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1 Corintios 1
Saludos de Pablo
1Pablo, llamado a ser apóstol de Jesucristo por la voluntad de Dios, y el hermano Sóstenes,🗨📝 2a la iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro:🗨📝 3Gracia y paz a vosotros, de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo.🗨📝Pablo da gracias a Dios
4Gracias doy a mi Dios siempre por vosotros, por la gracia de Dios que os fue dada en Cristo Jesús;🗨📝 5porque en todas las cosas fuisteis enriquecidos en él, en toda palabra y en toda ciencia;🗨📝 6así como el testimonio acerca de Cristo ha sido confirmado en vosotros,🗨📝 7de tal manera que nada os falta en ningún don, esperando la manifestación de nuesto Señor Jesucristo;🗨📝 8el cual también os confirmará hasta el fin, para que seáis irreprensibles en el día de nuestro Señor Jesucristo.🗨📝 9Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor.🗨📝Divisiones en la iglesia
10Os ruego, pues, hermanos, por el nombre de nuestro Señor Jesucristo, que habléis todos una misma cosa, y que no haya entre vosotros divisiones, sino que estéis perfectamente unidos en una misma mente y en un mismo parecer.🗨📝 11Porque he sido informado acerca de vosotros, hermanos míos, por los de Cloé, que hay entre vosotros contiendas.🗨📝 12Quiero decir, que cada uno de vosotros dice: Yo soy de Pablo; y yo de Apolos; y yo de Cefas; y yo de Cristo.🗨📝 13¿Acaso está dividido Cristo? ¿Fue crucificado Pablo por vosotros? ¿O fuisteis bautizados en el nombre de Pablo?🗨📝 14Doy gracias a Dios de que a ninguno de vosotros he bautizado, sino a Crispo y a Gayo,🗨📝 15para que ninguno diga que fuisteis bautizados en mi nombre.🗨📝 16También bauticé a la familia de Estéfanas; de los demás, no sé si he bautizado a algún otro.🗨📝 17Pues no me envió Cristo a bautizar, sino a predicar el evangelio; no con sabiduría de palabras, para que no se haga vana la cruz de Cristo.🗨📝La sabiduría de Dios
18Porque la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios.🗨📝 19Pues está escrito: Destruiré la sabiduría de los sabios, Y desecharé el entendimiento de los entendidos.🗨📝 20¿Dónde está el sabio? ¿Dónde está el escriba? ¿Dónde está el disputador de este siglo? ¿No ha enloquecido Dios la sabiduría del mundo?🗨📝 21Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.🗨📝 22Porque los judíos piden señales, y los griegos buscan sabiduría;🗨📝 23pero nosotros predicamos a Cristo crucificado, para los judíos ciertamente tropezadero, y para los gentiles locura;🗨📝 24mas para los llamados, así judíos como griegos, Cristo poder de Dios, y sabiduría de Dios.🗨📝 25Porque lo insensato de Dios es más sabio que los hombres, y lo débil de Dios es más fuerte que los hombres.🗨📝 26Pues mirad, hermanos, vuestra vocación, que no sois muchos sabios según la carne, ni muchos poderosos, ni muchos nobles;🗨📝 27sino que lo necio del mundo escogió Dios, para avergonzar a los sabios; y lo débil del mundo escogió Dios, para avergonzar a lo fuerte;🗨📝 28y lo vil del mundo y lo menospreciado escogió Dios, y lo que no es, para deshacer lo que es,🗨📝 29a fin de que nadie se jacte en su presencia.🗨📝 30Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;🗨📝 31para que, como está escrito: El que se gloría, gloríese en el Señor.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
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1 Corintios 1: RV60
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1 Corintios 1:1
1.1 El autor humano enfoca rápidamente los ojos de sus lectores hacia el Autor Divino. Pablo fue llamado para ser enviado, y esto no por iniciativa propia, sino de Dios. Sóstenes fue uno de los principales de la sinagoga en Corinto que experimentó persecución y azotes cuando Pablo fundó la iglesia en ese lugar (Hechos 18:7). Ahora se había unido al viaje del apóstol.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:2
1.2 Los destinatarios son los creyentes de Corinto (Hechos 18:1), en donde Pablo permaneció año y medio pastoreando, por tanto, son sus hijos espirituales. Mira la obra de Dios, consiste primero en una posición antes de una una condición. La posición es que son santificados en Cristo, sus méritos son los nuestros por estar en Él; pero a su vez, llamados a corresponder en condición a nuestra posición, es decir, a ser santos. Primero somos apartados para Dios y luego somos apartados del mal. El llamado a la santidad individual obedece a propósitos corporativos, unidos a todos los que invocan al Señor. Invocar al Señor es confesarlo como tal en voz alta. Práctica característica de de los creyentes a lo largo de toda la historia humana (Gen. 4:26; Sal. 99:6) mediante la cual, ejercitamos nuestro espíritu para salvación (Rom. 10:9).
