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Mateo 10
Jesús envía a los doce apóstoles
1Entonces llamando a sus doce discípulos, les dio autoridad sobre los espíritus inmundos, para que los echasen fuera, y para sanar toda enfermedad y toda dolencia.🗨📝 2Los nombres de los doce apóstoles son estos: primero Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano; Jacobo hijo de Zebedeo, y Juan su hermano;🗨📝 3Felipe, Bartolomé, Tomás, Mateo el publicano, Jacobo hijo de Alfeo, Lebeo, por sobrenombre Tadeo,🗨📝 4Simón el cananista, y Judas Iscariote, el que también le entregó.🗨📝 5A estos doce envió Jesús, y les dio instrucciones, diciendo: Por camino de gentiles no vayáis, y en ciudad de samaritanos no entréis,🗨📝 6sino id antes a las ovejas perdidas de la casa de Israel.🗨📝 7Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado.🗨📝 8Sanad enfermos, limpiad leprosos, resucitad muertos, echad fuera demonios; de gracia recibisteis, dad de gracia.🗨📝 9No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos;🗨📝 10ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de bordón; porque el obrero es digno de su alimento.🗨📝 11Mas en cualquier ciudad o aldea donde entréis, informaos quién en ella sea digno, y posad allí hasta que salgáis.🗨📝 12Y al entrar en la casa, saludadla.🗨📝 13Y si la casa fuere digna, vuestra paz vendrá sobre ella; mas si no fuere digna, vuestra paz se volverá a vosotros.🗨📝 14Y si alguno no os recibiere, ni oyere vuestras palabras, salid de aquella casa o ciudad, y sacudid el polvo de vuestros pies.🗨📝 15De cierto os digo que en el día del juicio, será más tolerable el castigo para la tierra de Sodoma y de Gomorra, que para aquella ciudad.🗨📝 16He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas.🗨📝 17Y guardaos de los hombres, porque os entregarán a los concilios, y en sus sinagogas os azotarán;🗨📝 18y aun ante gobernadores y reyes seréis llevados por causa de mí, para testimonio a ellos y a los gentiles.🗨📝 19Mas cuando os entreguen, no os preocupéis por cómo o qué hablaréis; porque en aquella hora os será dado lo que habéis de hablar.🗨📝 20Porque no sois vosotros los que habláis, sino el Espíritu de vuestro Padre que habla en vosotros.🗨📝 21El hermano entregará a la muerte al hermano, y el padre al hijo; y los hijos se levantarán contra los padres, y los harán morir.🗨📝 22Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo.🗨📝 23Cuando os persigan en esta ciudad, huid a la otra; porque de cierto os digo, que no acabaréis de recorrer todas las ciudades de Israel, antes que venga el Hijo de Hombre.🗨📝 24El discípulo no es más que su maestro, ni el siervo más que su señor.🗨📝 25Bástale al discípulo ser como su maestro, y al siervo como su señor. Si al padre de familia llamaron Beelzeb, ¿cuánto más a los de su casa?🗨📝 26Así que, no los temáis; porque nada hay encubierto, que no haya de ser manifestado; ni oculto, que no haya de saberse.🗨📝 27Lo que os digo en tinieblas, decidlo en la luz; y lo que oís al oído, proclamadlo desde las azoteas.🗨📝 28Y no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno.🗨📝 29¿No se venden dos pajarillos por un cuarto? Con todo, ni uno de ellos cae a tierra sin vuestro Padre.🗨📝 30Pues aun vuestros cabellos están todos contados.🗨📝 31Así que, no temáis; más valéis vosotros que muchos pajarillos.🗨📝 32A cualquiera, pues, que me confiese delante de los hombres, yo también le confesaré delante de mi Padre que está en los cielos.🗨📝 33Y a cualquiera que me niegue delante de los hombres, yo también le negaré delante de mi Padre que está en los cielos.🗨📝 34No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada.🗨📝 35Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra;🗨📝 36y los enemigos del hombre serán los de su casa.🗨📝 37El que ama a padre o madre más que a mí, no es digno de mí; el que ama a hijo o hija más que a mí, no es digno de mí;🗨📝 38y el que no toma su cruz y sigue en pos de mí, no es digno de mí.🗨📝 39El que halla su vida, la perderá; y el que pierde su vida por causa de mí, la hallará.🗨📝 40El que a vosotros recibe, a mí me recibe; y el que me recibe a mí, recibe al que me envió.🗨📝 41El que recibe a un profeta por cuanto es profeta, recompensa de profeta recibirá; y el que recibe a un justo por cuanto es justo, recompensa de justo recibirá.🗨📝 42Y cualquiera que dé a uno de estos pequeñitos un vaso de agua fría solamente, por cuanto es discípulo, de cierto os digo que no perderá su recompensa.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Mateo 10: RV60
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Mateo 10:1
10.1 ¿Por qué escogió a doce discípulos y no once o trece o diez? En el lenguaje de las Sagradas Escrituras, el número doce es símbolo del reino de Dios. Por ello tenemos doce patriarcas, doce tribus de Israel y ahora doce apóstoles. Además de doce jueces entre el Éxodo y los reyes; así como fue también el número doce el factor predominante en la construcción del Templo de Salomón; incluso es el número predominante en la Nueva Jerusalén. Doce es el múltiplo de los 144 mil mencionados en Apocalipsis; y fueron doce los ungidos mencionados directamente en su unción (5 sacerdotes y 7 reyes). ¿Has notado que fue a los doce años que apareció por primera vez Jesús en el templo de Jerusalén públicamente hablando de las Escrituras? Les dio autoridad sobre espíritus inmundos. Algunos hacen distinción entre los espíritus inmundos y los demonios diciendo que los segundos pertenecen a los ángeles que se revelaron, pero que los segundos son resultado de una humanidad antes de Adán. No existe base bíblica alguna para tales aseveraciones, salvo la imaginación. El término espíritus inmundos define la condición de los ángeles caídos; mientras que la expresión “demonios” señala lo qué son. Cómo están y qué son respectivamente. También les dio poder a sus discípulos para sanar toda enfermedad y toda dolencia. Esto no fue algo ligero, jamás se ha vuelto a levantar grupo alguno hacedor de milagros como los primeros apóstoles. Dios sigue haciendo milagros, de lo cual somos testigos; pero ese grupo gozó de un llamado especial.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:2
10.2 Mateo los llama primero discípulos (vr.1). Porque los escogió Jesús de entre los discípulos (70). Luego los llama apóstoles (vr.2), porque el plan de Dios es que todo discípulo se desarrolle hasta el perfecto desempeño de su ministerio. Dios no llama a nadie a estar flojo, todos tenemos algún ministerio. Al comprar la lista de los doce que da Mateo con las de Marcos, Lucas y Hechos vemos: las doce se dividen en 3 (símbolo de perfección celestial). Cada división de 3 contiene a 4 apóstoles (símbolo de perfección terrenal, los 4 puntos cardinales). A pesar de que las listas muestran cambios en el orden de los apóstoles, cada grupo de 4 apóstoles tiene al mismo capitán, por decirlo así: Pedro, Felipe y Jacobo hijo de Alfeo. Hay 3 pares de hermanos: Pedro y Andrés forman el 1er grupo; Juan y Jacobo el segundo; y Jacobo junto con Tadeo, el 3er grupo. Todo esto nos dice que Dios no hace nada al azar; hay un propósito eterno bien definido. El primero en la lista de los doce generalmente es Pedro. Figuró primero desde el principio no a la manera de una cabeza de la iglesia estilo papado, pues jamás vemos en las Escrituras que se le diera dicha investidura. Sin embargo, Pedro fue sobresaliente en su