Antiguo Testamento
Nuevo Testamento
Tamaño de letra
Fondo de lectura
Mateo 15
Jesús enseña acerca de la pureza interior
1Entonces se acercaron a Jesús ciertos escribas y fariseos de Jerusalén, diciendo:🗨📝 2¿Por qué tus discípulos quebrantan la tradición de los ancianos? Porque no se lavan las manos cuando comen pan.🗨📝 3Respondiendo él, les dijo: ¿Por qué también vosotros quebrantáis el mandamiento de Dios por vuestra tradición?🗨📝 4Porque Dios mandó diciendo: Honra a tu padre y a tu madre; y: El que maldiga al padre o a la madre, muera irremisiblemente.🗨📝 5Pero vosotros decís: Cualquiera que diga a su padre o a su madre: Es mi ofrenda a Dios todo aquello con que pudiera ayudarte,🗨📝 6ya no ha de honrar a su padre o a su madre. Así habéis invalidado el mandamiento de Dios por vuestra tradición.🗨📝 7Hipócritas, bien profetizó de vosotros Isaías, cuando dijo:🗨📝 8Este pueblo de labios me honra; Mas su corazón está lejos de mí.🗨📝 9Pues en vano me honran, Enseñando como doctrinas, mandamientos de hombres.🗨📝 10Y llamando a sí a la multitud, les dijo: Oíd, y entended:🗨📝 11No lo que entra en la boca contamina al hombre; mas lo que sale de la boca, esto contamina al hombre.🗨📝 12Entonces acercándose sus discípulos, le dijeron: ¿Sabes que los fariseos se ofendieron cuando oyeron esta palabra?🗨📝 13Pero respondiendo él, dijo: Toda planta que no plantó mi Padre celestial, será desarraigada.🗨📝 14Dejadlos; son ciegos guías de ciegos; y si el ciego guiare al ciego, ambos caerán en el hoyo.🗨📝 15Respondiendo Pedro, le dijo: Explícanos esta parábola.🗨📝 16Jesús dijo: ¿También vosotros sois aún sin entendimiento?🗨📝 17¿No entendéis que todo lo que entra en la boca va al vientre, y es echado en la letrina?🗨📝 18Pero lo que sale de la boca, del corazón sale; y esto contamina al hombre.🗨📝 19Porque del corazón salen los malos pensamientos, los homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos testimonios, las blasfemias.🗨📝 20Estas cosas son las que contaminan al hombre; pero el comer con las manos sin lavar no contamina al hombre.🗨📝La fe de una mujer gentil
21Saliendo Jesús de allí, se fue a la región de Tiro y de Sidón.🗨📝 22Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, Hijo de David, ten misericordia de mí! Mi hija es gravemente atormentada por un demonio.🗨📝 23Pero Jesús no le respondió palabra. Entonces acercándose sus discípulos, le rogaron, diciendo: Despídela, pues da voces tras nosotros.🗨📝 24El respondiendo, dijo: No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel.🗨📝 25Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme!🗨📝 26Respondiendo él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos, y echarlo a los perrillos.🗨📝 27Y ella dijo: Sí, Señor; pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.🗨📝 28Entonces respondiendo Jesús, dijo: Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres. Y su hija fue sanada desde aquella hora.🗨📝Jesús sana a mucha gente
29Pasó Jesús de allí y vino junto al mar de Galilea; y subiendo al monte, se sentó allí.🗨📝 30Y se le acercó mucha gente que traía consigo a cojos, ciegos, mudos, mancos, y otros muchos enfermos; y los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó;🗨📝 31de manera que la multitud se maravillaba, viendo a los mudos hablar, a los mancos sanados, a los cojos andar, y a los ciegos ver; y glorificaban al Dios de Israel.🗨📝Jesús alimenta a cuatro mil
32Y Jesús, llamando a sus discípulos, dijo: Tengo compasión de la gente, porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen qué comer; y enviarlos en ayunas no quiero, no sea que desmayen en el camino.🗨📝 33Entonces sus discípulos le dijeron: ¿De dónde tenemos nosotros tantos panes en el desierto, para saciar a una multitud tan grande?🗨📝 34Jesús les dijo: ¿Cuántos panes tenéis? Y ellos dijeron: Siete, y unos pocos pececillos.🗨📝 35Y mandó a la multitud que se recostase en tierra.🗨📝 36Y tomando los siete panes y los peces, dio gracias, los partió y dio a sus discípulos, y los discípulos a la multitud.🗨📝 37Y comieron todos, y se saciaron; y recogieron lo que sobró de los pedazos, siete canastas llenas.🗨📝 38Y eran los que habían comido, cuatro mil hombres, sin contar las mujeres y los niños.🗨📝 39Entonces, despedida la gente, entró en la barca, y vino a la región de Magdala.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
Actualmente seleccionado
Mateo 15: RV60
Elige un fondo
Compartir versículo
Comparar versiones
Cargando...
Mateo 15:1
15.1-2 Se acercaron a Jesús los escribas y fariseos; los que se creían como los mejores intérpretes de la ley y los que se creían como los mejores guardadores de la ley. Ellos eran religiosos cerrados; es más duro el cascarón de la religión que el del pecado por lo que es comprensible que llegaran cuestionando por qué los discípulos de Jesús quebrantaban, según ellos, la tradición de los ancianos. Defendían un ritual de purificación que sus ancestros inventaron no solo para lavarse las manos como un asunto de higiene, ¡creían que estaban lavando el corazón! Ignoraban que el alma no puede ser limpiada, sino por la sangre de Cristo. No hay rituales ni ceremonias, liturgias ni servicios que puedan quitar el pecado. Únicamente el Señor Jesús (Col.2:8; 20-23; 1 Pedro 1:18-19).