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:3
1.3 La gracia y la paz son clásicos en los saludos de Pablo, pero son más que buenos deseos, el cumplimiento de la bondad del Padre y del Hijo en sus hijos espirituales. Gracias es regalo inagotable y paz, la satisfacción abundante de todas las cosas.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:4
1.4 Un padre espiritual nunca deja de orar por sus hijos espirituales; y su oración es de agradecimiento y no de queja, independientemente de la conducta de estos. Pablo sabe que los corintios están pasando momentos complicados como iglesia, pero primero resalta la gracia de Dios en ellos. El Señor está a cargo, tenemos paz a pesar de todo.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:5
1.5 La gracia entre los corintios los había enriquecido en toda clase de dones, especialmente en palabra y conocimiento. Pablo reconoce que si tienen problemas no se debe a falta de recursos por parte de Dios, sino a ellos mismos. Igualmente tu has sido enriquecido por el Señor, de manera que debes ser consciente de tu abundancia para usar tales recursos de acuerdo al reino de Dios.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:6
1.6 El poder de Dios se había manifestado de tal manera entre ellos mediante toda clase de dones y milagros que no había duda respecto de la Presencia de Cristo en ellos. Si eres cristiano vive sobrenatural.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:7
1.7 Los dones espirituales son necesarios en la iglesia hasta que Cristo regrese; con ellos confirmamos el testimonio de Cristo y hacemos la obra de Dios; así que a medida que se acerca la venida del Señor, más necesaria es la manifestación del poder sobrenatural en la iglesia.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:8
1.8 Pablo confía en Dios a pesar de la condición de los corintios sabiendo que Él es el edificador y conforme a su carácter fiel, perfeccionará la obra. El mal no prevalecerá, los corintios serán finalmente encontrados sin falta el día de la venida del Señor.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:9
1.9 El llamado. Existen trompetas para llamar a los ejércitos a la guerra; con campanas se llaman a feligreses a reuniones religiosas; silbatos para trabajadores; y hasta gritos para llamar a los hijos por parte de su madre. Pero por sobre todos los llamados, existe el llamado de Dios. No usa trompetas ni campanas, tampoco le escuchamos silbatos ni gritos, pero Dios está llamando a las multitudes. Lo primero que dice nuestro texto es que Dios es fiel. Él verdaderamente es fiel. El hombre no es como Dios, permíteme un ejemplo: Allí estaba, encerrado en medio del tráfico. Había prometido estar en el juego de fútbol de su hijo y tuvo toda la intención de cumplir. Preparó todo anticipadamente, salió temprano y estaba seguro que llegaría con tiempo de sobra, de no ser por un accidente automovilístico que bloqueaba el camino. La final contará con un espectador menos y los recuerdos de un niño con un hueco en el corazón. El papá lo prometió e hizo todo lo posible por ser fiel, pero no tenía el poder sobre la circunstancias como para cumplir su palabra. Todos conocemos historias similares y también las hemos vivido. Unas veces fuimos defraudados, otras fuimos los infieles. Dios es diferente a nosotros. Jamás llega tarde ni es impedido por las circunstancias. Él siempre cumple lo que habla. Dios es fiel. He allí la importancia de su llamado. Hay un llamado general a la salvación. Es un llamado general a todos los hombres. Él está llamando a la salvación y a la santificación (1 Cor. 1:1-2). Hay un llamado específico al servicio. Dios tiene llamados específicos al ministerio. Muchos son los llamados, más pocos los escogidos. Unos pescaban, otros remendaban redes, alguno cobraba impuestos, pero fueron llamados por el Señor para que fueran sus ministros. En 1 Corintios 1:1 vemos el llamado de Dios a Pablo a ser apóstol. Pero por sobre todos los llamados, está el supremo llamamiento. Dios no solo nos llama a salvación y tampoco nos llama solamente para el ministerio; sino que Dios nos llama a la comunión con su Hijo Jesucristo; es decir, llamados a intimar con Jesús, tal y como un padre invita a otros niños a la fiesta de su hijo. Mira por ejemplo en Romanos 1:1-7 los tres niveles: el llamado general (versículo 7); el llamado ministerial (versículos 1 y 5); y el llamado a la comunión (vr. 6). Sin embargo, debemos distinguir entre la comunión del Hijo y la comunión con el Hijo, aunque debemos tener ambas. Nuestra versión bíblica dice: Fiel es Dios, por el cual fuisteis llamados a la comunión con su Hijo Jesucristo nuestro Señor (1 Cor. 1:9). Sin embargo, otras versiones lo traducen mejor al decir: la comunión de su hijo Jesucristo… La comunión con el Hijo es la intimidad con Él. Pero la comunión del Hijo va más allá, es la intimidad que la relación con Él nos produce a los creyentes para permanecer unidos entre nosotros. Los corintios estaban teniendo problemas de divisiones. Entonces Pablo les escribe acerca del llamado de Dios a la comunión de su Hijo; es decir, la comunión con Cristo como la respuesta para la comunión de los hermanos. Quien intima con Cristo no puede seguir separado de su hermano. No necesitamos procurar más comunión entre nosotros sin primero procurar la comunión con Cristo. La comunión con Cristo produce la comunión de Cristo; es decir, la unidad de los creyentes. Jesús llamó a las multitudes a la salvación. Este es el llamado general. Jesús llamó a los doce al ministerio. Este es un llamado específico. Jesús llamó a Pedro, Jacobo y Juan a estar con Él más íntimamente. Este es el llamado a la comunión con el Hijo. Pero también, Jesús llamó a Pedro a amarle cuidando a sus ovejas. Este es el llamado a la comunión del Hijo. La comunión con el Hijo lleva a la comunión del Hijo (unidad). No te quedes en el llamado general, avanza al supremo llamamiento. ¡Enamórate de Cristo! En este sentido, fuimos llamados a estar con el Hijo. Dice el Libro: “Después subió al monte, y llamó a sí a los que él quiso; y vinieron a él. Y estableció a doce, para que estuviesen con él, y para enviarlos a predicar, y que tuviesen autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios” (Marcos 3:13-15). Nota cómo después de llamarlos a, los llamó para. Léelo de nuevo. ¿Para qué los llamó? Primeramente “para que estuviesen con Él” ¡!. Y como consecuencia o resultado de ello, “para enviarlos a predicar.” Solemos anteponer el llamado “a” sin tener primero el llamado “con”, por ello es que luego carecemos de la autoridad del reino. Los discípulos fueron llamados primero a que estuviesen con Jesús y luego fueron enviados, por tanto se les dio autoridad. Debemos buscar el “Quien” de Dios para poder ser enviados al “qué” de Dios. La autoridad viene después de la intimidad. En 2 Pedro 1:3 dice: Como todas las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad nos han sido dadas por su divino poder, mediante el conocimiento de aquel que nos llamó por su gloria y excelencia. La fe, el amor, la gracia, la santidad, la salud y la prosperidad son algunas de las cosas que pertenecen a la vida y a la piedad. Dios prometió darnos no solo éstas cosas, sino todas las cosas y tiene el poder suficiente para dárnoslas; sin embargo, existe un medio para ello. La palabra “mediante” significa que hay un medio, ¿cuál es ese medio? Pedro dice: “el conocimiento de aquel que nos llamó”. Conocer es intimar, es comunión. La intimidad con el Señor es el medio que Dios usa para bendecir al hombre. Un esposo agradecido es generoso con la esposa; y Dios es generoso con la iglesia que intima con Él. La comunión es el medio para la bendición. Si todavía tienes la misma gracia que tenías cuando conociste a Cristo, entonces no has avanzado en tu relación con Él. La gracia y la paz son multiplicadas en la comunión del Hijo. Otro ejemplo es la parábola del hijo pródigo (Lucas 15:12- ). Antes de que el pródigo se perdiera, dejó la comunión de su padre. Su enfoque fueron los bienes del padre, pero no el padre; por eso es que una vez que tuvo su herencia se fue lejos del padre a una provincia apartada. Y también, antes de recuperar su posición de hijo, primero recuperó la comunión del padre. Por eso su confesión fue la de haber pecado contra él y no ser digno de ser llamado su hijo. Primero recuperó el llamado de Hijo y luego disfrutó el llamado a la fiesta. Y lo mismo sucedía con el hermano mayor, quien tenía su enfoque en el llamado al servicio, pero no a la comunión de su padre. Por tanto, en lugar de seguir buscando recuperar los beneficios que perdimos, debemos luchar por recuperar la comunión que perdimos. ¡Fuiste llamado a la comunión del Hijo! ¡Disfrútalo!