llamado. Simón es una caña frágil, representa el lado humano del apóstol, el hombre cuya naturaleza heredada de su padre Jonás es limitada y frágil. Jesús le llamó Pedro, que significa piedra. Es el lado espiritual del apóstol, el hombre fuerte y sólido a quien el Señor puede encomendarle el cuidado de la iglesia. Todos los cristianos tenemos un Simón y también un Pedro. Esta doble identidad hace de nosotros criaturas débiles y poderosas a la vez. Mientras estemos en este mundo deberemos enfrentar dicha dualidad; Simón nos recuerda nuestra necesidad de dependencia, pero Pedro nuestra capacidad en Cristo. Andrés era hermano de Pedro; de hecho, él trajo al apóstol Pedro a la iglesia, ¡vaya convertido que ganó! Se caracterizó por su capacidad para ser segundo, un extraordinario apoyo que gustaba traer piedras para el edificio de Dios. De carácter humilde nunca se le llama hijo de Jonás, sino sólo hermano de Pedro, como si no tuviera la misma naturaleza carnal de su padre y sí la dedicación y fortaleza de su hermano transformado. Trajo los cinco panes y los dos peces para la alimentación de la multitud, es un apóstol de la prosperidad y de la abundancia. Trajo a Jesús unos griegos que lo buscaban, prototipo de apóstol de los gentiles, a quienes finalmente iría en la madurez de su vida. Jacobo hijo de Zebedeo se destacó por la fuerza de su carácter. Solía pedir el primer lugar y lo único que consiguió fue ser el primero de los mártires entre los doce. Prácticamente no hizo nada por la obra del evangelio, pues murió apenas iniciando la iglesia. Juan su hermano, por su parte, fue el último en morir entre los doce. Fueron una especie de paréntesis de los doce, el primero y el último en morir como quienes estuvieran a derecha y a la izquierda del Maestro, tal como solicitaron. Se cumplió en ellos ser bautizados con el bautismo de muerte del Maestro. Ambos hermanos recibieron el apodo por parte del Maestro de Boanerges, que significa “hijos del trueno”. Eran impulsivos y egoístas de inicio, proponían que se les diera poder de hacer descender fuego del cielo sobre los que los rechazaban como si fueran seguidores de Zeus, más que de Cristo. Eran un trueno, un rugido escandaloso que originalmente buscaba sólo lo propio. Con todo, Juan llegó a ser el discípulo que más creció entre los doce, sus cartas finales muestran la grandeza de Cristo formada en Juan; por algo se le conoce como el discípulo amado. Mientras Pedro amaba a Jesús, parecía que Jesús amaba más a Juan. Si Dios pudo usar a alguien como los hijos del trueno, también hay esperanza para nosotros.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:3
10.3 Luego se menciona a Felipe, cuyo nombre griego se refiere a quienes cuidaban caballos. Solía tomar decisiones hasta que otros también se decidieran, por ejemplo, trajo a Natanael a Jesús y se volvió seguidor después de traerlo. También, los griegos que vinieron a Jesús vinieron primero a Felipe, quizá por su Nombre griego, pero éste los llevó a Andrés, necesitaba confirmación, además de ser el clásico hombre de protocolos. Felipe fue el que supuso imposible alimentar a la multitud, era un hombre de límites. También fue el mismo que le dijo a Jesús que le mostrara al Padre y esto les bastaría, mostrando con ello incredulidad y falta de conocimiento acerca de quién es Cristo. Enseguida menciona la Escritura a Bartolomé, quien también es conocido como Natanael. Este es hombre de mayor virtud entre los doce a quien Cristo llamó “un verdadero israelita en quien no hay engaño”. Desde el principio muestra su conocimiento de las Escrituras, con un poco de prejuicio por la tierra de Jesús, pero enseñable. Antes de que Pedro confesara que Jesús el Cristo, el Hijo del Dios Viviente, Natanael hizo una confesión semejante y la realizó en el primer día que conoció al Mesías. Sigue en esta lista Tomás, a quien podríamos definir como “el gemelo pesimista”. La Biblia dice que era un gemelo, y sus pocas apariciones en la Palabra lo presentan algo negativo. Cuando murió Lázaro dijo “vamos y muramos con él” (Juan 11:16), frase bastante dramática. Fue Tomás también quien dijo a Jesús que no podían seguirle porque no sabían a donde iba ni conocían el camino (Juan 14). Y quizá el pasaje más conocido acerca de Tomás es su famosa aseveración incrédula negando la resurrección de Jesús (Juan 20). Sin embargo, de este hombre Dios levantó a un poderoso apóstol. Más tarde habremos de ver a Tomás junto a otros seis discípulos pescando una asombrosa y milagrosa pesca por la Palabra de Cristo, para luego comer pescado asado con Él en la playa. Esa vez sólo Pedro es mencionado primero que Tomás. Cuando recuperas tu fe tienes delante de ti la pesca milagrosa, la bendición y la productividad. Por cierto, el altar de Tomás quedó tan bien restaurado que lo miramos en el aposento alto junto a los demás discípulos, esperando el cumplimiento de la Promesa del Padre de ser llenos del Espíritu santo (Hechos 1:13-26). Luego tenemos a Mateo el publicano, el ex cobrador de impuestos odiado por la nación que llegó a ser el apóstol que escribió el evangelio del Rey. Para Jesús, Mateo fue la vida desperdiciada cobrando impuestos que llegó a ser un regalo de Dios a la iglesia y al mundo como apóstol y evangelista; todo, porque obedeció inmediatamente el «sígueme» del Señor. Enseguida se menciona al segundo Jacobo, conocido como de Alfeo o el menor. No hay nada en la Biblia registrado acerca de él, es el micro discípulo, muy posiblemente hermano de Mateo, lo que haría de los discípulos varios grupos de hermanos (Simón y Andrés; Jacobo y Juan; y Mateo y Jacobo el menor); y también es muy posible que sea primo del Señor Jesús, lo que se deduce de los nombres de las mujeres ante la cruz y según una leyenda, es la razón por la que le llamaban el menor, por su parentesco con el Maestro. Enseguida se nombra a Lebeo, por sobrenombre Tadeo, su apodo significa “niño de pecho” y “niño de corazón”. Siendo que en dos idiomas diferentes lo llaman con el mismo significado, podemos inferir que tenía un carácter tierno. Es un hombre diferente entre los doce, tierno a pesar de que se le nombra comúnmente en entre Judas Iscariote y Simón el zelote. El incorruptible a pesar de las experiencias. Lo único que fue registrado de las palabras de Tadeo en la Biblia expresan su deseo de que Cristo sea conocido por el mundo entero. Su noble corazón era verdaderamente un apóstol.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:4
10.4 Simón el cananista, conocido también como el zelote. Era lo que hoy llamaríamos un terrorista, pero aun así llamado por Jesús. Era ferviente y celoso, dispuesto a todo por una causa. ¡Vaya grupo que era el de los discípulos de Jesús! Y el último de los doce, el personaje más controvertido es sin lugar a dudas Judas Iscariote. Se le conoce como el que entregó al Maestro, el traidor. ¿Por qué lo hizo? Porque tenía su propia causa y quería obligar a Jesús a manifestarse como Señor dándoles el trono y reino prometido. Este Judas, junto con los demás mencionados en el versículo anterior, vinieron a casa con el Señor, muy posiblemente la casa de Simón Pedro. Un excelente tipo o figura de la iglesia, la Casa de Dios compuesta de discípulos llamados de toda clase de condición y lugares. ¡Con este material se inició la edificación del reino! ¡Hay oportunidad para ti y para mí!