— Roberto Tinoco
Mateo 15:2
15.1-2 Se acercaron a Jesús los escribas y fariseos; los que se creían como los mejores intérpretes de la ley y los que se creían como los mejores guardadores de la ley. Ellos eran religiosos cerrados; es más duro el cascarón de la religión que el del pecado por lo que es comprensible que llegaran cuestionando por qué los discípulos de Jesús quebrantaban, según ellos, la tradición de los ancianos. Defendían un ritual de purificación que sus ancestros inventaron no solo para lavarse las manos como un asunto de higiene, ¡creían que estaban lavando el corazón! Ignoraban que el alma no puede ser limpiada, sino por la sangre de Cristo. No hay rituales ni ceremonias, liturgias ni servicios que puedan quitar el pecado. Únicamente el Señor Jesús (Col.2:8; 20-23; 1 Pedro 1:18-19).
— Roberto Tinoco
Mateo 15:3
15.3 Si le cuestionaron “por qué”, el Rey les respondió igualmente: “por qué”. Una pregunta como respuesta, ellos serían sus propios jueces para justificarse o condenarse. Los religiosos hablaron de tradiciones de sus ancestros; pero Jesús les habló de la Palabra en oposición a las tradiciones. Como indicándoles que lejos de purificarse con su tradición estaban quebrantando la Palabra de Dios. Es común del religioso defender sus tradiciones por encima de la voluntad divina, incluso, hasta para no convertirse. Las tradiciones son usos y costumbres que se destruyen con el uso; pero la Palabra de Dios permanece para siempre. No hagas sagrada la costumbre pues podrías estar dejando la fe por la simulación.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:4
15.4 La ley de Moisés establecía que la deshonra a los padres se pagaba con muerte. Esto tenía como propósito proteger a la tribu y al pueblo de Dios, el cual estaba estructurado en base a la familia patriarcal. Actualmente es igual, solo cambiado la literalidad de la pena por la espiritualidad de la misma; es decir, el que deshonra a su padre o a su madre pierde la vida verdadera aunque su cuerpo continúe respirando. Su muerte es espiritual, su lámpara se apaga (Pr. 20:20), entra en tinieblas incapacitándose para acceder a la luz de Dios. Por tanto, el mandamiento de honrar a los padres tenía como propósito preservar la vida de todos, iniciando con la de los hijos. Por otro lado, honrar se refiere a acciones concretas que van desde la obediencia a las tareas cotidianas encomendadas por los padres hasta la ayuda financiera. Honrar significa dar valor con demostración específica de precio, esto es verdadero aprecio. Honras cuando te cuesta hacer el bien y gustosamente lo haces.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:5
15.5-6 Este versículo puede interpretarse de dos maneras diferentes. Una de ellas es que no se ayuda a los padres porque se está dedicando, supuestamente, dicha ayuda a Dios o lo relativo a su obra. Los religiosos enseñaban a Israel a darle a ellos lo que era para los padres. Pero otra interpretación, es la de honrar a los padres únicamente porque Dios lo dice, pero sin afecto alguno hacia ellos: “te honro porque Dios lo ordena, de otro modo no lo haría”. Ambas posturas muestran la misma verdad: es una deshonra a los padres y quebrantamiento del mandamiento de Dios. La primera por espiritualizar y revestir de religiosidad lo que debiera ser amor. Dale a Dios de lo tuyo y no lo de tus padres. Y la segunda por la frialdad del corazón. La honra tiene como propósito amar con agradecimiento, así como valorar la autoridad; pero si no se ama a los padres no se cumple la honra. Los fariseos hicieron del amor un espejismo reemplazable por sus tradiciones. La rutina religiosa sustituyó el amor haciendo las cosas por cumplir una ordenanza sin importar la gente.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:6
15.5-6 Este versículo puede interpretarse de dos maneras diferentes. Una de ellas es que no se ayuda a los padres porque se está dedicando, supuestamente, dicha ayuda a Dios o lo relativo a su obra. Los religiosos enseñaban a Israel a darle a ellos lo que era para los padres. Pero otra interpretación, es la de honrar a los padres únicamente porque Dios lo dice, pero sin afecto alguno hacia ellos: “te honro porque Dios lo ordena, de otro modo no lo haría”. Ambas posturas muestran la misma verdad: es una deshonra a los padres y quebrantamiento del mandamiento de Dios. La primera por espiritualizar y revestir de religiosidad lo que debiera ser amor. Dale a Dios de lo tuyo y no lo de tus padres. Y la segunda por la frialdad del corazón. La honra tiene como propósito amar con agradecimiento, así como valorar la autoridad; pero si no se ama a los padres no se cumple la honra. Los fariseos hicieron del amor un espejismo reemplazable por sus tradiciones. La rutina religiosa sustituyó el amor haciendo las cosas por cumplir una ordenanza sin importar la gente.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:7
15.7 La Biblia trata de Dios, pero le habla al hombre. En ella puedes hallar promesas de vida o advertencias de muerte; te define como santo o como pecador, salvo o condenado. Tu decides en qué parte de la historia bíblica te encuentras. Es la Palabra de Dios por medio de los profetas y profetiza de ti. ¿Qué dice la Biblia de ti?