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:10
1.10 Pablo entra al tema principal por el cual fue movido a escribir la carta: los corintios tenían problemas de divisiones. ¿Y cómo enfrenta el tema? ¡Con un ruego! La imposición y la amenaza no ponen fin a la división; tampoco el chantaje emocional ni la encomienda de cargos; eso es manipulación. El apóstol enfrenta la división de la iglesia con la humildad de un padre espiritual preocupado de sus hijos. La vida cristiana normal como iglesia tiene un mismo idioma. Es babel y no la iglesia la que habla diversas cosas. La división es propia de Babel y no de Cristo. Una misma mente y un mismo parecer es pensar y sentir igual, cerebro y corazón unidos. Hay quienes se unen en lo que piensan, pero no sienten lo mismo; y viceversa; pero el llamado bíblico unifica las voluntades.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:11
1.11 Los de Cloé puede referirse tanto a un lugar como a una mujer; sin embargo, es más probable que se trate de una mujer, ya sea de Éfeso o de Corinto mismo, y los que se reunían en su casa informaron a Pablo acerca de los problemas de Corinto; es decir, de sus contiendas.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:12
1.12 Las contiendas de Corinto eran resultado de las divisiones. Los creyentes de dicha ciudad eran fraccionarios dividiéndose según diversos líderes que habían tenido la iglesia. Entre ellos su fundador: Pablo; otros eran partidarios de Apolos, griego y elocuente predicador de Alejandría, habilidoso para hablar usando las Escrituras (aunque limitado al conocimiento de Juan el Bautista e inicios de la fe cristiana); otros preferían a Pedro (Cefas en arameo); y algunos más tratando de parecer más cristianos decían ser de Cristo. Estos últimos tenían el mal de no someterse a nadie alegando estar sujetos sólo al Señor. Unos y otros eran divisorios y rebeldes.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:13
1.13 La división es contraria a Cristo. La iglesia es el cuerpo de Cristo y atentar contra su unidad es tanto como intentar mutilar a Cristo. Además, hacer esto en el nombre de los hombres es aún peor, el razonamiento de Pablo es profundo: Pablo no fue crucificado por ellos, es el Cuerpo de Cristo y no la reputación de Pablo o su cuerpo lo que está en riesgo. Es en el Nombre de Cristo en el que somos bautizados y no en el nombre de los hombres, ¿por qué entonces el Cuerpo será dividido en nombres diferentes? Los creyentes fueron sumergidos en Cristo y no en Pablo; es Cristo el centro y no el hombre. Nota el cuidado del apóstol de no usar los nombres de Cefas ni de Apolos para este ejemplo, no sea que sea acusado de hablar mal de ellos.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:14
1.14-16 El bautismo en agua es un mandamiento del Señor; sin embargo, el apóstol Pablo tiene bien definido su llamado apostólico por encima de su oficio pastoral. El hecho de que no haya bautizado a muchos lo libra de que alguno piense que la iglesia en Corinto esté sumergida en él. Recordemos que los judíos hacían prosélitos a las diversas corrientes rabínicas del judaísmo bautizando a los gentiles. Crispo era un principal de la sinagoga en la ciudad (Hechos 18:8); y Gayo (Hechos 19:29; Rom. 16:23) era un macedonio que acompañaba a Pablo ocasionalmente en sus viajes, además de llegar a ser un hospedador de la iglesia en su casa. Pablo está citando a dos principales entre los corintios, ¿serían personas sobresalientes entre los grupos divisionistas de la iglesia? Si así es, tiene el propósito de unirles. Por su parte, la familia de Estéfanas son los primeros convertidos de Acaya (1 Cor. 16:15).
