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Marcos 10
Discusión acerca del divorcio y del matrimonio
1Levantándose de allí, vino a la región de Judea y al otro lado del Jordán; y volvió el pueblo a juntarse a él, y de nuevo les enseñaba como solía.🗨📝 2Y se acercaron los fariseos y le preguntaron, para tentarle, si era lícito al marido repudiar a su mujer.🗨📝 3El, respondiendo, les dijo: ¿Qué os mandó Moisés?🗨📝 4Ellos dijeron: Moisés permitió dar carta de divorcio, y repudiarla.🗨📝 5Y respondiendo Jesús, les dijo: Por la dureza de vuestro corazón os escribió este mandamiento;🗨📝 6pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios.🗨📝 7Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer,🗨📝 8y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno.🗨📝 9Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.🗨📝 10En casa volvieron los discípulos a preguntarle de lo mismo,🗨📝 11y les dijo: Cualquiera que repudia a su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra ella;🗨📝 12y si la mujer repudia a su marido y se casa con otro, comete adulterio.🗨📝Jesús bendice a los niños
13Y le presentaban niños para que los tocase; y los discípulos reprendían a los que los presentaban.🗨📝 14Viéndolo Jesús, se indignó, y les dijo: Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis; porque de los tales es el reino de Dios.🗨📝 15De cierto os digo, que el que no reciba el reino de Dios como un niño, no entrará en él.🗨📝 16Y tomándolos en los brazos, poniendo las manos sobre ellos, los bendecía.🗨📝El hombre rico
17Al salir él para seguir su camino, vino uno corriendo, e hincando la rodilla delante de él, le preguntó: Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?🗨📝 18Jesús le dijo: ¿Por qué me llamas bueno? Ninguno hay bueno, sino sólo uno, Dios.🗨📝 19Los mandamientos sabes: No adulteres. No mates. No hurtes. No digas falso testimonio. No defraudes. Honra a tu padre y a tu madre. 🗨📝 20El entonces, respondiendo, le dijo: Maestro, todo esto lo he guardado desde mi juventud.🗨📝 21Entonces Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz.🗨📝 22Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones.🗨📝 23Entonces Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: ¡Cuán difícilmente entrarán en el reino de Dios los que tienen riquezas!🗨📝 24Los discípulos se asombraron de sus palabras; pero Jesús, respondiendo, volvió a decirles: Hijos, ¡cuán difícil les es entrar en el reino de Dios, a los que confían en las riquezas!🗨📝 25Más fácil es pasar un camello por el ojo de una aguja, que entrar un rico en el reino de Dios.🗨📝 26Ellos se asombraban aun más, diciendo entre sí: ¿Quién, pues, podrá ser salvo?🗨📝 27Entonces Jesús, mirándolos, dijo: Para los hombres es imposible, mas para Dios, no; porque todas las cosas son posibles para Dios.🗨📝 28Entonces Pedro comenzó a decirle: He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido.🗨📝 29Respondió Jesús y dijo: De cierto os digo que no hay ninguno que haya dejado casa, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por causa de mí y del evangelio,🗨📝 30que no reciba cien veces más ahora en este tiempo; casas, hermanos, hermanas, madres, hijos, y tierras, con persecuciones; y en el siglo venidero la vida eterna.🗨📝 31Pero muchos primeros serán postreros, y los postreros, primeros.🗨📝Jesús predice otra vez su muerte
32Iban por el camino subiendo a Jerusalén; y Jesús iba delante, y ellos se asombraron, y le seguían con miedo. Entonces volviendo a tomar a los doce aparte, les comenzó a decir las cosas que le habían de acontecer:🗨📝 33He aquí subimos a Jerusalén, y el Hijo del Hombre será entregado a los principales sacerdotes y a los escribas, y le condenarán a muerte, y le entregarán a los gentiles;🗨📝 34y le escarnecerán, le azotarán, y escupirán en él, y le matarán; mas al tercer día resucitará.🗨📝Jesús enseña acerca del servicio a los demás