— Roberto Tinoco
Mateo 15:8
15.8-9 Jamás ha existido un pueblo tan familiarizado con las Escrituras y el Nombre de Dios que el pueblo de Israel, sin embargo, Jesús se dirigió a sus principales religiosos como hipócritas que decían lo correcto, pero con el corazón incorrecto. Honra de labios y deshonra de corazón. Palabras con otras intenciones. De manera que debemos poner atención y cuidado a tan seria advertencia del Señor Jesús, la religión sin amor es anti religión y la liturgia sin relación es una farsa. Podrías tener la verdadera religión sin el verdadero Dios y la trampa es la falta de tu corazón detrás de tu credo. Adoración sin devoción. Cuando esto sucede se remplazan los mandamientos de Dios por los mandamientos de los hombres, volviendo sagradas las costumbres o aquello que sirva a sus intereses; así como sus ideas personales. Si lo que enseñas no está respaldado directamente por la Palabra escrita de Dios, así como por el amor genuino hacia el bien de Dios, entonces estás remplazando mandamientos.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:9
15.8-9 Jamás ha existido un pueblo tan familiarizado con las Escrituras y el Nombre de Dios que el pueblo de Israel, sin embargo, Jesús se dirigió a sus principales religiosos como hipócritas que decían lo correcto, pero con el corazón incorrecto. Honra de labios y deshonra de corazón. Palabras con otras intenciones. De manera que debemos poner atención y cuidado a tan seria advertencia del Señor Jesús, la religión sin amor es anti religión y la liturgia sin relación es una farsa. Podrías tener la verdadera religión sin el verdadero Dios y la trampa es la falta de tu corazón detrás de tu credo. Adoración sin devoción. Cuando esto sucede se remplazan los mandamientos de Dios por los mandamientos de los hombres, volviendo sagradas las costumbres o aquello que sirva a sus intereses; así como sus ideas personales. Si lo que enseñas no está respaldado directamente por la Palabra escrita de Dios, así como por el amor genuino hacia el bien de Dios, entonces estás remplazando mandamientos.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:10
15.10 Oír y entender, dos cosas demandadas por el Rey. Oír tiene que ver con el hecho de poner atención, pero entender con poner disposición. El entendimiento requerido aquí no es intelectual, sino actitud. Las cosas de Dios no son entendidas por los más inteligentes, sino por los más dispuestos (Mat. 11:25). Es oír con el corazón y no solo con los órganos del cuerpo. Jesús llamó a la multitud a estas dos cosas, no es la invitación en un rincón para un círculo selecto, sino la oportunidad para todo el que quiera. Su amor es inclusivo, aunque su demanda sea exclusiva. Todos pueden aunque no todos quieren.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:11
15.11 El hombre es mucho más que el cuerpo físico en el cual habita; por ello, puede comer algo que contamine su carne y sin embargo, no ser contaminado en su alma. Sin embargo, su alma tiene el potencial de producir el bien o el mal, según disponga la persona. Esto lo produce hablando, de manera que si habla lo malo se contamina a sí mismo; pero si habla lo bueno, se mantiene limpio. Nuestras palabras no son irrelevantes, lo que somos y el destino que tendremos eternamente dependen de ellas. Por nuestras palabras seremos juzgados o condenados. Hablar programa la mente y predispone la clase de conducta que habremos de tener.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:12
15.12 En este versículo los fariseos se ofendieron por las palabras de Jesús, ¿habría Jesús de callarse por esto? De ninguna manera. Son los fariseos quienes deberían limpiar su interior, pues se ofendieron porque las palabras de Jesús exhibieron la contaminación de sus almas. Deberían escandalizarse consigo mismos. Que alguno se ofenda no hace que tenga la razón y tampoco es una víctima. Se ofende porque se escandaliza (la palabra traducida como ofendieron es skandalízo). El problema está en quien se ofende con palabras y no en quien las pronunció; por tanto, no debiera exigir mordaza haciendo callar a nadie, sino revisar la causa de su escándalo. En lugar de ofenderse, debe desarrollar la capacidad de argumentar con su interlocutor inteligentemente limpiando así su ser hablando el bien (vr. 11).
— Roberto Tinoco
Mateo 15:13
15.13 No todos han sido plantados por el Padre Celestial en su reino; algunos están ahí por religiosidad, como los fariseos y otros por los más diversos motivos ajenos a la fe. Los tales no durarán para siempre en el reino, pues finalmente serán erradicados del mismo. ¿Cómo se lleva a cabo esto? Mediante la Palabra de Cristo, la cual tiene el poder de arraigar a quienes creen en Él o bien, remover por completo a quienes se escandalicen de sus palabras, es decir, a quienes se ofendan con la Palabra de Dios. La ofensa es un asunto muy serio que puede perder al hombre. Por ofenderse la persona habla contaminándose y termina fuera del reino de los cielos. Mira a los que se ofenden y nota su hablar, están perdiendo sus raíces con cada palabra, la fuente de su vida está secándose. Jamás te ofendas con Dios ni con su iglesia, no sea que pierdas tu alma.
— Roberto Tinoco
15.14 ¿Qué hacer con los que se ofenden? Dejarlos. Su intolerancia a la verdad que le lleva a ofenderse muestra su falta de luz. Es ciego. Lo malo es cuando uno de estos ciegos tiene liderazgo, pues como los fariseos, guiará a otros al hoyo. Lo cual implica que ser un líder o estar en autoridad no significa que se tenga luz ni visión en automático. Hay líderes seguidos por muchos que carecen de la visión del reino.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:14
15.14 ¿Qué hacer con los que se ofenden? Dejarlos. Su intolerancia a la verdad que le lleva a ofenderse muestra su falta de luz. Es ciego. Lo malo es cuando uno de estos ciegos tiene liderazgo, pues como los fariseos, guiará a otros al hoyo. Lo cual implica que ser un líder o estar en autoridad no significa que se tenga luz ni visión en automático. Hay líderes seguidos por muchos que carecen de la visión del reino.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:15
15.15-16 La petición de Pedro parece más un deseo de escuchar más al Maestro que la necesidad de comprender la parábola sobre la comida que contamina el cuerpo, pero no su alma. Seguramente sí comprendían esta Palabra y por ello el Señor les amonestó al respecto. A estas alturas del discipulado se esperaba más de ellos. La pregunta del Señor cuestionando el deseo de Pedro no tiene el propósito de avergonzarle, sino de hacerle pensar en la verdadera razón de la petición que le hacían. Pregúntate: ¿quiero conocer a Dios o solo tengo curiosidad por las cosas religiosas?
