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Lucas 5

Primeros discípulos

1Aconteció que estando Jesús junto al lago de Genesaret, el gentío se agolpaba sobre él para oír la palabra de Dios.🗨 2Y vio dos barcas que estaban cerca de la orilla del lago; y los pescadores, habiendo descendido de ellas, lavaban sus redes.🗨 3Y entrando en una de aquellas barcas, la cual era de Simón, le rogó que la apartase de tierra un poco; y sentándose, enseñaba desde la barca a la multitud.🗨 4Cuando terminó de hablar, dijo a Simón: Boga mar adentro, y echad vuestras redes para pescar.🗨 5Respondiendo Simón, le dijo: Maestro, toda la noche hemos estado trabajando, y nada hemos pescado; mas en tu palabra echaré la red.🗨 6Y habiéndolo hecho, encerraron gran cantidad de peces, y su red se rompía.🗨 7Entonces hicieron señas a los compañeros que estaban en la otra barca, para que viniesen a ayudarles; y vinieron, y llenaron ambas barcas, de tal manera que se hundían.🗨 8Viendo esto Simón Pedro, cayó de rodillas ante Jesús, diciendo: Apártate de mí, Señor, porque soy hombre pecador.🗨 9Porque por la pesca que habían hecho, el temor se había apoderado de él, y de todos los que estaban con él,🗨 10y asimismo de Jacobo y Juan, hijos de Zebedeo, que eran compañeros de Simón. Pero Jesús dijo a Simón: No temas; desde ahora serás pescador de hombres.🗨 11Y cuando trajeron a tierra las barcas, dejándolo todo, le siguieron.🗨

Jesús sana a un hombre con lepra

12Sucedió que estando él en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno de lepra, el cual, viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme.🗨 13Entonces, extendiendo él la mano, le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante la lepra se fue de él.🗨 14Y él le mandó que no lo dijese a nadie; sino ve, le dijo, muéstrate al sacerdote, y ofrece por tu purificación, según mandó Moisés, para testimonio a ellos.🗨 15Pero su fama se extendía más y más; y se reunía mucha gente para oírle, y para que les sanase de sus enfermedades.🗨 16Mas él se apartaba a lugares desiertos, y oraba.🗨

Jesús sana a un paralítico

17Aconteció un día, que él estaba enseñando, y estaban sentados los fariseos y doctores de la ley, los cuales habían venido de todas las aldeas de Galilea, y de Judea y Jerusalén; y el poder del Señor estaba con él para sanar.🗨 18Y sucedió que unos hombres que traían en un lecho a un hombre que estaba paralítico, procuraban llevarle adentro y ponerle delante de él.🗨 19Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa, y por el tejado le bajaron con el lecho, poniéndole en medio, delante de Jesús.🗨 20Al ver él la fe de ellos, le dijo: Hombre, tus pecados te son perdonados.🗨 21Entonces los escribas y los fariseos comenzaron a cavilar, diciendo: ¿Quién es éste que habla blasfemias? ¿Quién puede perdonar pecados sino sólo Dios?🗨 22Jesús entonces, conociendo los pensamientos de ellos, respondiendo les dijo: ¿Qué caviláis en vuestros corazones?🗨 23¿Qué es más fácil, decir: Tus pecados te son perdonados, o decir: Levántate y anda?🗨 24Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene potestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.🗨 25Al instante, levantándose en presencia de ellos, y tomando el lecho en que estaba acostado, se fue a su casa, glorificando a Dios.🗨 26Y todos, sobrecogidos de asombro, glorificaban a Dios; y llenos de temor, decían: Hoy hemos visto maravillas.🗨

Jesús llama a Leví (Mateo)

27Después de estas cosas salió, y vio a un publicano llamado Leví, sentado al banco de los tributos públicos, y le dijo: Sígueme.🗨 28Y dejándolo todo, se levantó y le siguió.🗨 29Y Leví le hizo gran banquete en su casa; y había mucha compañía de publicanos y de otros que estaban a la mesa con ellos.🗨 30Y los escribas y los fariseos murmuraban contra los discípulos, diciendo: ¿Por qué coméis y bebéis con publicanos y pecadores?🗨 31Respondiendo Jesús, les dijo: Los que están sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos.🗨 32No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento.🗨

Discusión acerca del ayuno

33Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas veces y hacen oraciones, y asimismo los de los fariseos, pero los tuyos comen y beben?🗨 34El les dijo: ¿Podéis acaso hacer que los que están de bodas ayunen, entre tanto que el esposo está con ellos?🗨 35Mas vendrán días cuando el esposo les será quitado; entonces, en aquellos días ayunarán.🗨 36Les dijo también una parábola: Nadie corta un pedazo de un vestido nuevo y lo pone en un vestido viejo; pues si lo hace, no solamente rompe el nuevo, sino que el remiendo sacado de él no armoniza con el viejo.🗨 37Y nadie echa vino nuevo en odres viejos; de otra manera, el vino nuevo romperá los odres y se derramará, y los odres se perderán.🗨 38Mas el vino nuevo en odres nuevos se ha de echar; y lo uno y lo otro se conservan.🗨 39Y ninguno que beba del añejo, quiere luego el nuevo; porque dice: El añejo es mejor.🗨

Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos

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Lucas 5: RV60

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Lucas 5:1

Comentario general

5.1 El lago de Genesaret es otra forma de llamar al mar de Galilea. Allí fue muy conocido el ministerio del Señor Jesús. en la tierra de los gentiles, las personas se agolpaban alrededor de Él para escuchar la Palabra de Dios. Nadie ha hablado jamás como Jesús, Él es el Verbo y su hablar es perfecto por cuando la gracia de Dios se derramó en sus labios. Nadie ha sido tan atrayente, tanto, que hasta hoy millones vivimos por su Palabra. El método de Dios para atraer al hombre y salvarlo es la predicación de la Palabra de Dios (1 Cor. 1:21). Jesús vino a alcanzar a cuántas almas fuese posible o aceptaran el evangelio y tenía gran éxito. La multitud quería escucharlo. Esa es la necesidad del reino de Dios: salvar. Todos hemos oído “buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todas estas cosas os serán añadidas” (Mat. 6:33). El problema es que alguno interpreta esto como buscar lo que el reino tiene para él y después Dios le dará lo que él desea para sí mismo. Pero eso no es lo que significa. El mensaje es que procures satisfacer la necesidad del reino antes de dedicarte a tu necesidad.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:2