35Entonces Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, se le acercaron, diciendo: Maestro, querríamos que nos hagas lo que pidiéremos.🗨📝 36El les dijo: ¿Qué queréis que os haga?🗨📝 37Ellos le dijeron: Concédenos que en tu gloria nos sentemos el uno a tu derecha, y el otro a tu izquierda.🗨📝 38Entonces Jesús les dijo: No sabéis lo que pedís. ¿Podéis beber del vaso que yo bebo, o ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?🗨📝 39Ellos dijeron: Podemos. Jesús les dijo: A la verdad, del vaso que yo bebo, beberéis, y con el bautismo con que yo soy bautizado, seréis bautizados; 🗨📝 40pero el sentaros a mi derecha y a mi izquierda, no es mío darlo, sino a aquellos para quienes está preparado.🗨📝 41Cuando lo oyeron los diez, comenzaron a enojarse contra Jacobo y contra Juan.🗨📝 42Mas Jesús, llamándolos, les dijo: Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus grandes ejercen sobre ellas potestad.🗨📝 43Pero no será así entre vosotros, sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor,🗨📝 44y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos.🗨📝 45Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.🗨📝Jesús sana al ciego Bartimeo
46Entonces vinieron a Jericó; y al salir de Jericó él y sus discípulos y una gran multitud, Bartimeo el ciego, hijo de Timeo, estaba sentado junto al camino mendigando.🗨📝 47Y oyendo que era Jesús nazareno, comenzó a dar voces y a decir: ¡Jesús, Hijo de David, ten misericordia de mí!🗨📝 48Y muchos le reprendían para que callase, pero él clamaba mucho más: ¡Hijo de David, ten misericordia de mí!🗨📝 49Entonces Jesús, deteniéndose, mandó llamarle; y llamaron al ciego, diciéndole: Ten confianza; levántate, te llama.🗨📝 50El entonces, arrojando su capa, se levantó y vino a Jesús.🗨📝 51Respondiendo Jesús, le dijo: ¿Qué quieres que te haga? Y el ciego le dijo: Maestro, que recobre la vista.🗨📝 52Y Jesús le dijo: Vete, tu fe te ha salvado. Y en seguida recobró la vista, y seguía a Jesús en el camino.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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Marcos 10: RV60
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Marcos 10:1
10.1 La revelación que está a punto de ser presentada respecto de la unidad matrimonial se desarrollo en la región de Judea “al otro lado del Jordán”. El Jordán es la frontera entre el desierto y la tierra prometida, estar en Judea del otro lado del río es la presentación de la vida según Dios. En la voluntad de Dios, en su buena tierra no hay divorcio, el hombre y la mujer no deben separarse como Cristo y su iglesia tampoco. Todo el que se divorcia esta del lado equivocado del Jordán. Conforme avanzaba el ministerio de Jesús se acercaba hacia Jerusalén, era allí donde debía morir; sin embargo, todavía se encontraba ministrando “del otro lado del Jordán”; es decir, la región de Perea, detrás de la frontera, no sólo geográfica, sino espiritual. Todos avanzamos hacia un ministerio totalmente entregado, pero tarde o temprano debemos estar dispuestos a cruzar el Jordán.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:2
10.2 La pregunta de los fariseos no tenía el propósito de tentar a Jesús doctrinalmente, después de todo, las opiniones doctrinales respecto del divorcio estaban divididas entre las escuelas rabínicas judías, así que una opinión mas era irrelevante. La tentación radicaba en que sabían que el Señor desacreditaba el divorcio y sus palabras podían comprometerle, ya que se encontraban en la región gobernada por Herodes Antipas, el mismo que encarceló y mató a Juan a causa de Herodías, la mujer de su hermano que se divorció y luego casó con él. Los fariseos no desean saber cómo tener mejores matrimonios o si el divorcio es permitido, preguntan para tentar a Jesús. Toda tentación hacia Dios se basa en malas intenciones; cada vez que alguno pregunta sobre el matrimonio con motivos diferentes al amor, es un tentador. Notemos la falta de equidad de género, pues preguntaron si el varón puede repudiar a su mujer, pero no si la mujer puede repudiar a su marido.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:3
10.3 La respuesta de Jesús los regresa a la Ley de Moisés; de esta manera, el Señor Jesús les indicaba regresar al gobierno de Dios y no al de Herodes, un simple hombre. El debate no debía centrarse en las opiniones de los hombres, sino de las Escrituras. Antes de preguntar sobre el bien y el mal, haremos bien en volver a las Escrituras; ¿por qué volver al árbol del conocimiento pudiendo tener el árbol de la vida?