— Roberto Tinoco
Mateo 15:16
15.15-16 La petición de Pedro parece más un deseo de escuchar más al Maestro que la necesidad de comprender la parábola sobre la comida que contamina el cuerpo, pero no su alma. Seguramente sí comprendían esta Palabra y por ello el Señor les amonestó al respecto. A estas alturas del discipulado se esperaba más de ellos. La pregunta del Señor cuestionando el deseo de Pedro no tiene el propósito de avergonzarle, sino de hacerle pensar en la verdadera razón de la petición que le hacían. Pregúntate: ¿quiero conocer a Dios o solo tengo curiosidad por las cosas religiosas?
— Roberto Tinoco
Mateo 15:17
15.17-18 En lenguaje coloquial podemos entender este versículo así: comer con manos sucias lo lleva al baño, pero hablar con el alma sucia lo lleva a la condenación. ¡Seria advertencia! Contaminar al hombre es corromperlo, lo cual puede perderlo. Así de importantes son tus palabras, fiel reflejo de tu interior, tu corazón, el centro de tus intenciones y la causa de tus palabras. Purifícate mediante la fe en Cristo Jesús. Él puede limpiarte si te arrepientes y le solicitas salvarte.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:18
15.17-18 En lenguaje coloquial podemos entender este versículo así: comer con manos sucias lo lleva al baño, pero hablar con el alma sucia lo lleva a la condenación. ¡Seria advertencia! Contaminar al hombre es corromperlo, lo cual puede perderlo. Así de importantes son tus palabras, fiel reflejo de tu interior, tu corazón, el centro de tus intenciones y la causa de tus palabras. Purifícate mediante la fe en Cristo Jesús. Él puede limpiarte si te arrepientes y le solicitas salvarte.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:19
15.19-20 En la Biblia, el corazón no se refiere al órgano del cuerpo, a menos que se hablara clara y expresamente del cuerpo físico; sino que es una figura de dicción para referirse a la fuente de las intenciones del ser humano, su ser interior más profundo. Allí es donde se producen las intenciones que el hombre convierte en palabras y acciones. Todo ser humano tiene potencialmente la capacidad de producir desde el interior de su alma lo bueno y lo malo. Respecto a lo malo, se dan algunos ejemplos como los malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios y blasfemias. Cosas graves y malas, pero no las únicas. Todo esto es maquinado consciente o inconscientemente en el corazón; todo pecado viene desde dentro. Esta máquina de maldad que es el corazón sin el control del Espíritu Santo, contamina al hombre terriblemente haciéndole decir y hacer toda clase de cosas. De manera que hombres tenidos por buenos podrían hacer los peores males. Puede alguno culpar su exterior diciendo que por eso hizo algo malo, pero la realidad es que si no tuviese dicha maldad internamente, jamás habría hecho dicho mal. Igualmente, podría culpar a los demás por su conducta, pero tampoco esto es válido, pues cada quien dará a Dios cuenta de sí mismo. Esa es la razón por la que Dios invita a cada uno a darle su corazón y a que enfocarse en los caminos de Dios (Pr. 23:26).
— Roberto Tinoco
Mateo 15:20
15.19-20 En la Biblia, el corazón no se refiere al órgano del cuerpo, a menos que se hablara clara y expresamente del cuerpo físico; sino que es una figura de dicción para referirse a la fuente de las intenciones del ser humano, su ser interior más profundo. Allí es donde se producen las intenciones que el hombre convierte en palabras y acciones. Todo ser humano tiene potencialmente la capacidad de producir desde el interior de su alma lo bueno y lo malo. Respecto a lo malo, se dan algunos ejemplos como los malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios y blasfemias. Cosas graves y malas, pero no las únicas. Todo esto es maquinado consciente o inconscientemente en el corazón; todo pecado viene desde dentro. Esta máquina de maldad que es el corazón sin el control del Espíritu Santo, contamina al hombre terriblemente haciéndole decir y hacer toda clase de cosas. De manera que hombres tenidos por buenos podrían hacer los peores males. Puede alguno culpar su exterior diciendo que por eso hizo algo malo, pero la realidad es que si no tuviese dicha maldad internamente, jamás habría hecho dicho mal. Igualmente, podría culpar a los demás por su conducta, pero tampoco esto es válido, pues cada quien dará a Dios cuenta de sí mismo. Esa es la razón por la que Dios invita a cada uno a darle su corazón y a que enfocarse en los caminos de Dios (Pr. 23:26).