Comentario general

5.2 Pedro y Juan, los pescadores en cuestión, ni siquiera estaban ahí porque venían a buscar a Jesús; ¡no vinieron al mensaje! Andaban de pesca y habían estado ocupados en esto toda la noche. Su necesidad era pescar. Estaban lavando sus redes y no escuchando a Jesús. Muy ocupados en su necesidad. Pero su necesidad los llevó a coincidir con Jesús en la historia. ¿Cuál es tu necesidad? ¿A qué dedicas tu vida? Con el tiempo, estos dos pescadores serían pescadores de hombres, además de lavar las redes; esto es, trabajar en retener el fruto de la gran pesca que es la iglesia. Todos los llamados serviremos en el reino según fuimos encontrados por el Señor.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:3

Comentario general

5.3 De pronto Jesús detuvo el trabajo de Pedro y se subió a su barca rogándole (como si no quisiera) que la apartase de tierra un poco para usarla como su púlpito. Tu oficio como su púlpito. Si le insistió fue porque Pedro no quería, estaba cansado y ya quería terminar; pero Jesús se dispuso a usar la necesidad de Pedro para satisfacer la necesidad del reino. Detienes tu necesidad cuando presentas una alabanza o una ofrenda. Pones tu necesidad al servicio del reino cuando das testimonio desde tu oficio. Pones tu barca cuando usas tu oficio para el reino de Dios: secretaria, plomero, electricista, pintor, diseñador, arquitecto, etc. Imagina si Pedro se hubiera mantenido en su negativa ante Jesús y no hubiese prestado su barca. Seguramente seguiríamos teniendo al gran Salvador de alguna otra forma, pero no tendríamos al gran apóstol Pedro. ¿En qué has mantenido tu negativa al reino? Una barca no parece el mejor lugar desde el cual predicar, para otros, tampoco lo son las escuelas, las oficinas, los hogares, pero el Maestro pide tu barca. Aunque estamos estudiando el evangelio según Lucas, conviene ler en forma paralela a Marcos sobre este episodio para comprender lo que significa la barca para Pedro. Recuerda que el evangelio según Marcos fue hecho en base a las predicaciones y memorias de Pedro. La barca de Pedro relata su vida. Allí lo encontró Jesús y le ofreció ser pescador de hombres (Marcos 1:16-17 echando las redes). Jesús pidió que siempre le tuvieran lista una barca a causa de la multitud (Mar. 3:9). Usó de púlpito una barca (Mar. 4:1). De allí tuvieron que zarpar cuando les alcanzó la tormenta en el mar (Mar. 4:36-39). Cruzó el mar en la barca y en cuanto bajó de ella le salió al encuentro el endemoniado gadareno (Mar. 5:2). Por cierto, cuando volvió a entrar en la barca, el gadareno liberado le rogaba ir con él (Marcos 5:18). Pasando por la orilla se volvió a juntar la gente, allí fue donde Jairo le rogó que fuese a sanar a su hija (Marcos 5:21). Cuando Juan el Bautista fue decapitado intentaron irse en una barca a un lugar apartado, pero las multitudes los siguieron (Marcos 6:32-33). Atendió a las multitudes y después de darles de comer hizo que sus discípulos se adelantaran a Betsaida mientras él despedía a la gente y se iba al monte a orar (Marcos 6:45-46). Allí fue cuando de nuevo una tempestad golpeó la barca de los discípulos y el Señor fue a su encuentro caminando en el mar (Marcos 6:47-51). En la otra orilla volvieron a juntarse las multitudes para ser sanados (Mar. 6:54). Más tarde tuvo su encuentro con opositores fariseos después de bajar de una barca y dejándolos volvió a la barca, donde por cierto, los discípulos no traían pan (Marcos 8:10-13). A partir de que Pedro no menciona más la barca, se ve como perdido en el evangelio de Marcos… no hay barca alrededor de la cruz.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:4

Comentario general

5.4 Dios paga bien. No hay mezquindad en Él. Jamás alguno prestó su oficio al Señor sin ser recompensado por ello. Pedro está a punto de descubrir la diferencia de trabajar antes y después de satisfacer la necesidad del reino de Dios. Cuando se dedicó a su necesidad, pasó toda la noche trabajando sin pescar nada; pero después de satisfacer al reino con almas, su pesca fue milagrosa. Por sembrar, habrá cosecha. Pero esto será hasta que termine de hablar y no antes. Si colaboras con el reino de Dios, cuando consiga Dios lo que desea, te dará a ti lo que deseas. El milagro está al alcance de tu servicio. Sé profundo. Esta vez, con la Palabra del Señor, boga mar adentro; ve más allá de lo que ibas antes de conocer a Jesús, no te conformes en ninguna área de tu vida, pues su Palabra va contigo. Actúa, echa tus redes. No desobedezcas la Palabra de Dios siendo inactivo. Ve y alcanza la bendición de Dios. Recibiste la Palabra de Dios, pero debes ir por la pesca y echar tus redes. Trabaja, esfuérzate. Si eres profundo, eres creciente. Especialmente cuando se trata de salvar almas. A Pedro no le faltaba talento ni experiencia, pero aun así no pudo pescar nada. A Pedro no le faltaba perseverancia ni esfuerzo, habían estado intentándolo toda la noche. A Pedro le faltaba profundidad, ¿cuántas veces habría echado las redes sin cambiar su posición? El Señor le dijo que fuera más adentro, a lo profundo. La verdadera profundidad espiritual se mide por la cantidad de peces con que vienes a Jesús. Para alcanzar almas, debes ser obediente. Recibieron una orden: “echad”. Los peces no van a venir sólos. Olvida chichés: «en el tiempo de Dios»; «si Dios quiere que se salven»; etc. Obedece su Palabra: “en tu Palabra” significa que respetas a Dios. ¿No es una falta de respeto ignorar las palabras de Dios? El hombre se molesta ante quien ignora su hablar, ¿por qué habría de ser diferente con la orden de alcanzar almas? Dios confía en que puedes, de otro modo no te habría ordenado echar la red. Sabe que tienes red y que sabes usarla. Dios no hace basura, sabe quién eres y de lo que eres capaz. Para alcanzar almas debes querer alcanzarlas. En la orden se les dio tanto el propósito como el poder para alcanzarlo: “echad vuestras redes para pescar”. Cada silla vacía debe recordarme el propósito de ser alcanzado para alcanzar. El llamado vino después: “seréis pescador de hombres”. No antes. Dios le encomienda las almas a quien demuestra amarlas. ¿Cómo puedes amar a Dios y amar las almas creyendo que sea su voluntad que la iglesia sea pequeña? ¿Qué pensaría el dueño de la empresa si tu como empleado dijeras que la voluntad de Dios es que no vendan ni crezcan? Para ser más profundo, Pedro cambió: De posición, tengo que activarme. De Profundidad, no te conformes, extiende tu red más adentro. Y de paradigmas, comunión con otras barcas, no sectarismo.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:5