— Roberto Tinoco
Marcos 10:4
10.4-5 Los fariseos hicieron referencia a Deuteronomio 24:1-4. Sin embargo, no estaban respondiendo la pregunta de Jesús, ya que el Maestro les preguntó sobre lo que Moisés mandó y no sobre lo que Moisés permitió. Dios nunca ha estado a favor del divorcio y menos aún de segundas nupcias; lo que la Ley permite lo hace para regular a los hombres en su obstinación, pero lo que la Ley manda es que lo que Dios unió, ningún hombre lo separe. A eso se debe también la amonestación: “por la dureza de vuestro corazón os permitió Moisés”. Siendo que el Antiguo Pacto no podía cambiar el corazón, tuvo que regular la conducta endurecida del mismo. ¿Por qué se divorcia la gente? Puede poner todos los argumentos que guste, pero el origen es la dureza del corazón de uno o de ambos cónyuges.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:5
10.4-5 Los fariseos hicieron referencia a Deuteronomio 24:1-4. Sin embargo, no estaban respondiendo la pregunta de Jesús, ya que el Maestro les preguntó sobre lo que Moisés mandó y no sobre lo que Moisés permitió. Dios nunca ha estado a favor del divorcio y menos aún de segundas nupcias; lo que la Ley permite lo hace para regular a los hombres en su obstinación, pero lo que la Ley manda es que lo que Dios unió, ningún hombre lo separe. A eso se debe también la amonestación: “por la dureza de vuestro corazón os permitió Moisés”. Siendo que el Antiguo Pacto no podía cambiar el corazón, tuvo que regular la conducta endurecida del mismo. ¿Por qué se divorcia la gente? Puede poner todos los argumentos que guste, pero el origen es la dureza del corazón de uno o de ambos cónyuges.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:6
10.6 Para resolver toda controversia bíblica hay que volver al principio, cómo formó Dios y con qué propósito el asunto en cuestión. Conociendo el origen establecerás el destino. El diseño matrimonial es varón y hembra, hombre y mujer, dos en exclusiva. Lo que es más de esto, de mal procede. Cuando no sepas qué hacer, vuelve al principio. El diseño denuncia el propósito y aclara el camino. Un solo varón y una sola hembra es el diseño original y más que esto en el matrimonio es corrupción. Siendo el matrimonio la figura de Cristo y la iglesia (Ef. 5:31-32), el divorcio es homicidio de la verdad y las segundas nupcias su corrupción. Una especie de blasfemia moral.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:7
10.7 Hay que dejar para unir; si no se establece como vínculo principal el matrimonial por el de cualquier otro lazo humano, el matrimonio no alcanzará a ser uno ni permanecerá. Cristo mismo tuvo que dejar a su Padre para obtener a su iglesia, dejar para unir. El hombre se une a su mujer y no a la mujer; esto es monogamia. En Cristo, la iglesia se santifica rompiendo cualquier otra autoridad aparte del Señor y luego se une en un espíritu con Cristo.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:8
10.8 Dos hechos una sola carne, expresión figurada de Cristo y la iglesia (Ef.5:31.32). Por ello no debe haber más de dos, pues ¿serán más personas una sola carne? ¿Unirás a Cristo del cual formas parte como su Cuerpo con la fornicación? (1 Cor. 6:15-16). Hacerse una carne es más que unirse sexualmente; mediante la intimidad, la pareja habita una sola casa terrestre, por decirlo así, son dos almas en un solo cuerpo; por tanto, no debe separarse, pues así como el cuerpo muere al salir el alma, así el matrimonio muere si tratan de ser dos cuerpos. He allí el peligro de las relaciones fuera del matrimonio, une lo que debe estar separado mezclando las almas.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:9
10.9 La ley de Moisés permitió el divorcio por la dureza del corazón de hombres bajo el Antiguo pacto; pero la Ley de Cristo bajo el Nuevo Pacto prohíbe clara y precisamente el divorcio, el hombre no debe separar lo que Dios ha unido. Esto no significa que si puede ser dividido, entonces no fue unido por Dios; semejante semántica es maldad. Sería como decir que si puede ser asesinado, entonces no recibió vida de parte de Dios. Lo que la Palabra enseña es que se prohíbe al hombre deshacer los pactos que Dios realiza.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:10
10.10-12 El Maestro confirmó en privado a sus discípulos la enseñanza pública sobre el divorcio y segundas nupcias: volver a casarse es adulterio, la única acepción se especifica en otras porciones bíblicas, tales como la fornicación o impureza sexual, cualquiera que esta involucre (Mat. 19:9). Puedes ver más acerca de este tema en 1 Corintios 7. Por otro lado, hablar de la posibilidad de que una mujer repudie a su marido y se case con otro tiene un propósito; el Señor está enviándole un mensaje a Herodías, quien dejó a su marido para casarse con Herodes.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:11
10.10-12 El Maestro confirmó en privado a sus discípulos la enseñanza pública sobre el divorcio y segundas nupcias: volver a casarse es adulterio, la única acepción se especifica en otras porciones bíblicas, tales como la fornicación o impureza sexual, cualquiera que esta involucre (Mat. 19:9). Puedes ver más acerca de este tema en 1 Corintios 7. Por otro lado, hablar de la posibilidad de que una mujer repudie a su marido y se case con otro tiene un propósito; el Señor está enviándole un mensaje a Herodías, quien dejó a su marido para casarse con Herodes.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:12