— Roberto Tinoco
Mateo 15:21
15.21 El Rey Jesús se retiró a la región de Tiro y de Sidón ante el rechazo de los judíos, era una demostración simbólica de cómo su Presencia se ampliaría a los gentiles (en la figura de la mujer sirofenicia que va a encontrar) ante la incredulidad de su nación. Esta región era eminentemente gentil, había judíos viviendo ahí, pero se reconocía como una tierra mayormente de no judíos. Simboliza al mundo; de hecho, Tiro y Sidón aborrecían a Jerusalén y también Jerusalén aborrecía a Tiro y a Sidón. La causa era que los judíos los llamaban “perros gentiles” y “perros infieles” debido a que los cananeos eran los enemigos ancestrales de Israel considerándolos bajo maldición y ajenos a Dios.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:22
15.22 La descripción de la mujer representa muy bien al mundo sin Dios. Era cananea, considerada maldita por los judíos. De aquella región, no de Israel. Cuya hija era atormentada por un demonio. Es mujer, lo que complica más su situación por la condición cultural de la época que oprimía su género. Pero esta mujer, figura del mundo en su necesidad y opresión, supo reconocer a Jesús como su autoridad con el término Señor y también, como el Rey de Israel llamándole Hijo de David. Lo confiesa su Salvador, pues le pide misericordia y le reconoce como el que posee el poder sobre el mundo espiritual, pues le pide ayuda contra el demonio que atormenta a su hija. En unas cuantas palabras en forma de clamor, hace un credo extraordinario manifestando su fe. En su problema vino a Jesús, haciendo de su mal su mayor bendición.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:23
15.23 Jesús no le respondió palabra. El silencio de Dios es el más silencioso. Si el cielo se cierra todo lo demás parece muerto. Con su silencio, Jesús manifestaba que durante siglos el trato divino fue preponderantemente hacia Israel. ¿Quién era esa mujer gentil para llamarlo con el título del Mesías judío? Pero su silencio no fue con la intención de ignorarla realmente, sino de mostrar cómo Dios estaba abriéndose a los gentiles a partir de su fe. Él sabía lo que habría de hacer, pero había que dejar por escrito el cambio dispensacional o como lo llama el apóstol Pablo: el misterio de Dios, que judíos y gentiles seamos miembros del mismo cuerpo (Efesios 3). Los discípulos no comprendieron el silencio de Jesús, lo interpretaron de inicio con el prejuicio judío de cerrar a los gentiles la posibilidad de una relación con Dios. Así que rogaron al Señor que la despidiera, se sentían molestados por el clamor de ella, actitud clásica de la religiosidad judía, inmisericorde, egoísta. Así es la religión cuando es religiosidad (perdonando la redundancia), nada estorba más al mundo de salvarse que los discípulos de Cristo cuando éstos son religiosos en lugar de agradecidos. Se acercaron a Jesús para deshacerse de la mujer como los que oran contra su prójimo. Rogaron para no perder su comodidad ni su estatus de especiales. No les importó que diera voces, pero si que lo hiciera detrás de ellos. Si los creyentes pierden la sensibilidad ante la necesidad del mundo por salvarse, lo imposibilitan. ¡Más gracias a Dios que la frialdad de los hombres no puede apagar el fuego de la misericordia divina! Es más su interés por salvar que la negligencia de la religiosidad. ¿Ya le hablaste a tu prójimo el evangelio?
— Roberto Tinoco
Mateo 15:24
15.24 ¿A quién le respondió Jesús, a sus discípulos o a la mujer? Algunas versiones bíblicas lo escriben dirigiéndose a la mujer, pero el texto griego admite las dos posibilidades. Si respondió a la mujer fue cortante y duro; pero si se dirigió a sus discípulos oyéndole la mujer es mucho más cortante y mucho más duro. Pienso que la segunda acepción es la correcta. El ministerio de Cristo originalmente fue dedicado solo a Israel. La mujer no era su oveja, no siquiera era oveja…esto es muy doloroso. Fue hasta después de su resurrección que el evangelio se abrió al mundo entero, judíos y gentiles (Ef. 2:11-16; 3:5-6). Lo sucedido con la mujer es una figura de cómo se abrió la oportunidad de la relación con Dios a todo el mundo sin distingo racial. Jesús realizó esto deliberadamente, no como discriminación, sino por misericordia, abriendo con la llave de salvación, pues por eso estaba en esa región cananea y aborrecida por Israel después del rechazo judío en su tierra.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:25
15.25 La mujer escuchó las palabras de Jesús a sus discípulos ignorándola a ella, por lo que pasó de detrás de ellos a frente a ellos postrándose ante el Señor, es decir, en adoración. Quien verdaderamente cree no batalla para hincarse. Quien verdaderamente cree no necesita de música para adorar. Su clamor fue doliente y a la vez una declaración de fe. La ignoraron, pero sigue llamándole Señor y adorándolo. Si Dios no respondiese tus oraciones, ¿seguiría siendo tu Dios? Dios es tu Dios solo si es tu todo.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:26
15.26 Esta vez el Señor si se dirigió hacia la mujer y lo hizo con una frase muy agresiva, suavizada un poco usando un diminutivo, como si Jesús no pudiese decirle tal cual se referían a ella los judíos, pero muy dura de todas formas: No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos. Esta es una herida profunda, pero hecha con el bisturí divino. Vuelvo a decirlo, nota cómo Jesús tuvo que suavizar la palabra “perrillos”, su ternura y misericordia vencen el juicio. ¿Por qué no está bien? –diría el humanista. Y, ¡claro que no está bien! –dirá el religioso. Pero el Señor lo está diciendo desde la perspectiva del enviado de Dios que vino primeramente a la Casa de Israel. Viene como el Rey de Israel y como tal, su obligación es con el pueblo de Israel. …aunque su amor va a ir más allá. Los hijos del reino eran sólo israelitas, luego cualquiera puede llegar a serlo por la fe en Cristo Jesús. Como hijos de Dios mediante la fe en Él, tenemos acceso al pan de los hijos, el cual es liberación y sanidad. Estas bendiciones son cotidianas para los hijos de Dios y ninguno debe perdérselas. Es tu pan diario, tu vida normal en Cristo.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:27
15.27 La mujer no deja de llamarle Señor a pesar del rechazo; esta es la clase de fe que se espera de quien verdaderamente cree en Jesús. Si Dios no te ayudara en tu peor necesidad, ¿continuarías en su fe? El verdadero cristianismo siempre será probado y demostrado. Enseguida, la mujer dio una declaración de fe llena de sabiduría. Le llamaron perrilla y colocándose en la posición de serlo, pide la posibilidad de tomar las migajas de su pan, no un plato a la mesa del pueblo de Dios, sino lo que cae de la mesa de los hijos, aquello que los judíos despreciaron. Las sobras de la gracia, por decirlo así. ¡Oh, cuántos pierden su milagro por llegar con reclamos! Si Él es el Señor de tu vida, quebrántate y humíllate ante Él. ¡Las sobras de Dios son mejores que las riquezas del mundo! También, es notable cómo la mujer carece de prejuicios, pues mientras los judíos la tienen por un perro, ella se atreve a llamarles amo con tal de alcanzar misericordia para su hija. ¿Puedes amar a la iglesia aunque la iglesia no te amase?
