Antiguo Testamento
Nuevo Testamento
Tamaño de letra
Fondo de lectura
2 Timoteo 4
Palabras finales de Pablo
9Procura venir pronto a verme,🗨📝 10porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica. Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia.🗨📝 11Sólo Lucas está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio.🗨📝 12A Tíquico lo envié a Efeso.🗨📝 13Trae, cuando vengas, el capote que dejé en Troas en casa de Carpo, y los libros, mayormente los pergaminos.🗨📝 14Alejandro el calderero me ha causado muchos males; el Señor le pague conforme a sus hechos.🗨📝 15Guárdate tú también de él, pues en gran manera se ha opuesto a nuestras palabras.🗨📝 16En mi primera defensa ninguno estuvo a mi lado, sino que todos me desampararon; no les sea tomado en cuenta.🗨📝 17Pero el Señor estuvo a mi lado, y me dio fuerzas, para que por mí fuese cumplida la predicación, y que todos los gentiles oyesen. Así fui librado de la boca del león.🗨📝 18Y el Señor me librará de toda obra mala, y me preservará para su reino celestial. A él sea gloria por los siglos de los siglos. Amén.🗨📝Saludos finales de Pablo
19Saluda a Prisca y a Aquila, y a la casa de Onesíforo.🗨📝 20Erasto se quedó en Corinto, y a Trófimo dejé en Mileto enfermo.🗨📝 21Procura venir antes del invierno. Eubulo te saluda, y Pudente, Lino, Claudia y todos los hermanos.🗨📝 22El Señor Jesucristo esté con tu espíritu. La gracia sea con vosotros. Amén.🗨📝Texto bíblico: Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988. Utilizado con permiso. Ver todos los créditos
Actualmente seleccionado
2 Timoteo 4: RV60
Elige un fondo
Compartir versículo
Comparar versiones
Cargando...
2 Timoteo 4:1
4.1 Pablo solía comprometer a sus discípulos con su llamado; para ello, acostumbraba frases como encarecer, similar a poner delante de Dios obligado en juramento para cumplir algo en específico. La Palabra de Dios nos pone ante Dios obligados a cumplir el llamado de predicar el evangelio. Esto es ineludible, no hacerlo afrenta al Señor. Se menciona a Dios y al Señor Jesucristo, mientras el Espíritu es quien inspira la Palabra, todo Dios llamándonos a la extensión de su Palabra. Se especifica que Jesús será el Juez de todos; juzgará a una parte en su venida y otro tanto durante su reino milenial. Cabe señalar que al final del mismo concluirá todos los juicios en lo que se conoce como el Gran Trono Blanco (Ap. 20). El Padre dio al Hijo todo el juicio (Juan 5:22).
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:2
4.2 Como un pregonero público del logos; a saber, la encarnación del Verbo de vida por medio de palabras. Instar es estar siempre presente con el mensaje. A tiempo y fuera de tiempo, literalmente, cuando sea oportuno y también inoportunamente. Redargüir es convencer refutando, argumentando. Reprender implica censurar y amonestar. Exhortar es estar cerca de otro para ayudarlo pacientemente y mediante la enseñanza de la Palabra, en resumen, discipular. La predicación y enseñanza del evangelio es por medio de todos, para todos, en todo tiempo y de todas las formas.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:3
4.3 Los tiempos finales se caracterizarán por la abundancia de doctrinas falsas (año con año se multiplican); lo que hará difícil escuchar y mantenerse en la doctrina de la verdad. Sufrir la sana doctrina significa aquí mantenerse en ella. La comezón de oír es la curiosidad por novedades o doctrinas diferentes. La vida tiene renovación; la enfermedad comezón. La insana curiosidad es el ambiente propicio para que surgan falsos maestros. La característica de la doctrina de un falso maestro es que se origina en su concupiscencia; es decir, acomoda la doctrina a su mala conducta. En contraste, el maestro de la verdad acomoda su vida a la doctrina. Detrás de la herejía está la inmoralidad.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:4
4.4 Cuando el corazón es malo, los ojos son ciegos. Los falsos maestros procuran justificar sus malas acciones (mira el versículo anterior); por tanto, su atención está en la ficción y no en lo genuino. Ten cuidado de no enseñar nada que los santos del pasado no hayan visto.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:5