10.10-12 El Maestro confirmó en privado a sus discípulos la enseñanza pública sobre el divorcio y segundas nupcias: volver a casarse es adulterio, la única acepción se especifica en otras porciones bíblicas, tales como la fornicación o impureza sexual, cualquiera que esta involucre (Mat. 19:9). Puedes ver más acerca de este tema en 1 Corintios 7. Por otro lado, hablar de la posibilidad de que una mujer repudie a su marido y se case con otro tiene un propósito; el Señor está enviándole un mensaje a Herodías, quien dejó a su marido para casarse con Herodes.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:13
10.13 En su celo por Jesús, los discípulos impedían a padres piadosos que acercaran a sus hijos para ser tocados por el Señor. Es contrastante la fe de dichos padres con la religiosidad de los discípulos. En ocasiones, quienes más estorban para que los inocentes sean bendecidos, son precisamente los que deberían facilitarles el camino a la bendición. No estorbes a tus hijos, tanto naturales como espirituales, su relación con Dios; el trabajo de un padre es llevar a sus hijos a Cristo y los lideres espirituales jamás deben considerar estos esfuerzos como molestia o banalidad. La paternidad te acerca a Dios.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:14
10.14-16 Una de las cosas que enojan al Señor es que se estorbe a los pequeños el camino hacia Él. Todo creyente debe facilitar a los demás el toque de Cristo. Los niños vienen a Cristo, en ellos es natural. Sabemos quien ha perdido su inocencia en que camina en dirección contraria al Maestro. El reino de Dios pertenece a los pequeños. Dios regala el reino a los inocentes (Luc. 12:32); pero resiste a los soberbios (Stg. 4:6). Mientras el ser humano esté incapacitado para ejercer una fe personal, tiene libre acceso al reino de Dios. El reino se acerca, pero debe recibirse. Los niños no tienen problemas para aceptar regalos, son los adultos, especialmente los religiosos, quienes pierden el concepto de la gracia. Tres cosas hacía Jesús con los niños: los tomaba en los brazos, ponía las manos sobre ellos y los bendecía. Tres cosas hace Dios con los que humildemente reciben el reino: reciben su cobertura, su toque transformador y su palabra de vida.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:15
10.14-16 Una de las cosas que enojan al Señor es que se estorbe a los pequeños el camino hacia Él. Todo creyente debe facilitar a los demás el toque de Cristo. Los niños vienen a Cristo, en ellos es natural. Sabemos quien ha perdido su inocencia en que camina en dirección contraria al Maestro. El reino de Dios pertenece a los pequeños. Dios regala el reino a los inocentes (Luc. 12:32); pero resiste a los soberbios (Stg. 4:6). Mientras el ser humano esté incapacitado para ejercer una fe personal, tiene libre acceso al reino de Dios. El reino se acerca, pero debe recibirse. Los niños no tienen problemas para aceptar regalos, son los adultos, especialmente los religiosos, quienes pierden el concepto de la gracia. Tres cosas hacía Jesús con los niños: los tomaba en los brazos, ponía las manos sobre ellos y los bendecía. Tres cosas hace Dios con los que humildemente reciben el reino: reciben su cobertura, su toque transformador y su palabra de vida.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:16
10.14-16 Una de las cosas que enojan al Señor es que se estorbe a los pequeños el camino hacia Él. Todo creyente debe facilitar a los demás el toque de Cristo. Los niños vienen a Cristo, en ellos es natural. Sabemos quien ha perdido su inocencia en que camina en dirección contraria al Maestro. El reino de Dios pertenece a los pequeños. Dios regala el reino a los inocentes (Luc. 12:32); pero resiste a los soberbios (Stg. 4:6). Mientras el ser humano esté incapacitado para ejercer una fe personal, tiene libre acceso al reino de Dios. El reino se acerca, pero debe recibirse. Los niños no tienen problemas para aceptar regalos, son los adultos, especialmente los religiosos, quienes pierden el concepto de la gracia. Tres cosas hacía Jesús con los niños: los tomaba en los brazos, ponía las manos sobre ellos y los bendecía. Tres cosas hace Dios con los que humildemente reciben el reino: reciben su cobertura, su toque transformador y su palabra de vida.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:17
10.17-18 Cristo está en movimiento, hay que alcanzarlo a fin de no perder el avivamiento. No te quedes estático, renuévate, apresúrate. El joven rico se consideraba a sí mismo bueno, por eso se expresó de dicha forma. La respuesta de Jesús no niega que Él mismo sea bueno y tampoco niega su deidad; el propósito de su comentario era dejar en claro las verdaderas intenciones del joven rico, es decir, que no quería ser un discípulo, sino un principal con el rabí de moda (Luc. 18:18).
— Roberto Tinoco
Marcos 10:18
10.17-18 Cristo está en movimiento, hay que alcanzarlo a fin de no perder el avivamiento. No te quedes estático, renuévate, apresúrate. El joven rico se consideraba a sí mismo bueno, por eso se expresó de dicha forma. La respuesta de Jesús no niega que Él mismo sea bueno y tampoco niega su deidad; el propósito de su comentario era dejar en claro las verdaderas intenciones del joven rico, es decir, que no quería ser un discípulo, sino un principal con el rabí de moda (Luc. 18:18).