— Roberto Tinoco
Mateo 15:28
15.28 La fe conquista las promesas divinas. La fe conquista la sanidad. La fe conquista el poder de Dios. La fe conquista la gracia del Señor. Pero lo que es aún más importante, la fe conquista el asombro, el amor y la compasión de Cristo. ¡Bendita llave que nos ha sido dada para abrir las arcas celestiales! La verdadera fe podrá ser probada pero no defraudada. Sin importar qué tan mala sea la condición del mundo, el hombre puede alcanzar las bendiciones divinas si viene a Jesucristo con un corazón contrito, humillado y lleno de fe.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:29
15.29 Alguien dijo que el diploma de Jesús fue Luc. 4:18. En estos versículos encontramos que las acciones de Jesús tienen significado profético: Habiendo sido rechazado por los judíos, el Rey Jesucristo les anuncia su ceguera, su sordera y su mudez espiritual (Mat. 13:15); por lo que ahora se va a una región gentil: “junto al mar de Galilea”, Marcos dice (7:31) que era Decápolis. Una zona gentil para simbolizar que dejaría a su pueblo que no quiso oír ni ver para hacer ver, oír y hablar a los gentiles que no podíamos. Y subiendo al monte, se sentó allí. -¡qué imagen del Cristo Poderoso! Sentado en el monte a donde la buscaban las multitudes. Nos habla del Cristo de gloria que ascendió a los cielos y se sentó a la diestra de la Majestad en las alturas para luego dar dones a los hombres. Nos habla del Rey de reyes sentado en el trono de misericordia al cual podemos acercarnos confiadamente. Se sentó allí esperando que venga el necesitado a recibir sanidad instantánea. No da consejo ni recetas, ¡Él tiene el poder y transforma las vidas! Se sentó allí esperando que todas las cosas sean puestas por estrado de sus pies. Se sentó allí para que tú y yo pecadores vengamos a rendirle nuestra vida y declararle nuestro Rey.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:30
15.30 Esta es una imagen muy gráfica de nuestro mundo. Mira las noticias y ve un mundo enfermo; toda cabeza está enferma y todo corazón doliente (Is.1:5). Desunión familiar, padres contra hijos e hijas contra padres; divorcios, madres solteras, maltrato infantil, niños de la calle, ancianos abandonados. Robos, pleitos, pandillas, drogadicción, alcohólicos, pornografía, inmoralidad, homosexualismo, asesinatos, fraudes, mentiras, pobreza, hipocresía, religiones sin Dios. Un mundo necesitado de Dios e incapacitado para andar en el reino de Dios por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley ni tampoco pueden (Rom.8:7). El hombre, por mucho que lo intente, sin Cristo no puede caminar en obediencia a Dios. ¡Tú hombre; Quien quiera que seas: Necesitas a Cristo para andar en sus mandamientos. Sin Él tu religión no sirve. Sin Él tus propósitos y buenos deseos son vanos. Sin Él careces de voluntad para dejar de pecar. Es tiempo de que reconozcas que no puedes andar y te entregues a Jesús. De nada sirve que escondas tu cojera; ven al Médico Divino! Hay también otro tipo de enfermos, aquellos cojos que tienen sus pies desiguales; creyentes de andar inestable; un día espirituales, al otro carnales. Más allá de esconder tus altibajos, ¡arrepiéntete y deja que Dios te sane! Sanó a los ciegos. Nuestro mundo tiene una venda sobre sus ojos; el diablo ha cegado el entendimiento de los incrédulos, para que no les ilumine el resplandor del evangelio de la gloria de Cristo (2 Cor. 4:4). Teniendo el entendimiento entenebrecido, alejados de la vida de Dios por la ignorancia que en ellos hay, por la dureza de su corazón (Ef. 4:18). Hay quienes no soportan un servicio en la iglesia, pero sí horas de televisión y quienes deleitarán sus ojos en placeres, pero no en la Biblia. Este mundo no comprende la Palabra de Dios y la censura como una locura, critican a sus mensajeros y se burlan de su iglesia por la venda que ha tapado sus ojos. ¿Quieres ver la gloria de Dios? ¡Entonces pídele que te sane de la ceguera espiritual! El ciego no sabe a dónde va y espiritualmente no sabe lo que cree ni cuál será su destino eterno… no hay certeza por eso se deja llevar de la mano de otros ciegos… ¡ambos caerán al hoyo! ¡Ven a Jesucristo, el Rey que abre los ojos a los ciegos! ¿No te gustaría ver con claridad? ¿No te gustaría estar absolutamente seguro de la verdad y de tu destino eterno? ¡Entonces, ven a Jesús! Sanó a los mudos. A las personas sin dificultad para caminar y para ver, pero que no pueden hablar. Son un tipo perfecto de aquellos que parecen creyentes, de aquellos que parecen andar en el reino y parecen ver la verdad; pero impedidos para glorificar a Dios. No pueden alabarle alzando su voz. O hablan religiosamente, pero no de lo profundo de sus corazones, por eso invocan otros nombres de falsos mediadores; no pueden cantar a Dios vivo con sinceridad y vida nueva, por eso cantan a las cosas de este mundo. ¡Necesitan a Cristo para ser liberados! ¡Necesitan a Cristo para tener cántico nuevo! Después de recibirle verdaderamente ¡qué hermosas son sus alabanzas! ¡Cuán bello es invocar el dulce Nombre del Señor Jesús! ¡oh, Señor Jesús! Él cambia las maldiciones en Aleluyas; Él cambia los gritos de ira en gritos de júbilo; Él cambia las blasfemias en alabanzas; Él cambia la palabrería