4.5 A diferencia de los falsos maestros mencionados en los versículos precedentes, Timoteo, como todo cristiano y especialmente el ministro del evangelio, debe ser sobrio en todo. La embriaguez representa la pérdida del equilibrio, pero el cristiano ha de ser equilibrado. El texto dice: en todo, ya que alguno pudiera tener, por ejemplo, equilibrio familiar y desequilibrio teológico; equilibrio económico y desequilibrio moral. Soportar aflicciones es una sola palabra en griego que significa atravesar la adversidad. No todos atraviesan la adversidad, algunos se quedan sufriendo por siempre y otros pasan sin gozo amargándose, como llevándose la aflicción con ellos. Enseguida se ordena hacer obra de evangelista, no dice ser evangelista, pues Timoteo es obispo no evangelista; pero sí hacer su obra que es evangelizar. No todos son ministros, pero todos deben compartir el evangelio como si lo fueran. Por ultimo, en el pasaje, Timoteo recibe el imperativo de cumplir su ministerio, como mencionamos, obispado pastoral. Todo cristiano tiene un servicio que desempeñar y que por orden divina debe cumplir.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:6
4.6 Timoteo es exhortado a cumplir su ministerio y predicar en todo tiempo, por cuanto el reino de Dios en su manifestación en este mundo estaba por perder al principal de sus exponentes, el apóstol Pablo. Sabía la pérdida que representaba su fallecimiento, y que sería en poco tiempo, por lo que se refiere a ella como una partida cercana. Sin embargo, Pablo no se refiere a su muerte como tal, sino como un sacrificio. Se consideraba a sí mismo como una libación dedicada a Dios, vida vertida en alabanza a Dios. ¡Qué maravillosa manera de ver la muerte! Haz de tu vida una ofrenda a Dios, y de tu muerte un viaje hacia Dios.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:7
4.7 Pelear, correr y conservar; Pablo está lleno de imágenes verbales. La riqueza de la Palabra es abundante. Como soldado, se pelea contra huestes espirituales; como atleta, se compite contra otros creyentes; y como guarda de la fe, se vence a uno mismo. Hay una buena batalla y muchas malas batalas, asegúrate que pelees por el evangelio y no por la carne. Hay muchas carreras, pero sólo una que te lleva al cumplimiento del propósito de Dios, enfócate. Existen abundantes cosas que has recibido, pero sobre todas, protege la fe de Cristo Jesús. Pelea para ser más que vencedor. Corre para terminar, aunque no seas el mejor. Y protege la fe, aunque pierdas todo lo demás. El apóstol terminó su carrera y aun seguía vivo, la mayoría de la gente se muere antes de completar lo que le fue encomendado. Cabe señalar que aun realizó otro viaje misionero, puntos extras para la eternidad.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:8
4.8 La seguridad de haber cumplido con lo encomendado por Dios, es también la certeza de recibir de partede Él la recompensa en la eternidad. Dicha recompensa es descrita como una corona de justicia usando el stefanos o guirnalda del atleta olímpico como figura del galardón eterno. Ya no una corona corruptible, sino incorruptible (1 Cor. 9:25). Corona de justicia, es decir, equitativo a lo hecho (aunque sabemos de la generosidad y magnanimidad divinas). Hay muchos niveles de premios, recompensas y galardones, todos eternos y todos dados por el Señor Jesús, el Juez de vivos y muertos. El día de las recompensas será hasta el final de la creación presente y manifestación de la eternidad. Hay recompensa prometida no sólo a un gran hombre de Dios como el apóstol Pablo, sino a todos los que aman a Cristo deseando su Presencia en su manifestación, es decir, la segunda venida de Cristo. Si actualmente no recibes lo que esperas, sólo espera un poco más a la venida del Señor. Lo que no te sea entregado en la vida presente es sólo para ampliar la recompensa en la vida porvenir. Pero tú, ama a Cristo por encima incluso de su galardón.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:9
4.9 Pablo casi sólo en la cárcel, extraña a Timoteo y desea su visita antes de morir (por lo menos tres veces en la carta le pide que lo visite); pero pareciera la voz de Dios hacia ti: ven pronto a verme. Procura su Presencia diariamente. Todo hijo, tanto natural como espiritual, debe procurar acompañar a sus padres honrándolos, especialmente al final de sus vidas. No dejes morir sólo a tu padre o madre.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:10