— Roberto Tinoco
Mateo 10:5
10.5-6 El evangelio fue primeramente dirigido a los judíos; no por discriminación, sino como estrategia (Rom. 1:16); Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra (Hechos 1:8). Era parte del cumplimiento de las promesas dadas a los patriarcas, pero en su momento se ampliaría al mundo entero. En cierto sentido, es semejante al dicho coloquial: “el buen juez por su casa empieza”; o como los requisitos al ministerio, primeramente “que gobierne bien su casa…pues si no sabe gobernar su casa, ¿cómo cuidará la iglesia de Dios” (1 Tim. 3:4-5). Israel era, en el momento de la encarnación de nuestro Señor, “las ovejas perdidas”. Tuvieron la Ley, los profetas, las promesas, entre muchos otros privilegios, pero aun así se extraviaron. Peor que perderse en el mundo es perderse dentro de casa. Lo primero puede ser un error, pero lo segundo es maldad.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:6
10.5-6 El evangelio fue primeramente dirigido a los judíos; no por discriminación, sino como estrategia (Rom. 1:16); Jerusalén, Judea, Samaria y hasta lo último de la tierra (Hechos 1:8). Era parte del cumplimiento de las promesas dadas a los patriarcas, pero en su momento se ampliaría al mundo entero. En cierto sentido, es semejante al dicho coloquial: “el buen juez por su casa empieza”; o como los requisitos al ministerio, primeramente “que gobierne bien su casa…pues si no sabe gobernar su casa, ¿cómo cuidará la iglesia de Dios” (1 Tim. 3:4-5). Israel era, en el momento de la encarnación de nuestro Señor, “las ovejas perdidas”. Tuvieron la Ley, los profetas, las promesas, entre muchos otros privilegios, pero aun así se extraviaron. Peor que perderse en el mundo es perderse dentro de casa. Lo primero puede ser un error, pero lo segundo es maldad.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:7
10.7 Solo Mateo se refiere al reino de Dios como el reino de los cielos. La diferencia entre ambos es dispensacional. El reino de Dios es el gobierno de Dios sobre todo desde siempre y hasta siempre; mientras que el reino de los cielos es la manifestación de dicho gobierno sobre la tierra en la era de la iglesia. En días de Jesús el reino de los cielos se había acercado porque la iglesia estaba por comenzar la iglesia y un poco después el reino ya ha estado entre nosotros. Esto es especialmente cierto a partir de la resurrección de nuestro Señor y a manera de inauguración, desde el Pentecostés cuando la venida del Espíritu Santo a la iglesia demostró la entronización del Rey Jesucristo (Fil. 2:8-9; Rom. 1:3-4; Ef. 1:20-23).
— Roberto Tinoco
Mateo 10:8
10.8 La demostración del mensaje apostólico fueron los milagros y las señales. Como expresara años después el poderoso apóstol Pablo ante el cuestionamiento de los hermanos corintios a su ministerio: Pero iré pronto a vosotros, si el Señor quiere, y conoceré, no las palabras, sino el poder de los que andan envanecidos. Porque el reino de Dios no consiste en palabras, sino en poder (1 Cor. 4:19-20). Habían recibido gratuitamente la autoridad sobre los demonios, sobre la enfermedad y sobre las dolencias; por tanto, debían usarla sin esperar nada a cambio. Esta autoridad también puede conocerse como “los poderes del siglo venidero” (Heb. 6:5).
— Roberto Tinoco
Mateo 10:9
10.9-10 Sin apego a las posesiones de este mundo. Evidentemente no se trata de castrar el impulso del desarrollo ministerial, sino de circuncidar el corazón tanto de la codicia como de la avaricia (1 Tim. 6:8-10). No prohíbe al ministro tener bienes, sino a que las posesiones tengan al ministro. Fue una medida transitoria con propósito ejemplar /Luc. 22:35-36). ¡Cuidado siervo de Dios! (lee Rom. 16:18). Malos ejemplos como Lot, su mujer; así como Guiezi, el criado de Eliseo; y el profeta Balaam son claras advertencias acerca de este particular. Con todo, el obrero es digno de su alimento –dijo el Señor. No habrá de padecer necesidad fuera de la excepción del martirio y debe mantenerse la dignidad del siervo de Dios en su sustento. No debe padecer miseria ni ser menospreciado (1 Cor. 9:7-14).