Comentario general

5.5 Dios no te usa y luego te olvida, Él te bendecirá como nunca lo lograste tú mismo después de que consiga su propósito. El problema resulta cuando te aferras a conseguir primero lo tuyo y luego lo de él, pero así no funciona Dios. Primero el reino y su justicia, luego las demás cosas son añadidas; primero das pan al profeta y luego la harina no escaseará; primero tienes a Isaac y luego te da más hijos; primero usa tu barca y luego te dará la pesca milagrosa. ¿En la palabra de quién echas la red? A pesar de los fracasos, vuelve a intentarlo, pero esta vez no lo hagas de acuerdo a ti, sino a Él. Vive por sus palabras y no por tus ideas. No te vayas antes de que termine de hablar; ¿qué hubiera sucedido si Pedro se va a medio sermón de Jesús? Posiblemente no tendríamos apóstol Pedro. Devora cada una de sus palabras, en cualquier momento te cambia la vida; en un instante la Palabra se aplicará exactamente a ti. Pescar toda la noche deja al pescador cansado, no es fácil volver a intentarlo después de fracasar toda la noche, cualquiera se rinde. El fracaso, las tinieblas, mejor irse a dormir… pero quien ha escuchado a Dios puede extender las redes una vez más. Te lo diré claramente: no tienes nada mejor que hacer que obedecerle. La pesca se hacía de noche, cuando todo estaba tranquilo, el mejor tiempo de pesca había pasado, pero si esperamos las circunstancias ideales, nunca tendremos un milagro. ¡Siempre es temporada de misericordia y de milagros! La bendición de Dios suele venir envuelta en forma de reto. Antes de darte la abundancia, primero te hará dar el extra realizando lo que creías imposible. Si crees su Palabra, lo harás. ¿En qué hay más esfuerzo: en trabajar toda la noche o en confiar en la Palabra de Dios? Es muy cansado trabajar sin la fe. Tu milagro tiene el requisito de confiar en la Palabra de Dios. Todo lo que hagas, hazlo en la Palabra de Dios. Hay un milagro detrás del reto; hay gloria detrás del máximo esfuerzo. Después de todo, ¿quién es el Maestro? Es Jesús el que dice cómo alcanzar la pesca milagrosa en cualquier área y nosotros aprendemos.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:6

Comentario general

5.6 Lo hicieron, fue una obra consumada. Hay quienes tienen muchos planes, pero pocas acciones, así no funciona la bendición. Recuerda que bendición no es lo que recibes, sino lo que produces. Como en el principio, que Dios bendijo a Adán y a Eva mandándoles fructificar y multiplicarse. La red se rompía. Cuando Dios bendice, parece que se perderá parte de lo producdo debido a que es sobreabundante, pero si eres generoso con los demás, tu red no se romperá. Y la red se rompía –dice el texto. Es cuando estás a punto de perder el milagro. Dicen: “demasiado bueno para ser cierto”, ”lo bueno dura poco”; y cosas así. Pero Dios no desea para ti un casi milagro. Esta vez la red no se romperá.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:7

Comentario general

5.7 Dios desea bendecirte, pero lo hará para hacerle bien a los demás por medio tuyo. Si no compartes tu milagro podrías perderlo, sé generoso. Usas tu barca para el reino de Dios y después repartes los beneficios. La red no se romperá si estás dispuesto a compartir los peces. La red no se romperá si estás feliz de ver llenas las barcas de los demás. La única posibilidad de retener la pesca cuando las redes se rompen, es pedir a los demás pescadores que vengan a ayudar. Si no repartimos los peces los perderemos todos. Una congregación no gana toda la ciudad, necesitamos a los demás cristianos. Hoy unimos nuestras redes y pactamos que sólo bendeciremos a toda congregación cristiana. Remendemos las redes (relaciones) si no queremos perder el milagro. Reconozco la bendición de Dios porque rebasa mi capacidad de retenerla; hemos visto el crecimiento e influencia de esta iglesia en la ciudad y en el Estado y ahora también más allá del país, ha sido la bendición de Dios. Si obedeces la Palabra no tendrás barca suficiente donde poner el milagro; es muy cansado hacerlo a nuestro modo, toda la noche sin un pez, prueba el estilo de Jesús. ¿Cuál es el estilo de Jesús? Obedece la Palabra. Mientras sostengas tu postura será una noche sin peces; ¿por qué no haces las cosas como dice el Libro? Tienes un negocio sin peces, una vida con noches de soledad, un cuerpo que sigue enfermando, una carrera estudiantil trunca, un ministerio infecundo, un maldito vicio irresistible, una deuda impagable, ¿hasta cuando seguirás pescando a tu manera en la oscuridad de tu vida? ¿Hasta cuando comenzarás a hacer las cosas según el Libro? Por otro lado, existe una aplicación diferente, desde la perspectiva de la otra barca: por ayudar, ¿se hunde tu barca? Por involucrarte en bendecir, ¿te maldijeron? No te equivoques, si estás haciendo el bien y tu barca está por hundirse, entonces hay una gran cantidad de peces por llegar a tu vida, ¡la gloria pesa!