4.10 Demas había sido un colaborador de Pablo en el ministerio, posiblemente otro apóstol. Inclusive estuvo con él en su primer encarcelamiento, pero parece ser no estuvo dispuesto a arriesgarse al segundo. Demas, cuyo nombre significa en griego “hombre del pueblo”, prefirió el mundo amándolo antes que al Señor. Implica abandono del llamado y se discute si también apostató o sólo decidió dedicarse a ser uno más en la sociedad del mundo. Se fue a Tesalónica, principal ciudad de Macedonia, prominente y apta para los negocios de este mundo. Tenía base militar, naval y era una de las principales localidades romanas, considerada ciudad libre. Otros discípulos de Pablo, como Crescente y Tito, se fueron a pastorear obras en las iglesias de Galacia y Dalmacia. Tito era uno de los principales y más fieles colaboradores del apóstol.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:11
4.11 El fiel Lucas jamás abandonó a Pablo. Parece ser que se trata de un liberto formado como médico en una familia rica. Posiblemente le fue dada su libertad a causa de algún servicio brindado a dicha familia. Su amplio conocimiento en medicina, navegación, idiomas, y más; así como su alto nivel intelectual y entrenamiento en servicio al prójimo, hacen de Lucas el compañero ideal de Pablo en sus peligrosos y fructíferos viajes. Dios lo formó a lo largo de su vida especialmente para eso. Por su parte, Marcos es buscado por Pablo, después del viejo incidente en el que se separó de Bernabé, oponiéndose a llevarle con ellos por haberse devuelto Marcos en el primer viaje misionero. El autor del primer evangelio que fue escrito, habiendo sido restaurado por Pedro había probado su valía y el apóstol declaraba de él como útil para el ministerio. Le encargó a Timoteo llevarlo con él y la historia dice que así lo hizo.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:12
4.12 Tíquico frecuentemente era enviado por Pablo a suplir a Timoteo y a Tito, podemos decir que sería posiblemente el tercer hombre de confianza del viejo ministro. En este caso, fue enviado a Éfeso, la principal ciudad en cuanto a la estrategia del apóstol para gobernar las iglesias del Asia Menor. Allí estaba una de las iglesias más poderosas del mundo en ese tiempo.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:13
4.13 De los consejos espirituales, el apóstol pasa a los personales. Se acercaba el invierno y debía traerle algo para cubrir el gastado cuerpo del siervo de Dios, por ello incluso debía ir a verlo antes del invierno (4:21). Eran pocas las propiedades de Pablo, así que podía mencionar el capote que dejó en Troas, un manto exterior, una cubierta. Y también eran pocos los amigos, de modo que podía mencionarlos por nombre: Carpo de Troas. También solicita a su hijo espiritual los libros, ya que era un hombre culto asiduo a la lectura, pero debemos entender por ellos mayormente a las Sagradas Escrituras (griego biblion). Pide en especial le sean traídos los pergaminos, usando un término griego (membrana) que significa “piel de oveja”; se refiere a los libros de la Biblia hechos en material más fino y duradero. ¿Cuál fue la razón por la que los dejó, posiblemente en Troas? Un hombre perseguido no puede cargar con todo.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:14
4.14 Este Alejandro pasó a la historia como un mal hombre. Era el calderero, un trabajador del bronce que de algún modo alcanzó la influencia suficiente para causarle males al apóstol. Pablo había sufrido por la maldad de Alejandro, tanto, que extrañamente podemos leer al siervo de Dios declarar el juicio de Dios sobre el calderero. ¿Será el mismo hombre, falso maestro a quien Pablo entregó a Satanás para que aprendiese a no blasfemar? (2 Tim. 1:20). Si esto es así, no se trata de un rencor humano, sino del deseo de frenar a un opositor del evangelio. El hecho de decirlo a Timoteo es en sí una solicitud de vigilar sus intereses a este respecto con las autoridades cuando vaya a verlo; pero más aun, que tuviera cuidado con él al visitarle (versículo 15).