— Roberto Tinoco
Mateo 10:10
10.9-10 Sin apego a las posesiones de este mundo. Evidentemente no se trata de castrar el impulso del desarrollo ministerial, sino de circuncidar el corazón tanto de la codicia como de la avaricia (1 Tim. 6:8-10). No prohíbe al ministro tener bienes, sino a que las posesiones tengan al ministro. Fue una medida transitoria con propósito ejemplar /Luc. 22:35-36). ¡Cuidado siervo de Dios! (lee Rom. 16:18). Malos ejemplos como Lot, su mujer; así como Guiezi, el criado de Eliseo; y el profeta Balaam son claras advertencias acerca de este particular. Con todo, el obrero es digno de su alimento –dijo el Señor. No habrá de padecer necesidad fuera de la excepción del martirio y debe mantenerse la dignidad del siervo de Dios en su sustento. No debe padecer miseria ni ser menospreciado (1 Cor. 9:7-14).
— Roberto Tinoco
Mateo 10:11
10.11 Así como les indicó cuidar su corazón respecto de la codicia en las palabras anteriores; el Señor les enseña a guardar la dignidad de su llamado en estas palabras. Debían primero, al llegar a una ciudad, ya que habrían de predicar por el mundo entero, informarse quién en esa ciudad tiene reputación de digno. Esto obedece al propósito de no ponerle tropiezo a la Palabra de Dios en esa ciudad con el descrédito. Tómese por ejemplo de tal dignidad la selección de los diáconos (Hechos 6:3) y el ordenamiento de los ministros (1 Tim. 3:7). Predicando en ciudades y aldeas, lugares grandes y pequeños llenándolo todo con el evangelio del reino de Dios. Quedándose en la casa de aquél digno que les abriese las puertas sin cambiar de un lugar a otro como un asunto de cortesía y procurando no ofender a su hospedador haciéndolo pensar que van de acá para allá sacando provecho o buscando mejores lugares. Y por supuesto, para evitar la tentación ministerial de preferir a un hermano por sobre otro cuando haya convertidos con mejores posibilidades económicas.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:12
10.12 Todo el que se precie de llevar la Palabra de Dios debe también llevar en sus labios la bendición de Dios. Saludar la casa es más que cortesía, es profecía. Se usa un termino griego que significa abrazar. Se refiere a proferir palabras de bendición como abrazando las almas de los que le hospedan. Es uno que tiene palabras de vida que trasmitir (Hechos 7:38). Su amabilidad debe contrarrestar toda apariencia de solicitud de pleitesía.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:13
10.13 Hay casas dignas y casas indignas. Familias en quienes la bendición de Dios se anidará y familias en donde no se posará mayor gracia que el favor universal. En aquellas casas que sean dignas, el siervo de Dios que las bendiga las hará benditas; pero en aquellas que no sean dignas, la bendición del siervo de Dios no solo no las hará benditas, sino que las dejará aun más indignas que antes. La paz que vendrá sobre las cosas dignas de la bendición del siervo de Dios recibirán paz. Seguro que al hablar de esto Jesús usó el término shalom, tan usado en el saludo y la bendición judía. Término que significa mucho más que paz, quiere decir satisfacción de todo bien, prosperidad en todo. Por un lado, la bendición del siervo de Dios hace posible esto; pero por el otro, la dignidad de la familia es la que permite el despliegue del poder sobrenatural de la bendición. Con todo, la bendición de abundancia no se perderá, pues una vez que sale de los labios hará lo suyo, con los dignos que la reciban o con aquel que la ha proferido, al no hallar receptáculos dignos de la misma.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:14
10.14-15 El ministro, especialmente el apóstol, no debe ser tomado como un hombre común. La investidura sobre él, por el Señor que representa, le engrandecen. Debe ser recibido y debe ser escuchado con el honor que es recibido y escuchado el Señor que le envía. Por eso las consecuencias de su rechazo son como las consecuencia del rechazo de Cristo mismo. No se trata de él, sino de Cristo, ya que va en su Nombre. Si es afrentado y tiene que salir de la casa o ciudad a la que ha llevado la Palabra del Señor, es como si el Señor mismo estuviere saliendo de esa casa o ciudad. Lo único que queda es la condenación. Y condenación peor que aquella que aquejara a Sodoma y Gomorra, pues rechazaron a más que ángeles, a apóstoles y ministros del Señor. Y si tal es la dignidad del ministro, ¿no habrá de conducirse en la gloria de su llamado en toda su manera de vivir? Ligado a lo anterior aunque en un plano menor por tratarse de la iglesia, el apóstol Pablo escribió al obispo Tito: Estas cosas habla, exhorta y reprende con toda autoridad. ¡Que nadie te menosprecie! (Tit.2:15). No debía permitir que la congregación gobernara.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:15
10.14-15 El ministro, especialmente el apóstol, no debe ser tomado como un hombre común. La investidura sobre él, por el Señor que representa, le engrandecen. Debe ser recibido y debe ser escuchado con el honor que es recibido y escuchado el Señor que le envía. Por eso las consecuencias de su rechazo son como las consecuencia del rechazo de Cristo mismo. No se trata de él, sino de Cristo, ya que va en su Nombre. Si es afrentado y tiene que salir de la casa o ciudad a la que ha llevado la Palabra del Señor, es como si el Señor mismo estuviere saliendo de esa casa o ciudad. Lo único que queda es la condenación. Y condenación peor que aquella que aquejara a Sodoma y Gomorra, pues rechazaron a más que ángeles, a apóstoles y ministros del Señor. Y si tal es la dignidad del ministro, ¿no habrá de conducirse en la gloria de su llamado en toda su manera de vivir? Ligado a lo anterior aunque en un plano menor por tratarse de la iglesia, el apóstol Pablo escribió al obispo Tito: Estas cosas habla, exhorta y reprende con toda autoridad. ¡Que nadie te menosprecie! (Tit.2:15). No debía permitir que la congregación gobernara.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:16
10.16 El Rey previene a sus embajadores. La vida en este mundo presenta dificultades y una de ellas es la ventaja que tienen quienes no conocen a Dios por encima de los creyentes respecto a la sagacidad. Un cristiano no debe ser ingenuo, sino reconocer que es como una oveja en medio de lobos; es decir, tratarán de devorarlo. No te conviertas en lobo, pero tampoco seas su comida. ¿Lo sabes? No creas todo lo que escuchas ni entregues tu corazón a nadie fuera de Dios. Es como hacer trato con el diablo, por eso debes ser prudente como una serpiente (2 Cor. 2:11).; sin embargo, conserva tu integridad, no te corrompas. tu carácter debe ser de Paloma, es decir, fruto del Espíritu Santo. Una paloma no ambiciona mucho y gusta de las alturas, tanto como de las cosas sencillas como un poco de semilla en tierra. Una paloma no es ofensiva, prefiere volar y prefigura la inocencia como el cristiano, sabio para el bien e inocente para el mal (Rom. 16:19).