— Roberto Tinoco

Lucas 5:8

Comentario general

5.8 ¿Te has sentido incapaz?, ¿o indigno? Normalmente es la primera reacción de quienes se encontraron con la gloria. Moisés le dijo a Dios que enviara a otro; Gedeón puso mil excusas; Jeremías dijo ser un niño; e Isaías supuso que moriría. Si piensas que Dios se equivocó contigo te felicito, ahora entiendes que no se trata de ti ni de tu poder. Sino de Dios. Si estás de rodillas reconociendo tu pecado, estás a punto de convertirte en el hombre o la mujer del momento. Mientras el hombre está ocupado en las cosas de este mundo, siente que no es malo, él dice: «yo soy trabajador y cuido a mi familia»; pero es hasta que es liberado de su visión terrenal que reconoce su verdadera condición: es un pecador que necesita al Salvador. Inmediatamente después de este relato, el Señor sana a un leproso, es como si le dijera a Pedro: «yo te limpio, eres el hombre que necesito».

— Roberto Tinoco

Lucas 5:9

Comentario general

5.9-10 Jesús era un gran reclutador, Él reconoció el liderazgo de Pedro y supo que teniéndolo a él tendría también a sus socios de pesca. Para muchos, Pedro era sólo un burdo e ignorante pescador, pero Pedro era el líder, el que movía a los demás. Dios no sólo te elige por ti, sino por los que están alrededor de ti. Tu familia y amigos, tus vecinos, tus compañeros de escuela y de trabajo. Dios te quiere a ti y a los tuyos. Tienes la tarea de hacer discípulos. El método de Dios para ganar el mundo es hacer discípulos. Sueño con el día en el que cada cristiano tenga por lo menos un hijo espiritual al año, si hoy no somos decenas de moiles es porque muchos de ustedes tuvieron un año estéril; estuvieron tan enfocados en sí mismos y como llenar su vientre que perdieron su semilla; fueron como Onán vertiendo en tierra… Desde ese día en adelante Pedro sería pescador de hombres, ¿has visto a Pedro en el Libro de los Hechos? El que un día pasó la noche sin un pez, ganó en unos instantes tres mil personas y cinco mil en otra ocasión. Lo que hoy haces es nada comparado con lo que Dios quiere hacer por medio de ti. Pero, ¿cómo serás pescador de hombres sin dejar la barca?

— Roberto Tinoco

Lucas 5:10

Comentario general

5.9-10 Jesús era un gran reclutador, Él reconoció el liderazgo de Pedro y supo que teniéndolo a él tendría también a sus socios de pesca. Para muchos, Pedro era sólo un burdo e ignorante pescador, pero Pedro era el líder, el que movía a los demás. Dios no sólo te elige por ti, sino por los que están alrededor de ti. Tu familia y amigos, tus vecinos, tus compañeros de escuela y de trabajo. Dios te quiere a ti y a los tuyos. Tienes la tarea de hacer discípulos. El método de Dios para ganar el mundo es hacer discípulos. Sueño con el día en el que cada cristiano tenga por lo menos un hijo espiritual al año, si hoy no somos decenas de moiles es porque muchos de ustedes tuvieron un año estéril; estuvieron tan enfocados en sí mismos y como llenar su vientre que perdieron su semilla; fueron como Onán vertiendo en tierra… Desde ese día en adelante Pedro sería pescador de hombres, ¿has visto a Pedro en el Libro de los Hechos? El que un día pasó la noche sin un pez, ganó en unos instantes tres mil personas y cinco mil en otra ocasión. Lo que hoy haces es nada comparado con lo que Dios quiere hacer por medio de ti. Pero, ¿cómo serás pescador de hombres sin dejar la barca?

— Roberto Tinoco

Lucas 5:11

Comentario general

5.11 Si realmente serás pescador de hombres deberás dejar tu barca. Pedro volvió a la barca cuando Jesús murió; se aferró a la barca sólo por si acaso no cumple Dios lo que dijo. Como una manta de consuelo infantil. ¿Cómo deletreas alivio? ¿A dónde vas cuándo estás sufriendo? …esa es tu barca. La barca de Moisés fue Aarón y la de Abram fue Lot. Cada vez que Pedro tenía problemas estaba aferrado a su barca. Cuando te libras de la tormenta es porque te atreves a salir de la barca… Estás en la barca con gente que ve fantasmas y que no se atreve a caminar por la Palabra… Debes llegar al punto en donde ya no haya una barca a donde volver. Me gusta Pedro porque ilustra la vida que va a donde nadie más ha llegado. Todo comenzó prestando la barca a Dios.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:12

Comentario general

5.12 Estando Jesús en una de las ciudades, nada más directo que esta frase para señalar que Dios se acercó haciendose Hombre, uno de nosotros. Entonces vino ante Él un hombre enfermo, no solo con lepra, sino lleno de lepra, su condición era realmente grave, estaba lleno de esa terrible y mortífera enfermedad. Seguramente habría probado todo y sabía que le esperaba la muerte, pero decidió confiar en Jesús buscándole. Al venir ante Él sabía que Jesús podía sanarle, la fama milagrosa del Señor ya era bien conocida por todos. Lo que ese hombre no sabía era si Jesús estaría dispuesto a ayudarlo. El hombre no dudaba del poder de Dios, incluso lo reconocía Señor; su problema era que dudaba de la voluntad o bondad del Señor. Con frecuencia la gente declara su fe en el poder de Dios, pero duda de su buena voluntad para si mismo, es decir, sabe que Dios puede, pero no cree que vaya a ayudarle, atribuyéndole así un carácter malo o que desea el sufrimiento humano. Podría deberse también a pensar mal de uno mismo, acusado por la conciencia como pecador no espera que el Dios justo lo bendiga. Pero Dios es bueno y hace salir su sol sobre buenos y malos. ¿Sabes que Dios puede limpiarte? ¿Crees que Dios puede santificarte? Ahora permíteme una pregunta más: ¿crees que quiere hacerlo y lo hará?