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:15
1.14-16 El bautismo en agua es un mandamiento del Señor; sin embargo, el apóstol Pablo tiene bien definido su llamado apostólico por encima de su oficio pastoral. El hecho de que no haya bautizado a muchos lo libra de que alguno piense que la iglesia en Corinto esté sumergida en él. Recordemos que los judíos hacían prosélitos a las diversas corrientes rabínicas del judaísmo bautizando a los gentiles. Crispo era un principal de la sinagoga en la ciudad (Hechos 18:8); y Gayo (Hechos 19:29; Rom. 16:23) era un macedonio que acompañaba a Pablo ocasionalmente en sus viajes, además de llegar a ser un hospedador de la iglesia en su casa. Pablo está citando a dos principales entre los corintios, ¿serían personas sobresalientes entre los grupos divisionistas de la iglesia? Si así es, tiene el propósito de unirles. Por su parte, la familia de Estéfanas son los primeros convertidos de Acaya (1 Cor. 16:15).
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:16
1.14-16 El bautismo en agua es un mandamiento del Señor; sin embargo, el apóstol Pablo tiene bien definido su llamado apostólico por encima de su oficio pastoral. El hecho de que no haya bautizado a muchos lo libra de que alguno piense que la iglesia en Corinto esté sumergida en él. Recordemos que los judíos hacían prosélitos a las diversas corrientes rabínicas del judaísmo bautizando a los gentiles. Crispo era un principal de la sinagoga en la ciudad (Hechos 18:8); y Gayo (Hechos 19:29; Rom. 16:23) era un macedonio que acompañaba a Pablo ocasionalmente en sus viajes, además de llegar a ser un hospedador de la iglesia en su casa. Pablo está citando a dos principales entre los corintios, ¿serían personas sobresalientes entre los grupos divisionistas de la iglesia? Si así es, tiene el propósito de unirles. Por su parte, la familia de Estéfanas son los primeros convertidos de Acaya (1 Cor. 16:15).
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:17
1.17 El llamado apostólico comprende muchas cosas, entre ellas bautizar en agua; sin embargo, su característica principal es la predicación del evangelio con demostraciones de poder sobrenatural. La falta de manifestaciones portentosas hace vana la cruz, pues carece de poder de resurrección (es como si la muerte venciera).
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:18
1.18 La palabra de la cruz es el evangelio. Su predicación siempre produce resultados, ya sea positivos o negativos; cuando es tenida por locura o menospreciada como un absurdo, produce perdición. Pero cuando se deposita la fe en ella, esto es, en el sacrificio de Cristo, desata el poder de Dios. No experimentar el poder de Dios diciendo ser cristiano es contradictorio, denuncia incredulidad al evangelio.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:19
1.19-20 La sabiduría humana ante la comparación del evangelio, se transforma en algo insensato, infantil o ridículo. Todo sabio es hecho ignorante cuando intenta someter la palabra de la cruz al razonamiento terrenal. No que el evangelio sea irracional, sino que corresponde a una razón más alta.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:20
1.19-20 La sabiduría humana ante la comparación del evangelio, se transforma en algo insensato, infantil o ridículo. Todo sabio es hecho ignorante cuando intenta someter la palabra de la cruz al razonamiento terrenal. No que el evangelio sea irracional, sino que corresponde a una razón más alta.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:21
1.21 Existe sabiduría humana y sabiduría divina; es como ver la tierra y los cielos respectivamente. La sabiduría humana está limitada a los asuntos de esta vida, por ello le es imposible descubrir lo eterno. La ventana que Dios usa para mostrar las cosas eternas, como la salvación, es la predicación del evangelio. La Palabra de Dios abre el entendimiento haciendo al hombre capaz de comprender cosas eternas; sin embargo, esto es sólo para los creyentes, aquellos que creen la predicación.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:22
1.22-23 Los métodos humanos para hallar a Dios son erróneos. Judíos procuran manifestaciones de poder y gentiles filosofía y evidencias razonadas. Pero el método divino para revelarse es la predicación del evangelio, es decir, la exposición de la Palabra de Dios (Dios hace todo mediante su Palabra). Y cuando esta palabra es la cruz de Cristo, los judíos se escandalizan (¿cómo es que el Hijo de Dios murió por nosotros? Esperan un Cristo guerrero); mientras que los gentiles la menosprecian considerando locura que Dios se haga Hombre.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:23