— Roberto Tinoco
Marcos 10:19
10.19 Como a los fariseos, también al joven rico se le remitió a la Ley de Moisés. El Señor le citó algunos de los mandamientos con la esperanza de que reconociera que no era bueno, sino pecador. ¿Qué tenemos que hacer para heredar la vida? Guardar los mandamientos (Dt. 6:1-3); esto no es salvación por obras, sino vida por obediencia. Heredar la vida eterna es participar de los beneficios del reino, obedece la Palabra de Dios y tu vida será engrandecida. No puedes ir al cielo por obras, pero puedes disfrutar anticipos del cielo guardando los mandamientos de Dios. El Señor citó los mandamientos relativos a las relaciones humanas, pues siendo bendición a los demás somos bendecidos por el Señor.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:20
10.20 Mentira, apenas era un joven y segundo, nadie ha guardado toda la ley sin falta alguna. El joven negó la imagen que el espejo de la Ley le presentaba. Su falsa autojusticia le había cegado los ojos.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:21
10.21-22 Ante la mentira y ceguera del joven, el Señor fue movido a misericordia. ¡En lugar de enojarse y condenarlo, lo amó! Y por cuanto lo amó, tuvo que presentarle la cruz: dejar todo, incluyendo dejar sus bienes y su voluntad. El Señor no está a favor de la pobreza (2 Cor. 8:9); y tampoco enseña que haya que ser pobres para ir al cielo; si el joven hubiera reconocido su verdadera condición como pecador necesitado de salvación, no se le hubiera hecho tal petición, la cual le fue hecha sólo para que fuera consciente de que no era tan bueno y justo como se consideraba a sí mismo, y por tanto, necesitaba seguir al Señor negándose a sí mismo como cualquiera.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:22
10.21-22 Ante la mentira y ceguera del joven, el Señor fue movido a misericordia. ¡En lugar de enojarse y condenarlo, lo amó! Y por cuanto lo amó, tuvo que presentarle la cruz: dejar todo, incluyendo dejar sus bienes y su voluntad. El Señor no está a favor de la pobreza (2 Cor. 8:9); y tampoco enseña que haya que ser pobres para ir al cielo; si el joven hubiera reconocido su verdadera condición como pecador necesitado de salvación, no se le hubiera hecho tal petición, la cual le fue hecha sólo para que fuera consciente de que no era tan bueno y justo como se consideraba a sí mismo, y por tanto, necesitaba seguir al Señor negándose a sí mismo como cualquiera.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:23
10.23-24 Analiza tus valores, ¿cuáles son tus riquezas? En dónde tienes tu confianza; sin importar cuantos bienes materiales tengas, depende sólo de Dios para vivir (1 Tim. 6:9-10, 17-19).
— Roberto Tinoco
Marcos 10:24
10.23-24 Analiza tus valores, ¿cuáles son tus riquezas? En dónde tienes tu confianza; sin importar cuantos bienes materiales tengas, depende sólo de Dios para vivir (1 Tim. 6:9-10, 17-19). 10.24-27 Para los judíos, ser rico era una oportunidad de ser salvo, ya que se contaban con recursos para más ofrendas y sacrificios; sin embargo, el Maestro deja en claro que la salvación no puede ser comprada por obra humana alguna aparte de Cristo: “para los hombres esto es imposible” –les dijo. La salvación es un acto de gracia de Dios que el hombre puede apropiarse por la fe. Se ha dicho mucho del camello y el ojo de la aguja, pero en realidad se refiere a un hebraísmo similar a Colar el mosquito y tragar el camello. Su significado es imposibilidad, el hombre no puede comprar su salvación.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:25
10.24-27 Para los judíos, ser rico era una oportunidad de ser salvo, ya que se contaban con recursos para más ofrendas y sacrificios; sin embargo, el Maestro deja en claro que la salvación no puede ser comprada por obra humana alguna aparte de Cristo: “para los hombres esto es imposible” –les dijo. La salvación es un acto de gracia de Dios que el hombre puede apropiarse por la fe. Se ha dicho mucho del camello y el ojo de la aguja, pero en realidad se refiere a un hebraísmo similar a Colar el mosquito y tragar el camello. Su significado es imposibilidad, el hombre no puede comprar su salvación.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:26
10.24-27 Para los judíos, ser rico era una oportunidad de ser salvo, ya que se contaban con recursos para más ofrendas y sacrificios; sin embargo, el Maestro deja en claro que la salvación no puede ser comprada por obra humana alguna aparte de Cristo: “para los hombres esto es imposible” –les dijo. La salvación es un acto de gracia de Dios que el hombre puede apropiarse por la fe. Se ha dicho mucho del camello y el ojo de la aguja, pero en realidad se refiere a un hebraísmo similar a Colar el mosquito y tragar el camello. Su significado es imposibilidad, el hombre no puede comprar su salvación.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:27
