. Pon atención a las microexpresiones del rostro, suele parpadear cuando está mintiendo, aunque los mentirosos perfectos suelen hacer lo contrario, es decir, mirar fijamente sin parpadear. Pero lo más común, es que cierre los ojos tratando de inventar sus mentiras. La Biblia le llama perversidades, hebreo tajpuká, fraude. También mueve sus labios, habla de más, se excede en los detalles o repite frases. Otra expresión que manifiesta su mentira es la sonrisa sólo con la mitad del rostro. Todo esto para efectuar el mal; esto es, para completar el mal; ya sea porque ha terminado su mal plan o porque ya lo ha cometido contra ti.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:31
16.31 La vida larga suele ser una recompensa a la vida bien vivida. Una especie de recompensa por haber respetado las leyes que rigen la vida en este mundo. Desde comer, dormir y ejercitarse hasta ser prudente, benéfico y laborioso. Fue justo en su vivir, hizo lo que se debe hacer para prolongar la vida y dejo de hacer o nunca hizo aquello que mata el cuerpo y destruye el alma. Con la excepción de los mártires, los justos tendrán larga vida. Envejecerse prematuramente, salvo excepciones, suele ser resultado de vivir mal; ser injusto con el cuerpo que Dios ha dado. No seas injusto: vive bien en todo lo que vivir implica.
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:32
16.32 Antes de ser dueño de algo, se dueño de alguien, es decir, dueño de ti mismo. Las relaciones humanas requieren dominio propio. Se dice que una persona iracunda es de carácter fuerte, pero conforme a la revelación de la Palabra es todo lo contrario, una persona fuerte es aquella que tarda en airarse. Quien controla sus emociones tiene carácter fuerte; si ríes, lloras, te enojas, es decir, eres provocado fácilmente a soltar tus emociones, eres una persona de carácter débil. El problema más común de los seres humanos es que intentan tener fuera de sí mismos lo que no corresponde a su interior. Todavía no son dueños de sí mismos cuando ya quieren ser dueños de los demás; el jovencito que todavía hay que levantarlo de la cama ya piensa en tener novia. Si no supera esto, luego será uno que sueña con ser empresario cuando todavía no controla su agenda diaria. La conquista más grande que harás en esta tierra es la conquista de ti mismo. ¿Sabías que puedes liberar tu potencial a través de tus emociones? Imagina que no puedes sentir. Miras una película triste sin conmoverte; escuchas una canción romántica sin que desees tener cerca a la persona amada; lees una poesía y te aburres. Un beso nada te produce. Un bebé no te enternece. Un regalo no te emociona. Seco, frío, sin vida. Prácticamente estar sin emociones es como estar muerto en vida. Las emociones son un gran don de Dios al hombre. Podemos reír, gozar, enojarnos, sentir pena, empatía, celos. Sin emociones, ¿cómo reaccionar correctamente ante las circunstancias? Y no me refiero al descontrol emocional que lleva al ser humano a ser esclavo de sus pasiones y juguete de las circunstancias; sino a la gran ayuda que resulta la ira al momento de defenderse de la injusticia, o de la estabilidad y el placer del deseo en el matrimonio; o bien, las lágrimas ante el amigo enfermo y la alegría por las metas adquiridas. Me imagino a un mundo sin emociones como esas películas de zombis y muertos vivientes en donde sólo tienen deseo de comer. Algunos creyentes han subestimado las emociones tratando de anularlas como si la insensibilidad fuese más espiritual; pero es todo lo contrario, entre más espiritual sea el hombre, más sensible será. Dios no habría creado las emociones si luego quisiera que el hombre no las utilizara. Un desalmado es aquel que anula las funciones del alma. Hay dos personajes bíblicos que ilustran esta verdad. El primero de ellos se llamó Elías; y el segundo, Eliseo. Elías representa al escogido de Dios que gozando de su favor desperdicia mucho de su privilegio mediante el descontrol emocional; mientras que Eliseo presenta al hombre que igualmente pasional, aprovecha sus emociones para liberar el poder de su espíritu. Elías fue el profeta que controló el agua y el fuego, pero se extravió en cuanto a la pasión interna. Sólo mientras controló sus emociones fluyó su poder. Controló el cielo para que lloviera a voluntad. Controló la vida resucitando al hijo de