— Roberto Tinoco

Lucas 5:13

Comentario general

5.13 Jesús puede y Jesús quiere. No es su voluntad el mal en ninguno; por el contrario, el Hijo del Hombre vino a deshacer las obras del diablo. Dios desea nuestro bien y si alguno parece no recibirlo se deberá a una de dos razones: o no ha venido a Jesús teniéndole por Señor verdaderamente o hay un bien mayor para dicha persona más adelante. La acción del Señor y su Palabra van juntas: habló mientras extendía su mano para tocarle. Con la Palabra lo salvaba de su enfermedad, pero con su toque lo salvaba de su soledad. Como leproso era inmundo y seguramente hacía mucho tiempo que no recibía el contacto humano; pero no es inmundo, sino amado para Jesús.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:14

Comentario general

5.14 La orden del Señor Jesús de no contar el milagro recibido por Él se lee en varias ocasiones en los evangelios. Uno pensaría que sería más efectiva la promoción de sus obras para el crecimiento de su ministerio, pero Jesús no estaba interesado ni en fama ni en reconocimiento o gloria de los hombres. Él realmente amó y ayudó por compasión. Sin embargo, sí ordenó al leproso sanado que presentase la ofrenda que la Ley de Moisés exigía cuando alguno era purificado de la lepra (Levítico 14); en otras palabras, que cumpliera la ley. El Señor nunca estuvo fuera de la ley, de hecho, cumplió toda la ley. Y le ordenó esto “para testimonio a ellos”, lo que significa que sí quería que todos supieran lo que Dios hace, pero desde el cumplimiento de la ley de Dios y no de la habladuría humana. Que la gloria fuera por los canales establecidos por Dios y entonces la fama era aceptable y el ministerio beneficiado legítimamente. Tratándose de fama o gloria, debemos preguntarnos sí la hemos recibido guardando los mandamientos de Dios, pues solo entonces será legítima.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:15

Comentario general

5.15 Como era de esperarse, la fama del Señor Jesús era imparable y creciente. Se extendía más y más. Cuando la Presencia del Señor se manifiesta en forma de sanidades y milagros, es normal que se corra la voz y se enteren cada vez más personas. El poder y la bondad de Dios son muy atractivas. Sin embargo, aunque los milagros atraen, no son el fin en sí mismos; sino solo lo necesario para luego escuchar Su Palabra y ser salvos. No todos los que reciben sanidad o algún milagro serán finalmente salvos, por lo que siempre debemos asegurarse que sean discipulados con la Palabra de Dios teniendo a Jesús por Señor de sus vidas.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:16

Comentario general

5.16 El Señor no estaba interesado en la fama ni en el aplauso de las multitudes, sino en su salvación eterna, que conocieran quién es el Padre y quién es su Hijo. Por ello se apartaba de la muchedumbre para orar en lugares desiertos cuando la euforia se daba en ámbitos de la carne. Prefería la comunión con el Padre que la comunión con los hombres y disfrutaba más orar a Dios que los elogios del tumulto. Harás bien en preguntarte: ¿cuál es mi actividad favorita? ¿Qué es lo que más me gusta? ¿Con quién prefiero estar? Tu agenda responde esto.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:17

Comentario general

5.17 El versículo inicia con la frase casual: “aconteció un día”, pero un día con Jesús es el mejor día. Tu calendario necesita su Presencia; tu agenda requiere su comunión. Jesús estaba enseñando, era imposible que no enseñara siendo la Palabra de Dios en carne. Todo en el Señor es sabiduría. Interesantemente, los fariseos y doctores de la ley, esto es, los expertos en la Torah escrita por Moisés estaban en la cátedra del Maestro escuchándole. Aun ellos eran ignorantes y necesitaban aprender del Rabino por excelencia. Vinieron de todas las aldeas, de todas, no había una sola aldea en Galilea, Judea y especialmente en la gran y erudita ciudad de Jerusalén, centro del judaísmo, que no estuviese representada allí. Pero ni todos ellos juntos se acercaban a la doctrina del Señor, quien realmente comprendía la Palabra y podía enseñarla conforme a la interpretación de Dios. Y por si fuera poco que los rebasara en conocimiento y sabiduría, el poder del Espíritu de Dios estaba sobre Jesús para sanar cualquier enfermedad de los que venían a Él. ¿No es esto maravilloso? Jamás ha existido ni existirá Hombre semejante, Él es el Mesías, el Señor. En este versículo el Señor es el Espíritu Santo (Hechos 10:38-39).

— Roberto Tinoco

Lucas 5:18

Comentario general

5.18 El hombre traído a Jesús en los siguientes versículos tenía un gran mal: estaba paralítico; pero a la vez, tenía un gran bien: varios pares de piernas dispuestas a ayudarlo, sus amigos. No todos pueden tener amigos tan buenos estando en tan malas condiciones. La mayoría se van quedando solos conforme se van quedando incapaces de moverse en el mundo, por lo que este hombre, con todo, era bienaventurado. Hay personas que caminan con sus piernas de carne, pero respecto al amor están paralíticos del alma. Además, estos no solo eran buenos amigos, sino buenos amigos creyentes, pues dispusieron sus fuerzas para llevar a su amigo paralítico delante de Jesús. Algunos llevan a sus amigos al mal, pero estos lo llevaron a la vida eterna.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:19

Comentario general

5.19 En ocasiones, las circunstancias nos rebasan estorbando la posibilidad de ir a Jesús. No siempre es tan sencillo como elevar una oración (aunque lo sea), podría estarse en una condición tal que esté impedido. El paralítico no puede ir a Jesús por su propia condición de parálisis; y tampoco pueden llevarlo sus amigos fácilmente por la cantidad de gente alrededor del Señor, impidiendo la posibilidad de antrar en casa ni abrirse camino. Hay impedimento personal, traumas, complejos, limitaciones; y también, hay impedimentos externos como son, las personas que se oponen, familia, sociedad, enemigos, incluso circunstancias como la pobreza, la cárcel, etc. ¿Qué hacer? Lo que hicieron los verdaderos amigos del paralítico: brincarlo todo, la gente y la casa misma; así como abrirse camino en el techo para bajar a su amigo frente al Señor. No les importó la opinión social ni el daño a la casa ni las repercusiones que esto traería posteriormente. Así son los vencedores que están ante el Señor: nada los ha podido detener viviendo en amor a Dios y al prójimo. Lo único que realmente impide a alguno para venir a Jesús, es su voluntad.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:20