10.24-27 Para los judíos, ser rico era una oportunidad de ser salvo, ya que se contaban con recursos para más ofrendas y sacrificios; sin embargo, el Maestro deja en claro que la salvación no puede ser comprada por obra humana alguna aparte de Cristo: “para los hombres esto es imposible” –les dijo. La salvación es un acto de gracia de Dios que el hombre puede apropiarse por la fe. Se ha dicho mucho del camello y el ojo de la aguja, pero en realidad se refiere a un hebraísmo similar a Colar el mosquito y tragar el camello. Su significado es imposibilidad, el hombre no puede comprar su salvación.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:28
10.28-30 ¿Descalificó el Señor las riquezas en los versículos anteriores? No. La pregunta de Pedro y la subsecuente respuesta del Señor proporcionan el equilibrio. Dios recompensará toda obra y sacrificio hecho hacia Él o su reino; en esta vida recompensa al ciento por uno y en la eternidad la vida verdadera. Pedro y los demás discípulos hicieron lo que el joven rico rechazó: dejar todo y seguirle. En consecuencia, estaba en su derecho de saber cuál sería su recompensa. Sin embargo, le aclaró que las persecuciones son parte de la cosecha en esta vida.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:29
10.28-30 ¿Descalificó el Señor las riquezas en los versículos anteriores? No. La pregunta de Pedro y la subsecuente respuesta del Señor proporcionan el equilibrio. Dios recompensará toda obra y sacrificio hecho hacia Él o su reino; en esta vida recompensa al ciento por uno y en la eternidad la vida verdadera. Pedro y los demás discípulos hicieron lo que el joven rico rechazó: dejar todo y seguirle. En consecuencia, estaba en su derecho de saber cuál sería su recompensa. Sin embargo, le aclaró que las persecuciones son parte de la cosecha en esta vida.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:30
10.28-30 ¿Descalificó el Señor las riquezas en los versículos anteriores? No. La pregunta de Pedro y la subsecuente respuesta del Señor proporcionan el equilibrio. Dios recompensará toda obra y sacrificio hecho hacia Él o su reino; en esta vida recompensa al ciento por uno y en la eternidad la vida verdadera. Pedro y los demás discípulos hicieron lo que el joven rico rechazó: dejar todo y seguirle. En consecuencia, estaba en su derecho de saber cuál sería su recompensa. Sin embargo, le aclaró que las persecuciones son parte de la cosecha en esta vida.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:31
10.31 Los discípulos iban a ser recompensados por dejar todo para seguir a Jesús; sin embargo, nada estaba totalmente finiquitado, pues si algún otro disponía su seguir al Señor de forma mayor a los discípulos, aunque fueran postreros, serían recompensados como primeros. Pablo es un ejemplo de ello.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:32
10.32 Seguir a Jesús siempre asombra; y seguirlo hacia la cruz le añade miedo. No es posible ir a Cristo y escapar de la experiencia de la cruz. Con todo, para seguirlo, sólo es posible si Él va delante y si habrá una cruz en el camino. Como Siervo de Dios, Jesús se tomó el tiempo de enseñar en privado a sus discípulos las cosas que sucederían en Jerusalen preparándolos para su muerte y resurrección. Sigue a Cristo, con Él, la vida no te tomará por sorpresa.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:33
10.33 Para esto vino el Hijo de Dios a este mundo, para morir como el Siervo de Dios por nosotros. Lo sabía y no escapó a su propósito. Irónicamente fueron los que supuestamente esperaban la venida del Mesías quienes lo condenaron a muerte y entregaron a los gentiles. La religiosidad carente de Dios pelea contra Dios.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:34
10.34 Entregado a los gentiles, Jesús sería escarnecido. Lo sabía y lo dijo a sus discípulos para prepararlos, más ellos no lo comprendieron. La muerte nunca tomó por sorpresa a Cristo, lo sabía y a eso vino. Sin embargo, la muerte jamás fue la meta, pues todavía vendrá la resurrección. Independientemente de lo que experimentes en esta vida, el mal es temporal y la muerte no es tu final; Dios tiene un nuevo despertar y su bendición se encuentra en tu futuro. Te espera lo mejor; eres la generación del tercer día.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:35
10.35 Repitiendo su error, Jacobo y Juan escucharon a Jesús hablar de su muerte y se enfocaron en su herencia. Fue una actitud interesada y falta de amor. Eran hijos de Zebedeo, cuyo nombre se deriva del significado dotado o dado por Dios; pero no parecían portarse como un regalo divino, sino como una carga al llamado del Maestro. Cada cristiano debe vivir como una dádiva del cielo y no como una carga al reino. La diferencia estriba en los intereses o intenciones por las que te acercas al Señor.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:36
10.36 En esta ocasión, las palabras del Señor no tienen como propósito prometer nada, sino descubrir el corazón de sus discípulos. Ante su pregunta, la mejor respuesta es “queremos que te formes en nosotros; haznos como tú”. Conviene preguntarte por qué oras lo que oras.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:37
10.37 Jacobo y Juan pidieron los dos principales lugares en el reino de Dios. Su ambición no estaba motivada por la honra a Dios ni el servicio a los hombres, por tanto, resultaba insultante. Aunque no perdemos de vista el galardón, tampoco debe ser nuestra principal motivación. ¿Busca tu gloria o la gloria de Dios?