— Roberto Tinoco
Mateo 10:17
10.17 Sé prudente, no entregues tu corazón ni te confíes. El hombre en este mundo puede maltratarte, especialmente a causa de tu fe; así que toma tus precauciones. Esto es más cierto cuando se trata de religiones humanas; ten cuidado, no en vano les advirtió el Señor acerca de concilios y sinagogas (alusión primeramente a la persecución judía contra la iglesia en el primer siglo Hechos 5:40). Todo movimiento religioso, por muy bien intencionado que sea, suele politizarse en la tercera o cuarta generación; entonces comienza a perseguir a quienes sean la vanguardia del mover de Dios en ese momento. El peor enemigo del profeta joven suele ser el profeta viejo. La religiosidad tiene azotes para la espiritualidad. ¡Con cuánta frecuencia se encuentra la palabra azotes junto al término concilios!
— Roberto Tinoco
Mateo 10:18
10.18 Además de la persecución religiosa, la iglesia puede enfrentar también la persecución política, principalmente de parte de los gentiles. Por eso la alusión a gobernadores y reyes. Una clara referencia a la persecución principalmente por parte del imperio romano en los tiempos en los que Mateo escribió su evangelio (Hechos 12:1-3) y que incluso alcanzaría la destrucción de Jerusalén en el año 70 de nuestra era. En relación a este versículo, como al anterior, el apóstol Pablo testificó: “5 veces he recibido de los judíos cuarenta azotes menos uno; tres veces he sido flagelado con varas; una vez he sido apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado en lo profundo del mar, muchas veces he estado en viajes a pie, en peligros de ríos, en peligros de asaltantes, en peligros de los de mi nación, en peligros de los gentiles, en peligros en la ciudad, en peligros en el desierto, en peligros en el mar, en peligros entre falsos hermanos…” (2 Cor. 11:24-26). Tus quejas deben desaparecer, no has tenido que resistir hasta la sangre. Pero todo esto no es a causa de sufrir por el sufrimiento mismo, sino para extender el reino de Dios mediante el testimonio de Jesucristo o predicación del evangelio. Es claro que habría resistencia, pues se trata del avance de un reino sobre el mundo; pero venciendo dicha resistencia, la iglesia sigue abriéndose paso.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:19
10.19-20 En el caso de los primeros discípulos no había opción: cuando os entreguen, porque de hecho los entregarían. En el caso de los cristianos de todos los siglos: “si llegaran a entregarnos”. Pero tanto los unos como los segundos, debemos sentirnos privilegiados por pertenecer a los testigos de Jesucristo. Unos por sufrir por su Nombre y los otros por no sufrir por su Nombre. Y si no debemos preocuparnos por ser entregados, menos debemos preocuparnos por ser libres. Dios no promete dar siempre la salida de la cárcel física, pero siempre dará la libertad del alma. Y dentro de esta libertad, estará la libertad de hablar lo que se debe hablar. El mejor recurso contra todas las adversidades de la vida se encuentra en las palabras, y por causa de Cristo, estas palabras estarán en nuestra boca siempre por el Espíritu Santo que nos fue dado. Quien sirve a Dios tendrá las Palabras de Dios; y a quien está dispuesto a dedicar a Dios su último aliento, tendrá siempre de Dios el aliento de vida de su Espíritu Santo. Dios no callará cuando estés dispuesto a no callar. Y no tendrás que hablar tú cuando se trate de su causa, ya que será Él quien hable a través de ti. Si te faltan palabras de parte de Dios en tu vida es porque te falta darle vida tuya a Dios.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:20
10.19-20 En el caso de los primeros discípulos no había opción: cuando os entreguen, porque de hecho los entregarían. En el caso de los cristianos de todos los siglos: “si llegaran a entregarnos”. Pero tanto los unos como los segundos, debemos sentirnos privilegiados por pertenecer a los testigos de Jesucristo. Unos por sufrir por su Nombre y los otros por no sufrir por su Nombre. Y si no debemos preocuparnos por ser entregados, menos debemos preocuparnos por ser libres. Dios no promete dar siempre la salida de la cárcel física, pero siempre dará la libertad del alma. Y dentro de esta libertad, estará la libertad de hablar lo que se debe hablar. El mejor recurso contra todas las adversidades de la vida se encuentra en las palabras, y por causa de Cristo, estas palabras estarán en nuestra boca siempre por el Espíritu Santo que nos fue dado. Quien sirve a Dios tendrá las Palabras de Dios; y a quien está dispuesto a dedicar a Dios su último aliento, tendrá siempre de Dios el aliento de vida de su Espíritu Santo. Dios no callará cuando estés dispuesto a no callar. Y no tendrás que hablar tú cuando se trate de su causa, ya que será Él quien hable a través de ti. Si te faltan palabras de parte de Dios en tu vida es porque te falta darle vida tuya a Dios.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:21
10.21 Que el mundo persiga al discípulo de Jesucristo es hasta cierto punto comprensible; pero que sean sus familiares más cercanos es realmente muy doloroso. La historia da prueba de que esto ha sucedido muchas veces cumpliendo las palabras del profeta Miqueas: los enemigos serán los de tu propia casa (Miq. 7:6). Como se quejara el fiel Job en su aflicción: todos mis amigos íntimos me abominan; aquellos a quienes amo se han vuelto contra mí (Job 19:19). ¿Qué hacer cuando esto sucede? Seguir fiel en tu amor a Cristo y no convertirte en tu perseguidor reaccionando con enojo. Si sientes mal por quien desea tu mal, ¿no has permitido que el mal entre en ti?
— Roberto Tinoco
Mateo 10:22
10.22 Ser aborrecidos no es agradable, y ser aborrecidos de todos es terrible. Han existido tiempos de en donde la iglesia ha parecido estar contra las cuerdas y perdiendo la batalla de la vida; pero solo en apariencia. Siempre ha sido vencedora, solo que ocasionalmente ha necesitado perder para ganar; es decir, morir por Cristo. En esos tiempos todo lo que tiene que hacer el creyente es mantener su fe, perseverar en su devoción por Cristo a pesar de todo, y finalmente es salvo. Quizá no de la aflicción y muerte física, pero sí respecto de la vida eterna. La palabra traducida como perseverare es traducida en otras porciones bíblicas como paciencia. Literalmente significa “aguante alegre”. Eso es lo que se necesita para perseverar: seguir siendo feliz en la persecución, sin amargura, queja ni rencor. Seguir amando a Cristo y no corromperse por el mal. Después de todo, tal persecución no es por causa nuestra, sino del Nombre del Señor (Juan 15:18-21; 17:14; 1 Juan 3:12-14). Siendo abundantemente recompensados por la eternidad, pero teniendo aquí el privilegio de manifestar a Cristo: Siempre estamos expuestos a muerte por causa de Jesús, para que también la vida de Jesús se manifieste en nuestra carne mortal (2 Cor. 4:11).