y el chisme por la predicación de su gloriosa Palabra; ¡Él cambia al mudo por cantor! ¡Aleluya! Sanó a los mancos. Literalmente significa “mutilados”. Los mancos son aquellos que un día tuvieron manos, mas alguna desgracia en esta vida los ha imposibilitado. Ya no pueden servir ni trabajar con sus manos. Los mancos son aquellos que un día alzaban sus manos a Dios, pero hoy ya no pueden hacerlo. Son aquellos que servían a Dios, pero algún infortunio los ha marcado en la inutilidad. El Señor los sana para volver a realizar buenas obras y servir en su reino. La fuerza vuelve a Sansón, la corona a David y la oportunidad a tu vida. Sanó a muchos otros enfermos. Por no extenderse en demasía el evangelista Mateo nos resume a muchos otros enfermos. Allí están los quebrantados de corazón y los amargados. Allí están los desposeídos de la sociedad. Allí están las mujeres abandonadas y los niños maltratados. Allí están los infelices encadenados a los vicios. Allí están toda suerte de pecadores. Allí estás tú y estoy yo. No importa la enfermedad, el Médico Divino tiene el remedio. No importa lo hondo del pozo, su mano nos alcanza si clamamos a Él. No importa lo sucio del lodo, su limpia agua es abundante si venimos a Él. No importa qué tan mala sea tu condición, ni que tan buena creas que sea; da igual; Cristo es siempre suficiente para salvar y bendecir a los que lo buscan. Siempre y cuando, unos y otros; cojos, ciegos, mudos, mancos y toda clase de enfermos que reconocen su mal vengan al lugar de la sanidad. Mirad el texto: los pusieron a los pies de Jesús, y los sanó (30) ¡Aleluya! ¡Bendito sea su Nombre para siempre! Aquellos pies sangrantes del Calvario siguen transformando las vidas y salvando las almas. ¡Venid a sus pies! Hoy los que vienen a sus pies son sanados. Mañana los que sean llevados a sus pies serán condenados.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:31
15.31 Imposible no maravillarse ante el poder y la bondad del Señor. El corazón se abre azorado, los ojos se dilatan, la sangre se acelera, un calor recorre el cuerpo ¡es maravilloso lo que Cristo hace con las vidas! Las maravillas del mundo no nos son tan impresionantes en comparación. Ni los adelantos científicos; tampoco los grandes movimientos políticos y religiosos. Lo que verdaderamente resulta maravilloso es el gadareno en su juicio; el leproso limpio; la hija de Jairo con vida; y un pecador salvo. Maravilloso es el ladrón arrepentido en la cruz siendo salvado y lo que Cristo hace y rehace con su creación: salva, sana, persona, redime, transforma. Y glorificaban al Dios de Israel. -¿Cómo puede ser de otro modo? Él lo sabe muy bien, ¡viviré para glorificarlo por la eternidad porque me ha hecho bien! (Ap. 5:8-14).
— Roberto Tinoco
Mateo 15:32
15.32 Si eres de los que les interesa la voluntad de Dios, he aquí un versículo acerca de lo que el Señor sí quiere y lo que no quiere. ¿Qué es lo que Jesús sí quiere?: sustentarlos. ¿Qué es lo que Jesús no quiere?: que se desmayen de hambre. Siempre han existido reyes que no se interesan por sus súbditos, pero no es así Jesús. Él tiene compasión. Toda persona ha sentido lástima alguna vez cuando mira por internet el hambre en otro continente, la guerra en más allá de sus fronteras o la pobreza de quienes están lejos; pero frecuentemente no hace más que cambiar el canal para ensordecer su corazón. Pero Jesús sí tiene compasión, no por un sistema o por un país, tampoco por un grupo en especial de personas sino que el texto dice “tengo compasión de la gente”. Le interesa la gente. El hombre que se cubre con periódicos lo mismo que el miembro del Club más exclusivo. Jesús se interesa por la gente. Jesús tiene compasión; unos tienen el bolsillo vacío, todos el corazón. Él busca los pasos de los zapatos caros lo mismo que los huaraches improvisados. Jesús tiene compasión del que desconoce el alfabeto, lo mismo que del catedrático universitario. Ama al sano y al enfermo. Jesús ama a todos y se compadece de todos; te ama a ti y me ama a mí. Su compasión es personal. El texto es claro al decir que tiene compasión dela gente, “porque ya hace tres días que están conmigo, y no tienen que comer”. Son sus seguidores y aún así tienen la alacena vacía. Lo han acompañado en el desierto y aún así tienen su estómago vacío. Quizá alguno se identifica con este grupo de personas. Es seguidor de Jesús, cristiano de tiempo, pero aún así está pasando por un tiempo de necesidad. A todos nos ha sucedido alguna vez; pero hay buenas noticias: ¡al Rey Jesucristo jamás se le ha desmayado alguno porque lo envíe en ayunas! Como el dicho popular: “Dios aprieta pero no ahorca.” Yo sé que Dios, aunque parece que a veces oprime, en realidad está cerrando sus tiernas manos para protegernos en su hueco, nunca para dañarnos. Se fiel, tu alacena volverá a llenarse. Continúa sirviéndole que pronto estará la mesa nuevamente servida. La promesa es firme: No he visto justo desamparado ni su simiente que mendigue pan (Sal.35:25). Si es Dios quien te envía no te faltará sustento. Elías recibirá carne traída por cuervos. Israel recogerá maná de madrugada. La tinaja no escaseará. Siete panes serán suficientes. ¡Y tú experimentarás las bendiciones de la compasión de Jesús!