— Roberto Tinoco
Marcos 10:38
10.38 La ambición de la carne no tiene sabiduría, desconoce la gloria de Dios. Si lo supiera, sabría que el camino hacia la gloria es el camino de la cruz. El bautismo al que se refirió el Señor es la muerte; les aclaró que si querían los mejores lugares deberían estar dispuestos a los mayores sacrificios. Jesús sería crucificado y sus discípulos años después martirizados.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:39
10.39 Jacobo y Juan tenían tal arrogancia en su inmadurez, que aseguraban poder morir con el Señor y por Él. En realidad, su osadía les acarrearía el martirio, pero no sabían lo que decían. La respuesta de Jesús encierra otra enseñanza adicional a sus discípulos y con ellos a nosotros: Jacobo y Juan pedían estar a la derecha e izquierda del Señor en la eternidad; a lo que el Señor respondió con su bautismo; la enseñanza es que mientras pidieran egoístamente los sitios de preeminencia, eran semejantes a los ladrones que estarían a su derecha e izquierda en la cruz. De hecho, fueron el paréntesis de los muertos entre los doce, el primero Jacobo, el último Juan. Ten cuidado con tus palabras, pues así como un barco es dirigido por un timón, podrías estar dirigiéndote a un mal destino con tus palabras, si estas proceden de la carne. El bautismo de Jesús es el bautismo de la cruz. El bautismo en la cruz sirve para provocar arrepentimiento (como el hijo pródigo volviendo a casa ante el hambre que sentía). Es como la obra de Jesús, pero llevada en carne propia. Jesús se hizo a sí mismo en semejanza de carne de pecado para destruir el poder del pecado en la cruz (Rom. 8:3). Asimismo, los creyentes carnales necesitan experiencias dolorosas que les obliguen a buscar la vida del espíritu. Repito, no es que todos los creyentes tengan que ser forzosamente atormentados ni vivir sufriendo de problema en problema, sino los que viven según la carne: “Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Rom. 8:13). La vida en la carne necesita experiencias de muerte (entiéndase por carne la inclinación a hacer lo malo y no el cuerpo físico). ¿Cuáles son estas experiencias? Aquellas relacionadas con el sufrimiento. Jesús dijo: “de un bautismo tengo que ser bautizado; y ¡cómo me angustio hasta que se cumpla!” (Luc. 12:50). El Maestro estaba hablando del sufrimiento de la cruz. Ese era su bautismo. Dicho bautismo no era para su beneficio, sino para el nuestro. En el contexto de dichas palabras, el Señor enseñó acerca de los problemas familiares ocasionados por la fe, así como las divisiones entre personas que deberían amarse ocasionadas por la vida cristiana de unos y el rechazo de otros. Todo esto es una profunda angustia hasta que se cumpla o termine. Tal es también el bautismo en la cruz, angustia provocada por críticas, rechazo y aún persecución de personas cercanas a causa del mal entendimiento de lo que significa ser cristiano. En tal caso, el bautismo en la cruz no es por razón del creyente, sino del incrédulo. A esto podemos llamarle “identificación con la cruz de Cristo”. Pablo escribió sobre esto cuando enseñó sobre el dolor que experimentaba en su ministerio a favor de la iglesia: “Ahora me gozo en lo que padezco por vosotros, y cumplo en mi carne lo que falta de las aflicciones de Cristo por su cuerpo, que es la iglesia” (Col. 1:24). Comprender esta verdad produce gozo en vez de tristeza, a pesar de las aflicciones que se estén viviendo. También entran en esta categoría los mártires de la fe.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:40
10.40 El Padre Celestial envió a su Hijo como su Siervo a morir por todos; y aunque entregaría el juicio a su Hijo, reservó en su autoridad el recompensar los mejores sitios de gloria; los cuales, ya han sido preparados. Jesús mostró una vez que estaba despojado de sus virtudes divinas. Este versículo muestra la distinción de personas y voluntades en la Trinidad.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:41
10.41 El enojo de los diez mostraba que tenían el mismo corazón de los dos. El enojo revela el corazón y hasta puede deformarlo.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:42
10.42 La ambición de poder que mostraron los dos y luego los 10 discípulos es un mal común de la carne. Debían aprender la diferencia entre los gobernantes de las naciones del mundo y las columnas en la Casa de Dios. Se gobierna con autoridad, pero para servir y no para servirse.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:43
10.43-45 Jesús, el Siervo de Dios nos dio el ejemplo: sirviendo a todos fue exaltado sobre todos. Eso es grandeza. Entre más sirves, más importante te vuelves; esto no habla de servicio bajo, sino de utilidad. Mira como ejemplo las finanzas de una empresa, en la medida que lleva sus productos y servicios a más personas, mayor es su crecimiento; así sucede con los seres humanos, entre más útiles, más grandes. ¿Quieres ser primero? Sé el más útil y necesario. El versículo 45 es el centro del evangelio según Marcos y la muestra de la vida cristiana en su esencia: entrega por amor. Un dicho popular reza: quien no vive para servir, no sirve para vivir.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:44