Comentario general

5.20 La fe puede verse, no es abstracta ni insustancial. La fe puede verse en las obras. Si la fe no tiene obras, no existe (Santiago 2:14-17). Jesús vio la fe de ellos al ver que era imposible detenerlos en su deseo de ir ante Jesús para llevar a su amigo. Muestra tu fe siendo indetenible en tu relación con Dios. Si Jesús ve la fe dará perdón. La fe le atrae y de inmediato busca quitar lo que impide la relación con Él, a saber, el pecado. Antes de sanarlo, Jesús quiere perdonarlo; pues el Señor conoce que el verdadero mal no son las piernas incapaces de andar en este mundo, sino el alma perdida incapaz de andar en la Vida eterna.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:21

Comentario general

5.21 Los eruditos de la ley que habían venido de toda aldea, tanto de Galilea como de Judea, se escandalizaron por la declaración del Señor Jesús de perdonar los pecados del paralítico. Tenían un punto válido, pero muy mal aplicado. Sabían que solo Dios puede perdonar pecados, lo que equivale a dar vida eterna; pero ignoraban que Jesús es Dios. Las palabras de Jesús, si Él no fuese quien es o dichas por cualquier otro, serían blasfemia; pero en su boca siendo el Hijo de Dios no solo no blasfema, sino que producen vida. Ante lo cual, el Señor lo demostrará sanando al paralítico solo con su palabra, algo que ningún otro aparte de Dios, podría hacer. Tengamos mucho cuidado de hablar de parte del Señor Jesús, pero jamás como si la autoridad estuviese en nosotros como de nosotros mismos. Estos fariseos y doctores de la ley demuestran que se puede ser experto en religión y a la vez, ignorante de la salvación.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:22

Comentario general

5.22 Jesús tenía discernimiento como ningún otro. Desarrolló naturalmente tal capacidad de leer al prójimo y también, el don del Espíritu sobrenaturalmente, que conocía los pensamientos e intenciones del corazón de los demás. Lo primero se logra interesándose en el prójimo; y lo segundo, interesándose en Dios. Recuerda que el Señor Jesús estaba viviendo como Hombre, a partir de la unción del Espíritu Santo y sin hacer uso de sus virtudes divinas. Totalmente dependiendo de Dios. “¿Qué caviláis en vuestros corazones?” ¡Vaya pregunta! Directo a la intención: ¿qué estás pensando y que es lo que vas a hacer? ¿Cuáles son tus intenciones? Dios te conoce perfectamente, conviene no fingir ni aparentar, sino ser genuino delante de Él.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:23

Comentario general

5.23 “¿Qué es más fácil decir?” Tratándose de respaldar lo que se dice, para nosotros ninguna de las dos opciones es fácil. Ni podemos perdonar pecados, como tampoco podemos levantar paralíticos hablando. Sin embargo, Jesús los confrontó con el juicio que estaban realizando en base a las apariencias, pues sabía que pensaban: “qué fácil es decir que lo perdona, ¿pues quién se cree?” Así que los confronta con la demostración de levantar y andar del hombre enfermo, ya que para el Señor todo es fácil, puede decir tanto lo uno como lo otro respaldando siempre su Palabra. El perdón es subjetivo, pues no podían verlo; pero la sanidad es objetiva, ya que podían comprobarlo. Todos los que hemos conocido a Jesús debemos tener pruebas de nuestro encuentro con Él, tanto subjetiva como objetivamente. Dios nos ha dado vida eterna, pero también mejorado considerablemente nuestra vida en este mundo.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:24

Comentario general

5.24 No les dijo para que creyeran, sino para que supieran. Demostrarles que puede perdonar pecados sanando al paralítico quitaría su ignorancia, pero creer en Él, requiere de la actitud de su voluntad, esto es, rendirse a Él. Eso ya es otra cosa. Muchos saben quién es Jesús, pero no lo siguen. Su fe, si se puede decir fe, es simple conocimiento, como la fe de los demonios, que creen en Dios, pero no le siguen en obediencia. Dijo al paralítico que tomara su lecho y se fuera a su casa, esto es muy interesante. ¿Realmente querría un hombre sanado conservar el lecho que lo tuvo aprisionado por mucho tiempo? Recuerda que se está hablando de su sanidad como demostración de su salvación. Quien ha sido salvado no desea que siga conociéndose la miseria de su pecado entre los que le han conocido. No dejará absolutamente nada que le vincule negativamente con la persona que fue. El hombre sanado debía ir a su casa. Fue llevado cargado, pero regresaría caminando; ¿puedes imaginar el encuentro con los suyos? Cuando Dios salva alguno, impacta poderosamente su familia.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:25

Comentario general

5.25 Al instante, no poco a poco con el tiempo ni siquiera a lo largo del día, sino inmediatamente. Esto es sanidad divina, sobrenatural. Gracias a Dios por la medicina, la cual aplica sabiduría natural para la salud, pero la sanidad divina rebasa las leyes de este mundo. Y esto es instantáneamente para que fuese a la vista de los incrédulos presentes, era evidencia de que Jesús realmente puede perdonar pecados. El hombre sanado obedeció llevando su lecho, el mismo lecho que antes lo llevaba a él. Así es el fruto de la salvación: no somos una carga, sino sostén de los demás. Ahora se fue a su casa glorificando a Dios. En otro tiempo sería llevado a su casa entre quejas por su propia necesidad o por lo duro del día para un hombre paralítico en esa época, pero ahora sería entre alabanzas a Dios, acciones de gracias y adoración. Quien ha conocido al Salvador ha cambiado su lamento en danza y su queja en alabanza.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:26

Comentario general

5.26 Cuando Dios muestra su poder, especialmente trayendo bendición, como la sanidad del paralítico, esa clase de cosas que no puede lograr el poder humano, produce asombro y maravilla llevando a los tales a glorificar a Dios. Abre tus ojos espirituales a las maravillas de Dios. No pierdas la capacidad de asombro, pues entonces comenzarías a morir. Los bebés están llenos de vida y se asombran por todo, quienes están a punto de morir no son fáciles de impresionar. Conserva el temor de Dios, ¡Él es sorprendente! Otra característica de quienes envejecen en su alma es que se llenan de temores de todo, menos de Dios; mientras que aquellos que están llenos de la vida celestial, temen a Dios y a nada más. Manifiesta a Dios y lograrás cosas de Dios.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:27