— Roberto Tinoco
Mateo 10:23
10.23 Mucho de lo que el Señor ha estado diciendo respecto de la persecución en estos versículos tiene relación con los últimos tiempos. No niego que por un lado se refería a las primeras persecuciones que dispersaron a la iglesia, obligándole así a extender el reino de los cielos por todo el mundo; pero por otro lado, se cumplirá hasta el tiempo inmediato anterior al retorno de nuestro Señor conocido como la segunda venida. Pues la iglesia fue perseguida y llegó a todas las ciudades y aldeas y sin embargo, el Señor no ha regresado. Esto demuestra que es para los últimos tiempos. Suponer que la venida de Cristo mencionada es solo su manifestación en la iglesia, como si Cristo se formase en ella, es negar toda la doctrina de la segunda venida de Cristo literal, esperanza de la iglesia de todos los tiempos. Cristo debe ser formado en el creyente, esto se consigue aun sin persecución; pero formarlo en la iglesia sería completar el Cuerpo de Cristo, de nuevo, algo que solo puede cumplirse hasta el final.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:24
10.24 Entre los hombres es posible que un discípulo supere a su maestro y en cierto modo es una meta buscada por el mismo maestro. Pero en el reino de los cielos es imposible que un discípulo supere al Maestro. Jamás, bajo ninguna circunstancia, cristiano alguno ha tenido la mínima posibilidad no solo de superar, sino de acercarse a ser como Cristo. Él es clase aparte, Santo y Perfecto. Absoluta y completamente superior, el Hijo del Hombre por excelencia y el unigénito Hijo de Dios. La distancia entre el siervo y el Señor es insondable. Como comparar la luz y las tinieblas, lo santo y lo profano, el bien y el mal, lo infinito con lo finito. Seguiremos creciendo y siendo perfeccionados por la eternidad y nunca lo alcanzaremos del todo.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:25
10.25 La meta es ser como Jesús y aunque no lo alcanzaremos en esencia (mira la nota anterior), podemos conseguirlo en cuanto a experimentar el martirio como Él. Desde luego no al mismo nivel, pues Jesús llevó nuestros dolores y pecados, pero sí respecto de sufrir por Él, identificándonos así con Él en su muerte, teniendo esto gran recompensa (Fil. 3:10-11). Seguimos al crucificado, ¿no te dice nada esto? Nada impide que muramos por Él. Deseamos vivir tranquila y pacíficamente, oramos por ello, pero pudiera darse el caso de que sigamos su ejemplo y el de millones de cristianos que dieron sus vidas por la causa y el Nombre de Cristo. Usando la figura de la crítica hacia un padre de familia y por causa de él a los miembros de su familia, el Señor pone sanidad y blinda nuestros corazones de todo comentario enseñándonos que puede sucedernos lo mismo por nuestra filiación con Él. Si a quien mayor beneficio ha hecho a la humanidad llamaron Beelzebú, que significa “señor de las moscas” y “príncipe de los demonios” (recuerda que ese fue el blasfemo trato que dieron al Señor Mat. 12:24), no debe extrañarnos que hablen mal de nosotros sin importar que sea lo que se diga. Lejos de sentirnos mal, alegrémonos de ser los de la casa y familia de Jesús. Sufre lo indecible si eres el perseguidor y gózate lo incalculable de ser el perseguido por Cristo.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:26
10.26-27 El versículo 26 suele utilizarse en el sentido negativo, es decir, como advirtiendo o amenazando que todo lo malo que algún creyente hace, finalmente se sabrá. Pero ese no fue el sentido de las palabras del Señor, por el contexto sabemos que se refiere a que toda falsa acusación y persecución difamatoria contra sus discípulos no quedarían sin la verdad; es decir, tarde o temprano se sabría que fueron mentiras las acusaciones y que perseguir a la iglesia carecía de razón. Acusaron a Jesús de Beelzebú y a sus discípulos de cosas semejantes (mira el versículo anterior), pero la luz de la verdad prevalecerá justificando a los suyos. Aquel que ha sido justificado por Cristo no tendrá ninguna condenación, sus faltas anteriores han sido perdonadas y olvidadas. Y de hecho, va más allá de esto la intención de Jesús, pues va directamente relacionado a la predicación y enseñanza de la Palabra de Cristo. Lo que terminará por poner las cosas en su lugar es la predicación del evangelio. Los secretos enseñados por Cristo han de ser proclamados por los suyos desde las azoteas, es decir, usando todos los medios posibles para su expansión, como la tecnología moderna. Esto acabará con los rumores y mentiras de los perseguidores, a la vez que extiende el reino de Dios. De manera que no debemos dedicarnos a justificarnos ante quienes nos acusan, sino predicar y enseñar la Palabra de Dios a cuantos sea posible. La Palabra de Dios defenderá nuestra reputación.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:27
10.26-27 El versículo 26 suele utilizarse en el sentido negativo, es decir, como advirtiendo o amenazando que todo lo malo que algún creyente hace, finalmente se sabrá. Pero ese no fue el sentido de las palabras del Señor, por el contexto sabemos que se refiere a que toda falsa acusación y persecución difamatoria contra sus discípulos no quedarían sin la verdad; es decir, tarde o temprano se sabría que fueron mentiras las acusaciones y que perseguir a la iglesia carecía de razón. Acusaron a Jesús de Beelzebú y a sus discípulos de cosas semejantes (mira el versículo anterior), pero la luz de la verdad prevalecerá justificando a los suyos. Aquel que ha sido justificado por Cristo no tendrá ninguna condenación, sus faltas anteriores han sido perdonadas y olvidadas. Y de hecho, va más allá de esto la intención de Jesús, pues va directamente relacionado a la predicación y enseñanza de la Palabra de Cristo. Lo que terminará por poner las cosas en su lugar es la predicación del evangelio. Los secretos enseñados por Cristo han de ser proclamados por los suyos desde las azoteas, es decir, usando todos los medios posibles para su expansión, como la tecnología moderna. Esto acabará con los rumores y mentiras de los perseguidores, a la vez que extiende el reino de Dios. De manera que no debemos dedicarnos a justificarnos ante quienes nos acusan, sino predicar y enseñar la Palabra de Dios a cuantos sea posible. La Palabra de Dios defenderá nuestra reputación.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:28