10.43-45 Jesús, el Siervo de Dios nos dio el ejemplo: sirviendo a todos fue exaltado sobre todos. Eso es grandeza. Entre más sirves, más importante te vuelves; esto no habla de servicio bajo, sino de utilidad. Mira como ejemplo las finanzas de una empresa, en la medida que lleva sus productos y servicios a más personas, mayor es su crecimiento; así sucede con los seres humanos, entre más útiles, más grandes. ¿Quieres ser primero? Sé el más útil y necesario. El versículo 45 es el centro del evangelio según Marcos y la muestra de la vida cristiana en su esencia: entrega por amor. Un dicho popular reza: quien no vive para servir, no sirve para vivir.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:45
10.43-45 Jesús, el Siervo de Dios nos dio el ejemplo: sirviendo a todos fue exaltado sobre todos. Eso es grandeza. Entre más sirves, más importante te vuelves; esto no habla de servicio bajo, sino de utilidad. Mira como ejemplo las finanzas de una empresa, en la medida que lleva sus productos y servicios a más personas, mayor es su crecimiento; así sucede con los seres humanos, entre más útiles, más grandes. ¿Quieres ser primero? Sé el más útil y necesario. El versículo 45 es el centro del evangelio según Marcos y la muestra de la vida cristiana en su esencia: entrega por amor. Un dicho popular reza: quien no vive para servir, no sirve para vivir.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:46
10.46 Después de dejar en claro la importancia del servicio y de que el Señor se hizo Siervo para dar su vida en rescate por muchos, lo demuestra yendo a Jericó, la ciudad de las palmeras, la primera en ser conquistada en la tierra prometida, para sanar, ente muchos, a Bartimeo. Un ciego considerado como nada, pordiosero que apenas subsistía, pero a quien el Señor devolvió la vista demostrando que seguía siendo “un hijo honorable” como significa su nombre Bartimeo. No sólo era un ciego, sino el cielo; no sólo Bartimeo, sino enfatizando hijo de Timeo (bar significa hijo y Timeo, honorable). Estaba junto al camino, pero no en el camino; como tantos que faltándoles la visión de Dios confunden el camino del mundo con el camino de Dios; en consecuencia, pordiosean gracia sin plenitud. Eres heredero no pordiosero; recuperar la visión recupera el honor de ser hijo heredero.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:47
10.47 No veía, pero si oía. Cuando te falta visión, acude a la Palabra de Dios. Bartimeo oyó de oídas que era Jesús y comenzó a clamar a Él. Si no ves la Presencia de Dios búscale en oración. El “hijo honorable” llamó al Señor Hijo de David; reconocía su mesianismo y realeza. Le solicitó misericordia y con ello, lo invocó Salvador y Dios.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:48
10.48 Muchas voces han intentado callar la aclamación hacia el Señor Jesucristo, pero tal cosa es imposible. Basta un alma necesitada como la de Bartimeo, para hacer más ruido del que puede ser reprendido. ¿De qué tamaño es tu necesidad de Cristo? ¿Puede sobresalir a la oposición?
— Roberto Tinoco
Marcos 10:49
10.49 Él creó el universo y su Palabra lo sostiene; pero puede ser detenido por el clamor de un ciego. Tal es el poder de la oración verdadera. Sin embargo, Jesús sólo se detuvo, pero no fue hacia Bartimeo, sino que mandó llamarle; el hecho de que el hombre vaya al Señor es ineludible. Los discípulos y otros anunciaron al ciego que Jesús le llamaba, es un símbolo perfecto del evangelismo, en donde los creyentes anunciamos a quienes no pueden ver el reino de Dios que vengan a Jesús el Salvador; asimismo, que tengan fe o confianza en Él. Levantarse es la obligación de quien es llamado por Jesús; el llamado mismo es el poder para estar en pie.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:50
10.50 Bartimeo obedeció; si no lo hubiera hecho, no habría recibido su milagro. Algunos desean la bendición, pero no tienen sujeción. Arroja tu capa, quita de ti lo que te impide levantarte y avanzar, así sea una mala cobertura religiosa, familiar, o de cualquier índole. Ven a Jesús.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:51
10.51 La pregunta del Salvador parece fuera de lugar, ¿qué más podría desear un ciego, sino recobrar la vista? Pero le pregunta porque es necesario que el hombre exprese audiblemente su oración. La confesión suele ser seguida de la bendición. Habla, no seas indiferente.
— Roberto Tinoco
Marcos 10:52
10.52 En cuanto Bartimeo expresó su deseo y con ello, su confianza para ser sanado, el Salvador le confirmó su salvación. Bartimeo era hijo honorable, su fe hizo posible su sanidad y también su salvación. Enseguida recobró la vista, por lo cual no siguió más junto al camino, sino que seguía a Jesús en el camino. Todo el que ha sido salvado, puede ver el reino de Dios y sigue a Jesús.
— Roberto Tinoco