una viuda. Controló el gobierno confrontando al rey Acab por su maldad e idolatría. Controló la religión haciendo descender fuego del cielo y matando a los 450 profetas de Baal. Sin embargo, no controló sus emociones y en consecuencia, vino su caída: experimentó depresión por temor. Huyó de la reina Jezabel y debajo de un enebro le rogaba a Dios que le quitara la vida. El cansancio puede destruir el buen uso de las emociones. Se escondió en una cueva en Horeb, la misma donde Moisés vio el fuego de Dios. Elías intentaba recuperar el fuego de Dios; pero repetía una y otra vez: “sólo yo he quedado…” Sin embargo, mientras Elías se sentía el único, Dios mandó por lo menos a tres profetas más a continuar la obra. Era tiempo de un sucesor. El epitafio de su vida lo marca como “un hombre sujeto a pasiones semejantes a las nuestras” (Stg. 5:17). Hay una gran diferencia entre ser un hombre sujeto a pasiones y ser un hombre que sujeta las pasiones. Así hay personas altamente dotadas de potencial; pero inútiles a causa de sus emociones descontroladas… Los dones te llevan, pero es el carácter lo que te sostiene. Por su parte Eliseo fue un sustituto doblemente útil. Mira su llamado y su carácter tenaz y decidido. Mientras que Elías lloraba en una cueva renunciando a su llamado; Eliseo araba su tierra con doce yuntas de bueyes. Cuando la tierra es arada se usa una yunta, y si la tierra es dura se usan dos; pero si se requieren de tres yuntas entonces la tierra es verdaderamente difícil. Prácticamente ningún agricultor usaría una cuarta yunta. Recordemos además que acababan de pasar tres años de absoluta sequía. Sin embargo, Eliseo usa doce yuntas, yendo el mismo en la doceava, ¡estaba decidido a abrir la tierra! Era como si Dios hubiera dicho: “no usaré más a este profeta llorón (Elías), aunque sea mi favorito; prefiero a ese campesino terco que no se rinde (Eliseo)”. Así que le mandó a Elías que fuese a ungirlo en su lugar. Él era un hombre que Liberaba su espíritu mediante sus emociones. Una vez en su enojo profetizó y murieron cuarenta y dos muchachos que se burlaban de él siendo atacados por osos. En esto era como Jesús, que aún en su enojo liberó adecuadamente el poder de su espíritu: como la vez en el templo al sacar a los vendedores y otra ocasión con el mensaje de los ayes contra escribas y fariseos. Eliseo, durante la enfermedad que le llevó a la muerte, no se desanimó; sino que atendió al rey Joás que le buscó por ayuda en la guerra. Eliseo le mandó tirar una flecha por la ventana teniendo que poner sus propias manos sobre las del rey para hacer esto; luego, le ordenó golpear la tierra con las flechas, ya que el rey lo hizo tímidamente sólo tres veces, por lo que Eliseo se enojó y lo exhortó por su falta de pasión. Aún muerto, los huesos de Eliseo retenían la unción, pues su contacto resucitó a un hombre. En esto, Eliseo representa a Cristo. Podemos ver a Juan el Bautista en Elías, él es el Elías que había de venir; pero Eliseo tipifica a Cristo, el Ungido de Dios que trae vida con su muerte. Aún después de muerto, Jesús vivifica al hombre. La cruz era una herramienta romana de muerte; más por la gracia de Dios fue constituida en un manantial de vida para nosotros. Cuando fuimos arrojados por los ladrones en el seol, Cristo nos vivificó y esto aún cuando estábamos muertos en delitos y pecados. ¡Aleluya! Mejor es el que tarda en airarse que el fuerte; y el que se enseñorea de su espíritu, que el que toma una ciudad. Es mejor una persona decidida que usa sus emociones que otra llena de potencial, pero que está sujeto a sus pasiones. Quien es señor de sí mismo primeramente, puede enseñorearse de lo demás. No deseo conocer tus talentos, sino tu estabilidad. Una de las virtudes más altas es la de saber expresar tus emociones adecuadamente. Hay tiempo para llorar y para reír, ¡qué trágico es hacerlo a destiempo! ¿Estás en el ministerio de Elías o en el de Eliseo?
— Roberto Tinoco
Proverbios 16:33
16.33 Dios define la suerte, nada está al capricho de la casualidad. Sin embargo y por lo mismo, no eches suertes, mejor siembra y se te dará en tu regazo abundancia (Lucas 6:38). No ofendas a Dios viviendo a la casualidad; sino honralo mediante la confianza. Dios sustenta la suerte, pero sustenta aun más a los hombres y mujeres de fe que confían en Él y le obedecen.
— Roberto Tinoco