10.28 La muerte por martirio para quienes sirven a Cristo es una posibilidad; pero solo en lo que respecto al cuerpo, pues el alma cuenta con la promesa del Señor de ser intocable. Independientemente de las circunstancias, tu verdadero ser está protegido. Pero al mismo tiempo que esta declaración es de confianza, también lo es de temor, no por los perseguidores humanos, sino a causa de Dios, el único que puede matar tanto el cuerpo como el alma. Nuestra responsabilidad es con Dios y no debemos temer a nadie más, sea humano o espíritu. Eres siervo de lo que temes, así que tu temor sea solo a Dios. Esto implica no intentar agradar a los hombres como si de ellos dependieses (Isaías 8:11-13; Hechos 20:23-24; 1 Pedro 3:14). Se usa para infierno un término griego (gehena) que se refiere metafóricamente al castigo eterno. Gehena viene de dos raíces que juntas significan: “desfiladero jebuseo” y se usaba para referirse al basurero de la ciudad, el cual solía estar siempre ardiendo. Así que la metáfora es que lo condenado es retirado de la vida, destruido y olvidado.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:29
10.29-31 Dios lleva inventario de su creación, aun de las pequeñas cosas. Los pajarillos se usaban en Jerusalén principalmente para las ofrendas de los pobres a un precio sumamente bajo, por lo que Jesús las toma de ejemplo, aun eso es contabilizado y útil. Si un pajarillo cae a tierra, es decir, muere, se contó con la probación divina en el sabio plan que Él administra; de manera que teniendo cuidado de las pequeñas cosas, ¿no tendrá cuidado de sus discípulos perseguidos injustamente? Ellos también caen en tierra y ellos también son ofrenda a Dios, pero su precio no es dos por un cuarto, sino cada uno la sangre de su propio Hijo Jesucristo. No se sufrirá sin recompensa, Dios no está ajeno a sus enviados. Todo está en control y es bueno. Ten confianza, eres eterno y te irá bien. En Dios, tú nunca sufres pérdidas, todo está contabilizado, incluyendo tus cabellos. Cuando uno de tus cabellos cae no se cayó un cabello únicamente, sino el cabello número 1259, por decirlo así. Cada una de tus células está en el inventario divino y no escapa al control sabio del Señor. Ten paz, Él tiene cuidado de ti. A su tiempo recompensará con creces lo que al momento parezca injusto o una pérdida.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:30
10.29-31 Dios lleva inventario de su creación, aun de las pequeñas cosas. Los pajarillos se usaban en Jerusalén principalmente para las ofrendas de los pobres a un precio sumamente bajo, por lo que Jesús las toma de ejemplo, aun eso es contabilizado y útil. Si un pajarillo cae a tierra, es decir, muere, se contó con la probación divina en el sabio plan que Él administra; de manera que teniendo cuidado de las pequeñas cosas, ¿no tendrá cuidado de sus discípulos perseguidos injustamente? Ellos también caen en tierra y ellos también son ofrenda a Dios, pero su precio no es dos por un cuarto, sino cada uno la sangre de su propio Hijo Jesucristo. No se sufrirá sin recompensa, Dios no está ajeno a sus enviados. Todo está en control y es bueno. Ten confianza, eres eterno y te irá bien. En Dios, tú nunca sufres pérdidas, todo está contabilizado, incluyendo tus cabellos. Cuando uno de tus cabellos cae no se cayó un cabello únicamente, sino el cabello número 1259, por decirlo así. Cada una de tus células está en el inventario divino y no escapa al control sabio del Señor. Ten paz, Él tiene cuidado de ti. A su tiempo recompensará con creces lo que al momento parezca injusto o una pérdida.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:31
10.29-31 Dios lleva inventario de su creación, aun de las pequeñas cosas. Los pajarillos se usaban en Jerusalén principalmente para las ofrendas de los pobres a un precio sumamente bajo, por lo que Jesús las toma de ejemplo, aun eso es contabilizado y útil. Si un pajarillo cae a tierra, es decir, muere, se contó con la aprobación divina en el sabio plan que Él administra; de manera que teniendo cuidado de las pequeñas cosas, ¿no tendrá cuidado de sus discípulos perseguidos injustamente? Ellos también caen en tierra y ellos también son ofrenda a Dios, pero su precio no es dos por un cuarto, sino cada uno la sangre de su propio Hijo Jesucristo. No se sufrirá sin recompensa, Dios no está ajeno a sus enviados. Todo está en control y es bueno. Ten confianza, eres eterno y te irá bien. En Dios, tú nunca sufres pérdidas, todo está contabilizado, incluyendo tus cabellos. Cuando uno de tus cabellos cae no se cayó un cabello únicamente, sino el cabello número 1259, por decirlo así. Cada una de tus células está en el inventario divino y no escapa al control sabio del Señor. Ten paz, Él tiene cuidado de ti. A su tiempo recompensará con creces lo que al momento parezca injusto o una pérdida.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:32
10.32-33 El contexto es la persecución. La tentación más grande para un perseguido es negar su causa, en el caso de los discípulos, la causa es el Nombre del Señor Jesús. He allí la enorme recompensa para los que resistan esta tentación confesando a Cristo a pesar de persecuciones y martirio. Por demás está decir que aquel que no es perseguido no tiene justificante alguna para negar el Nombre. La recompensa es equivalente a la fidelidad: Cristo confesará como Abogado y Sacerdote, para salvación eterna ante el Padre Celestial a quien se mantenga fiel sin haberle negado.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:33
10.32-33 El contexto es la persecución. La tentación más grande para un perseguido es negar su causa, en el caso de los discípulos, la causa es el Nombre del Señor Jesús. He allí la enorme recompensa para los que resistan esta tentación confesando a Cristo a pesar de persecuciones y martirio. Por demás está decir que aquel que no es perseguido no tiene justificante alguna para negar el Nombre. La recompensa es equivalente a la fidelidad: Cristo confesará como Abogado y Sacerdote, para salvación eterna ante el Padre Celestial a quien se mantenga fiel sin haberle negado.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:34
10.34 Un llamado a la guerra. El Rey Jesús tuvo sobre sus hombros la encomienda de trastornar el mundo, recuerda al profeta Jeremías: ¡Ay de mí, madre mía, que me diste a luz, como hombre de contienda y hombre de discordia para toda la tierra! No he prestado, ni me han prestado; sin embargo, todos me maldicen (Jer.15:10). Nada ni nadie ha levantado más polémica de Jesucristo. Pero hasta las acusaciones confirman su grandeza. La influencia también puede medirse por la cantidad de enemigos que levanta y la excelencia de una obra es equivalente a la envidia de los demás. Jesús trae paz al corazón de los hombres, pero guerra al sistema de los hombres. Calma el alma, pero enciende la tierra. El Salvador es también un revolucionario. Se ama al primero y se combate al segundo, pero se necesita a ambos.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:35