Comentario general

5.27-28 Después de sanar al paralítico e impresionar a los religiosos que habiendo venido de toda aldea de Judea y Galilea se oponían al Señor; esto es, después de producir fe en quienes esto parecía imposible, entonces Jesús vio a un publicano. Observó la otra cara de la moneda o el punto opuesto de su nación. De “los santos” a los pecadores y de los religiosos a los de mala fama. El Señor Jesús conoció a Leví (Mateo, el autor del evangelio con su nombre) después de su encuentro con los religiosos. Esto es muy significativo, pues el Salvador vino a salvar a todos y no existe ninguno que sea tan bueno como para que no necesite ser salvado ni tan malo como para que no pueda ser salvado. Leví estaba en su oficio de publicano; el cual, consistía en cobrar impuestos de los judíos a favor del imperio romano, los conquistadores de Israel. Era considerado un traidor de la nación y visto en la lista de pecadores por debajo de las prostitutas. Pero Jesús le dijo: “sígueme”. Jamás estarás tan bajo que no sea posible seguir a Jesús. No te menospreciará y siempre podrá levantarte. Dios es bueno, realmente bueno. Según las costumbres de la época, cuando alguno era educado por un rabino o maestro de Israel, después del tiempo convenido, el Rabí lo devolvía a su familia y dejaba pasar cierto tiempo más, podría ser hasta un año en algunos casos. Pero si lo aceptaba como discípulo para completar su educación, entonces pasaba de nuevo a donde se encontrara el aspirante y le diría: “sígueme”. ¿Comprendes? Esto significa que en algún momento de su vida, tanto Leví como los demás discípulos a los que el Señor llamó, intentaron ser educados por un Rabí, pero no fueron aceptados. Se quedaron esperando el “sígueme”. Por eso reaccionaron inmediatamente con Jesús al escucharle y le siguieron. Jesús los consideró dignos cuando otros los vieron como un fracaso. Leví, “dejándolo todo, se levantó y le siguió”, dice el pasaje. Nada más importaba, podía dejar el dinero del banco de los tributos y ni la represalia del imperio ante esto consideró, el inmundo ante todos, a quien ni siquiera Dios recibía en su casa, pues se le prohibía entrar al templo, ahora era discípulo del Hijo de Dios.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:28

Comentario general

5.27-28 Después de sanar al paralítico e impresionar a los religiosos que habiendo venido de toda aldea de Judea y Galilea se oponían al Señor; esto es, después de producir fe en quienes esto parecía imposible, entonces Jesús vio a un publicano. Observó la otra cara de la moneda o el punto opuesto de su nación. De “los santos” a los pecadores y de los religiosos a los de mala fama. El Señor Jesús conoció a Leví (Mateo, el autor del evangelio con su nombre) después de su encuentro con los religiosos. Esto es muy significativo, pues el Salvador vino a salvar a todos y no existe ninguno que sea tan bueno como para que no necesite ser salvado ni tan malo como para que no pueda ser salvado. Leví estaba en su oficio de publicano; el cual, consistía en cobrar impuestos de los judíos a favor del imperio romano, los conquistadores de Israel. Era considerado un traidor de la nación y visto en la lista de pecadores por debajo de las prostitutas. Pero Jesús le dijo: “sígueme”. Jamás estarás tan bajo que no sea posible seguir a Jesús. No te menospreciará y siempre podrá levantarte. Dios es bueno, realmente bueno. Según las costumbres de la época, cuando alguno era educado por un rabino o maestro de Israel, después del tiempo convenido, el Rabí lo devolvía a su familia y dejaba pasar cierto tiempo más, podría ser hasta un año en algunos casos. Pero si lo aceptaba como discípulo para completar su educación, entonces pasaba de nuevo a donde se encontrara el aspirante y le diría: “sígueme”. ¿Comprendes? Esto significa que en algún momento de su vida, tanto Leví como los demás discípulos a los que el Señor llamó, intentaron ser educados por un Rabí, pero no fueron aceptados. Se quedaron esperando el “sígueme”. Por eso reaccionaron inmediatamente con Jesús al escucharle y le siguieron. Jesús los consideró dignos cuando otros los vieron como un fracaso. Leví, “dejándolo todo, se levantó y le siguió”, dice el pasaje. Nada más importaba, podía dejar el dinero del banco de los tributos y ni la represalia del imperio ante esto consideró, el inmundo ante todos, a quien ni siquiera Dios recibía en su casa, pues se le prohibía entrar al templo, ahora era discípulo del Hijo de Dios.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:29

Comentario general

5.29 Leví se sintió muy amocionado por haber sido llamado por el Señor, cuando todos lo despreciaban (lee la nota 5.27-28); así que agradecido preparó un gran banquete en su casa, realmente grande, pues había “mucha compañía” en la reunión. Como sucede con todo el que genuinamente conoce a Cristo, trajo a sus conocidos. ¿Quiénes serían los amigos de Leví? Lógicamente otros de tan mala fama como él, mas publicanos principalmente. Así que la reunión era en una mansión con la peor gente de Israel, ricos y poderosos, pero considerados los peores pecadores. Quien conoce al Salvador, siempre lo presenta a los suyos. Es de dudarse la salvación de quien no presenta al Salvador a nadie más. ¿Traes a otros a la mesa con Jesús? Sienta a los tuyos a la Mesa del Señor. El Salvador no hace acepción de personas. La gracia de Dios no tiene zonas prohibidas o personas a las que se niegue llegar.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:30

Comentario general

5.30 Interesantemente, en el segmento anterior a este episodio de la reunión en casa del publicano Leví, Jesús estuvo reunido con fariseos y doctores de la ley. Y cuando estuvo allí, ¿acaso murmuraron publicanos y pecadores por reunirse con religiosos? Ese es un problema de la religiosidad; cuando alguno se enferma de este mal, arrogantemente presume los límites de Dios, con quién sí y con quién no puede reunirse, a quién sí y a quién no debe salvar o bendecir. ¿Has preguntado a Dios por qué? ¿Te molesta que bendiga a quien consideras indigno? …ten cuidado de no estar contagiado del mal de escribas y fariseos.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:31