1.22-23 Los métodos humanos para hallar a Dios son erróneos. Judíos procuran manifestaciones de poder y gentiles filosofía y evidencias razonadas. Pero el método divino para revelarse es la predicación del evangelio, es decir, la exposición de la Palabra de Dios (Dios hace todo mediante su Palabra). Y cuando esta palabra es la cruz de Cristo, los judíos se escandalizan (¿cómo es que el Hijo de Dios murió por nosotros? Esperan un Cristo guerrero); mientras que los gentiles la menosprecian considerando locura que Dios se haga Hombre.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:24
1.24 Paradójicamente, el evangelio satisface tanto a judíos como a gentiles; pues expresa el poder de Dios en la resurrección y convence a la sabiduría ante la inteligencia divina de destruir la carne para crear un nuevo Hombre. ¡Qué fabuloso plan! Con todo, dicha satisfacción sólo es percibida por los que aceptan el llamado del evangelio. Así que el poder y la sabiduría de Dios son alcanzados por quienes rindieron su voluntad al creer, sean judíos o griegos.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:25
1.25 La palabra de la cruz parece una insensatez y una debilidad: ¡Dios dejando su deidad y haciéndose frágil ser de carne para ser asesinado! Sin embargo, esto es solo una apariencia, pues dicha insensatez y debilidad puso fin al pecado, la carne, la muerte, el diablo y la condenación entre otras cosas. ¡Qué sabio y fuerte Dios! Lo que no alcanzaron los hombres en su mayor poder y sabiduría, lo alcanzó Dios en su condición más débil e insensata.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:26
1.26 Antes de que alguno se jacte como si fuera alguien, debe hacer conciencia de quién es en sí mismo. Mirar su vocación o llamado de vida para reconocer que los cristianos, especialmente la primera generación de cristianos, no fueron las personas más eminentes ni sobresalientes de su tiempo; por el contrario, el evangelio comenzó en las clases más sencillas de la sociedad. No sobresalían en educación ni en poder, tanto político como militar, así como tampoco en abolengo.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:27
1.27 El evangelio comenzó con lo inferior para sacudir lo que el hombre consideraba superior. De esta manera, al ver su eficacia y crecimiento, el evangelio no sería tenido como un invento de los hombres, sino de Dios. Dios escogió lo necio y lo débil; ignorancia y fragilidad; un fondo eficaz para resaltar la sabiduría y el poder de Dios. Algo que por cierto, atraía a griegos y judíos respectivamente.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:28
1.28 Lo vil y lo menospreciado; literalmente, sin abolengo ni valor. Así nació la iglesia y desde allí conquistó al mundo. Dios escogió eso, lo que no es. Eso es lo maravilloso, Él es Yo Soy y escogió lo que no es, pues no hace falta que algo sea para ayudarle. Con esta debilidad deshizo lo que es, esto es, la religión judía y la confianza griega. Dios destruyó todo aquello en lo que se esperanzaba el hombre conquistando el mundo con el evangelio, a partir de las personas más insignificantes del momento.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:29
1.29 Ante los hombres puedes ser glorioso, pero delante de Dios careces de mérito alguno para jactarte. El cristianismo comenzó en los estratos más bajos de la sociedad con el propósito de que toda gloria fuese de Dios; es decir, que la sabiduría del evangelio, así como la manifestación de su poder en prodigios, milagros y sanidades, solo pudiesen atribuirse a Él.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:30
1.30 Cristo es la salvación y como tal, la relación con Él para salvación La salvación consiste en muchas cosas, pero tiene cuatro pilares principales que la sostienen: sabiduría, justificación, santificación y redención. No es todo, pero es lo primero y lo principal. Sabiduría por cuanto es el Logos. Justificación, ya que mediante la fe en Él tenemos paz para con Dios y somos tomados por justos. Santificación, pues no solo nos toma por justos, sino que nos hace justos. Dios nos da de lo que Él es para que seamos como Él es. Y redención, fuimos comprados por el invaluable precio de la sangre de Cristo.
— Roberto Tinoco
1 Corintios 1:31
1.31 Siendo quienes somos y siendo Dios Quien Él es, no podemos quedarnos con reconocimiento alguno, toda la gloria es para Dios. La buena fama por la eternidad le pertenecerán; y no porque nos hagamos menos, sino porque Él es todo. Cuenta las maravillas que haces, pero no olvides quién está realizándolas realmente desde tu interior.
— Roberto Tinoco