10.35 Los amores más cercanos no siempre son los más importantes; el primero de todos los amores es el amor a Dios, como declara el primer y más grande mandamiento; por ello, ante la elección del amor de Cristo, los demás amores pueden romperse. Hijos y padres, así como nueras y suegras han visto perder su relación cuando alguna de las partes se convierte y la otra le persigue. ¿Qué despierta el aborrecimiento contra el convertido, al punto de hacer del amor un odio? Se trata de dos reinos diferentes (aunque solo uno es reino), esta es una prueba contundente de la existencia de la luz y las tinieblas. El Rey Jesús despierta esta disensión; no que Él desee tal conflicto, sino que su evangelio pone ocasión al mismo.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:36
10.36 Si tu casa no es cristiana, tendrás más enemigos que familia. La armonía familiar depende más de la vida del reino de Dios que de toda intención fraternal. Más allá de intentar la concordia con tu familia, procura su rendición a la fe de Cristo. La genuina conversión logra mucho más que la terapia. Todos los conflictos familiares se deben principalmente a una sola razón: la ausencia de Cristo en alguna de las partes. Si quieres deshacerte de tus enemigos, hazlos amigos de Cristo.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:37
10.37 Dios no tiene rivales. Amarás al Señor con todo (Mt.22:37). De todos los amores, solo existe uno que debe ser sin límites: el amor a Dios. De ahí en más, los demás amores pueden ser sumamente intensos, pero no a la misma medida del amor a Cristo. Incluso los amores más entrañables, como el de padres e hijos han de ser inferiores. El amor total es el único aceptado por Cristo, esto distingue a los hombres entre dignos e indignos…amor total.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:38
10.38 ¿Qué es llevar la cruz de Cristo? Para algunos, significa sufrimiento, pero tal concepto es muy limitado. Llevar la cruz de Cristo en realidad es cumplir los dos principales mandamientos: amar a Dios con todo y sobre todo y amar al prójimo como a uno mismo. Para comprenderlo mejor, conviene ilustrarlo a partir de los diez mandamientos. Los diez mandamientos fueron dados en dos tablas de piedra; son semejantes a la cruz formada por dos travesaños. En apariencia, la cruz es una manifestación de dolor, pero al mirar su propósito detrás de ella, encontramos un acto de amor. Así son también los mandamientos. Ambas piedras, lo mismo que ambos travesaños, tienen el propósito de mostrar amor y no dolor. Te explico: la primera tabla habla acerca de amar a Dios; la segunda, sobre amar al prójimo. Eso es la cruz, un madero vertical representando el amor a Dios; y un madero horizontal, el amor al prójimo. Desde esta perspectiva, la cruz es más por un deleite, que por sufrimiento. La primera tabla tenía cuatro mandamientos: 3+1 Dios y el hombre. La segunda tabla tenía seis mandamientos: número de hombre; el hombre con el hombre. Son pues los diez mandamientos el camino de amor para con Dios y para con los hombres. Quien los guarda, guarda la ley del amor; o mejor dicho, solo amando guardamos los mandamientos: Y este es el amor, que andemos según sus mandamientos. Este es el mandamiento: que andéis en amor, como vosotros habéis oído desde el principio (2 Juan 1:6). Respecto al travesaño vertical, no parece complicado amar a Dios; lo difícil resulta en el madero horizontal, hay ladrones a los lados. Siempre tendrás a uno arrepentido y con mayor posibilidad de amarle, pero también a otro que intenta lastimarte, al cual también debes amar. Eso es llevar la cruz y seguir a Cristo.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:39
10.39 Crucificarse es negar la vida y a la vez, irónicamente, hallarla. Un muerto no tiene más planes, necesidades ni deseos propios; así es todo aquel que ha dado su vida a Cristo; es verdaderamente libre. Considerando el contexto, la única forma en la que los siervos de Dios pueden verdaderamente ser siervos de Dios y afrontar las persecuciones, evitar la ambición, soportar los embates del enemigo, eludir el desaliento, ser obedientes, permanecer santos y mantener su dignidad de hijos de Dios es la Cruz de Cristo. La vida es Cristo, esta es la única vida que vale la pena vivirse. Nada detiene a un muerto, lo que permite estar lleno de la vida verdadera.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:40
10.40 La iglesia no es aparte de Cristo. No se puede tener un trato hacia los hijos de Dios diferente del que se tiene a Dios, pues el amor o desprecio a uno es el amor o desprecio al otro. Los creyentes anunciamos la necesidad de aceptar a Cristo para nacer de nuevo, igualmente debemos anunciar el aceptar a los cristianos para permanecer en Cristo. Recibe a tu hermano y en él recibes a Cristo. Recibe a Cristo y en Él recibes al Padre Celestial. Esto hace de la comunión de la iglesia una acción divina. Quien ama a su hermano permanece en luz y en él no hay tropiezo (1 Juan 2:10).
— Roberto Tinoco
Mateo 10:41
10.41 Existe una honra especial hacia los siervos de Dios, el versículo dice profeta, pero sin duda puede aplicarse no solo a ese ministerio, sino al portador de la Palabra en cualquier ministerio (apóstol, evangelista y pastor maestro), incluso se amplía la recompensa por el trato a cualquier justo. Lo extraordinario es la generosidad del Rey, promete recompensa de profeta a quien trate a un profeta como tal, es decir, reciba su don y persona. No significa que tendrá la recompensa de ese profeta, pero sí que será galardonado como un profeta en el día final. Lo mismo aplica al resto de honra dada a cualquier otro ministro o justo. ¿No es esto maravilloso? Dios es sumamente bueno. Bendecidos como ministros los que no son ministros y tenidos por justos lo injustos, todo por la honra a la unción ministerial y a la dignidad de Cristo en sus llamados. Por supuesto que si aplica en el sentido positivo, también es válido en lo negativo; todo rechazo será igualmente castigado.
— Roberto Tinoco
Mateo 10:42
10.42 Dios paga hasta los pequeños detalles. Ni un vaso de agua queda sin recompensa. Aunque conviene aclarar que dicho detalle tiene una enorme disposición y voluntad para realizarse. Las palabras específicas de Jesús dicen un vaso de agua fría y no solo agua. Enfriar el agua en el ambiente desértico en el que Jesús estaba predicando no era cosa sencilla. Había que sacar agua del pozo, luego ponerla en una vasija de barro para conservarla fresca; después, enterrarla durante la noche en agua húmeda para enfriarla aun más. Solo así podría darse un vaso de agua fría. De manera que quien así hacía se había esforzado por honrar apropiadamente a un discípulo de Cristo. Lo había tenido como a Cristo mismo. Quien ama a los discípulos de Cristo está amando a Cristo en ellos; esto nunca pierde su recompensa, pues el Señor es fiel y agradecido.
— Roberto Tinoco