Comentario general

5.31-32 La respuesta del Salvador es propia de eso mismo, ser el Salvador. Como un médico está dedicado a sanar enfermos, el Salvador está dedicado a salvar pecadores. Y con su respuesta, también expuso el riesgo de los religiosos: si se consideran sanos, no habrá médico para ellos, por cuanto no buscarán ser sanados. El daño de la religiosidad es la autosuficiencia, considerarse justo sin necesidad de arrepentimiento. Para el tal no hay perdón, precisamente por cuanto no lo busca. Esto hace de la soberbia el peor de los pecados. Nada contamina más que creerse limpio y nada pierde tanto como sentirse digno de ser salvo.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:32

Comentario general

5.31-32 La respuesta del Salvador es propia de eso mismo, ser el Salvador. Como un médico está dedicado a sanar enfermos, el Salvador está dedicado a salvar pecadores. Y con su respuesta, también expuso el riesgo de los religiosos: si se consideran sanos, no habrá médico para ellos, por cuanto no buscarán ser sanados. El daño de la religiosidad es la autosuficiencia, considerarse justo sin necesidad de arrepentimiento. Para el tal no hay perdón, precisamente por cuanto no lo busca. Esto hace de la soberbia el peor de los pecados. Nada contamina más que creerse limpio y nada pierde tanto como sentirse digno de ser salvo.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:33

Comentario general

5.33 La religiosidad suele medir su devoción con esfuerzos y sarificios; incluso el ayuno y las oraciones, prácticas loables, se transforman en un “concurso de piedad”. Nota que dijeron “oraciones”, en plural, ya que se refiere más a rezos aprendidos de memoria que ha conversar con Dios. Cuestionaron al Salvador el por qué parecían tan relajados y poco piadosos sus discípulos, especialmente en contraste con los discípulos de Juan, un ministerio de arrepentimiento y por tanto, adusto y sacrificial; más parecido al “ministerio” de los fariseos que al de Jesús. No podían comprenderlo, ya que la nueva vida en Cristo, aunque incluye el arrepentimiento, no se queda allí, sino que transforma la vida en una fiesta. Vivir en permanente arrepentimiento no es la vida verdadera; tiene que avanzar de la culpa a la santidad y por ende, al gozo. ¿Ya habían olvidado al Dios que los sacó de Egipto para hacerle fiesta en el desierto?

— Roberto Tinoco

Lucas 5:34

Comentario general

5.34 La pregunta de Jesús enseña muchas cosas. Primero, que Él vino a su pueblo con el propósito de una boda y aunque ellos no lo aceptaron, el proyecto es la novia. No en vano Juan el Bautista, cuando le preguntaron quién era él, dijo ser el amigo del Novio. La salvación es mucho, mucho más que librar almas del infierno, es entre otras cosas, formar a la compañía del Señor. Desde el principio así lo enseñó sacando a Eva de Adán. En segundo lugar, la pregunta incluye “podéis acaso”; es decir, que aquellos que tienen una relación genuina con Cristo viven alegres, como de fiesta. No puedes entristecer a quien está en la Presencia del Novio. Si eres atacado por la tristeza, busca la comunión y Presencia de Cristo.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:35

Comentario general

5.35 Los discípulos enfrentaron la muerte del Señor Jesús, así como épocas difíciles, como la persecusión después de que el Señor ascendiera a los cielos. Esos son tiempos de ayuno. Nosotros también debemos ayunar, pues el Esposo no ha regresado aún. Incluso la Biblia termina con la declaración del Espíritu y la Novia diciendo: “Ven Señor Jesús”. Mientras el Señor Jesús no ha regresado, el ayuno sigue vigente.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:36

Comentario general

5.36 El ministerio de Jesús era completamente nuevo; no venía a remendar el judaísmo viejo y obsoleto ni a reformar las leyes y ceremonias propias de su religión. Se trata de un Nuevo y mejor Pacto. Una nueva vida. Un vestido nuevo para un cuerpo nuevo. Intentar reparar la religión solo pone peor las cosas; se complica aun más. Esa es la razón por la que todas las religiones cada vez se vuelven más complejas y ponen más cargas en sus seguidores. Simplemente el cristianismo no armoniza con la vieja religión. Los religiosos de Israel querían que los discípulos de Jesús se parecieran a su religión, pero Jesús les hizo ver que dicha religión no tenía remedio y había que cambiarla. Vuelve a empezar, no tiene sentido cristianizar la vieja vida mundana. El nuevo vestido es Cristo y el nuevo cuerpo es la iglesia.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:37

Comentario general

5.37 Como la metáfora del vestido y su reparación, es la del vino nuevo en contraste con el viejo. El viejo vino es el judaísmo y el Pacto Antiguo; los cuales, no podían contener la nueva vida que Cristo vino a traer; la cual, dicho sea de paso, es del cielo, no puede ser contenida por medios terrenales. El cristianismo es un vino nuevo, sin fermentar. Necesita personas que no estén endurecidas por la religiosidad ni los prejuicios propios de la misma. Tratar de encerrar la fe cristiana en la forma de la fe judía, lo pierde, lo derrama. Ese es el fracaso de los judaizantes.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:38

Comentario general

5.38 El cristianismo se desarrolló a partir de la nueva vida que el Señor nos trajo y dejó atrás tanto al judaísmo como al Antiguo Pacto. Es un Nuevo Pacto y debe mantenerse así. Por ello no tiene buen resultado la fe cristiana cuando se vuelve religiosa, demandante, ceremonial y repetitiva. Tiene que conservarse fresca y original. La estructura de la iglesia debe mantenerse flexible; cuando deja de adaptarse, se pierde la fe genuina y se convierte en una imitación. Tu debes conservarte en Cristo, realmente en Cristo. No remplaces tu comunión con Él con ceremonias ni reglas. Si cantas, adora. Si participas, ama. Si oras, que no sea un rezo, platica realmente de corazón con Dios. Congrégate, pero no para vigilar a tu hermano, sino para amarlo.

— Roberto Tinoco

Lucas 5:39

Comentario general

5.39 Cuando realmente has probado y disfrutado la vida que Cristo ha traído del cielo a nosotros, esto es, cuando realmente la has apreciado, no vuelves jamás a considerar comparable la vida recibida de nuestros padres, la vida terrenal. La vida en Cristo es mejor, infinita y eternamente mejor. ¿Por qué entonces alguno parece volver atrás? Porque gustó del don celestial, pero no lo valoró.

— Roberto Tinoco

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