— Roberto Tinoco
Mateo 15:33
15.33 “¿De dónde tenemos nosotros?” –preguntaron los discípulos. No sabían lo que tenían, pero Jesús si lo sabía. Si no tuviesen lo necesario con ellos, el Señor no les habría ordenado darles de comer. ¿De dónde tenían? Tenían del poder de Dios. Puedes tener de Dios en el desierto, no importa la condición geográfica, económica ni social; solo Dios es suficiente. Puedes hacer maravillas si Dios te envía a realizar maravillas. Todo lo que necesitas es la Palabra de Cristo para llevar a cabo lo imposible. Lo que tienes, lo tienes en Él; y todo lo que se requiere tener, ya lo tienes en Él.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:34
15.34 Dios te pregunta cuánto tienes no para limitarte, sino para potencializarte. Para que sepas que puede hacerlo todo a partir de nada. De manera que no consideres lo que tienes como tu potencial ni lo que te falta como tu limitación; sólo para que seas consciente del milagro de Dios. No cuentes para confiar y tampoco para quejarte; haz cuentas para dar testimonio del poder de Dios. Para crear la humanidad Dios solo necesitó a dos personas y una fue sacada de la otra; así que puede hacer cualquier cosa a partir de ti. Lo único que hace falta es que lo poco que tengas sea puesto a disposición del Señor, todo, los siete, completo, sin falta ni tardanza. Hasta el último pan y hasta el último pececillo. Familia, trabajo, bienes, cuerpo, talento, etc. ¡Qué importa si son sólo 7 panes y pocos pececillos! ¡Dalos al Señor! En las manos del Señor es suficiente, porque Él sabe multiplicar lo poco en mucho y lo mucho en ilimitado. Sabe hacer a una mujer de una costilla. Saca medicina del lodo para sanar ciegos. Mata gigantes con niños desarmados. Abre el mar con una vara. Libera a los presos de la cárcel con canciones. Lo poco que tienes es suficiente para alimentar las multitudes. Un hombre dispuesto puede dar el pan de vida a millones.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:35
15.35 Para que Dios multiplique bendición, comencemos con la humillación: personas en tierra. Pero no quejándose, sino confiados, sentados, descansando.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:36
15.36 También, para multiplicar la bendición, requerimos la gratitud. Jesús dio gracias al Padre. Los elementos útiles son aquellos que están agradecidos por haber sido rescatados por Cristo. Al que mucho se le perdona mucho se le ama (Luc. 12:48). Los mejores siervos son los gadarenos y los samaritanos. Los Pedros restaurados y los Saulos de Tarso recibidos a oportunidad. Ligado al agradecimiento va el quebrantamiento: Jesús partió (los panes) y dio a sus discípulos. Aquí hay dos cosas importantes a analizar. La primera es el quebrantamiento. Se necesita estar libre de egoísmos y de anhelos personales para llevar el alimento del evangelio al mundo. El pan de vida siempre se entrega quebrantado. Es el Moisés después de 40 años en el desierto, el que sirve para libertador de Israel. Es el Jacob descoyuntado por la lucha con el ángel quien sirve como príncipe de Dios. Es el Pablo impotente ante su aguijón el que puede manifestar el poder divino que se perfecciona en la debilidad. Es el vaso de alabastro quebrado el que suelta el perfume. ¡Es tu vida entregada sin reservas la que manifiesta la gloria de Dios! La segunda cosa es la cooperación del cuerpo: la iglesia. Nota que los panes fueron dados a los discípulos y los discípulos a la multitud. Cristo da ministerios a la iglesia, por lo que no podemos decir que un ministerio independiente haya sido puesto por Cristo. Es en la armonía de los miembros del cuerpo de Cristo en donde comen todos, y se sacian, y recogen lo que les sobra de la bendición, siete canastas llenas (37). Si en la Deidad hay sujeción: El Espíritu al Hijo y el Hijo al Padre, ¡cuánto más en la iglesia! El orden divino es que “los panes sean dados a los discípulos”; esto es, que los ministerios que comienzan sean puestos bajo el discipulado, la guianza y el control de los ministros ya establecidos. Timoteo y Tito necesitan a Pablo; Josué a Moisés; Eliseo a Elías; Marcos requiere de Bernabé y de Pedro. Y tu necesitas sujetarte a un pastor puesto por Dios.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:37
15.37 Comieron hasta quedar satisfechos. Dios jamás te bendecirá a medias, si alcanza y sobra, proviene de Dios. En Él estamos completos. Si te falta es tu fuerza, si te abunda en el Señor. Dieron 7 panes y recogieron siete cestas. Dios abunda a quien da para su reino. El siete es símbolo de plenitud divina. Las cestas de provisión y la llenura es el énfasis bíblico de bendición enriquecida. Recogieron lo que sobró porque Dios no desperdicia nada. ¿Has visto el universo? Dios no hace basura, todo lo reutiliza. Así de buenos eres tú.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:38
15.38 El 4 es símbolo del planeta (por ejemplo los 4 ángulos de la tierra). Así que simboliza la provisión del reino para todo el mundo. Cuatro mil hombres más mujeres y niños es más de veinte mil personas. Cuando Dios pone su poder no pongas tus límites. Dicen que Dios da a manos llenas, pero no sabía que se trataba de sus manos y no de las mías.
— Roberto Tinoco
Mateo 15:39
15.39 Jesús despidió a la gente, ellos debían seguir con sus vidas y el maestro con su ministerio. La fe no es para inutilizar la productividad en esta vida, al contrario, debe potencializarla. Un milagro de prosperidad no tiene por objeto evitar que sigas trabajando, sino provocarte ser más efectivo. Por ello, después del milagro de la multiplicación de los panes y de los peces, debían volver a sus ocupaciones cotidianas. La fe que impide trabajar no es fe cristiana; pero la fe que lleva a la milla extra es genuina.
— Roberto Tinoco