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:15
4.15 Quien era peligroso para Pablo, ciertamente lo era también para su hijo espiritual; Alejandro el calderero se oponía a las palabras del apóstol, por tanto, se oponía a Dios. Y no se oponía ligeramente, sino en gran manera, como dedicado a detener el evangelio. Un enemigo de Dios es un Satanás, no se puede confiar en él, sino tratarle con la misma sagacidad con la que se trataría a una serpiente.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:16
4.16 Conforme a la ley romana, Pablo tenía oportunidad de presentar defensa. Roma tenía el mejor sistema de justicia del momento, incluso se ha copiado por la mayoría de las naciones civilizadas de la tierra. Sin embargo, el apóstol enfrentó su proceso judicial sin compañía. Ni siquiera menciona a Lucas en este rubro, lo que nos sorprende, pues seguía con él. Posiblemente le fue impedido por alguna razón desconocida. Sabemos que nunca abandonaría a su gran amigo y ejemplo, Pablo. Pero respecto a los demás, lo desampararon, literalmente, “lo dejaron atrás”, como quien sigue con su vida después de la muerte de otro. En contraste con Alejandro el calderero, a los que le abandonaron, no les desea mal alguno, ni siquiera juicio de Dios por ello. La diferencia estriba en que no son enemigos del evangelio, sólo no pudieron más.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:17
4.17 Cuando la fuerza de la carne se ausenta (ver. Anterior), la fuerza de Dios se manifiesta. Dios multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas y el apóstol sabe muy bien lo que significa ser fuerte en la debilidad por la gracia de Dios (2 Cor. 12:10). La razón por la que Dios fortalece a su siervo es el propósito que debe cumplir por medio de él, a saber, la predicación del evangelio a los no judíos del mundo entero. Mientras Dios no haya terminado contigo lo que se ha propuesto, serás inmortal a tus enemigos. Serás librado de la boca del león, sea el diablo, Roma o la muerte, mientras todavía te queden predicaciones por compartir.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:18
4.18 Jesús nos enseñó a orar “líbranos del mal”; Pablo creía en ello y confiaba en que a pesar de las persecuciones y de los enemigos, sería librado de toda obra mala. Pero, ¿acaso no estaba en la cárcel? ¿No le causaba muchos males Alejandro el calderero? ¿No lo habían abandonado todos? ¿No pedía cobijas para el invierno? Si, pero nada de esto lo consideraba obra mala. Los parámetros del mal para el apóstol son muy diferentes al de la gente común de nuestro tiempo y ciudades. El mal no es lo que sucede fuera de ti, sino lo que esto te produce dentro. Esa es la palabra que Pablo utiliza para ”obra mala”, el efecto o lo que produce en tu interior el mal exterior. No siempre podrás librarte de lo que sucede en el mundo, pero siempre puedes librarte de lo que esto haga de ti. Y la razón por la que has de mantenerte sin que el mal se produca en ti es que estás siendo reservado para el reino celestial. Quien tiene esta esperanza se purifica a sí mismo (1 Juan 3:3). No queda sino dar alabanza a Dios por ello, de Él depende la gracia suficiente para mantener limpieza y santidad en toda circunstancia. ¡A Dios sea gloria por siempre! –explota el inspirado escritor lleno de admiración y gratitud. Amén significa “así sea”.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:19
4.19 En su manera acostumbrada, el apóstol Pablo termina la carta enviando saludos, literalmente abrazos, a los amigos y colaboradores en el evangelio. A Prisca y a Aquila, dos mujeres notables, ancianas de la iglesia. Y a la casa de Onesíforo, la familia de un un hermano y siervo de Dios que no se avergonzaba de las cadenas de Pablo y lo visitó en Roma para servirlo y confortarlo (1:15-18).
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:20
4.20 Envía un abrazo a Erasto, un ayudante de Pablo que se quedó en Corinto, presumiblemente para ayudar en la obra a nombre del apóstol. Y a Trófimo, quien no pudo seguir adelante después de pasar por Mileto a causa de estar enfermo. Mientras estemos en un cuerpo hecho de carne, las debilidades como la enfermedad pueden ser un estorbo al evangelio, por ello debemos ser cuidadosos con nuestro cuerpo, no todo es espiritual.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:21
4.21 El invierno era especialmente duro para quien se encontraba en una cárcel del primer siglo; Pablo había solicitado un manto para cubrirse (4:13), de manera que, si no llegaba a tiempo, su vida estaba en peligro. Luego, conforme a su costumbre, le enviaba los saludos de quienes habían estado en contacto con él recientemente, que, por cierto, cabe la posibilidad de que alguno fuera preso también. Saludos, literalmente abrazos. No sabemos nada de las personas mencionadas en este versículo, salvo que, si Pablo hace referencia a ellos, también Dios ha registrado sus obras y nombres para recompensarles en el día final. No temas ser un anónimo, mientras seas conocido por Dios. Nadie tendrá más fama jamás.
— Roberto Tinoco
2 Timoteo 4:22
4.22 Invocando al Señor por su presencia en el espíritu de Timoteo, es terminada la carta. Nuestro espíritu humano es el receptáculo de la Vida divina que se nos manifestó en el Hijo; y desde allí, dirige todo el cuerpo del hombre espiritual. «La gracia sea con vosotros» es la bendición característica de los hijos de Dios en las sagradas Escrituras neotestamentarias, haremos bien en saludarnos o despedirnos en forma semejante.
— Roberto Tinoco